lunes, 28 de septiembre de 2009

¡A LA MIERDA LA EDUCACIÓN! (por Suso)

Para comprobar el prestigio de los maestros y profesores- lo que los cursis llaman “docentes”- contaré una anécdota que me sucedió hace años. Un padre le preguntó a su hijo qué quería ser de mayor, y el chaval contestó , “me gustaría ser profe”.

-¿Profe?, profe de qué.

- Pues profe, profe de un colegio.

-¡Pero bueno, ¿para
eso me voy a gastar una pasta contigo en colegios y universidades...para que acabes siendo profe de un colegio?...¡vamos, hombre, no me jodas!

Yo estaba delante. Y, para mi vergüenza, no me pareció que aquel hombre fuese muy descaminado.

Años antes un chaval le decía a sus padres que quería ser profe, o maestro, y era el orgullo de la familia: ser maestr@ era para fardar. El padre rezaba los ojos y rezaba: “¡Dios mío, escucha la voz de mi hijo!,¡que sea profesor!”- rezaba la madre los domingos.

Hoy todo aquello se ha ido a freír espárragos.

Y entre todos la matamos...

Es cierto que el sistema educativo se lo han cargado unos burócratas que pululan por ministerios, direcciones de grupos educativos, carguetes medios de colegios de toda condición y pelaje, auténticos idiotas – así, con todas las letras- que en su mayoría vienen de la psicopedagogía – carrera ideada por tontos para tontos. No está mal cursar piscopedagogía – hay gente que estudia cosas peores-, pero poner la educación en manos de unos tipos que no soportan media hora de clase en el aula, en la trinchera, eso no. Al teórico que le gustan las etadísticas, las taxonomías, no le des un despacho para que vaya colocando banderitas, jugando una guerra que después, en la calle produce desastres, desmoralización, apatía y cansancio.

No hablo de oídas. A
Fomento se los cargaron los psicopedagogos, tip@s que en el aula eran un desastre por su falta de autoridad - ¿digo el nombre de un prohombre directivo que se le escapaban por las ventanas de un segundo piso alumnos de 1º de BUP?- , por su pereza, por su bobaliconería, y buscaron la madriguera en las “oficinas centrales”- ellos sabrán el coste de culo que les llevó, porque allí hay que poner el culo si quieres estar en la pomada- a planear planes de estudios, proyectos y sandeces pedagógicas, muy sostificadas, muy de celofán y marketing, con apoyos de editoriales Hacer Familia que vendían la moto de la teoría Z y mandangas de chichinabo.




Despreciaron el saber y la tradición de decenas de profesores – maestros- que sí sabían. Y los agobiaron, los desmotivaron, los aislaron...¿quienes daban las charlas a los padres?, los psicopedagogos, el papi que había hecho un curso de orientación familiar, el gurú que venía de no se sabe dónde – cobrando una pasta-...mientras los maestros, los profes, apoyados aburridos en la pared, esperaban la hora de largarse.

Se les ignoró, se les trató como antiguos y desfasados, se aupó y se promovió a los padres como “clientes”, y el cliente siempre tiene razón.

Jamás le escuché oír a mis padres decir que eran clientes de los jesuitas: iban en el mismo barco.

La desmotivación, el desánimo y los brazos caídos, fue el resultado de semejante política.

Estos tipos de la psicopedagogía son los mismos que van con el discurso buenista y ramplón. ¡Había que escuchar en un máster de dirección de centros educativos a algunos de ellos!. Y allí los tienen dando conferencias, ciclos, másteres.

Pero también es cierto que la misma sociedad nos ha llevado hasta aquí.

Antes, y no hace mucho de esto, los maestros y profes eran gente considerada, con un prestigio y una autoridad que emanaba de la propia familia, de la sociedad, y el niño así lo reconocía. No cobraban mucho, es cierto, pero ese reconocimiento alimentaba una vocación - ¡esa es la palabra!- que no ahorraba en esfuerzos y sacrificios. Los hemos conocido.

Hoy, lo mejor de cada promoción lo último que desea es ganar una oposiciones e ir a la Enseñanza pública. Los mejores se van muy lejos de las aulas. Los medianos sí, aspiran a unas oposiciones pero,¡ojo!, no por vocación (¿quién quiere enseñar hoy no sólo al que no sabe, sino al que no quiere saber y te va a amargar la vida unos durante unos cuantos años?, pero es curre para toda la vida).

