martes, 12 de noviembre de 2013

HABÍA QUE SER DE ALGO

Se nos llena la boca de críticas furiosas a la clase política y no nos queremos enterar de que ésta solo es un reflejo de la sociedad española, de que los políticos no son más inmorales que un currante cualquiera si ganara mañana un acta de diputado. Tenemos exactamente los mandatarios que nos merecemos porque la trampichuela, la jetada y el chanchullo contra los que bufamos tomando copas hoy son el día a día en las empresas, las familias y los individuos de toda España. La gente en el fondo disculpa las trepadas y cree que los que llegan alto y no se aprovechan son unos memos. Así nos va.

Ayer me enzarcé en una discusión de la que salí entristecido al constatar como ciertas mentalidades predominan en España y se exhiben con todo el orgullo y toda la naturalidad del mundo. La bronquilla fue a cuenta de la llamada Transición española y mi contrincante una amiga reciente que sabe muy poco sobre mi forma de pensar. En un momento dado yo arremetí con dureza contra Fraga, Suárez y demás escoria, acusándolos de oportunistas y chaqueteros que después de su pasado como altos cargos franquistas protagonizaron la opereta transicionera como demócratas de toda la vida.

Mi amiga se me quedó mirando muy sorprendida y sin inmutarse lo más mínimo respondió:

- Ya, pero si querían meterse en política cuando Franco, tenían que ser de algo, ¿no?

Alucinadito me quedé. “Meterse en política”. “Ser de algo”. A veces creo que yo hablo un lenguaje distinto al de todo el planeta, que estoy en otra dimensión.

El versátil Adolfo jurando las Leyes Fundamentales franquistas
Si yo soy un pluralista convencido, defensor de los partidos políticos, del parlamentarismo y de las libertades constitucionales, y resulta que quiero “meterme en política” en la España de los años 50, cuando manda un militar de los de palo y tentetieso, mi única salida coherente será sumarme a la oposición clandestina y dar leña al régimen en la medida de mis posibilidades. Si, en cambio, considero que “meterme en política” en tales circunstancias consiste en convertirme en ministro de Franco, en Gobernador Civil o en Secretario General del Movimiento, entonces seré un sinvergüenza se mire por donde se mire. Si además al morir el Caudillo me convierto en un demagogo que reniega de la dictadura como San Pedro de Cristo, entonces seré otras cosas que prefiero no poner aquí.

Es bien sencillo, no le demos más vueltas. Nadie tiene derecho a cambiar así de ideas y a que encima no le insultemos, cuando el único motivo del cambio es mantenerse en la cresta de la ola.

No entiendo eso de “meterse en política” así sin más. No entiendo que alguien pueda “meterse en política” en abstracto, sin ir de la mano de unas convicciones, unos valores y una manera de entender la vida y la sociedad. “Meterse en política” sin ideas políticas es, simple y llanamente, pretender chupar del bote. Y claro, para chupar del bote "hay que ser de algo”, de lo que haya en ese momento, da igual.

Fraga, el Robin Hood de la democracia
No cuela el argumento de que es gente con un gran espíritu de servicio y que su vocación de hacer cosas por los demás a través de la política está por encima de condicionantes ideológicos. No me vale eso de que son posibilistas que aprovechan los cauces disponibles, aunque sean "defectuosos", para intentar mejorar las condiciones de vida de sus compatriotas y cambiar las cosas desde dentro, porque estos tipos de los que hablamos el único nivel de vida que han mejorado “metiéndose en política” y mudando de chaqueta es el suyo.

Me recuerda un poco a la polémica de si los falangistas que se integraron en las estructuras del Movimiento durante o inmediatamente después de la guerra fueron unos traidores a la Falange. Puede ser, pero no hay que olvidar que al menos el régimen político con el que se avinieron a colaborar estos azules comenzó plasmando los ideales de José Antonio en multitud de leyes y que en los 40 todavía era pronto para adivinar que todo aquello era un brindis al sol, papel mojado. Sin embargo, todos los suárez, fragas y martines villa que encarnaron los valores más democráticos a mediados de los setenta, se habían aupado más de veinte años antes, con pleno conocimiento de causa, a una ideología radicalmente opuesta. Porque estos tíos no tuvieron en su vida más ideal que el de medrar a costa de la política.

15 comentarios:

Sinretorno dijo...

No veo muy equilibrado el artículo, en mi opinión. Desde el plan de estabilización de 58 España entra en la modernidad, excluyendo partidos, libertadpolítica y sindical, que visto lo visto no es que sean la panacea. La Seguridad social se crea en 1963, las leyes administrativas de España, Lpa, Régimen jurídico de la Administración, Contratos del Estado, Régimen local, son plenamente modernas técnicamente. En fin , menos mal que hubo políticos de valía para hacer esto, crear una clase media y posibilitar la democracia. En los comienzos de los 50 quizás no había otra opción honesta que echarse al monte, pero después no. Menos mal que había ese sustrato administrativo, laboral, económico porque si hubiesen venido los del pce y demás no estaríamos donde estamos.

