jueves, 12 de febrero de 2009

CAMINO: UNA BUENA PELÍCULA

No puedo decir otra cosa: me ha impresionado mucho Camino cuando la vi hace dos semanas, y con la mano en el corazón no me ha parecido, ni mucho menos, una mala película, al menos bajo el prisma de lo que yo entiendo por calidad cinematográfica: la historia me mantuvo en vilo, me resultó un planteamiento muy original y la interpretación de Nerea Camacho (Camino) y Carmen Elías (Gloria) es sencillamente sublime. Admito que merece los Goyas que ha ganado (aunque estos premios acostumbran a ser una patata izquierdista) y que me han parecido bastante infundadas la mayoría de las críticas que desde diferentes medios católicos (blogs incluidos) se han hecho al film de Fesser.

Tenía muchas ganas de comentar la peli y lanzar unos cuantos interrogantes.

Para empezar debo
admitir que me desagrada especialmente la filmografía de Javier Fesser, por lo que mi sorpresa ha sido grande. En segundo lugar, y aunque les respeto como institución de la Iglesia Católica, reconozco que la Prelatura no me inspira ninguna simpatía. Conozco mucha gente de la Obra y casi todos son adorables en el trato (le dan mucha importancia a eso). Sin embargo jamás he comulgado con sus técnicas agresivas de captación, con su competitividad, con su afición a los puestos claves de la sociedad civil y a la endogamia, con su escasa sensibilidad social, ni con su forma de enfocar la “educación sexual”, a mi parecer bastante morbosa. Además, entiendo que un operario que arregla lavadoras (como el de la película) pueda santificarse con su labor, pero no me acaba de entrar en la cabeza cómo puede llegar a santo un supernumerario desempeñando un cargo en el consejo de administración de un banco, por ejemplo. Se supone que para ellos el trabajo es una ocasión de evangelizar y mi experiencia de “peces gordos” miembros de la Obra es que no se les nota nada la Cruz en su ambiente laboral. Me encanta el tono del libro espiritual Camino (cuya lectura considero indispensable), pero me da repelús el compromiso histórico del Opus con el liberalismo político y económico, y lo asépticos que son para todo. En el fondo, y espero que se me entienda, creo que son unos "progres" que se mojan menos que los patos en el agua. (Todos estos comentarios se basan solamente en mi observación de la gente que conozco de esta institución y en mi valoración crítica sobre el papel jugado por ella en la historia de España).

Y ahora entro en la película. Sinceramente: ¿qué ha escandalizado tanto a tanta gente? Se trata de la historia de una familia vinculada al Opus y, aparte de las licencias narrativas, yo sí considero que es un reflejo fiel de la forma de vivir la religiosidad de algunas personas. Según veía algunas escenas no podía menos que sonreír y admitir que en algunos puntos los opusinos salen clavados. Es más: creo que en general la cinta se muestra respetuosa con la Fe de los protagonistas. Es cierto que las actitudes y comportamientos de Gloria con sus hijas llaman la atención, pues contrastan vivamente con la falta de religiosidad imperante; es cierto que hay un par de críticas severas al fanatismo religioso, cuando éste menoscaba la felicidad o la libertad ajenas; es verdad que en ocasiones se quiere hacer humor con ciertos aspectos de la beatería de las mujeres de la familia…, pero en serio, ¿dónde está el terrible atentado contra el Opus y la Iglesia del que nos habían hablado los enemigos de la peli? Si nos fijamos bien, el guión refleja la vivencia de una familia con una Fe profunda, que reza para todo, que ofrece sus malos tragos a Dios, que se encomienda, que se resigna ante la muerte… ¿es falso que hagan esto los buenos católicos y los de la Obra?

Pero no todo me ha parecido tan bien, desde luego. Creo que la película comete varios errores de base que sí bordean o entran de lleno en la falta de respeto. Nunca deberían haberse inspirado de forma tan directa (con dedicatoria incluida) en el drama de Alexia González Barrios. Entiendo que cualquiera tiene derecho a escribir una novela o a rodar una peli basadas en una historia tan pública como la de Alexia, pero en el momento que el guión se está apartando claramente de los hechos e interpretándolos, debería haberse desvinculado de los sucesos reales y no sólo cambiando los nombres. Llama la atención cómo Fesser pretende sugerir que el Opus se aprovechó del dolor de la cría para darse publicidad y él a su vez hace lo mismo.

Considero también bastante duro que se mezcle y confunda, medio en serio medio en broma, el amor a Cristo de la protagonista con su amor adolescente hacia un amigo llamado Jesús. Con independencia de la calidad del film, esto sí puede resultar ofensivo y sacrílego si me apuras.

Por último, Fesser se permite algunos excesos innecesarios como la escena de las piedras en el zapato de la hermana de Camino (si bien es cierto que en la Obra, al menos en un pasado reciente, sí se han usado cilicios); el hincapié en la despersonalización de las personas captadas (aunque es verdad, y me consta, que a los numerarios se les incita a relegar a su familia de origen a un segundo lugar) y la teatralidad de la escena de la muerte de la niña, con aplausos incluidos, rozándose el insulto y la falta de caridad (sin olvidar que en el Opus sí dan un valor fundamental a la absoluta resignación ante la muerte y subrayan la alegría y la envidia que provoca el que alguien se vaya al Cielo, llegando a considerar “egoísta” al que no acaba de hacerse a la idea)

32 comentarios:

Ramyro dijo...

