jueves, 2 de abril de 2009

BREVE Y TRUCULENTA HISTORIA DEL ACEITE DE RICINO

El aceite de ricino, que se obtiene de la planta del mismo nombre, ha sido utilizado como laxante desde la Antigüedad. En Wikipedia se nos dice que una dosis típica contiene entre 10 y 30 mililitros y que “su efecto se basa por una parte, en la acumulación de agua en el intestino y, por otra, en la irritación de las mucosidades que aceleran el vaciado del sistema intestinal”. La reacción se produce a las dos o cuatro horas de haberlo ingerido y en dosis elevadas se pueden producir náuseas, vómitos, cólicos y diarreas.

Pero el brebaje en cuestión no se ha hecho famoso en nuestro país precisamente por sus efectos medicinales, sino por su uso habitual como instrumento de castigo y represión política en los años 30 y 40.

La primera referencia que tenemos del uso punitivo del ricino se remonta a Italia en la segunda década del pasado siglo. Los Fasci di Combattimento empleaban purgas con este producto para intimidar a los socialistas ya antes de la Marcha sobre Roma.

La importación a España de esta práctica se produce en 1931, con la constitución de la organización de La Conquista del Estado, de Ramiro Ledesma, empeñada en imitar al fascismo italiano en sus consignas, estética y métodos. Tanto en este grupo como en las J.O.N.S. que nacieron poco después, se empezó a utilizar el aceite de ricino en la sede de Madrid, como sanción disciplinaria a los propios afiliados que desobedecían al mando, incumplían sus obligaciones o comprometían al grupo con su imprudencia. El correctivo se aplicaba a cucharadas, cuyo número dependía de la entidad de la falta. En poco tiempo, este desagradable tratamiento se exportó a las peleas con los adversarios políticos, principalmente en el ámbito de la Universidad, donde miembros de la marxista Federación Universitaria Escolar (F.U.E.) eran acorralados por los chicos de Ramiro y obligados a degustar el saludable potingue.

Pero la máxima “popularidad” del ricinamiento comienza con la fundación de la Falange. Los jonsistas recién incorporados aportaron este “invento” que se propagó rápidamente por todos los puntos de España que contaban con núcleos falangistas. Tan común era darles ricino a los rojos que el propio José Antonio Primo de Rivera llegó a explicar a unos militantes a los que destinó a la “segunda línea” y a labores de propaganda: "No sois lo suficientemente jóvenes para ricinar a un comunista o asaltar un quiosco de periódicos. Para eso hace falta tener menos de veinte años y la alegre irresponsabilidad de la adolescencia”. Por entonces, el estimulante ricino ya era protagonista indiscutible de los encontronazos entre jóvenes escuadristas de Falange y grupos de comunistas, socialistas y anarquistas, principalmente en las calles de Madrid.

El ricinamiento era un acto violento, pero casi solemne. El mejunje venía en una botella grande de cristal y no se utilizaban ni cucharas, ni vasos, ni monsergas. Una vez atrapado el comunistón de turno, se le invitaba a beber un buen trago. Como el sujeto solía resistirse o retiraba la cabeza, se le solía inmovilizar y hasta taponarle la nariz para que abriera la boquita y diera un sorbito por mamá y otro por papá. También era frecuente golpear a la víctima en la boca cerrada con el cuello de la botella hasta que decidiera qué le convenía más: perder los incisivos o pasarse unas horas con diarrea. La dosis variaba en función de los “pecados” del izquierdista, pero rara vez se abusaba, pues el ricinamiento era concebido como una simple advertencia o humillación. Lo de obligar a beber la botella entera sólo se hizo en casos muy excepcionales, en un ambiente ya prebélico o durante la Guerra Civil. Francisco Umbral en su novela La leyenda del César Visionario (1992) deja caer que hubo personas que murieron por los padecimientos derivados de este castigo, pero yo no me lo creo.