Y los peores, los más mediocres, los colgados que no les da la cabeza para más, a la privada, a la concertada, a academias y liceos varios. Mal pagados, desmotivados y, encima, con unos directivos más tontos que pichote.

Sé que se me van a enfadar un@s cuant@s pero, en fin, así lo vi.

Fui uno de ellos.


NOTA: Imágenes y enlace escogidos por Al Neri.

20 comentarios:

Dulcinea dijo...

Menos sociologías, psicologías y chorradas y más mano dura y disciplina en las aulas, pero como ahora a los profes no les dejan hacer nada porque si no acaban denunciados, pues así nos va, un desbarajuste.

Clebarr dijo...

No utilizaría palabras tan gruesas como Dulcinea, pero a grandes rasgos coincido con ella.
Creo que el profesor o el maestro deben estar revestidos de una autoridad respetada por todos, alumnos y sobre todo padres.
Estamos en un sistema educativo, donde para no desmoralizar a un niño, le podemos pasar de curso suspendiendo un montón de asignaturas, despreciamos la cultura del esfuerzo y sobre todo despreciamos la figura del profesor o maetro, cuya única función es enseñarnos y hacernos hombres o mujeres de provecho.
Otra cuestión, no tocada aquí, pero que valdría para otro post, sería los Planes de Estudio en el Estado de las Autonomías.

sefo dijo...

Como en tantos temas hay un abismo entre teoria y practica. No es lo mismo estar ahí al pie del cañon con los niños o adolescentes que en un despachito marcando directrices sin tener contacto con la realidad. Bastante bien salen las cosas...
El desprestigio social de los profesores yo creo que es porque cada día se valora menos la cultura, pero yo no creo que sea un problema de disciliplina porque ahora gracias a dios hay mas flexibilidad y confianza entre alumnos y profesores que hace años y eso es positivo.

soldado_vikingo dijo...

En Una, Grande y Libre (www.vnagrandelibre.blogspot.com)publique una entrada a principios de mes sobre el sistema educativo español.

CR69 dijo...

Pues yo al contrario que lgunas voces que se alzan por aquí, estoy a favor de la integración, de la empatía emocional, de la confianza profesor-alumno, de que la relación dentre profesor y alumno vaya más allá de las aulas e incluso de puedan compartir espacios de ocio común.Algo así como lo que ocurre en la serie Física y Química, aunque aquí se les va la pinza algunas veces.
Solo a través de la generación de confianza recíproca entre docente y pupilo alcanzaremos una sociedad mejor formada, acabaremos con los miedos irracionales que el marketing copmpetitivo y sus mecanismos publiocitarios generan en nuestros hijos.El castigo punitivo no sirve absolutamente de nada. MÁS DIÁLOGO POR FAVOR.

Al Neri dijo...

En primer lugar, agradecer a Suso su amable y brillante colaboración sobre un tema de tanta actualidad e interés, aderezado con su propia experiencia.

Sobre el particular, decir que para mí la principal causa de desprestigio de los docentes (soy un cursi sin remedio) es el acceso masivo de la gente a la Universidad. Antes casi nadie tenía estudios y el profesor era uno de los pocos titulados con los que la gente tenía contacto, por lo que se le tenía en alta consideración, igual que sucedía con otras figuras como el médico o el cura.

En cambio hoy buena parte de los padres tiene estudios universitarios superiores y trabajos de mayor cualificación que el del humilde maestro de escuela. Esto ha traído consigo un ensoberbecimiento generalizado, al considerar que el profe es un don nadie que no sabe nada y que no va a decirle a su hijo lo que tiene que hacer, ni mucho menos le va a reñir o a suspender. Estos niveles de prepotencia se perciben en mucha mayor medida en los entornos urbanos y de niveles medio-altos, mientras que en los pueblos, a decir de varios amigos míos maestros, el trato con los padres es muchísimo más agradable y menos conflictivo, pues tienen menos nivel académico y siguen percibiendo al maestro como una autoridad y una persona letrada.

Este desprecio del que hablo se transmite inconscientemente a los hijos, que tenderán a tomarse a los profesores a chirigota, pues ni sus propios padres les respetan.

