lunes, 22 de septiembre de 2008

¿PARA QUÉ SIRVE LA UNIVERSIDAD?

Con frecuencia he reflexionado sobre la utilidad real de la Universidad. Aparentemente se trata de una reflexión tonta, porque en estos tiempos de titulitis extrema, todos tenemos bien claro que sin una carrera universitaria es casi imposible conseguir un trabajo mínimamente digno y remunerado (ya es casi imposible con la carrera, así que…). Pero no me refiero a eso. Lo que siempre me pregunto es si en la Universidad se aprende algo, si cuando te diplomas o te licencias eres objetivamente más culto y estás más preparado para currar que cuando acabaste el bachillerato, o bien es todo un montaje y la llamada Alma Mater no es sino una fábrica de falsos prestigios.


Mis críticas conclusiones son:

- Que en general la Universidad y sus títulos son, ni más ni menos, una milonga y una mierda, que tienen sin embargo otras utilidades sociales y políticas sin relación alguna con la cultura y la enseñanza. Hoy en día la Universidad es un instrumento político para camuflar las cifras del paro y para que la gente se lo pase bomba, a costa de sus padres, en una horquilla de edades en que sería imposible encontrar trabajo.

- Como ya se dijo un día en este blog, hay carreras de primera y de segunda. Algunas (muy pocas), como Medicina, Ingeniería o Arquitectura, pueden llegar a ser imprescindibles para adquirir los conocimientos que permitan ejercer una profesión. Pero muchas han surgido de la nada para satisfacer la demanda de la titulitis y de pasar unos añitos sabáticos antes de empezar a asumir responsabilidades laborales. No pongo ejemplos de estas últimas "carreras" por no ser demasiado viperino.

- Que por lo general las escuelas y facultades universitarias son sólo oficinas expendedoras de títulos sin ningún afán formativo, con escaso espíritu investigador y ante todo sin apenas contacto con la realidad social y laboral (y con esto último no estoy defendiendo, ni mucho menos, que la Universidad se acople a las leyes del mercado)

- Que el nivel académico, tanto en humanidades como en ciencias y tecnología, va descendiendo día a día, cada vez más, adaptándose al cuasianalfabetismo de los bachilleres, que se arrastra desde Primaria. En España hay un porrón de titulados y sin embargo yo considero que el nivel cultural medio es bajo o muy bajo.

- Que tener un título superior no garantiza en absoluto que tengas cultura y formación (tengo conocidos con dos carreras de letras que ni saben redactar una frase y cometen faltas ortográficas continuas)

- Que tampoco te asegura ni de lejos conseguir un trabajo relacionado con la carrera que has cursado. Y lo que es peor, creo que hay gente sin carrera que puede desempeñar un puesto “de los que exigen título” mucho mejor que un licenciado, porque en la Universidad se aprende mucha teoría pero poca práctica. Para ser bueno en cualquier trabajo, lo importante es ser responsable, espabilado y tener ganas de aprender, y no haber estado cinco años haciendo el canelo.

- Que diariamente trato con bastantes titulados universitarios que no saben hacer la “o” con un canuto.

- Que las Universidades privadas, con honrosísimas excepciones que no quiero citar, son unas empresillas de tres al cuarto donde le puedes comprar el título al niño si no aprueba la Selectividad o si es más bien vaguete.

- Que los métodos pedagógicos de ahora son un cachondeo. Mucho trabajito, mucha presentación, mucha mamarrachada, pero no chapa ni hinca los codos nadie. En las carreras de humanidades, prácticamente regalan los créditos por estar sentado en clase (otro día hablo de los postgrados)

- Que lo del Programa Erasmus es otro cachondeo mayor, una pérdida de tiempo, una juerga pagada por el Estado, y encima convalidando asignaturas…

- Que la política de becas es una vergüenza y no entiendo cómo siempre le dan beca al hijo del más rico del pueblo o al de quien declara a Hacienda lo que le da la gana.

La verdad es que soy bastante antiuniversitario tal como está hoy la Universidad, machacada reforma tras reforma. Creo que se ha perdido el espíritu universitario de aquellos estudiantes ansiosos de saber y de servir a los demás con sus conocimientos, sin que ello fuera incompatible con divertirse lo máximo posible.