Durante la contienda el ricino se convierte en un elemento habitual de represión en la retaguardia, si bien se destinaba casi en exclusiva a las mujeres; con los varones se empleaban otras técnicas menos sutiles. Cuando el Ejército Nacional tomaba un pueblo, se procedía a la detención de los “republicanos” más comprometidos o destacados en los combates. Si habían escapado o no se los localizaba, era relativamente frecuente que las mujeres de sus familias fueran ricinadas, a fin de forzar la entrega motu proprio de los emboscados. También se purgaba con frecuencia a las milicianas capturadas en Zona Roja, acompañándose la práctica de otra muy típica de la Falange, el rapado al cero, que en aquella época suponía para cualquier mujer una dura afrenta y degradación. Se solía decir que el fuerte poder laxante del aceite depuraba su “tóxico interior” y el corte del cabello servía como censura de su libertinaje.

Las recetas de ricino fueron inicialmente una costumbre casi exclusiva de las Banderas de Falange Española, que, según avanzaba la guerra, se fue extendiendo a otras milicias y unidades militares, hasta el punto de convertirse en una especie de símbolo de la victoria en los pequeños pueblos ocupados por Franco en los que casi sólo quedaban mujeres y niños. En los primeros años de la postguerra se continuó usando el purgante, de forma mucho más residual, en los cuarteles de la Guardia Civil, como castigo para los maquis y “guerrilleros” emboscados en el monte.

La total desaparición de este emblemático correctivo no sólo se debió, aunque parezca mentira, al aperturismo del Régimen del 18 de julio o a la llegada de la democracia y al consiguiente cambio en la forma de entender la lucha política, sino sobre todo a los avances farmacéuticos, que relegaron el aceite de ricino a las herboristerías en el mejor de los casos. Los patriotas de la Transición no conseguían encontrar el laxante en las tiendas y por eso toda la progresía ha permanecido estreñida desde entonces.

Pese al indudable calado de esta simpática "medicina" en la memoria popular, apenas podemos hallar referencias en la literatura o en el cine. Yo sólo recuerdo la heroica paliza de Mateo y sus muchachos al antiespañol Doctor Relken en Los cipreses creen en Dios (1953), de Gironella; la histriónica escena de la peli Silencio roto (2001), de Montxo Armendáriz, en la que un picoleto hace ingerir la botella entera a un izquierdista que blasfema jugando a las cartas, y unas imágenes de La buena nueva (1998), de Helena Taberna, en las que un grupo de falangistas ricina a la novia de un rojo y la pasea por todo el pueblo.

40 comentarios:

Txiripitiflautiko dijo...

La verdad es que es una pena que se se haya dejado de utilizar este remedio contra la hijoputez antiespañola. Al escuchar las declaraciones de muchos progres de baba o de los apóstoles de la Memoria Histórica, se echan de menos estos recursos de la medicina natural.

Lanarch dijo...

> La verdad es que es una pena que se se haya dejado de utilizar este remedio contra la hijoputez antiespañola.

Digo yo que solo serviría para que se caguen más en españa, ¿no?

Aprendiz de brujo dijo...

Yo creo firmemente a Ian Gibson. No te equivoques Neri: José Antonio Primo de Rivera descubrió el ricino fue al entregar su culo por primera vez a García Lorca.
Has olvidado la propiedad lubricante de dicho producto.
Menuda locaza estaba hecha el J. Antonio. Le puso a vivir D. Federico.Creo que J. Antonio murió con el culo como el tunel de Guadarrama.

Al Neri dijo...

Aprendiz de Brujo, tu comentario me parece de muy mal gusto. Se puede opinar de cualquier tema con una mínima elegancia y educación.

Aprendiz de brujo dijo...

Si quieres te hago una antología de las lindezas que algunos han proferido algunos acerca de determinados sujetos políticos o colectivos y vemos quien es el campeón del mal gusto.
Joder de los comunistas, ateos, maricones, masones, judíos, Carrillo, Zapatero, Zerolo, socialistas, votantes socialistas, progres, Leire Pajín, la Vicepresidente, Telecinco se han vertido opiniones, juicios y calificativos muy delicados.
Se hace uno eco en un tono lacónico de un rumor de época y es un mal educado.
Teneis un doble (t)rasero como Primo.

Álvaro dijo...

Aprendiz de brujo - Dice un popular refrán español que "Cree el ladrón que todos son de su condición", y añado yo, que es típico de los sodomitas señalar públicamente a otras personas también como sodomitas, no se si por insultar o por confundir la realidad con el deseo.