Otra causa importante de desprestigio de esta profesión es que los colegios se están convirtiendo cada día más en centros asistenciales (aparca-niños) más que educativos. Con los putos programas que Educación aprueba cada semana de "Sábados en el cole", "Julio en el cole", "Navidades en el cole", "actividades extraescolares a tutiplén", etc, etc, los profesores están dejando de ser vistos como formadores y transmisores de cultura para ser considerados vulgares cuida-niños por horas al servicio de los intereses empresariales y capitalistas. Es algo así como si el capitalismo dijera: "Tranquis, papis, a trabajar 12 horas como negros, que a la prole ya os la cuidan los maestros, que para eso están".

Por otra parte, comparto sólo en parte la idea de Suso de que deben ser los profesores "de trinchera" los que suministren las directrices, como dice Sefo, en vez de hacerlo los "estudiosos de despacho". Creo que para programar hay que conocer de primera mano, pero también tener una cierta distancia de los problemas, de lo cotidiano de la enseñanza, para poder regular u ordenar el modelo educativo con un poco más de objetividad y atendiendo a los intereses generales (sobre todo en la pública) más que a los intereses parciales de los colectivos implicados que son alumnos, padres (clientes???) y profesores. Aun así, concido plenamente en que los psicopedagogos son, en fin... lo peor.

Sobre los colegios de Fomento (para mí es un nombre inventado por la Prelatura para evitar decir la palabra maldita, es como cuando te invitaban a jugar al tenis y no te decían qué eran los muy falsos), no tengo ni idea, así que no opino.

Por último, creo que la enseñanza concertada está absolutamente desprestigiada. Las Órdenes religiosas se han vendido con los conciertos por un plato de lentejas y están cosechando los frutos que merecen. Es cierto que los docentes de los centros concertados son por desgracia los peores profesionales del colectivo.

Natalia Pastor dijo...

A los profesores y maestros, desde la izquierda,el PSOE y la progresía patria se les ha quitado la "autoritas" que fue sustituida por el colegueo.
Existe esa autoridad que nace del consenso social y de una delegación de responsabilidades de la sociedad en los educadores, que es lo que desgraciadmente, se ha perdido.

La tolerancia no se puede extralimitar y cuando uno se excede y perjudica a las personas, hay que cortar de raíz.
Ahí si que hay que ser serios y estrictos.
El profesor no debe ser un colega sino un profesor,un educador. Eso no quiere decir que tenga que ser rígido y autoritario y que se imponga por el miedo.
Pero debe ser una autoridad que se le debe respetar en tanto en cuanto es la figura en la que la sociedad delega una serie de responsabilidades.
Hay que tener la capacidad de poder restituir la autoridad y la disciplina.

Suso dijo...

No sostengo que los profesores de trinchera sean los que marquen las directrices, sino el olvido absoluto que se hizo de ellos,que son los que de verdad saben, y no sólo no se les consultó- es lo menos que se puede hacer (un pastor que lleve 25 años cuidando ovejas algo sabrá de ovejas).

Fue hacer tabula rasa, y poner en manos de tontainas las programaciones,guías didácticas, etc de todo el sistema.

En eso, basta repasar la prensa estos días de uno y otro signo, están todos de acuerdo.

Y de esos "maestros" van quedando muy pocos.

Otro tema que me parece muy importante es el de los padres como "clientes" de un colegio, escuela, guardería o Academia: allí la hemos cagado bien cagada (con perdón).

Antes unos padres no iban dando lecciones de nada a un profesor. Y hoy un imbécil que trabaja en Correos, por ejemplo, o una cajera del Champión, te vienen con unos aires, y dando lecciones de Semanal de fin de semana del ABC, o del País, o del XL, o de lo que ha dicho en la terulia de Sálvame la última pedorra, que bastante hace el pobre profe, la pobre profe, en no manrales a tomal viento imperio

Profe dijo...

Dice Suso: "Hoy, lo mejor de cada promoción lo último que desea es ganar una oposiciones e ir a la Enseñanza pública. Los mejores se van muy lejos de las aulas. Los medianos sí, aspiran a unas oposiciones pero,¡ojo!, no por vocación (¿quién quiere enseñar hoy no sólo al que no sabe, sino al que no quiere saber y te va a amargar la vida unos durante unos cuantos años?, pero es curre para toda la vida)."

Pues no puedo estar de acuerdo, me dedico a la enseñanza de trinchera en un instituto público ¡por vocación! Podría estar forrándome en otros trabajos (en su momento estudié farmacia y hasta me doctoré) pero para mí la enseñanza es droga dura. Y como yo conozco a muchos.