Sinretorno dijo...

Esto no era Cuba, ni China...esosí por supuesto que el personal está dispuesto a chupar de la frasca siempre que pueda; recuerdo una entrevista a un profesor De FEN, que defendía que ellos podían dar educación para la democracia...Suárez ministro del movimiento era el primer presidente de la transición...

Anónimo dijo...

"... y mi contrincante una amiga reciente que sabe muy poco sobre mi forma de pensar"...

Usted está enamorado y usted es tonto.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Buenas noches, simplemente me permito recordar al Borbón jurando los Principios Fundamentales del Movimiento...¡jurando por Dios!
Un abrazo
Asun

El último de Filipinas dijo...

Y mientras Franco recomendando al personal que no se metiera en política.

nago dijo...

¿pues no tenemos un vicepresidente de la Junta que era butanero? ¡eso sí que es prosperar en la vida! ¡hombre de nobles ideales...! ¿qué más da que ahora viaje en "alta gama? ¡todo por el pueblo!

... y una comunista, ahora pepera ¡porque le viene mejor! ¡tiene una concejalía y puede subvencionar a su hermano, su madre...! y una pepera ultracatólica, ahora comunista-sindicalista porque, siempre ha sido muy altruista y caritativa y desde el "pomposo" cargo que ostenta puede hacer más por el prójimo y estar más cerca de Dios... Ya no "presume" de que su abuelo se escribía con Franco; ahora negocia con Bildu.

Una forma de prostitución como otra cualquiera oiga, eso sí, adornada de ideales.

Pero, Sr. Neri si valora la amistad, mejor olvídese de la política*. No vale la pena.

A usted le pone triste; a mi se me saltan las lágrimas...



P.d. y si no haga como yo: ¡una lista! y piense "como haya una guerra... te van a dar por el cucu Mari" a mi no vas a poder comprarme jajajaja..." y te voy a hacer falta sí....¡qué mala soy! :))


*... y hasta del trabajo.

Manolo dijo...

Es que alguna vez se cruzó con alguna mujer que entendiera algo de política?
Es que con las mujeres solo se la puede pasar bien uno. Mire que meterse ud en una discusión política con una descendiente de Eva!!! Mal lo veo.
Apártese de esa raza de víboras si no quiere terminar como su amigo Aprendiz (de paja en paja porque lo rechaza hasta su mujer).
Y le digo, con las mujeres solo a la cama, y calladas que cuando abren la boca arruinan el momento.

Aprendiz de brujo dijo...

Manolín, no te quejes tu desciendes de una estirpe de mujeres bien receptiva...
Yo soy onanista de vocación, rey.

Aprendiz de brujo dijo...

Pregunta inocente: Franco, como militar de carrera juró y besó la bandera tricolor?. Juró lealtad al régimen contra el que sublevó?.No besó nunca la bandera en la que después se cagó?.

Anónimo dijo...

Hace años, un ex militar norteamericano me contó (y me lo creí) lo siguiente:
Nixon mandó a Vernon Walters a entrevistarse con Franco para conocer lo que pasaría en España a su muerte. F. lo recibió y le dijo (+ ó -) que él había creado instituciones y leyes que nadie pensaba que funcionarían, pero que estaban equivocados. Que la única alternativa era que el Príncipe sería Rey. Que España iría en el camino que ellos (los norteamericanos, ingleses, franceses...) querían. Habló de democracia, pornografía, droga... De que habría alguna que otra locura pero ninguna fatal para España. V.W. tratándole de "mi general" le preguntó cómo podía estar tan seguro de su pronóstico y F. le respondió que iba a dejar algo que no existía hacía cuarenta años. V.W. pensó que iba a citar a las FF.AA. y lo que mencionó fue "LA CLASE MEDIA ESPAÑOLA". Saludo y hasta luego Lucas, digo V.W.
En fin, todo ésto viene a cuento porque a medida que me hago más viejo aumenta mi aprecio por este tío del que tan poco he sabido.
Uno que pasaba por aquí.

Al Neri dijo...

Muy buenos comentarios, especialmente los de Sinretorno y los del último Anónimo.

Sinretorno, gracias por su interesante crítica. Le comento mi punto de vista sobre lo que dice:

- De acuerdo en que el franquismo es un período heterogéneo con al menos dos períodos muy diferenciados (antes y después del Plan de Estabilización). A mí, que no soy franquista, el período que más me gusta políticamente por razones obvias es 1937-1959 y en especial 1937-1945.