25 comentarios:

El Subdirector del Banco Arús dijo...

La Universidad no es más que un reflejo del sistema social y educativo actual que, como bien dice usted, es una auténtica mierda.

Planes de estudio y leyes creados por políticos y no por técnicos en la materia o, en todo caso, por los pedagogos ésos que no han dado clase un solo día.

Normas y estrategias cuyo fin principal es mantener un cierto estado de cosas un año más: chapuzas para tapar otras chapuzas.

Profesores sin vocación, alumnos sin capacidad de responsabilidad, carreras convertidas en ridículos cursillos...

ignatus dijo...

Por desgracia, querido Neri me temo que tienes razón en gran parte de lo que dices. Me guardo los ejemplos por mí conocidos que refrendan tus ideas, pues es ahondar más en lo mismo.

Y por aquello de ser el espíritu de la contradicción (y dar un poco de juego), comentar alguna cosa con la que discrepo.

- Por ejemplo, a mí me parece bien que un título universitario no te garantice trabajar de "lo tuyo": precisamente porque creo que la idea debe ser formar intelectos y no simples curritos (para eso, por definición y por resultados de inserción está la FP). De hecho me molesta la gente que se queja de que no "le cogen" como si solo el título ya debiera valer (¿qué mérito es ese?)

- Coincido en lo de las Universidades privadas, pero quiero matizar que con el actual bachiller, si no apruebas la selectividad, tampoco en las privadas te pueden coger. Pero daría igual, pues lo dicho sería aplicable a los que no les llega la media.

- Discrepo en lo de la política de becas: se dan muchas, lo cual me parece bien, y es normal que entre ellas se cuele alguno (minoría) que realmente no reúna requisitos por haber mentido a Hacienda en la declaración, pero eso no es un problema de la Universidad, sino de control fiscal. La parte puramente académica de las becas es el requisito de aprobar un número de créditos al año, y esa no admite engaño.

Como apunte final "esperanzador", la Universidad, si bien es muy mejorable, sigue siendo un vehículo muy bueno para formar personas y profesionales válidos: es decir, que aunque el porcentaje esté bajando, sigue habiendo alumnos ilusionados y responsables, con ansia y vocación, y la Universidad (incluso la privada) cumple en estos casos su función.

Saludos

Al Neri dijo...

Ignatus, corrígeme si me equivoco, ya que yo no trabajo en el mundo de la Educación, pero´tengo entendido que universidades privadas de ínfima calidad, una de las cuales te pilla cerca de casa y ha cambiado de nombre hace poco, no exigen tener aprobada la Selectividad en las diplomaturas

ignatus dijo...

Sí y no, Neri, según con qué plan se estudiase. En tu propio enlace está la respuesta (párrafo 2):

Para soliitar la admisión no se requiere tener aprobada la selectividad porque "se otorgará una admisión condicionada a la superación de dichas pruebas" (se refiere a PAAU y Selectividad, no a las suyas propias). Lo "aclaran" poco después en el punto B de la matriculación.

Lo explico: los que hemos aprobado el COU teníamos entonces (y tenemos ahora) la posibilidad de acceder a CUALQUIER diplomatura, pública o privada aun sin selectividad. Si bien en las públicas tenían preferencia los que habían aprobado selectividad, por lo que en la práctica, si había límite de plazas en una titulación, no entrabas, quedándote únicamente la opción de un privada.

Actualmente no hay COU, la selectividad es tras el bachillerato y éste por sí mismo no da acceso a nada: para entrar en la Universidad, la selectividad (PAAU) es pues el único camino, tanto en lo público como en lo privado, para los que estudian el actual bachillerato.

Agradezco que hayas mentado la "ínfima calidad" de la Universidad Privada cercana a mi casa, y hayas obviado hacer la misma observación sobre
la Pública ;-)

Un beso con lengua.

Al Neri dijo...

Tienes razón, gracias por la aclaración, se refería a COU, no al bachillerato de ahora.

Ya que te pones, extiendo mi crítica también a la pública.

sefo dijo...