Todavía no he visto la película, por lo que no puedo opinar sobre ella. En cuanto a la opinión que tengo de los opusinos, debo reconocer que no es demasiado positiva, por lo que cualquier valoración de la llamada Obra correría el riesgo de ser demasiado subjetiva y que se pudiera desprender de la misma que pienso que son una secta peligrosa de meapilas mojigatos, que, bajo un exacerbado fanatismo religioso, han sido peones en la política reciente de lo más reaccionario del liberalismo financiero. Lo cual sería una grosera simplificación.

El Abogado Chalado dijo...

Suscribo punto por punto tu acertado post. Con la salvedad de que la ligereza con la que Fesser ha utilizado al dolor de la niña fallecida y a su familia no me permite entrar a valorar más allá. No hay derecho a lo que se les ha hecho.
Aunque sean del Opus, vaya.

Pinchito dijo...

Buena Entrada, Sr. Al Neri. Tampoco he visto la película, y no creo que la vea. No por nada, sino porque en las pelis de sufrimiento "real", sobre todo con críos de por medio, pues que lo paso fatal.

Pero sí, por tu descripción coincide con el núcleo duro del Opus de mi centro de trabajo. Son, digamos... peculiares, como mínimo. A una compañera enferma de cáncer, le recomendaban vivamente... más oraciones y encomiendas, y menos fe en la radioterapia. Afortunadamente, invirtió las prioridades y hoy día está felizmente recuperada.

Un saludo.

Aprendiz dijo...

No te entiendo Al Neri, empiezas diciendo que te parecen bastante infundadas la mayoría de las críticas, y terminas reconociendo errores tan importantes como que se tergiverse la historia de Alexia. No pretenderás que la gente y sobre todo su familia se quede callada ¿no?

Te contradices cuando te sorprendes de que no encuentras esa terrible crítica contra el Opus y luego más abajo dices que te llama la atención como se sugiere que el Opus se aprovechó del dolor de la niña para darse publicidad.

No he visto la película, quizás para el que la Obra no signifique nada sea bonita. Y no critico que se hagan películas donde se ataque al Opus. Pero lo que no puede ser es que se falte al respeto a una familia.

Ahora dejo de lado la película y paso a dar mi opinión sobre lo que dices sobre la Obra.

-Técnicas agresivas de captación; Bueno Al Neri, si dices eso será porque lo han intentado contigo, si no es así no hagas esa acusación por lo que dicen los demás, porque a veces tendemos a exagerar las cosas, sobre todo si es para meter cizaña.
La única “técnica agresiva” es que puedan ser muy pesados a veces invitándote a alguna actividad. Pero eso depende de la persona, así que no lo digas en general que pesados hay por todos lados.

-Competitividad; No sé a qué te refieres con eso la verdad. ¿Con quién compiten?

-Afición a los puestos claves de la sociedad civil; ¿Te refieres a qué prefieren que sus miembros sean directores de grandes empresas, arquitectos… en general, con dinero? No sé, quizás sea porque tú te mueves en esos círculos y los miembros del Opus que conoces pertenecen a ellos, pero también los hay muchos de clase media y baja.

-La endogamia; ¿Quieres con esto decir que los miembros del Opus solo se casan con miembros del Opus? … ¿?

-Escasa sensibilidad social; Eso qué es, que no piensan en la gente, que no ayudan a los demás, que no entienden a los que piensan diferente…

-Su forma de enfocar la “educación sexual”; Bueno ese tema es personal y uno puede estar o no de acuerdo, sobre esto no tengo nada que decir.

Lo siento Al Neri, creo que estoy malinterpretando casi todo los que has dicho, o que no me estoy enterando de nada. Tampoco te has parado a explicarlo muy bien, lo has dejado caer y has pasado a otro tema, y puede que si lo explicas entienda el porqué dices todo esto.

En el ejemplo que pones del operario que arregla lavadoras y el supernumerario con un cargo en el consejo de administración de un banco, ¿por qué el primero si puede santificarse con su trabajo y el segundo no? ¿No se les nota la Cruz? Que quieres que vayan contando sus problemas por ahí. Se trata de santificarse en el día a día, cada uno con los problemas que tengan, que desde fuera no podemos juzgar cuales son mejores o peores.

De eso que dices de que son unos “progres” que se mojan menos que los patos en el agua, lo siento pero tampoco lo entiendo, no porque no entienda tu postura, es que no sé a qué te refieres.

Bueno Al Neri, creo que tu postura con la Obra es la misma que la de mucha gente con la Iglesia, sueles basar tus opiniones por el comportamiento de algunos de sus miembros. Olvidando que solo son personas, con sus errores, con sus defectos…

Guripa dijo...

Bueno, he de decir que la película no ha gustado mucho en la familia de Alexia González Barros. A partir de ese momento creo que la película pierde todo legitimidad.

Álvaro dijo...