Esta mañana me ha tocado despertar a mis lechoncitos adolescentes a las 8 y media con una explicación sobre los polisacáridos que el 80% seguía con bastante interés...y no me canso de explicar los polisacáridos un año y otro, un día y otro (la intolerancia al gluten, las pájaras de Indurain y como a un iluminado hace miles de años le dio por inventarse el pan han ido desfilando por la explicación). Para acabar les he pinchado por los altavoces de la clase una canción que llevaba en el móvil "I am yours" de Jason Mraz y hemos empezado la semana de subidón.

A CR69 "algo así como lo que ocurre en física o química" le diría que no sabe lo que está diciendo...Y que el castigo punitivo sirve...¡y mucho! tenías que ver como corren para llegar pronto a clase después del recreo para que no les quiten el carné (castigo punitivo) que les autoriza a salir del instituto al día siguiente durante el recreo.

Esta de moda hablar de la enseñanza pero a mí ya me empieza a tocar los bemoles que me miren con compasión "pobrecitos profes". Es como si uno se apiadara de los pobres bomberos porque les toca lidiar con el fuego malvado...

Suso dijo...

Profe, tienes razón...lo escribí en el comentario "Y de esos "maestros" van quedando muy pocos.".

Y me alegra que sea así...es lo qe tiene escribir a la carrera, y algo cabreado, que dogmatizas.

Perdona.

¡Jason Mraz es buenísimo!

Lo de Física y Química, vamos a dejarlo. No he visto ni una , pero con los trailers ya tengo suficiente.

Anónimo dijo...

De lo mejor que te he leído Suso, de lo mejor que he leído también. Eres un valiente, lo eres.

Has descrito el contexto general de desprestigio social de la profesión de maestro, a mi me gusta ese nombre.

Me han relatado la misma frase "¿profesora, maestra, mi hija? Nosotros queremos que sea algo más..." Literal, Suso, y dicho de una madre a la profesora de la niña en cuestión en un colegio en una visita de padres.

Pero además has descrito el mamoneo, por cierto, no ajeno al general mamoneo de la sociedad española, que ha tenido lugar en concretos lares educativos donde progresan a menudo, con excepciones, bien es cierto, los si señores, los que nunca ponen problemas y sobre todo los que quieren subir cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

Los más tontos, siempre arriba, eso sí, fieles, muy fieles ¿a qué, coño, a qué? en fin, no doy más datos...

Me encantaría firmar esto con mi nombre y no es por miedo ni nada, porque me gano la vida de otra manera y bien, es por no poner en problemas a gente de muy cerca cuya nomina depende todavía de ellos y lleva mi apellido.

Lo único que me resta decir: gracias a profes y maestros de los de toda la vida, de los que no se venden por un puñetero plato de lentejas, de los que me enseñaron y todavía me enseñan todavía queda esperanza para mí y para mucha gente, gracias a lo que nos enseñaron y siguen enseñando...

Me quito el sombrero ante esas profes, esos maestros, pero desde luego que no ante las autoridades educativas, el ministerio y desde luego que no ante los tontos del haba de algunos colegios privados, parece que los eligen adrede, cuanto más tontos, más dirigen y más alto les ponen.

PS: lo de que alguien ponga de modelo a Física y química me hace temblar, pero temblar. Por Dios, es como si me dicen que como madre tengo que ser coleguita de mis hijos. Entre unos tontos y otros ¿dónde vamos, Dios mío, dónde vamos?

CR69 dijo...

Francamente no entiendo a que viene tanta hostilidad por una serie juvenil que refleja a la perfección la realidad adolescente de hoy en día. Otra cosa es que os guste esa realidad o no. El concepto romano de autoritas,(autoridad moral, respeto ganado por la propia persona) tiene más que ver con la profesora que interpreta la bella Blanca Romero,(peazo de actriz se está haciendo para sorpresa de muchos) que con los mentores de "la letra con sangre entra".
A mi no me parece mal el vínculo personal profesor-alumno y me parece que está feo ponerle puertas al campo a los sentimientos de las personas. Es decir un matrimonio amigo mío surgió de un romance profesotr-alumna, y qué van a hcer si la llama de la pasión nació entre ellos. Os pregunto a ustedes que son tan católicos:No está bendecido este amor por Dios?. Acaso no es este un amor al uso del descrito tan dulcemente por San Juan,ese que no se engríe, ni lleva cuentas del mal.Por favor sean coherentes, no pongan puertas al campo.Lo mismo digo de la amistad: no es posible la amistad entre profesor y alumno. Estoy seguro de que la mayoría de ustedes no han visto Tierras de Penumbra, pero si hay alguna excepción les pregunto humildemente: censuran la amistad entre el profesor encarnado por A.Hopkins y el alumno que se dormía en clase?. Ya se, ya sé a ustedes no les gustan estas películas. Ustedes se quedaron en Marcelino pan y vino.Vamos anónimo que le sacan a usted de Fray Escoba y se me pierde.-

Suso dijo...