La universidad es como dice Nery una milonga que no vale para demostrar minguna capacidad y para quem la gente haga el vago y salga de juerga. En las oficinas puedes ver gente sin carrera que les da mil vueltas a los de con carrera y si son de derecho, mas todavía.

gutiforever dijo...

La Universidad de mi época (tengo 43 años),no es la de ahora.
Yo estudié en Deusto,Derecho y Empresariales, y eramos un grupo reducido en clase(no llegabamos a 90 alumnos),por lo que el contacto con los profesores y departamentos era fluido y continuo,lo que permitía que la vida académica fuera rica y atractiva.
Hoy en dia existe una masificación perniciosa, que en nada favorece la calidad de la enseñanza.
Eso, y que las perspectivas de futuro,las posibilidades de ejercer lo que ha estudiado el alumno,se desvanecen en su mayoria.

Terly dijo...

Yo pienso que la Universidad es un buen sitio para formar y formarse pero no la considero imprescindible.
Mi padre, no fue nunca a una escuela, ni siquiera para aprender a leer. Le enseñó en su casa una tía suya. Pero adquirió una gran afición a la lectura y fue tal que la biblioteca que teníamos en casa constaba de unos cinco mil volúmenes. A los 19 años, fue director de un periódico de Cáceres (El Noticiero) Fue durante más de veinte años Director de una Revista literaria (Alcántara), Publicó más de veinte libros (Novelas, poesías, ensayos, críticas literarias, cuentos, etc)
Obtuvo entre otros varios, el premio Cartagena de la Real Academia de la Lengua por "Siete Ensayos sobre el Romanticismo Español, compuestos por dos volúmenes.
Quiero con todo esto hacer ver que para la formación depende en gran parte el deseo que uno tenga de formarse, el trabajo y la afición son indispensables para obtener unos buenos resultados, si además se acompaña de un buen profesorado, tanto mejor.
Disculpa que me haya ido al terreno personal pero... ¡tenía tan cerca un ejemplo tan palpable!...
Un abrazo, querido Al Neri.

Veneficus dijo...

Estoy en gran parte de acuerdo con sus argumentos sobre la Universidad actual, aunque considero que gran parte de la culpa no la tiene la Universidad, sino la enseñanza media, en la que ha habido muchos más cambios de planes que en la Universidad.

Le pongo un ejemplo vivido reciente que he visto en un examen. En una asignatura para la que hacen falta tener ciertos conocimientos matemáticos no más allá de los de bachillerato, un alumno responde a la pregunta de si un cierto sistema es invertible, "[...] las integrales definidas tienen como solución una dada más una constante que normalmente se toma cero, pero como la constante puede tener cualquier valor, el sistema es no invertible [...]" (para los de letras o para los de ciencias que no ven una integral hace años recordaré que a las integrales a cuyo resultado se les sumaba una constante cualquiera es a las integrales indefinidas, y el error es tan de bulto como decir que cantar es un sustantivo). Otro ejemplo que recuerdo (en varias ocasiones) es el de la suma de fracciones en la que suman numerador con numerador y denominador con denominador, o el producto de exponenciales en el que multiplican (en lugar de sumar) los exponentes; ante lo cual me pregunto: ¿Qué puede hacer la Universidad o el profesor para que el alumno llegue a tener el nivel mínimo exigible para superar por méritos propios la asignatura?

Uno de los mayores problemas es que actualmente no se valora nada el esfuerzo y los alumnos ahora parece que tienen todos los derechos del mundo y pocas o ninguna obligación. Por ejemplo, en mis tiempos de estudiante yo y creo que muchos de mis compañeros desconocíamos que existía algo llamado reglamento de exámenes; ahora es rara la convocatoria en que no llegan varios correos electrónicos pidiendo cambios de fecha, revisiones... a lo que tienen derecho según dicho reglamento.

Por otro lado, no estoy de acuerdo con gutiforever. La Universidad, al menos la que yo conozco está de todo menos masificada, y ese es uno de los problemas del bajo nivel, al menos en las carreras en las que antes había que tener buena nota para entrar y ahora ni siquiera se cubren las plazas.