"Servir de altavoz al enemigo es una idiotez soberana; y, si el enemigo es enemigo de Dios, es un gran pecado. —Por eso, en el terreno profesional, nunca alabaré la ciencia de quien se sirve de ella como cátedra para atacar a la Iglesia." (CAMINO, 836)

Txiripitiflautiko dijo...

No he visto la película y, la verdad, no tengo intención de verla. Creo que el Opus es responsable en gran medida de la imagen pacata e irracional que la progresía está difundiendo de la Iglesia. Su mojigatería y represión sexual, su amor por el dinero y el poder, su nefasta influencia en la política reciente de España y sus vínculos con el sionismo, hace que los opusinos me resulten francamente antipáticos.
Dicho esto, no creo que ningún director de cine tenga derecho a aprovecharse del drama de una familia, sea del Opus, de los Testigos de Jehová o del Hare Krisna.

ignatus dijo...

Enhorabuena por el comentario, Neri. Ni he visto la película ni conozco el Opus como tú, por lo que no puedo valorar objetivamente lo acertado o no de tus opiniones. Pero en cualquier caso me alegra la valentía y claridad con que expresas tu opinión. Chapó por ti.

Ideas sueltas que me vienen. Si cuando dices "aprovecharse del dolor de la cría" te refieres a que la película habla de su vida, a mí no me parece que sea aprovecharse: quiere contar una historia real y ya está. Historia que, por cierto, creo que no es tan conocida fuera de ciertos círculos católicos como para atraer por sí misma (vamos, que a la buena de Alexia la conocíais 4 gatos y ahora 6 gracias a la película, que no al revés).

Otra cosa. El hecho señalado por varios contertulios de que la película no haya gustado a la familia no me parece demérito ni motivo para vetarla. Supongamos que mañana hiciesen una película sobre mí. Para empezar, sería un tostón de película (escena 1: conserje en una garita - bosteza; escena 2: misma garita - el tío se rasca el huevo derecho. Se huele la mano y decide que esa semana toca ducha; escena 3...). No la salvaría ni Brad Pitt haciendo de prota. Pero, a lo que vamos, sería una historia falsa (o al menos parcial) si me gustase. Pues si me gustase sería porque habrían eliminado las "escenas" de mi vida que me avergüenzan. Aquellas en las que he gruñido a mi mujer sin motivo; en las he dado un azote a mi hijo cuando sólo jugaba; cuando robé productos de la empresa en que curraba; cuando miento; cuando escribo en este blog...

Incluso cosas que a priori me enorgullecen quizá me hicieran sonrojar al verlas desde fuera, de la misma manera que me resulta desagradable, por extraña, mi propia voz cuando me graban. Si, según dices, la película es fiel reflejo de la forma de vida de algunas personas, quizá esto que digo sea lo que les escandaliza, el verse desde fuera.

Salud.

Embajador en el Infierno dijo...

En tiempos, cuando el sujeto no era la estrella mediática que es hoy en día, uno era un entusiasta seguidor de Fedeguico.

En una ocasión le ponderaba yo a mi socio las virtudes del periodista:

- Es el tío más sagaz e inteligente del espectro mediático.

- Lucifer era el más bello e inteligente de los ángeles, y eso no le hace un ápice menos detestable, más bien al contrario- Me contestó mi socio.

Luego hemos tenido muchas discusiones sobre la necesidad (necesidad, ¡ojo!) de que el Arte esté orientado a la Belleza y por tanto al Bien.

¿Como era aquel latinajo?: Corruptio boni pessima. Que yo traduzco muy libremente: Utilizar las capacidades de uno para hacer el mal, es lo peor.

Creo que a la hora de evaluar una obra de arte la virtuosidad técnica es solo una parte del asunto, posiblemente la condición necesaria, pero no suficiente. Ni mucho menos.

dulcinea dijo...

No he visto la peli, pero yo me considero católica y sin embargo el Opus Dei no me gusta nada, por lo que les conozco creo que tienen cosas muy sectarias y de control excesivo de la personalidad, de lavado de cerebro. Si la película critica eso, que no lo se, me pareceria bien.

Luis María Portillo de Prada y Colón de Carvajal dijo...

Permitidme que os inste a la reflexión y al conocimiento antes de emitir precipitados juicios acerca de La Obra.Estais cayendo en todos los tópicos que desde fuera nos imputan, los que no nos conocen. Y como bien sabeis no se puede amar aquello que no se conoce.La Obra es Testimonio y Luz; Gracia con la que el Señor nos ha colmado y lugar de refugio de almas cansadas.

Luis Mª Portillo y Colón de Carvajal dijo...

Hermana Dulcinea elevaré mis plegarias para que el Señor, una vez más te haga ver la luz. He leido alguna de tus intervenciones y no comprendo la injusta ira con la que castigas al hermano Aprendiz de Brujo y la hermana Pantera Rosa.
Que Dios te bendiga.

Villeguillo dijo...

Yo de la obra sólo conozco a un excelente confesor que es penitenciario en la Catedral de Segovia. Sé habla mucho de como actua la Obra en Segovia y como son tan "impermeables". Pero no voy a entrar en ningún juicio sobre la validez de la Obra. Según auguran algunos la Obra es posible que se convierta en uno de los enemigos más acérrimos que van a tener los "tradicionalistas" de San Pío X cuando consigan la Prelatura Universal (o lo que se les conceda). Yo no sé si será por celos o porque en el fondo comparten una visión tan dispar de la religión católica. Y lo digo por el señor Trillo, por el presidente del Banco Popular y tantos otros que no me parecen otra cosa que "sepulcros blanqueados" y que debieren estar excomulgados por liberales (entre otras cosas).

