martes, 29 de diciembre de 2009

AVATAR: OTRA CHARLETA ANTICOLONIZACIÓN

El cine de animación por ordenador no es ni mucho menos mi género favorito y en ocasiones he criticado que en una película normal se abuse de la informática para suplir el ingenio o cuando no viene a cuento. Sin embargo no tengo ningún problema en reconocer los méritos de un film de simulación cuando su objetivo es precisamente mostrarnos las maravillas que pueden plasmarse en la gran pantalla gracias a las nuevas tecnologías. Este es el caso de la última obra de James Cameron, Avatar, que vi la semana pasada y me pareció un artificio maravilloso, un derroche de técnica y de imaginación que no puedo dejar de recomendar. No creo que nadie quede indiferente al contemplar los bellísimos paisajes extraterrestres, los sorprendentes artilugios futuristas y las vertiginosas batallas que aparecen en esta peli tan destacable. Me parecería incluso un crimen esperar para verla en las económicas Salas Emule, pues el tamaño de la pantalla (no sé si la versión en 3D merece la pena) es lo que le da la gracia al gran espectáculo que es Avatar.

No voy a enrollarme con el argumento. Un destacamento militar de terrícolas está colonizando un planeta de nombre Pandora, en el que habitan unos nativos humanoides altos y larguiruchos, más ágiles que monos y más feos que pegarle a un padre. Una de las estrategias de los invasores es el diseño de los llamados avatares, que son, por así decirlo, cuerpos de estos indígenas "teledirigidos" por la mente de terrícolas. Con ellos se pretende la infiltración en su cultura a fin de convencerlos de que abandonen sus territorios de origen (muy ricos en recursos naturales codiciados por la Tierra) y estos puedan ser ocupados. Los larguiruchos no están por la labor y arman gresca, porque en sus montañas está el súper-mega-árbol sagrado, que es el eje de sus creencias y de su vida.

La película busca un paralelismo descarado (mal disfrazado de metáfora) con la conquista del Oeste por los Estados Unidos, durante la que se desplazó o exterminó a numerosas tribus indias a cambio de tierras cultivables y espacio vital. Con carácter más general, la historia pretende lanzar una moraleja fuertemente ecologista y anticolonización, algo que no es nada nuevo en los sectores de la izquierda hollywoodiense.

Para mí la poca habilidad para manejar este mensaje es lo peor de la película, aunque sinceramente creo que la mayoría de los que vamos a ver este tipo de cine lo hacemos por razones estéticas o tecnológicas, por lo que las charletas políticas de turno nos suelen entrar por un oído y salir por el otro, y más aún cuando se trata de discursos tan generalizadores y simplificados como en este caso.

La colonización es un fenómeno histórico complejo, no apto para desarrollarse en una cinta de este estilo. Vendernos la invasión de un territorio ajeno o la “imposición” de una cultura como algo necesariamente demoníaco no puede menos que hacerme sonreír.

Si bien es cierto que la experiencia yanqui con los nativos americanos deja muchísimo que desear (aunque por motivos distintos a los insinuados en Avatar), la actividad colonizadora de las potencias europeas en diferentes partes del mundo subdesarrollado no merece desde luego un balance homogéneo ni carente de matices.

Aunque los abusos han estado presentes en buena parte de estas experiencias y como consecuencia de algunas de ellas ha desaparecido un valioso patrimonio cultural y humano, no podemos olvidar que la expansión de Occidente hacia otros territorios ha ido otras muchas veces de la mano de una mejora de la dignidad humana y de la calidad de vida de los pueblos colonizados, que no en pocas ocasiones practicaban costumbres no muy diferentes a las de los animales, si no peores.

La colonización ha sido la base de la expansión del cristianismo, de la cultura de la vida y la salud, de la paz, de la mejora en las relaciones humanas y en algunos casos (como en el español) de un mestizaje biológico y cultural que ha resaltado lo mejor de cada pueblo y consolidado una hermandad indisoluble.

Todo esto muchas veces ha tenido un precio alto, tanto para los colonizadores como para los colonizados, pero más elevado y cruel ha sido el precio que hemos tenido que pagar todos, pero principalmente los habitantes de las áreas más débiles del planeta, tras la descolonización de mediados del pasado siglo. El abandono repentino de las zonas ocupadas por las metrópolis europeas ha sido la única causa de la aparición del Tercer Mundo y del brutal dominio económico que ejercen hoy sobre los más pobres las naciones que más impulsaron la chapuza descolonizadora.