Por último, lo de los trabajitos y demás será mucho más exagerado cuando entre totalmente en vigor el tratado de Bolonia y entremos en el EEES (Espacio Europeo de Enseñanza Superior).

Al Neri dijo...

Lo de las integrales no es tan grave, coño. ;-)

Veneficus dijo...

Como se nota que es de letras señor Neri ...

porlafamiliaporlavida dijo...

Para entender mejor mi respuesta a esta entrada os recomiendo ver el video:
http://porlafamiliaporlavida.wordpress.com/2008/09/22/es-una-pena-pero%c2%bfseras-capaz-de-no-reirte/#comments

Teniendo en cuenta, el nivel de preparación por culpa de la ley de paridad, para hacer ver su progresía, teniendo en cuenta el gran proyecto educativo en la educación infantil y primaria, por no hablar de la secundaria y bachiller, y como no, la desaparición de la auténtica FORMACIÓN PROFESIONAL, reconocida por todos los países europeos, que pedían profesionales cualificados a España desde Francia, Alemania, Bélgica, Inglaterra, con lo que constituían las Universidades Laborales, por cierto de los tiempos de Franco, como queréis que esté la Universidad.

Nuestra Universidad, puede ser comparada, con la mujer que un día le cuenta a una amiga, me dejó una nota y se fué, siendo este dato la punta del Iceberg, pero que llevó a ese hombre a abandonarla, ¿que llevó a esa mujer a no darse cuenta? Es de fácil respuesta, estar inmersos en esa vorágine de sentimientos, imágenes y situaciones, que nos hacen creer que somos lo mejor, y que sin mérito, ni aliento, ni esfuerzo nos conduce a un estatus que no nos corresponde, por no ser un rol adquirido, ni aprendido, tan sólo se trata de estadísticas, han de aprobar tal número de alumnos, no se trata de aprender, sino de aprobar, y hay que dar cifras, cifras que disfracen nuestra realidad internamente, y externamente. Cuando lo normal, lo ético, con nosotros mismos, con nuestros hijos, con las generaciones venideras es la formación, en valores, en cultura, en educación, ¿de qué nos sirve un Master en Mercados Financieros, si no sabemos respetar a un semejante y de esta forma estamos limitando nuestro desarrollo?

MI MAXIMA:

Primero aprender, y de rebote, como consecuencia aprobar y pasar de nivel, pero sin aprendizaje integral, estamos huecos, porque simplemente, somos discos de almacenamientos temporales con fecha de caducidad.

Buenas madrugadas.

alojamora dijo...

Yo creo que es verdad que desafortunadamente las universidades han bajado el nivel mucho...hablas con gente que ha estudiado la misma carrera años despues y alucinas con las facilidades que les dan para aprobar..
También puede ser porque ya parten de un bajo nivel, como dice Veneficus el gran problema lo traen de base.
Aunque también hay algunas carreras que no tienen la salida profesional esperada en España pero fuera se los llevan (enfermeras, telecos, médicos...)asi q al parecer en España existe lo de la titulitis y hace q haya un gran número de personas metidas en las carreras...

Aprendiz dijo...

Desde luego que la Universidad ha bajado el nivel, estoy harta de oir profesores quejándose de que ya no saben como hacer para que aprobemos, y de que si nos pusieran los exámenes de hace unos años no podríamos hacerlos.

Como decís, todo ello viene desde la primaria. La mayoría de los jóvenes de hoy en día, salen con18 años, sin saber ortografía, geografía y cultura general, cosa que a mí me parece básica.
Y como dice el subdirector por supuesto que no hay responsabilidad.

En cuanto a las becas, reparten muchas a gente que solo quiere divertirse, pero no las hay para gente que vale de verdad y que quiere estudiar una buena carrera fuera de europa, y lo digo de primera mano, porque hemos buscado becas para mi hermano y no hay nada.¿No sería una buena inversión dar buenas becas a alumnos avanzados para que se preparen en las mejores universidades del mundo y luego ofrecerles un buen trabajo en España para cuando terminen la carrera? Eso al menos en España no existe.