Sobre la utilización nefasta de la vida de Alexia, no creo otra cosa que es una prueba permitida por Dios en la vida de cualquier santo: la difamación, la burla y la calumnia. Sólo que a ella le ha llegado después de morir que no sé puede defender.

dulcinea dijo...

Luis María Portillo o quien seas, ¿por que no me dejas en paz y dejas de hacer el payaso? Ocupate de comentar sobre el tema planteado y olvidate de mi, gracioso.

AdP dijo...

Ni he visto la película ni conozco la historia en la que se basa. Lo que sí sé es que es sólo eso, una película basada en una historia. Por supuesto que la intención es comunicar un mensaje, pero ni es ni pretende ser un reportaje, está sujeta a la arbitrariedad del director y del guionista, a lo que a esos señores se les haya pasado por la cabeza.

Nadie se rasga las vestiduras cuando en otras películas aparecen dioses griegos, magos, elfos, jedis y demás seres fantásticos cuyas apariciones en esos contextos niegan la existencia de todos los dogmas de la religión católica; y no se han visto manifestaciones contra Peter Jackson o contra George Lucas. ¿Por qué? Pues sencillamente porque es ficción.

El problema viene cuando en una película aparece la religión jugando un dudoso papel, como en el caso que nos ocupa o en "La mala educación", por ejemplo. No se acepta nada que no sea "Marcelino pan y vino" o "Sor Citroen". Cualquier otro retrato se interpreta como una ofensa o un ataque. Dicen que quien se pica, ajos come. Yo lo interpreto como una falta de fe y de seguridad en las propias creencias de cada uno.

Enhorabuena por el post, Al Neri. Se podrá estar de acuerdo o no con las cosas que escribes pero, en cualquier caso, hay que reconocer que te lo curras (información, razonamiento, exposición).

Un saludo.

Alice dijo...

A mi me pareció una mala película...pero con algunas escenas buenas, precisamente alguna de las que describían al opus. Recuerdo que no pude evitar algún que otro bostezo..porque me parecció que mezclaba demasiadas cosas y tenía muchos detalles me resultaron falsos y poco coherentes.

In diebus illis dijo...

Fesser creo que es un buen director pero muy amargado condición, indispensable de cualquier rojo, para amargar la vida a los demás. Yo una prueba que veo en todo esto sobre la viabilidad del Opus es preguntar: ¿Qué responsabilidad tiene el Opus (o los opusinos) en la deriva actual de España? Ellos fueron esa "aristocracia" deseada por Franco, ellos tenían muchisimo poder en el tardofranquismo. Y sin el franquismo, sus políticos, sus leyes incumplidas, su dinero se dió ese paso de cambiar una cosa (la imagen) para que todo siguiera igual y nadie perdiera el pesebre. Y he aquí las consecuencias hoy.

El francotirador dijo...

Me sorprende este comentario,porque un lado ponderan muy positivamente la película,pero por otro la críticas en unos términos muy civilizados que que no en la forma pero si en el fondo coinciden con lo que se ha dicho en algunos medios en general y cenáculos en particular religiosos.En cuarto a tus críticas a la Obra coincido.Es posible que hasta vea esta película en la Sala Ares (la Emule ya se ha quedado vieja).

Lázaro dijo...

Pinchito, no veas la peli, yo la he visto, me pasa como a ti y lo he pasadado muy mal.Por lo demás, sin entrar en consideraciones familiares y del opus, creo que la película puede servir como ilustración de lo que puede llegar a suponer el fanatismo religioso. Hay muchos tipos de fanatismos religiosos, no sólo el que practican los islamistas en Argelia. Aquí,en España, los del Opus lo clavan. Y me hace gracia lo que dice Lusima... Eso de que no se puede amar lo que no se conoce. Al opus sólo se le puede conocer desde dentro y una vez que estás dentro o lo amas o te destruyen. Al que no haya visto la película, y no le pase lo de Pinchito, que la vea. Por último, a mí, esa confusión de interpretar como amor a jesús lo que no es más que el amor a la vida que siente la chiquilla me recuerda un poco a la vida de Bryan: sacrilegio? Benido sacrilegio pues. Saludos.

Lázaro dijo...

Corrección: bendito sacrilegio.

Al Neri dijo...

Para empezar, creo que todos los que no habéis visto la película deberíais hacerlo antes de valorarla. Si alguno me responde que se niega a verla porque es española o porque ataca a la Iglesia, etc, entonces no hay más que hablar, no voy a debatir con muros.

Seguramente si examinarais detenidamente la peli os daríais cuenta de que no es ningún ataque al Opus ni a la Iglesia, sino como mucho una crítica al fanatismo en general en la medida que bloquea la felicidad y el desarrollo personal, crítica que comparto al cien por cien.