Dulcinea dijo...

Que tema mas escabroso, aunque te pones a pensar y teniendo en cuenta las torturas y barbaridades que hacían los rojos a las mujeres y a las personas inocentes en las checas, el ricinamiento me parece algo inocente como cosa de niños.
Aprendiz no sabes lo que dices, no se puede ser mas ordinario que tu.

Petete dijo...

Neri, lo que es de mal gusto es tu post defendiendo la tortura, porque era una tortura, a las personas que no piensan como tu. No creo que fuera muy agradable que te envenenaran unos bestias humillandote y poniendo en peligro tu salud y menos para hacer chistecitos de una por mamá , una por papá.

Aprendiz de brujo dijo...

Álvaro es que yo soy gay de toda la vida, a mucha honra.Lo sabe todo el mundo.No me escondo.
Ahora bien si lo que pretendes decir es que la obsesión por la homosexualidad es propio de sodomitas, yo guardaría mi culo, porque aquí hay muchos que cumplen con ese perfil. Yo sin embargo tengo el pleno convencimiento de que la heterosexualidad es su condición indudable.

SUSI dijo...

Después de leer,la historia del aceite de ricino,va a cambiar mi vida,a mi me lo daban de pequeña mis padres,una cuchara diaria,estaba asqueroso,sabía pescado podrido,y me lo hacían tomar,para abrir el apetito.Pero ahora,me pregunto si no querrían torturarme.
Las historias de homosexuales,q se cuentan aqui,doy fé q son verídicas,a q tanto espanto,todos sabemos lo q se cuece,y lo q se ha cocido.

Langor dijo...

Buenas tardes a todos:

Leyendo la historia de los ricinamientos y otros (y equivalentes izquierdistas) me conduce a pensar de que en la España de hoy no se vive tan mal (a pesar de nuestros problemas, que los hay y muchos)

Un saludo

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Pues me parece muy bien lo del aceite de ricino y una nimiedad en comparación con lo que han hecho y siguen haciendo los progres, rojos y demás ralea y defensores de la tolerancia (a su modo claro). Por cierto, sr Aprendiz de Brujo le recuerdo que en este nido de fachas los maricas orgullosos no son bienvenidos. Y le recuerdo que, en esta casa, usted es un invitado. Compórtese, por favor, como tal. Si no, ya sabe. Yo no entro en el blog de Pepe Blanco; quizás, en él (en su blog), se encuentre más cómodo.

Princesa Leia dijo...

Me ha parecido una entrada sorprendente. Yo había oído hablar de que los falangistas daban aceite de ricino a los rojos en la guerra, pero no tenía ni idea de sus efectos ni de su significado. Me ha llamado la atención lo que dices de que con la democracia cambió la forma de entender la lucha política. Yo creo que aquí está la clave. La violencia en la política es mala porque supone inestabilidad y odio, pero tiene el lado positivo de que en aquella época la gente luchaba violentamente por sus ideas porque creía en ellas y sufría de verdad pensando que otras personas con ideas opuestas (y para ellos, malvadas) pudieran llegar al poder. Ahora efectivamente la gente no se pega por sus ideales, pero no por qué se haya civilizado (ya se ve en el fútbol por ejemplo)sino porque no cree en nada que no le reporte un beneficio directo.

ignatus dijo...

Susi, no sé cómo sabrá el de ricino, pero por tu descripción yo he pensado que quizá fuese repugnante aceite de hígado de bacalao lo que te daban.

La entrada de Neri, pese a las políticamente incorrectas pinceladas de humor con que lo ha tratado, me ha parecido muy interesante y educativa, pues no tenía ni idea del asunto (creía que simplemente sabía a rayos).

Ciertamente yo tampoco recuerdo referencias al brebaje en libros o películas. Tan sólo en algunos tebeos de Mortadelo y Filemón o Zipi y Zape. Y es curioso, porque expresiones sobre el ricino sí he oido con frecuencia.

Aprendiz de brujo dijo...

A ver jovén Amón, yo me encuentro siempre más cómodo en terreno contrario, que rodeado de gente que siempre me da la razón y ahonda y refuerza mi argumento.