Yo lo que no entiendo,CR69, es que ponga a la misma altuta "Tierra de penumbras",con Blanca Romero de Física y Química, con el amor dulcemente descrito de San Juan y el mismísimo Dios..¡Buen sidral!

Es como recomendar a Bach y, de paso, las flechas del amor de Karina. Pero, en fin, se te ve muy dolid@ con lo de Física y Química. Y con Blanca Romero -¿su padre fue el pintó a las mujeres morenas?....¡gran pintor!

Decirte sólo que aquí nadie ha dicho nada de Fray Escoba y Marcelino pan y vino-que, la verdad no sé qué coño pintan con la entrada.
Tampoco nadie ha escrito aquí que "la letra con sangre entra".

Suso dijo...

Por cierto, CR 69, que Física y Quimica es una película, y Tierra de Penumbras, y Fray Escoba, y Marcelino pan y vino...y como argumentes con películas, como creas que los profes son como los de Física y Química, vas dado.

Es como si creyeras que Jesucristo tenía la misma voz que Bruce Willis...porque observastes dos películas distintas que tenían la misma voz.

Dulcinea dijo...

Buenísimo, Suso, qué risas. CR69, no se si estas de coña con Fisica y Quimica, esa serie decadente y materialista que tanto mal está haciendo a los adolescentes inculcandoles valores equivocados y es muy artificial, pero los jovenes se lo creen. UIna relacion amorosa o sexual entre alumnos de instituto y profesores es algo inmoral, es romper las reglas de convivencia y de respeto. Los profesores estan para enseñar a los alumnos y para quererles como personas y ayudarles a mejorar y eso no se puede mezclar con el sexo, es casi como una relación padre-hijo. El sexo lo estropearía todo.

Veneficus dijo...

Yo lo que veo es que mis alumnos llegan cada vez con un nivel más bajo, y aunque sea de forma inconsciente, reconozco que se tiende a bajar el nivel, por el miedo a que "no apruebe nadie". Es bastante desmoralizador que muchos alumnos, por no decir la mayoría, se confundan al hacer operaciones elementales, como para esperar que lleguen a entender y resolver problemas más complicados.

Yo creo que los principales problemas, algunos ya apuntados, son estos:
* La pérdida de autoridad del profesorado, sobre todo en el instituto.
* El cambio de leyes de enseñanza casi en cada legislatura, cada cual peor que la anterior.
* El aumento de la edad obligatoria de escolarización, ya que eso hace que disminuya el nivel y los contenidos.

Profe dijo...

CR69 ¿eres adolescente? ¿conoces cómo son los adolescentes de hoy en día? En los últimos 5 años he tratado de cerca a unos 500 adolescentes (no sólo les he dado clase, me los he llevado de viaje fin de curso, les he visto en pijamita y les he dado el besito de buenas noches, me han contado sus cienes de paranoias, etc, etc, etc,). Es verdad que son de instituto público y no de cole concertado chachi guai como los de la dichosa serie. Pues de los 500 no habrá más de 10 que encajen con el perfil de la serie. ¿En serio crees que la serie refleja la realidad de los adolescentes? ...baja a la tierra, apaga la tv y date una vuelta por la calle.

J. F. Sebastian dijo...

Estudié la E.G.B. en un centro público concertado, donde el que se pasaba un pelo 'la pagaba', a veces incluso en exceso. El castigo con regleta y otros objetos era habitual. Durante esos años sólo recuerdo un caso en el que un padre fuera a hablar con un profesor por quejarse del trato recibido por su hijo, amigo mío y la verdad que también un poco chulito.

En BUP me trasladé a un centro privado y nunca olvidaré el primer día. Un profesor de edad avanzada entraba en clase pero la algarada y el ruido continuaban ajenos a su presencia. Recuerdo cómo golpeaba su cartera para imponer silencio. Ese día presentí que muchas cosas iban a cambiar.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

El tema es complicado. Sobre todo porque la situación actual creo que es resultado de una degeneración progresiva (y progresista) que se ha intentado tapar colocando una chapuza sobre otra.