Otra cosa que me llega al alma es cómo todos los opusimos han armado tanto revuelo con “Camino” y sin embargo no se han escandalizado tanto (ni siquiera sé si un poco) con el estreno de “Los girasoles ciegos”, que es un ataque frontal, despiadado, injusto y antihistórico contra la Iglesia y su papel en la posguerra. Claro, señores, como esto del franquismo es un terreno pantanoso y a ustedes les encanta nadar y guardar la ropa y ser políticamente correctos hasta la naúsea, se han callado como zorrones, ¿eh? Además, como los curas que salen en “Los girasoles”, no son del Opus… A esto me refiero, Aprendiz, cuando digo que la Institución es tan aséptica y se moja menos que los patos en el agua.

Respecto a si la familia se siente ofendida, estoy con Ignatus. ¿Qué película hubieran aceptado los padres de Alexia que se estrenara? Posiblemente preferirían que no se hiciera ninguna, pero de verdad, imaginaros cómo habría sido un guión con el visto bueno del Opus. Yo casi prefiero ni imaginármelo, porque creo que hubiera sido una visión manipulada a favor de la Obra, que en vez de partir de “prejuicios negativos” (como critican ellos), lo habría hecho de prejuicios demasiado positivos. Esa teoría de que sobre el Opus sólo puden hablar lo que están dentro porque los demás no tenemos ni idea me produce carcajadas.

Aun así, creo que hay que respetar el dolor de la familia y por eso he dicho que uno de los defectos de la cinta es su pretendido paralelismo con la historia real de la niña, que podría haberse evitado perfectamente con una aclaración del estilo a “los hechos mostrados en esta película no guardan necesariamente relación con la realidad”, o algo así.

Por último, me gustaría responder brevemente a Aprendiz, que me pide alguna aclaración:

-Critico a Fesser por insinuar que el Opus aprovechó la muerte heroica de esta niña para intentar añadir un nombre a su santoral (lo cual a mí me parece muy loable) cuando él la aprovecha para algo innoble como forrarse. Dices que me contradigo porque a pesar de esto, no creo que la peli sea ofensiva para el Opus. No creo contradecirme, ya que entiendo que a la Obra no debería ofenderle que se dé a entender el gran deseo del Opus porque Alexia ingresara en la Institución antes de morir para poder decir que la santa era de los suyos. ¿Es falso que lo deseara?

-Conozco las técnicas agresivas de captación, ya que el Opus intentó captarme. Decir que son un poco pesados se me antoja un eufemismo demasiado benevolente cuando lo cierto es que me parecen unos plastas y unos manipuladores, que se sirven descaradamente de cualquier actividad deportiva o de ocio para meter su mensaje y sus indirectas de contrabando con una falta de transparencia y de nobleza que me estomaga.

-Competitividad y afición a los puestos claves de la sociedad civil. Fomentan desde la más tierna infancia que el niño se plantee los estudios no como una forma de aprender y conseguir un trabajo para ayudar y servir a los demás, sino como un medio para ser siempre los mejores profesionalmente y ocupar los puestos más relevantes de la Administración, la Universidad y la empresa privada. Se supone que lo hacen para que los "cristianos" puedan influir en la sociedad desde los puestos de más alta responsabilidad. Y sobre esto habría ríos de tinta que escribir, porque casualmente desde que los opusimos accedieron en masa a los puestos más altos de la Administración (en el tardofranquismo) comenzó la descristianización galopante de todas las instituciones y de la sociedad en su conjunto, cuando en teoría, si tenemos católicos en la cúspide, mandando y organizando, debería haber pasado justo al revés. A esto me refiero con que no se les nota nada la Cruz (el cristianismo y no el sufrimiento). Ahí tienes a un elemento como Trillo, defendiendo la doctrina del Tribunal Constitucional sobre el aborto, a pesar de ser miembro conocido del Opus… ¡Y no me vengáis con que es una persona individual que no representa a la Obra! No la representará, pero es la imagen que tiene toda España de un político de esta institución religiosa, así que me da lo mismo.

-Endogamia. Me refiero por supuesto a la endogamia profesional y no a la biológica, que me parecería muy bien..

-Escasa sensibilidad social. Esto desde luego es una apreciación mía personal. Los expertos en la materia sabrán confirmarme si es cierto que el Opus Dei fue reprendido en su día por el Papa por su casi nula dedicación a las obras sociales y si a día de hoy han subsanado esta deficiencia de su apostolado. También me pregunto qué porcentaje de iniciativas de la Obra a fecha de hoy están dirigidas a los más necesitados (barrios pobres, ayuda al desarrollo…) y qué porcentaje está centrado en las élites sociales, culturales (Universidad, investigación) y económicas. En cualquier caso, me parecen ultraclasistas y como muestra, la estridente clasificación de sus numerarios en numerarios normales y “numerarias auxiliares” (“sirvientas” hasta hace poco), que se dedican al trabajo doméstico, entre las cuales –según la película- estaba la hermana de Camino.

-En cuanto a lo de “santificarse” en el trabajo, que es la máxima del Opus Dei, simplemente he querido hacer notar que me parece imposible que alguien se santifique con los puestos que tanto parecen gustar a la Obra para sus miembros (1). Un ejemplo claro es la rapiña de la banca o las empresas explotadoras y semiesclavistas.