- Considero a Francisco Franco promotor y responsable directo de la actual situación política de España.

- De acuerdo en que las leyes administrativas de a partir de finales de los 50 (pergeñadas por tecnócratas en buena parte) son muy modernas y de gran calidad. Le matizo, sin embargo, que se trataba de leyes de bajo perfil político. Aun así, por muy técnicas y procedimentales que fueran, no eran contrarias a la filosofía política del franquismo ni a los Principios Fundamentales del Movimiento. Además alguna de ellas (por ejemplo la aún vigente Ley de Expropiación Forzosa del 54) tenía claros tintes falangistas, especialmente en los preceptos que jamás han sido aplicados ni por Franco ni por la "Democracia". Por su parte, la creación de la Seguridad Social fue impulsada por los sectores más azules del régimen.

- Muy importante: Ni Fraga, ni Martín Villa ni Suárez eran tecnócratas, sino más fachas que Don Pelayo. Tenían un fuerte compromiso ideológico y no desempeñaron precisamente cargos anodinos o despolitizados.

- Jamás he dicho que “echarse al monte” y participar en la oposición clandestina fuera honesto. Solo he comentado que era la opción coherente para quienes querían hacer política y no comulgaban con la dictadura.

- “Menos mal que hubo políticos de valía para hacer esto, crear una clase media y posibilitar la democracia”. ¿Insinúa que los políticos del ala más falangista de aquella época no tenían valía? Recuerde que gracias a su política social mejoraron las condiciones de vida de los españoles surgiendo una inédita clase media. En cambio los que posibilitaron esa mierda llamada democracia fueron el camaleónico Franco, sus tecnócratas (de cuya "filiación religiosa" me abstengo de opinar aquí) y los miserables trepas y chaqueteros de Fraga, Suárez, Martín Villa y compañía.

- Mi crítica a estos últimos señores es simplemente por haberse comprometido políticamente con valores e ideologías tan diametralmente opuestos como las Leyes Fundamentales y la Constitución de 1978, y solo por su propio interés particular.

- "Desde el plan de estabilización de 58 España entra en la modernidad, excluyendo partidos, libertad política y sindical, que visto lo visto no es que sean la panacea". Pues evidentemente no son la panacea, sino una porquería, pero no son cuestiones baladíes y su inexistencia durante el franquismo marca una diferencia sustancial, abismal, con el régimen al que luego estos señores de los que hablamos se adhirieron con tantísimo entusiasmo (Fraga casi hasta se hace hasta nacionalista gallego el muy sinvergüenza)

Al Neri dijo...

En cuanto a las insinuaciones pretendidamente ingeniosas de Brujo, le remito a esta entrada del tan echado en falta Subdirector del Banco Arús en el que habló de los juramentos militares.

Para empezar me parece ridículo comparar el juramento de un militar a la bandera (que supone una simple promesa de defender a España) con el juramento de compromiso con unos principios ideológicos que hace un político que encima lleva afiliado al Movimiento, luciendo camisa azul y levantando el brazo casi desde la infancia sin que nadie le haya puesto una pistola en la cabeza precisamente. Un militar no es un político y la naturaleza de sus juramentos es muy diferente.

Y por último le recuerdo que Franco ya era general (el más joven de Europa) en 1926 y que por lo tanto no tuvo que jurar para acceder a este empleo la bandera tricolor, ni la Constitución republicana ni todas esas mierdas.

Aprendiz de brujo dijo...

Acepto (nada) humildemente que mi comentario peca en parte de demagogo, y reconozco que me has puesto en mi sitio.
No obstante, me parece que el ejemplo del perfecto militar es el del que sofocó la República Catalana y el levantamiento del fimótico genocida, cuyo nombre no recuerdo.

Aunque sea superficial y demagoga la apreciación, reconocerás que si Franco hubiera tenido que jurar fidelidad a la República y a la bandera tricolor, lo más probable es que lo hubiera hecho.

Respecto al asunto de fondo, yo le estoy agradecido a Suárez especialmente y a todos los que posibilitaron la transición española. No es este el momento que más luce su mérito, por la delicadísima situación que atraviesa el país; pero indudablemente me parece que nuestro país avanzó en libertades, derechos y bienestar.
Los políticos tienen un perfil maquiavélico y los aludidos no escapan a este rasgo. No son santos, evidentemente, pero lo que hicieron ha sido positivo para España. De esto no tengo ninguna duda.

Aprendiz de brujo dijo...

P.S: Muy bueno, lo de "pretendidamente ingeniosas". Has estado bien con el estoque.

Anónimo dijo...

¡Qué buena respuesta, Neri! Da gusto leerte, contundente, valiente y claro como el agua. Lo tuyo sí que es tener las cosas claras y saberlas transmitir.