SOY MARICÓN, MARICÓN DE ESPAÑA...
Que grandes eran Martes y Trece.

SUSI dijo...

Ignatus,era aceite de ricino,seguro,lo recuerdo por lo asqueroso q sabía,aún así le acabo de preguntar a mi padre,y me lo ha corroborado,se les daba a los niños para aumentar su apetito,así me crie,bien alimentada,y asqueada,uffffff,q asco me dá solo recordarlo,además recuerdo q mi madre me tapaba la nariz,para obligarme a beberlo,y es q mi niñez fue triste y asquerosa,con el maldito aceite.
A ti aprendiz de brujo,tienes valor,ole,ole,y ole,y sentido del humor,ole,ole,y ole.

Veneficus dijo...

Desconocía el uso purgante, aleccionador y disuasorio del aceite de ricino. El único uso y costumbre de susodicho aceite que conocía es el señalado por Susi, con el que se amenazaba a los niños que no comíamos bien.

Curiosa la palabra "ricinamiento", así como su parecido con "racionamiento". No es lo mismo racionamiento de ricino que ricinamiento como ración. ¿O sí?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Bueno, sr. Aprendiz de Brujo, pues no se enfade si, a partir de ahora, alguien comienza a llamarle, siempre Maricón. Lo siento por sus ligues.

sefo dijo...

Que graciosillo, Al Nery. ¿Así que los progres están estreñidos desde que no les ricinan? Tu si que estas estreñido. Como anecdota historica esta bien, pero nada mas, hay paginas de la historia que es mejor pasar. Los tios esos que ricinaban a los "rojos" imagino que serían el equivalente a los skinheads de hoy en día.

SUSI dijo...

Agradecería al Sr.aprendiz de brujo,abogao de profesión,y sarasa,por vocación,me aconseje,he sabido q el aceite de ricino se utilizaba también como purgante,así q si tiene a bien informarme,si el código civil,considera esto como sevicia,y por tanto tiene consecuencias juridicas.
Estoy pensando en poner una demanda a mis progenitores,fuí purgada,como una comunista,esto es grave¿ no?.
Como información,os digo también q se utilizaba como crece pelo,en las barberías antiguas,lo digo por si alguno quiere probar,pero si os quedais calvos,yo no tengo la culpa..

Dulcinea dijo...

Susi, guapa, deberias pedir una indemnizacion de las de la ley de memoria historica pues no cabe duda de que tus padres eran unos fascistas.

SUSI dijo...

Dulcinea,querida,mis padres tienen de fascistas,lo q yo de monja,es decir,nada,ahora bien,si lo fueran no tendría ningún inconveniente en comunicartelo,cada cual puede ser,de donde quiera,digo yo.
Relajaté dulcinea.

Bolger dijo...

Ian Gibson (el hispanista más reputado sobre la historia de la guerra civil española) también hace referencia en uno de sus libros, cuando habla de la represión nacionalista de Granada, a un hecho curioso para unos pocos y nada sorpresivo para otros muchos:
En cierta ocasión, José Antonio Primo de Rivera y Federico García Lorca compartieron un coche. Nadie sabe con seguridad el porqué de tan extraña reunión entre dos personajes en principio tan antagónicos, lo que sí se sabe a ciencia cierta, es que desde entonces José Antonio no podía mirar la bandera de Japón sin que un escalofrío le recorriera la espalda.

F.A. dijo...

Aprendiz de Brujo, ¡olé por ti!¡con dos cojones! Jugando fuera de casa y a contra conriente, no como otros que se jactan de ir contra las normas y por ello ser muy valientes pero cuando alguien se enfrenta a las suyas... "que te quito el balón y no juegas más eh?" Para que se entere el figura ese, entramos aquí por cariño, respeto y admiración a Al Neri, no por leer nada de lo que el censor pone.
Y lo que dice Bolger completamente CIERTO, Josito Antonio probó varón (eso sí, culto, refinado y poeta).

Al Neri dijo...

F.A., pues si tú y el resto de graciosos habituales con nick falso entráis aquí por respeto, cariño y admiración hacia mí, a ver si lo demostráis dejando de decir gilipolleces sobre Primo de Rivera, que ya aburrís con vuestras bromas que no tienen ninguna gracia para nadie. No me rspondas a este mensaje, haz el favor.