Así que cuando veamos Avatar, quedémonos con los paisajitos y las naves espaciales, que son muy chulis, pero dejemos claro a Cameron y a su cuadrilla de rojos que para pensar ya estamos nosotros.

24 comentarios:

soldado_vikingo dijo...

La verdad es que me gustaría ver esa pelicula.
A mí me recuerda mas a la colonización española en Sudamerica, pero claro está que solo sacan el lado malo.

Eduardo de la Fuente dijo...

Coincido en el paralelismo establecido con la conquista del oeste. De hecho, Jack Sully es una especie de Teniente Dunbar futurista, el de Bailando con lobos. aún así, Cameron se deja llevar por su vena antibelicista (que también mostró en la para mi muy superior Abyss e incluso en el ambiente marine a lo Vietnam de Aliens, el regreso)aunque no tiene reparo alguno en mostrar tiros y explosiones por un tubo.

Se lo perdono pues Cameron es Cameron y con los años uno ya sabe que lo suyo es el espectáculo. Al menos no es tan repelente como Alec Baldwin, Tim Robbins o Susan Sarandon...

Un saludo

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Vi la peli ayer. En tres dimensiones y creo que merece la pena pagar el euro y medio de más.

Está bastante bien en cuanto a efectos especiales y demás pero coincido con usted en que parecía una alegoría de la conquista del Oeste en plan gnóstico chupiguay. Vamos que el argumento que, en un principio parecía original e incluso entretenido, pierde bastante según se le van añadiendo restos ideológicos y buenistas.

Le sobran, además, algunos minutos de rodaje. Las tres horas se me hicieron un poco largas.

Hispanicus dijo...

Coincido con tu acertada forma de valorar esta película. Muy bonita, eso si, pero que se quede solo en eso por que como tu dices no tiene capacidad para meterse en otros menesteres, como el etico, o el político.

Cameron es un buen director de cine fantastico, pero un autentico gilipollas en lo que a sus ideas se refiere, no olvidemos como hizo ese documental en el que decia, aseguraba y demostraba (eso no se lo cree ni el) que habia encontrado la tumba de Jesús. Patético.

Avatar la vi en 3D, está bien, pero tampoco es algo que vaya a marcar un antes y un despues en el mundo del cine, simplemente se notaba el dinero de su inversión, nada más. Dale 500 millones a Ridley Scott y ya verás de lo que es capaz de hacer...

Yo vi una peli de indios y vaqueros con un guion simplon, ramplón, mediocre y unas interpretaciones justitas. Fui a verla por el 3D y por la acción, por nada más. Sus justificaciones ecologicas me dan asco, me gustaria ver cuanto consume el avion de Cameron o cual es su factura de la luz. Sobra la hipocresía.

Esta película no llegara a dejar marca como la dejo "La guerra de las Galaxias" por ejemplo, ya que una vez visto los paisajes, 3D etc, no tuiene nada más, ni siquiera emoción.

Y por último la chorrada esa de "mi casaaaa" digo, la de "te veoooo", anda ya...

VANESA dijo...

Yo para ver la peli,tuve que pagar 3 euros por las gafas,la ví en madrid un palo.Me pareció interesante desde el punto de vista que es el cine del futuro aunque el guión me decepcionó bastante,era para niños,y un poco larga para mi gusto se me hizo pesada.

Anónimo dijo...

Joe, joe qué susto me he llevao! Le he dado a "escuchar este post" por primera vez, y sale una voz como de ultratumba! Este no puede ser un viperino por Dios! Será un Avatar infiltrado?? Encima dice James como suena, con ja de jamón..

Bueno Feliz 2010 Odisea 2, a Viperinos e infiltrados de otros mundos y Galaxias!!

Besos,

Elena Nito

marian dijo...

Opiniones para todos los gustos, intentaré escaparme un día a verla.

Suartss Fairotiv dijo...

Su opinión sobre los procesos de colonización y descolonización resulta etnocéntrica y desinformada.

Le sugiero que antes de especular gratuitamente sobre las bondades de la expansión de Occidente (o de cualquier otra expansión) a costa de las comunidades que habitaban en aquellos parajes leyera algo al respecto, más allá de lo que pueda encontrar en las paupérrimas fuentes que maneja. Cualquier obra de antropología contemporánea le abriría los ojos (salvo que los tenga cerrados con grapas), o si prefiere algo con más solera y más propio de aquí váyase a la Escuela de Salamanca.