(1) Porque para mí el acceso desde finales de los 50 de miembros del Opus al poder y a los puestos relevantes responde nítidamente a una estrategia de la institución y no a una "casualidad", como pretenden hacernos tragar los propios miembros.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

De verdad que me ha resultado muy interesante la entrada y muchos de los comentarios aquí vertidos. Comenzaré diciendo que no he visto la película por varios motivos: es española y de progres –sé lo que va a decir señor Neri, pero ya se llevan bastante de mis impuestos y no creo que este señor sea Garci-; aún no está en las salas e-mule, al menos con suficiente calidad; no me gustan las películas que hablan de desgracias –ya es suficientemente horrible el mundo por sí mismo- y, sobre todo, el anuncio y el cartel me parecen propios de una película de terror. Sólo verlos me crea angustia: «¿Quieres que rece para que tú también te mueras?».

Con respecto a la utilización del sufrimiento de la chica por el director, como ya han mencionado, no puede criticar que el Opus Dei utilice los méritos de uno de sus miembros para elevarla a los altares –fin muy lícito- mientras este tipo lo usa para enriquecerse y ganar fama atropellando los deseos de los padres que, entiendo que en este caso, son los más adecuados para decidir cómo se debe guardar la memoria de su hija. Al menos, debería haber dicho, como ya han señalado, que la historia está basada en hechos reales pero libremente dramatizados o algo similar y no tener la caradura de dedicar a la niña su trofeo. Vamos, que sólo le faltó decir que él sí que amaba realmente a la niña y no esos fanáticos meapilas de parientes. Porque se puede ser un desgraciado y hacer una película para atacar a la Iglesia o a quien sea de una forma descarada y bárbara –como en los bodrios que ha mencionado el señor Neri- o un verdadero y mezquino canalla y usar medios sibilinos y supuestamente altruistas y generosos para ganar méritos ante sus correlegionarios y atacar también al catolicismo de una manera comedida pero mucho más dañina, calculada y judaica. No sé si el caso pero a primera vista así lo parece y detesto a los que te apuñalan con una sonrisa o, como diría Pantera Rosa con Nube, «Temo a los griegos cuando traen regalos».

Otro tema interesante es el de la Obra. Para empezar diré que me pasa lo mismo que si tuviera un primo del que me alejaran algunas diferencias: lo podría comentar en mi familia pero me fastidiaría bastante que le pusiera a parir un ajeno o, aún peor, un declarado enemigo. Algo no tan acentuado como me pasa con el aún rey: no lo puedo ver ni en pintura –con el Opus no me sucede eso, valga decirlo- pero me duele ver como un gañán separatista le desea la muerte o quema su foto porque, en el fondo, lo está haciendo con España.

He tratado con numerarios y supernumerarios del Opus. La mayoría de mis catecistas lo fueron y, a pesar de sus rarezas, me alegro que no me catequizaran esos progres ávidos lectores de Leonardo Boff que no saben ni el Padrenuestro. Es cierto que hacían cosas raras como invitarnos a jugar partidos de fútbol o a ver el Barça-Madrid en su “asociación” sin decir en ningún momento que eran de la Obra. También invitarnos a conferencias y convivencias, a veces de forma muy pesada. Además, no nos invitaban a todos los chicos sino sólo a los que sacaban buenas notas y creían con potencial. A los que comenzaron a acudir con asiduidad siguieron acosándoles más y más: que si un partido de fútbol, que si un viaje a la montaña, que si un retiro (en casas increíbles con fabulosos festines que te tenías que pagar tú). Eso sí, señor Neri, algunas de las actividades que hacían eran recogidas de juguetes para los niños pobres y similares. A un amigo, incluso le invitaron a entrar como numerario con tácticas muy poco éticas y juegos psicológicos con chicos de unos 18 años: «Es Dios quien te lo pide.» Otros amigos fueron acosados en la Universidad y sí es cierto que la Clase de los Oficiales hacía cosas raras: no se acercaban ni locos a las chicas, estudiaban la carrera que la Obra les había elegido... Eso lo entiendo en un seminarista pero no en un seglar.

De todas formas, debo decir que lo del proselitismo es normal en grupos cuyos miembros realmente crean y vivan lo que están haciendo, inmersos en un mundo tan relativista e hipócrita. No imagino a ningún ugetista que vaya convenciendo a la gente para que ingrese en su supercoherente y activo sindicato.

También he tratado con algunos, sobre todo supernumerarios, en otros ámbitos de mi vida y debo decir que suelen ser gente encantadora (valga como ejemplo la señorita Aprendiz) y grandes profesionales, destacando siempre en todo lo que hacen por su competencia y buen hacer.

Otra cosa es la pertenencia INJUSTIFICABLE de sus miembros de forma muy activa a estructuras corruptas y corruptoras de poder. Vamos, que no pueden acercarse a una mujer pero sí formar parte de un gobierno abortista o presidir un banco que invierta en fábricas de condones, por ejemplo. ¿Permitiría la Obra que uno de sus miembros, se emborrachara públicamente o frecuentara lupanares aunque no hiciera nada en sus visitas nada más que hablar de fútbol con las lumis? Lo dudo mucho. Y es que inciden mucho incidir en el sexto mandamiento (que no es el único) y luego te permiten dirigir revistas como Telva o similar. Recuerdo una acampada en que discutía esto con un capellán que pertenecía a la Obra (hombre tremendamente educado) y que, al final, no supo por donde salir.