F.A. dijo...

¿También tú me vas a decir qué tengo y qué no tengo que hacer? ¿Es más gilipollez decir lo de José Antonio con Lorca o decir que la homosexualidad es una enfermedad? Ah, es más estupidez decir lo que a mí me jode escuchar.
Respondo si me apetece (como bien haces tú y has hecho miles de veces en mi blog), para eso es esto un lugar abierto. Ahora si te apetece a ti y ves que he faltado el respeto a alguien o insultado a alguien, eliminas mi comentario. Pero lo que hago yo, lo decido yo.

Al Neri dijo...

F.A., ya nos has molestado y provocado lo suficiente. En lo sucesivo no vuelvas a entrar en este blog. Borraré todos tus comentarios digas lo que digas. Y ni me llames por teléfono ni me escribas emails para aclarar este asunto ni hablar de blogs. Para todo lo demás, lo que quieras.

Aprendiz de brujo dijo...

Oigan relajense, siento que Neri se haya llevado un disgusto o que discutan Neri y F.A,(ambos grandes amigos míos y personas de las que se puede aprender mucho)por un comentario por mi hecho.Cuatriviros un poco más de sentido del humor coño.
A mi me encanta este blog, pero macho teneis que tener un poco más de cintura,(creo yo), con la crítica ajena. Quizás mi comentario no viniera a cuento, y acepto que es un comentario que por reiterado,(a Neri y al resto no) puede llegar a aburrir pero joder no os parece que el hecho de que haya gente que contrataque con armas similares a las vuestras le da cierta gracia al blog.
Sin lugar a dudas habrá gente que diga mientras entre gente tan gilipoyas como el Aprendiz de Brujo ese no merece la pena opinar. Pero también habrá gente que se aparte de vosotros si solo entra gente de vuestra cuerda.
Yo creo que un toque discordante aunque sea de un bufón como yo siempre es interesante.
Susi eres un encanto, gracias por el apoyo en tus comentarios.
Como diría Neri, agradecería que no hubiera respuesta,(quizás no la habría de todos modos) a esta intervención hecha con buena intención, al revés que mi comentario.

Aprendiz de brujo dijo...

Neri soy yo el que la ha liado sabiendo que se podía liar.
No voy a juzgar la relación que existe entre F.A y este blog, no me compete ni me metería ahí jamás.
Solo puedo decir que en esta ocasión el que ha hecho un comentario para provocar he sido única y exclusivamente yo.
No comparto alguna de las intervenciones que F.A ha realizado en este blog, como estoy seguro de que tu tampoco puedas compartir el como y el que de lo manifestado por alguno de tus correligionarios que tampoco son Hermanitas de la Caridad, pero si se le prohibe el acceso al blog a F.A, y más siendo por causa de un cisco que he montado yo, tampoco contareis conmigo.
El culpable de algo en todo caso soy yo.(No había leido tu última entrada al escribir la mía anterior).
Os ruego con toda humildad que vuelvan las aguas a su cauce y que podamos participar todos en un blog que a mi me encanta.

SUSI dijo...

Entro al blog,de forma divertida,y me encuentro otro follón,aún sabedora de estar metiendo la cabeza,en la boca del lobo,asumo el riesgo y entro a contestar,en mi opinión no es para tanto las desagradables respuestas,q dais a los q entramos os leemos,opinamos e intentamos aportar un toque de humor,toque tambíen ya censurado,aún pareciendome en todo momento algo absurdo,dado q el blog no es mio,respeto y acepto las normas,q reitero me siguen pareciendo absurdas e infantiles,pero respetables,si así lo habeis decidido.
No obtante para no volver a caer en lamentables tentaciones,con tan nefastas concecuencias,para los blogueros asiduos a este blog,os ruego,pongais las normas existentes¿ se puede hablar libremente de politica,sexo,hosexualidad,aborto,de primo de rivera,etc,etc.....?,o estamos sujetos a decir: si wana,a todo lo q opineis,si es así como el blog,me gusta acataré las normas.
Lo q no tolero,es la falta de respeto a la gente q entramos,las humillaciones,eso es aún más intolerable,q cualquier comentario q nosotros hagamos.Si la opinión no es libre en el 2009 ¿ en q hemos avanzado?,¿ tendré q volver a tomar el aceite de ricino?.