Supongo que si perdiese menos el tiempo escribiendo gilipolleces en este su blog, y lo dedicase algo más a leer cosas con enjundia antes de hablar al respecto, acabaría diciendo muchas menos tonterías.

Al Neri dijo...

Suartss Fairotiv, en esta vida uno puede sacar conclusiones muy diferentes según lo que lea.

En todo caso yo no he exaltado "las bondades de la expansión de Occidente", ni mucho menos. Se ve que anda tan absorbido por sus fuentes enjundiosas que cuando lee humildes blogs se va saltando párrafos sin darse cuenta.

No veo que usted dé ningún argumento sólido (ni débil) que desmonte mis opiniones, lo que me induce a pensar que las conclusiones que ha sacado de sus profundas lecturas prefiere guardárselas para sí mismo.

Exponga usted todas las opiniones que quiera sobre la colonización, pero si vuelve a intervenir en ese tonillo irrespetuoso le censuraremos el comentario automáticamente, por listo.

A./ dijo...

La película no es la genialidad a la que aspira Cameron ("Yo soy el tercer hermano Lumière!!") pero se deja ver. Respecto a la colonización, no es cuestión de crueldad, es el efecto rodillo de encontrarse los fuertes con los débiles. Un patio de colegio, una oficina, hasta un grupo de amigos o una familia funcionan de manera parecida. Ahora se nos vienen encima la media luna y lo vamos a entender todo mucho más claramente y sin tanto blando pesimismo victimista a lo Evo Morales. Feliz Año.

A./ dijo...

Otra reseña cinematográfica que merece la pena leer, quizá.

Víctor Manuel dijo...

Mejora de la dignidad humana y de la calidad de vida, fin de sus "costumbres animales",... Perdone que me descojone pero a qué tipo de libros de historia es usted aficionado, a los de César Vidal?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Las conversaciones con los progres suelen tener caracteres muy simpáticos y divertidos. Generalmente, ellos se suelen contemplar rodeados de un aura de culturilla muy grande nacida no del estudio sino de los tópicos manidos de toda la vida. Vamos, que generalmente (hay excepciones, claro) suelen ser unos panfleteros: masa con aspiraciones que se limita a repetir las consignas de moda y políticamente correctas que han escuchado en los medios y nunca han meditado ni contrastado.

Pero claro, eso no lo suelen reconocer. Prefieren ir presumiendo de catedráticos a los que Menéndez Pelayo o Sánchez Albornoz no lograrían hacer ni la más mínima sombra. Pero en las discusiones serias, faltos de referencias, ni siquiera son capaces de recurrir a simples falacias ad baculum y se limitan a decirte que no tienes ni idea, que leas más y, de paso, te suelen insultar: fascista, intelorante, gilipollas o lo que su cacareado sentido de la tolerancia les dicte en cada momento.

Recuerdo hace años, como discutiendo con un personajillo de éstos sobre no me acuerdo qué, recurrió a nombrar a los filósofos griegos, sin concretar, así sin más. Le rebatí, eso sí lo recuerdo, con algo referente al mito de la caverna y el mal llamado comunismo platónico. Y, este tío, sin corto ni perezoso, tuvo la desfachatez de decir no sé que gilipollez sobre LOS ESCRITOS DE SÓCRATES.

Alucinado, le pregunté si alguna vez había leído a Sócrates a lo que contestó afirmativamente. Mi réplica consistió, simplemente, en echarle en cara su egoísmo por no compartir dichos escritos con el resto de la Humanidad pues de Sócrates no se conservaba ni escrito ni obra alguna.

Suartss Fairotiv dijo...

Supongo que el recurso de quien no tiene más recursos cuando le llevan la contraria y le muestran las vergüenzas es recurrir al "yo censuro".

Si usted (o su amigo el señor "banquero") hubieran dedicado la mitad del tiempo a consultar brevemente alguna de las fuentes mencionadas antes de responder a esta entrada, uno no leería lo que lee en ellas.

Sin embargo las lecturas son lo que son, lecturas, y yo no puedo hacerlas por ustedes. ¿Que les dé mis argumentos? Si les he dado las fuentes y les han resbalado, no creo que hicieran más caso a los argumentos.

Una pena además que aquellos que critican "malos disfraces", cito su entrada, como si un mejor disimulo constituyera un plus), sean incapaces de detectar disfraces solo un poco mejores como era mi nick.

Entiendo que si en el país de los ciegos el tuerto es el rey, gente como usted tiene que crear un blog de este estilo para sentirse como un príncipe.