De todas formas, hace mucho que dejé de creer en organizaciones de cualquier tipo. De hecho, ya ni siquiera practico deportes de equipo.

Al Neri dijo...

Subdire: Es lo más sensato que he leído sobre la Obra. Me ha gustado muchísimo y comparto todo lo dicho hasta la última coma. Le aconsejo, eso sí, que vea la película en cuanto tenga ocasión.

Aprendiz dijo...

Subdirector, me gusta lo que has dicho, aunque no esté de acuerdo en todo.

Tengo que decir que aunque yo defenderé en todo momento a la Obra, que no a todos sus miembros.., tenéis que saber que yo no pertenezco a ella, ni tengo pensado pertenecer, ni digo que jamás podría pertenecer...porque nunca se sabe.

Besos

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Señor Neri: Lo haré en cuanto se estrene en multicines e-mule.

Señorita Aprendiz: Siento haber presupuesto que era miembro del Opus. Efectivamente usted no lo había dicho nunca. De todas formas, recuerdo que cuando tenía 23 años algunos compañeros de trabajo pensaban que yo también lo era.

ignatus dijo...

Me uno a la ronda de "me ha gustado": muy interesante el comentario del Subdirector del Banco Arús. Es claro, aporta datos vividos por él y mantiene una admirable distancia-objetividad, sin interpretar los hechos por nosotros. Se agradece.

Saludos

Princesa Leia dijo...

Muy interesante todo lo dicho sobre el Opus, aunque de algunas cosas no esté a favor. Una de las cosas que más de gusta de este blog es la forma directa y sin tapujos de afrontar los temas más espinosos e incluso tabúes de esta sociedad. Otro gran mérito es que hay participantes de muy diferentes manera de pensar y a pesar de ello nunca llega la sangre al río y simpre se pueden encontrar aquí opiniones muy encontradas conviviendo en armonía.

Creo que son muy interesantes las críticas que se han hecho aquí al Opus porque muchas se han hecho desde el punto de vista de creyentes católicos.
Para mí lo triste sobre el Opus Dei sin lugar a duda es que en nuestra sociedad se ha terminado identificando práctica religiosa con Opus Dei. Me ha llamado la atención lo que ha dicho el Subdirector del banco Arús de que a él en el trabajo le consideraban del Opus. Seguro que era porque se mostraba como persona religiosa, porque iba a misa o porque tenía una estampa de la Virgen María en su mesa. Es una pena que la gente identifique eso con ser del Opus Dei, es como si no hubiera más gente religiosa que los del Opus Dei. Pero a lo mejor es porque ellos son los únicos que se mantienen fieles a la ortodoxia y todos los demás nos hemos "relajado" y "acomodado".

Debo decir algo más. Mucha gente considera el Opus una secta y yo siempre he pensado que es la sociedad la que decide qué es una secta según sus valores. Así por ejemplo, hace 60 años seguro que había órdenes religiosas mucho más cerradas y controladoras que el Opus y nadie decía que eran una secta, ya que estaba bien visto procesar en una Orden. En cambio en nuestros tiempos como la sociedad rechaza todo lo religioso, en cuanto un grupo es algo religioso ya se le considera sectario. Pero yo creo que el Opus tiene una cosa muy mala y es que no van de frente y es verdad que te ocultan que son del Opus cuando te invitan a su club o su asociacion para hacer cosas que no tienen nada que ver con la religión y luego en cuanto te descuidas te meten una plática o te tratan de convencer de que vayas a un retiro. También es verdad que son demasiado pesados y esto para mí es una forma psicológica de detectar y captar a las personas más débiles y con menos personalidad, porque una persona con carácter fuerte les dirá que no le apetece ir al retiro y que hasta otro día, mientras que una persona débil siempre tendrá miedo de negarse porque son muy educados y acabará siendo manejado como una marioneta. Ese es el peligro para mí.

Miquelino Flynn dijo...

No he visto la película y tampoco conozco a casi nadie del Opus Dei (el único al que conocí también me dijo un día que rezaría por mi, Dulci no eres la única, es que se ve que son así, no le des mucha importancia). Pero sí que me llama la atención esa identificación que se suele hacer entre unas determinadas ideas y la Obra. Y que se haga casi de una manera exclusiva, como si tuviera que ser así y no hubiera más posibles explicaciones. En alguna ocasión me han llegado a preguntar si pertenecía a esta organización sólo por manifestarme en contra del aborto. Y me resulta de lo más curioso porque a nada que compararan mi personalidad con el perfil opusino podrían darse cuenta por ellos mismos.

La explicación que le encuentro es que mucha gente necesita particularizar el rechazo a una tendencia "aguafiesta" en un elemento muy concreto, en una sola organización. Y como esta tiene una mala prensa de la que carecen otras congregaciones se aprovecha para desde esa crítica a la parte hacerla al todo, que no sería sólo la Iglesia como institución sino que iría mucho más allá, incluso hasta a la crítica a cualquier tipo filosofía de vida más o menos transcedente, espiritual o, simplemente, que supere el materialismo en el que se inspira esta sociedad.