Y por último, no creo que sirva de nada eso del plan bolonia, hoy en día solo existe la diversión y a la gente no le importa salir formada, solo excluyo carreras como medicina o arquitectura, las cuales de verdad son vocacionales.
El resto solo sirven para que aquel que quiera, pueda hacer algún máster, opositar...

Leonardo dijo...

Estoy de acuerdo en general con las conclusiones de Al Neri. También creo, como dice Veneficus, que parte de la culpa es de los niveles inferiores de enseñanza, pero no toda: habría que preguntarse cuántos profesores universitarios dominan la materia que imparten y cuántos se preocupan por que el alumno aprenda. Me da la sensación de que muy pocos.

Creo que hoy la universidad no aporta nivel cultural en general, sino específico, y no siempre. Su valor se reduce a mostrar a las empresas que si una persona ha sido capaz de aprobar una carrera, probablemente sea capaz de desarrollar un determinado trabajo (esté o no relacionado con lo que estudió).

El francotirador dijo...

La verdad es que solo puedo hablar de las carreras de Letras,en mi caso Historia y Ciencias Políticas,en mis tiempos (en los años 80) se hacian más que otras cosas huelgas,en el caso de Valencia que es donde yo estudiaba,los profesores eran auténticos comisarios políticos,con viajes pagados,estudios de determinados hechos históricos desde una determinada óptica.Y para aprobar y no meterse en lios lo mejor era responder como un papagayo y no entrar en disquisiciones porque si tenías el estúpido hábito de "pensar" que como era mi caso lo llevabas claro,yo aprobé sin meterme en problemas por la cuenta que me traía,y efectivamente no me sirvió para nada y en la actualidad el panorama que hay es el mismo pero en malo.Coincido en la opinión sobre las becas "Erasmus" te lo pasas de puta madre y no estudias salvo que de verdad te interese.

ignatus dijo...

Estimada aprendiz:
Haciendo un poco de memoria (vale, también he buscado en google) me han venido a cabeza un par de becas para formarse fuera de Europa que, si bien no creo que se ajusten exactamente a lo que pueda desear su hermano, quizá puedan servirle siquiera como sucedáneo.

Becas Fulbright para postgrados en EEUU

Becas Intercampus para veranos en Iberoamérica.

Becas Icex para cosas de comercio internacional o algo así

Integrantis para recién licenciados

No tengo información sobre ellas, sólo el conocimiento de que existen. Espero que puedan servirle en algo

Saludos.

Audienda dijo...

Por desgracia en España ser buen estudiante no suele ser garantía de beca y, en los casos en que se concede, las ayudas no llegan ni para pipas.

Me referiré tan sólo a las becas Erasmus -también conocidas como "Orgasmus"- y a las Séneca. La cuantía mensual si llega a 300€ es un fortunón, así que, si eres un estudiante con pocos recursos lo más probable es que debas renunciar a ellas porque ¿quién paga con esa mísera cantidad alojamiento y comida?

Así que en la práctica los beneficiados no son los más capacitados intelectualmente, sino los que tienen unos padres económicamente solventes que les paguen los gastos que conlleva ser "galardonado" con una de estas becas.

Conozco el caso de una persona digamos que "poco hábil para el estudio" quien, gracias a ambas becas, acabó licenciándose en Derecho porque, con la excusa del idioma le ponían los exámenes facilísimos y para las troncales chungas escogió una universidad estatal donde era fácil aprobarlas.

Si es que, hecha la ley...

Aprendiz dijo...

Gracias Ignatus, pero ninguna de esas becas sirven, la verdad no se si en mi casa tenían conocimiento de ellas, pero parecen ser específicas, nada de eso buscaba mi hermano.

A mi me parece que cosas hay, pero que no se ajustan bién a las necesidades, es como los seguros, nunca cubren lo que se te ha roto...