Suartss Fairotiv dijo...

P.D.: Otra fuente interesantes el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, en donde si lo consulta encontrará que "especular" no es lo mismo que "exaltar", y que en mi crítica en ningún momento le he indicado que usted "exalte las bondades de la expansión de Occidente", sino que "especula" sobre ellas.

Como en la entrada anterior decía, mala práctica esa de ni saber leer, ni tampoco hacerlo todo lo que sería debido antes de abrir la boca.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Esto me recuerda a los adivinos que aseguran tener técnicas infalibles para leer el futuro. Eso sí, nunca las citan y cuando les insisten dicen paridas como "no tengo tiempo suficiente" o "no lo entenderías".

Por otro lado, mi nick, mi comentarios, mi fuentes, ... mi mi mi ... bla, bla, bla...

Ah! Ya lo sé. Es Ana Obregón.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Por cierto, ¿fuentes? Yo no las he visto mencionadas por ningún lado. Quien haya estudiado, sabe cómo se citan las fuentes bibliográficas y yo no lo veo.

Dulcinea dijo...

Señor antropoólogo Suartss: Yo he estudiado antropología y todavía no he encontrado ningún texto que diga que la colonización no expandió el cristianismo y no favoreció el mestizaje y la fusión de culturas.
Sobre si la colonización mejoró la dignidad humana, la paz, la salud y las relaciones humanas. en fin... son cuestiones mucho más subjetivas, sobre todo la dignidad humana. El concepto de progreso también es muy relativo. En general estoy de acuerdo con Neri y si es verdad que la antropofagia, el sacrificio de bebés, etc, que practicaban algunas cultura contra los dictados minimos de la naturaleza cesaron gracias a colonización por paises cristianos.
Lo de la paz depende. La mayoría de colonizaciones trajeron la paz interna pues cesaron las luchas tribales al implantarse los modelos de organización europeos, pero sin embargo la colonización en sí fue la causa de conflitos bélicos a gran escala entre las propias potencias europeas, como la primera guerra mundial.

Suartss Fairotiv dijo...

Sra. Dulcinea, supongo que si estudió antropología le sonará de algo el recientemente fallecido C.L. Strauss (qué casualidad que la primer aparte de mi nick fuese Suartss, con doble S en el extremo opuesto para un cierto, aunque a todas vistas innecesario, disimulo). En tal caso le sugiero que eche un vistazo a "Tristes trópicos" (de C.L. Strauss), y cuando lo haya hecho opine.

Y de nuevo no puedo sino poner de manifiesto el profundo etnocentrismo que se respira en este foro, en este caso de nuestra amada manchega. ¿Qué procesos colonizadores expandieron el cristianismo y favorecieron el mestizase? Exclusivamente el español de los siglos XVI y XVII. Intente citar algún otro: ni el holandés, ni el inglés, ni el francés, y así podríamos seguir.

No puedo sino remitirme a lo indicado en mi primera entrada.

Víctor Manuel dijo...

Cuando tenía como 12 años me llevaron en el pueblo donde yo veraneaba a ver una exposición de instrumentos de tortura de la Inquisición Española. Francamente el ayuntamiento de dicho pueblo hizo un magnífico trabajo y la muestra era la mar de completa, acompañando todos los objetos y aparatos de explicaciones muy ilustrativas. Me gustó muchísimo naturalmente.
Ah, se me olvidaba, la antropofagia y el sacrificio de bebés no salían en la muestra, pero no hubieran desentonado tanto.

Dulcinea dijo...

Stauss era marxista, que va a decir.

Suartss Fairotiv dijo...

Claro, como C.L. Strauss era marxista, "qué iba a decir". Supongo que los cinco años que pasó entre tribus indígenas no le influyeron en nada en su discurso.

Supongo que Francisco de Vitoria (Fairotiv, invertido), también decía lo que decía en sus "Relecciones sobre los indios" por su muy conocido marxismo, ¿no?

Suartss Fairotiv dijo...

Échanse de menos ahora las ampulosas entradas y réplicas de los sres. "banquero" y "Al Neri".

Aprendiz de brujo dijo...

Fetisov, yo que creía que tu nick tenía que ver con el milagro antigrasa.
En lo referente a Strauss, creo que no es una fuente muy fidedigna, que digamos:fue un fulano que primero se dedicó a la composición musical; después a la antropología y cuando se vio que no tenía ni puta idea se puso a hacer pantalones vaqueros.En fin, un tontolaba.