Álvaro dijo...

En primer lugar debo decir que yo no he visto “Camino” -en la vida no se puede llegar a todo y en el orden de mis prioridades esta película no ocupaba un puesto importante- y por lo tanto no voy a hablar de ella más que por los datos externos que si he podido conocer de primera mano.

A mi entender, la entrada del señor Neri –no se moleste por favor, que ya sabe que le tengo a usted en muy buen lugar- me ha parecido contradictoria e inconsistente. En ella se habla poco de la película y demasiado del Opus Dei, pasando de una cosa a la otra y de la alabanza a la crítica sin un hilo conductor coherente. Hecho, por otra parte, en el que ya ha incidido Aprendiz de un modo razonable y respetuoso por lo que no creo necesario insistir.

Respecto a la película, se ha obstinado el señor Neri en decir que no es un ataque a la Iglesia o al Opus Dei cuando el mismo Javier Fesser al recibir el Goya restó segundos a los agradecimientos para poder atacar desde allí –y de viva voz- al Opus Dei por si a alguien le había pasado desapercibido el mensaje que quería transmitir con su película. Sinceramente, no se que más pruebas necesita para reconocer que si es una obra pensada para atacar la Religión.

Aunque lo que acaba por desconcertarme es el hecho de que le parezca sacrílega la confusión de los amores de Camino y ello no le parezca un motivo suficiente para que un católico deje de alabar públicamente esta película por mucha calidad técnica que posea. Y al hilo de ésto cité en su día el punto 836 de CAMINO, libro del que se ha declarado públicamente admirador. Aunque es obvio que no se dio por aludido.

Sin ánimo de ofender y a pesar de que le considero persona reflexiva y abierta, creo a juzgar por la aparente vehemencia de sus comentarios y la falta de coherencia en su discurso, que esta vez sus prejuicios contra esta institución de la Iglesia han nublado algo su –otras veces espléndida- capacidad de razonamiento.

En el debate sobre si a la familia no le ha gustado la película, creo que el quid de la cuestión no está en que el guión debería haber tenido el visto bueno de los hermanos de Alexia (q.e.p.d.) o del Opus Dei porque hubiera sido suficiente que la película no se hubiera dedicado a ridiculizar lo que más amaba Alexia (q.e.g.e.): cosas tales como sus padres, su Religión o su Dios. El comentario de Villeguillo al hilo de esta cuestión me ha parecido tan acertado que me permito reproducirlo porque parece haber pasado desapercibido: “Sobre la utilización nefasta de la vida de Alexia, no creo otra cosa que es una prueba permitida por Dios en la vida de cualquier santo: la difamación, la burla y la calumnia. Sólo que a ella le ha llegado después de morir que no sé puede defender.”

Respecto al Opus Dei, la mayor parte de las críticas que se han vertido –algunas no carentes de fundamentos pero si de acertados corolarios- son tópicas, sesgadas y superficiales aunque como la mayoría de las cosas inciertas contengan elementos de verdad. Y -repito que sin ánimo de ofender a nadie- creo que son propias de quien no solo desconoce el Opus Dei sino la misma naturaleza, historia y doctrina de la propia Iglesia. Para muestra un botón: a aquellos católicos que les parezca tan ridículo eso de fomentar la oración como remedio de todos los males que repasen "la anécdota” del ayuno y el rezo del Santo Rosario con los que el bando cristiano preparó –amén de los medios materiales, of course- la batalla de Lepanto.

Como dice la Princesa Leia este blog es un punto de encuentro para debatir con gente de diversas opiniones desde el respeto y el ánimo de enriquecer los planteamientos personales propios, cosa más que interesante. Pero el hecho –y en esto difiero de ella- de que católicos critiquen al Opus Dei –o a cualquier otra institución eclesial- no me parece algo enriquecedor o una muestra de pluralismo eclesial sino todo lo contrario: es algo penoso, y es entonces cuando tanto se agradece el sentido de unidad eclesial (intrínseca al ser de la Iglesia) que, por ejemplo, el señor Subdirector ha mostrado explícitamente en su comentario.

Álvaro dijo...

PD: Por si a alguien le interesa, aquí os dejo un artículo en el que se analiza la película, que me ha parecido "especialmente esclarecedor".

Al Neri dijo...

Muchas gracias, Álvaro. Me han gustado tus reflexiones y el artículo, aunque discrepe en algunas cosas.

Creo que me limitaría mucho como persona el negarme a valorar positivamente o a disfrutar de películas u obras de arte por el hecho de no encajar con exactitud con mi forma de pensar o mis valores religiosos, o por contener críticas a la Iglesia, que a veces se hacen con odio (en este caso me es difícil valorar nada), a veces con ánimo constructivo y a veces con humor. En toda crítica suele haber elementos para la reflexión, salvo, ya digo, las que nacen de la saña y del odio visceral, que en mi humilde opinión creo que no es el caso de la peli "Camino".

Vicente Huerta dijo...

sólo comentaré una frase, cuando habla del: "compromiso histórico del Opus con el liberalismo político y económico".

Esto no existe, es un fantasma, te lo dice alguien que pertenece desde hace más de treinta años al Opus Dei. En la Obra puede haber gente liberal y antiliberal, porque no es un credo político.