J. L. Fandiño dijo...

Soy alumno universitario y debo decir que estoy de acuerdo con casi todo lo que habéis dicho. Los alumnos somos (y digo somos) lamentables independientemente de la calificación obtenida en selectividad. Tengamos un poco de cordura, si queremos crear un equipo de fútbol, en el "casting" no podemos poner como prueba un partido de baloncesto. Con esto me refiero a que por ejemplo en el caso de Medicina, los alumnos entran con notazas gracias a lengua, historia, inglés, una buena media de bachillerato y no cagándola en biología, química y la que sobra, normalmente matemáticas. Muchos de ellos no se atrevieron con física porque les pareció infumable, pues requiere pensar un poco, sólo un poco, más que historia, por ejemplo. Me gustaría saber cuántos alumnos de ingeniería prefieren historia a física. Ahora es cuando el prototipo de alumno universitario, defensor de causas perdidas palestina en cuello y demagogo de carné dice: "¿Estás llamando tontos a los médicos?". No es necesario decir que no. Tan sólo digo que el alumno perfecto no existe a día de hoy. En lo relativo a las vocaciones... se perdieron.

En cuanto al tema del profesorado... Es un tema muy complicado, pues la valoración que el alumno hace del profesor es inversamente proporcional a la dificultad del examen o a la rectitud en la corrección. Seguramente el mejor profesor de mi carrera sea el más impopular debido a sus complicados exámenes. Por supuesto que si el profesor es rematadamente malo explicando, por muy fácil que sea el examen, no va a contar con el afecto del alumnado. Había una entrada anterior, creo que de Leonardo, dudando de la capacitación de algunos profesores; estoy de acuerdo con usted. Está quien no domina la materia, quien no se puede saber si la domina o no porque simplemente no hace nada y una larga lista de comportamientos casi tan peculiares como los de los alumnos. A modo de anécdota, tenemos una profesora conocida por su interminable lista de publicaciones (tanto publica, que no tiene tiempo para pasar por el despacho) y por su puntualidad y buen hacer (...ironía). Pues bien, un alumno decidió entregar una práctica con CASI LA MITAD DE LAS HOJAS escritas en alemán (un texto en alemán escogido aleatoriamente del google). Hasta hoy. No recibió ninguna advertencia, no suspendió y obtuvo una calificación en dicha práctica de un 6,3. De haberlo sabido antes, hubiese hecho limpieza de papeles viejos gracias a sus prácticas. Naturalmente también está el caso contrario, quien se lee minuciosamente las prácticas, esta accesible para el alumno...

Respecto a la metodología hay mucho que decir y casi nada bueno. Las clases se están convirtiendo en "remakes" de "El semáforo": "-¿Quién opina como él? -(ruido de fondo) -¿Y como ella? -(más ruido de fondo y algo parecido a un eructo) - ¡¡Ganadora....ELLA!!, el servidor no responde.". La verdad que tiene su gracia... hasta el mes antes del examen. Lo próximo será ver a los profesores vestidos como las azafatas del "un, dos, tres": "No ha estado mal, pero el sistema no es lineal". Al paso que va la burra, el cole de "Los Simpson" perderá la gracia.

Conclusiones: Entre todos la mataron y ella sola se murió. La cosa va mal, pinta peor y tiene muy difícil arreglo.

Mary White dijo...

Pues aqui estoy, después de agotar los pañuelos de toda la ciudad :))

No sé de la gente que hay por aquí, cuántas personas han sido (o son) alumnos y profesores de pública y de privada en algún momento: yo sí.
Los alumnos y los profesores de ambas universidades sonsimilares...más omenos vagos en función de los incentivos. Y como no hay principios ni valores personales, al alumno le importa un pito el estudio en si, y no valora nada la educación "superior", y el profesor va a conseguir escalar con elmínimo esfuerzo, sea aprobando por la cara, metiendo elcodo en elhígado al compañero,baboseando al decano, etc... cualquier cosa menos espíritu docente E investigador.La E va enmayúsculas porque una universidad no es una escuelita, es un centro donde se investiga, algo que también se ha olvidado.

Como no quiero abusar de la hospitalidad de AlNeri y de la paciencia de sus lectores (qué buenos comentaristas), dejo un par de reflexiones que no se suelen tener en cuenta:
- desde Humboldt,la universidad es un "centro de provisión de empleo". Uno de los errores más gordos (por los incentivos que crea en profesores y alumnos y por la distorsión de criterios de decisión).
- la obligación de tener una titulación homologada para colegiarse, y la obligación de colegiarse consigue que sea imposible ofrecer una alternativa a las titulaciones, y a la institución
-eso no fue siempre así, a las universidades medieval las sustituyeron espontáneamente las academias de ciencias y las sociedades científicas y después la universidad volvió a retomar su importancia. Es decir,no podemos ofrecer otra formación, ni de otro modo, que lo que nos dejan...