Al Neri dijo...

El debate está cerrado.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

F.A., el destino es caprichoso y tenga por seguro que, algún día, llegaremos a conocernos personalmente. Entonces caerá en la cuenta de los errores que ha cometido y se arrepentirá como un buen cristiano. Hasta ese momento; nos veremos.

Álvaro dijo...

Jose Antonio era un hombre de honor -hecho reconocido hasta por sus adversarios políticos- y con honor debe ser tratada su memoria. Si lo que se pretendía era hacer una gracia, creo que es obvio que no ha tenido ninguna y honraría a los autores reconocerlo.

Por otra parte, me da la impresión que hay una confusión acerca del llamado "respeto". Según entiendo yo, debemos respetar siempre a las personas, a todas -buenas y malas- por el simple hecho de la alta dignidad que conlleva ser persona. En cambio, los actos, las ideas o las opiniones no merecen ningún respeto "per se", porque pueden ser buenas, indiferentes o incluso malas, y habrá que juzgar en cada caso cuales son respetables y cuales no.

El malentendido aquí generado demuestra una vez más la necesidad de ser ponderados en nuestras afirmaciones, la necesidad de tener un mayor respeto hacia los demás -aunque no nos caigan en gracia sus acciones, opiniones o incluso su persona- y la necesidad de ser más humildes para no empeñarnos en quedar siempre por encima de los demás. De lo contrario cualquiera es siempre un enemigo "en acto" o "en potencia" y la convivencia se hace imposible: a la corta con alguno, a la larga con todos.

A pesar de los pesares, es manifiesta la vocación participativa de este blog, y si rebajamos el tono de las puyas hasta lo cordialmente tolerable seguro que podemos seguir disfrutando todos del blog. Saludos cordiales, of course.

Al Neri dijo...

Álvaro, pásese hoy por el blog de nuestra amiga Aprendiz, que a lo mejor liga y todo... :-)

Aprendiz dijo...

Si no liga, seguro que al menos está de acuerdo conmigo... jjajaja ;)

Por cierto, la entrada es muy intersante, no sabía nada del aceite este, ni mucho menos de su uso.

Besos

Álvaro dijo...

Al Neri - Usted sí que es un buen amigo, le debo una. Ya le presentaré a mi hermana pequeña ...

Aprendiz - Obviamente estoy de acuerdo contigo en todo, ¿cuando quedamos? ...

BOIRA_A dijo...

De pequeños nos daban aceite de recino cuando estabamos inapetentes y las yemas no nos hacian efecto, pero el aceite derecino en mi casa mis antepasados ya lo tomaban desde hacia muchos años antes de que empezarn las revueltas de los años 30, seria que estaban muy adelantadas

saludos

Al Neri dijo...

El tema tratado en este post, y aunque ha pasado mucho tiempo, ha vuelto a mi memoria a raíz del Decreto idiota que acaba de aprobar la Junta de Andalucía, en el que se dice:

"El presente decreto tiene por objeto establecer las indemnizaciones a que tienen derecho las mujeres que sufrieron represión en la Guerra Civil e inmediata posguerra, abarcando el periodo comprendido entre 1936 a 1950, mediante hechos que vulneraron su intimidad, honor y la propia imagen consistentes en el rapado, la ingesta de aceite de ricino y la posterior sumisión a vergüenza pública"

Al hilo del mismo tema, hace unos meses me documenté sobre la breve y fascinante historia del Estado libre de Fiume, ciudad tomada por el valeroso Gabrielle D´Annunzio en 1919 y en la que implantó un régimen precedente del fascismo. Pues bien, parece ser que fue en esta ciudad cuando se inauguró la práctica de ricinar a los enemigos políticos.

mensajes de María dijo...

Mi bisabuelo italiano fue testigo de como murieron con altas dosis de aceite de ricino en Italia él sobrevivio y huyó a la argentina

Anónimo dijo...

Este es un fascista declarado. Uno de sus síntomas es la pérdida de la verguenza.