1º. Coincido con Suso y Al Neri cuando destacan que de unos 20 ó 30 años a esta parte a la educación se dedica, en gran medida, lo peor de lo peor. Efectivamente, hace varias décadas, el oficio de maestro o profesor compensaba su escasa gratificación económica con su prestigio social. Estudiaba magisterio mucha gente que, aunque brillante académicamente, no se podía permitir terminar el bachillerato superior (se entraba con cuarto y reválida) o pasar varios años fuera de su casa haciendo otra carrera (en casi todas las capitales existían "escuelas normales" de magisterio). En cambio, ahora gran parte, que no todos, de los estudiantes para maestro son fracasado escolares que han tardado años de más en sacar su bachillerato. Conocí a unos de magisterio hace diez años que se quejaban de que en su carrera la nota mínima era notable.

Por otro lado, a las enseñanzas medias y superiores también se dedican muchas personas que son lo peor de cada oficio: "que he estudiado Químicas y soy un inútil al que despederían de cualquier sitio... Da igual, me voy a la enseñanza."

Basta con ver las oposiciones actuales: para maestro dan a elegir entre tres temas de un total de 25 y para secundaria cinco de unos 75 u 80. Además, están pensadas para que sólo pasen los interinos que llevan 10 ó 20 años ejerciendo; algunos de ellos sin haber aprobado un sólo examen de oposición en años y quitando la plaza a otros que se quedan sin puesto habiendo aprobado la oposición una o varias veces para perder el concurso.

Y qué decir de los psicopedagogos... Una amplia mayoría son unos teóricos cutres que han cursado una carrera propia para síndromes de Down porque su capacidad intelectiva y preparación previa sólo les habría permitido elegir, además de ese cursillo (que no carrera de verdad), psicología, periodismo o publicidad. La mayoría de los que he conocido (algunos son muy buenos profesionales), son unos progres y porreros que acaban de orientadores cuando lo primero que necesitarían es una brújula.

2º. Los profesores y maestros serios y estrictos (que los hay) muchas veces se convierten en los raros del centro. Muchas veces no son apoyados por el equipo directivo, generalmente presionado por unos inspectores y una administración que no quiere ver problemas reflejados en el papel y sólo desea no tener cifras de abandono: da igual que se apruebe gratuitamente. ¿Cuántos profesores se acaban quemando y terminan hartos de ser "el cabrón de tal asignatura" sólo por no dar aprobados generales?

3º. La influencia social en el alumnado es enorme. La generación Física o Química: todos son colegas; no existe la autoridad; el esfuerzo y la cultura son despreciables; marginación de la excelencia...

4º. Las leyes educativas están pensadas para hacer votantes asnos fácilmente manipulables por el poderoso.

5º. No creo que a los políticos ignorantes y sin titulación les interese enfrentarse con un pueblo cultivado y exigente.

6º. Y dicen que la culpa es por falta de medios. La generación de nuestros padres estudió en escuelas de pueblo masificadas y con alumnos de edades diversas; atendidas por un maestro malpagado; sin calefacción; y con el único apoyo de la Enciclopedia Álvarez y un pizarrín. Veo trabajos de mis padres con 10 y 11 años y ya me habría gustado saber hacer algo así a su edad. Y a los eternos niños de ahora (todo les traumatiza) no digo nada.

En fin, me extiendo demasiado y el tema da para mucho. Enhorabuena, Suso.

lidia dijo...

CR69 estoy en totál acuerdo con suso,y no soy alumna ni adolescnte ni profesora,pero me codeo a diario por mi profesión con alumnos y adolescentes y no existe ningún paralelismo entre la serie fisica y química y la realidad,conozco también de cerca a profesores a los cuales les han pinchado las 4 ruedas del coche y llamado H de P,y no pasa nada da igual que esto ocurra en un colegio público o privado.Cada día veo a cientos de adolescentes,bebidos borrachos,menores en la calle a las 5 de la mañana,y sinó paramos esto mañana estarán ahí nuestros hijos,y pasado nuestros nietos,quizás seas un adolescente,si lo eres y estás estudiando sabrás que esa serie que presumes de ver,serie de clase B no se asemeja a la realidad en nada,y voy más allá el guinista debe ser.....,no pongo nada por no insultar.