Las empresas que tengan el coraje de dar trabajo a no titulados pero sobradamente preparados, y las instituciones educativas que tengan el coraje de salirse de la esclavitud estatal, y ofrezca títulos innovadores, no regidas por el politiqueo departamental, se llevarán el gato al agua.

Hay que considerar que los departamentos que tengan más asignaturas, reciben mas dinero... público, es normal que quieran crecer,se comportan como un mini-estado. Compiten con los departamentos de al lado, escogen profesores afines con la línea del director de departamento (que suele ser afín al decano, y este al rector, y este al ministro)...

En este panorama,lasprivadas sueles estar teñidas de una ideología determinada (normal,y me parece perfecto) lo que implica tener ciertos principios PERO no pueden competir: pagan el coste completo y las públicas no, es decir, el padre del alumno paga un precio muy alto (el real), y exige... y eso es peligroso para mantener el espíritu universitario,y la exigencia.
Bueno,con permiso del anfitrión,si se me ocurre algo más, vuelvo.

Veneficus dijo...

Ayer escuché una famosa anécdota que me recordó la entrada del señor Neri sobre la Universidad, sobre lo que ocurrió en tiempos en los que los estudiantes pensaban y la Universidad era una institución de prestigio. Paso a transcribir dicha anécdota:

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía:
"Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro."

El estudiante había respondido:
"Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio."

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí 6 minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado 5 minutos y el estudiante no había escrito nada.
Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema.
Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta:
Toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, mide el tiempo de caída con un cronómetro.Después se aplica la fórmula altura = 0,5 por g por t2 al cuadrado. Y así obtenemos la altura del edificio.

En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar.
Le dio la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta:

"Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, y de otra manera?

"Sí, este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve.
En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.
Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo.
Si calculamos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de precesión.
En fin, concluyó, existen otras muchas maneras.

Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje.
Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo."

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares distintos nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares).

Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban.
Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica."

ignatus dijo...

Jobar, veneficus, estupenda la anécdota. Me ha encantado y no puedo por menos que agradecerte que la hayas compartido. Para ti un 10 (no es binario, hombre, es un "diez").

Y la entrada de mary white también me ha gustado: a ver si se prodiga más por aquí. En especial me agrada que haya recordado la importancia de la Investigación en la Universidad.

Aunque no coincido en su generalización sobre el "mínimo esfuerzo" de los profes, pues concozco a varios y mi "muestra estadística" quedaría así:
- 13 se lo curran bastante (o mucho)
- 5 no se lo curran, pero dan el pego
- 4 son una vergüenza para el profesorado en particular y la raza humana en general
- a 14 no les conozco lo suficiente como para meterles en la primera o segunda categoría.

Evidentemente, de estos 36 paisanos, son "los 4 ilustres" los que dan la fama (como pasa siempre)

Pues aquí lo dejo, por no aburriros más.

Feliz Navidad a todos (por si me muero antes y no os veo)

Maestro Gelimer dijo...

Muy de acuerdo con el análisis de la actual Universidad española. En cuanto a las finalidades "políticas" que encubre la Universidad, simplemente me gustaría llamar la atención sobre algunos departamentos que existen y cuyos títulos ya insinúan la entidad del "invento". En esos antros se le suele poner un despacho a cualquier nulidad política venida a menos.

En concreto estoy pensando en una Universidad de Andalucía que tiene un departamento sobre Canta Jondo, del que vive alguno que otro politiquillo del tres al cuarto.

Un saludo

Mary White dijo...

Veneficus, qué buena anécdota!!!

Maestro Gelimer, ya lo sé... el problema es que los incentivos te llevan a tratar de tocarte las narices, hablando en plata... a menos que tengas vocación y te apasione lo que haces, y que tengas principios, es decir, que te hayan enseñado qué significa la satisfacción del deber cumplido. Y eso no es tan fácil.