miércoles, 12 de junio de 2013

PROTECCIÓN DE DATOS

A pesar de la obsesión que parece haber por la protección de los datos de carácter personal y de la existencia de una rimbombante Ley Orgánica que regula la materia, de un reglamento, de una Agencia estatal y de cien mil chiringuitos dedicados a sacarnos la pasta con este pretexto, yo tengo la sensación de que vivimos el momento de la historia en el que menos se ha respetado la información referente a la intimidad de las personas.

Y es más que una sensación. Por ejemplo, tengo la absoluta certeza de que a nuestros datos bancarios y a la información clínica que figura en nuestro historial médico (que ahora es electrónico) puede acceder mucha más gente de la que imaginamos, simplemente para cotillear. Es decir, que hay empleados en la banca y en la sanidad pública que pueden meterse y se meten en los expedientes de sus conocidos para fisgar sus nóminas, movimientos, enfermedades o tratamientos médicos, sin que estas conductas estén en absoluto bajo control, sin que haya comprobaciones por parte del banco, de la Administración o de organismos externos de fiscalización de quién accede en cada momento y si efectivamente lo hace con una finalidad estrictamente relacionada con su puesto de trabajo y con ese expediente concreto.

Confiar en el deber profesional de sigilo de esta gente es un acto de fe de una ingenuidad clamorosa.

Ha contribuido mucho a que se produzcan estas situaciones la proliferación de bolsas masivas de sustituciones, de becas y de contrataciones de personal eventual sin ninguna fiabilidad.

El tema desde luego es para echarse a temblar o para descojonarse de este sistema absurdo que nos han impuesto solo para que unos cuantos listos saquen su tajada.


Sobre este tema en La pluma: Todo el mundo tiene que comer

17 comentarios:

La lozana andaluza dijo...

Mo lo dudes Al neri,la protección de datos no existe,dónde yo trabajo puedo investigar a cualquiera,no solo porque al llamar por teléfono,me salga su número,doy a un botón de busqueda autómatica y me sale la ubicación de dónde me está llamando,sitio exacto,pero aún puedo llegar mas lejos,puedo saber nombre,trabajo,e historial de esa persona.Estamos en manos de cualquiera Al neri,menos mal que yo soy muy prudente,aunque también muy cotilla,así que puedo enterarme de lo que quiera,sin moverme de mi silla,lo bueno que no me gusta hacer daño a nadie,pero claro hay gente pá tó,como dicen en andalucía.

La lozana andaluza dijo...

Ah,también me sale a nombre de quien está la línea telefónica de quien me llama,¿ alguien quiere mi número?.Hoy estoy un poquillo aburriilla.

La lozana andaluza dijo...

Se me había olvidado,si alguien me manda un email,también puedo saber desde que ordenador se está enviando,¿alguien quiere mi correo y nos escribimos?.

Ana María dijo...

Joder... Menuda maravilla de entrada. Justo cuando acabo de calmarme a cuento de esto de la LPD... te cuento cómo sigue.

Padre es el tomador del seguro de mi coche.
Una se encuentra el espejo retrovisor de su lado (el izquierdo, el que si lo pierdes te INMOVILIZAN el coche) colgando inerte un día, compra cinta americana y lo pega así a la remanguillé.
Padre le dice: "hija, da un parte sin contrario, que no pasa nada, que para algo pagamos seguro".
Como no soy la tomadora y el parte es sin contrario, no puedo hacerlo yo, habiéndome identificado y todo el asunto, por teléfono, por la puta LPD.
Inutilidad máxima.

Qué cabreo tengo, no te imaginas cómo me jode perder el tiempo por memeces así cuando luego se hacen barrabasadas mucho más gordas y si te he visto no me acuerdo ¬¬

:*

Carlos Tuñón dijo...

No hay ninguna protección. Pero si quieres ir a ver a una persona al hospital, más vale que haya un familiar o el enfermo esté despierto y te coja el teléfono, porque ahora está prohibido decir si una persona está ingresada y en qué habitación. Por protección de datos.

En nada pasará lo mismo en los tanatorios, y ya ves tú lo que le importará al fiambre la LOPD...

Anónimo dijo...

...yo quiero tu correo lozana!
(ya sabes quien soy)

releante dijo...

Pues es para echarse a temblar, a mí me pasó algo parecido, a los resultados de unos análisis, me aparecieron adjuntados enfermedades de otras personas que no venían a cuento, un desastre. UN abrazo

Confidencial dijo...

Se presenta un sujeto en la oficina y…

-Hola, Buenos días quería hacer un ingreso de 5 Euros al Sr. Al Neri Viperino…

R –Buenos días, cómo no… ¿Me podría facilitar su número de cuenta, por favor?
-Pues no lo tengo ¿no puede buscarlo usted en el ordenador y hacer ese ingreso? ¡Es un ingreso!
R -Mire, si lo hago, incumplo la LOPD por dos motivos:

a) El primero, es que si completo esa transacción de alguna forma le haré saber de qué ese señor Al Neri es Cliente de nuestra entidad y pienso que no tengo porque acreditarle esa información.

b) El Segundo, es que para buscar datos de ese señor que dice usted, solo lo puedo hacer bien en su presencia, bien con una autorización o bien por motivos internos a nuestro trabajo…
- ¿oiga usted no es un poco ridículo todo esto?
R- …pregúntele usted al Sr. Al Neri, a ver qué le dice…
-En realidad no lo conozco.


Pasan unos días, y ese empleado está paseando por la calle con su mujer, por casualidad se cruza con ese señor que acudió a la oficina; se saludan sin decirse nada, la mujer se da cuenta y le dice:

-¿Quién es ese señor que has saludado?

R-No te lo puedo decir…

nago dijo...

MI querido Sr. Confidencial, eso suena muy bien y muy correcto si a no hacer públicos esos datos nos referimos PERO eso no impide que el propio señor del banco sea de naturaleza curiosa y se dedique a husmear las CC de sus vecinos etc... aunque no difunda esa información.

Somos cotillas por naturaleza y no hay nada más peligroso que un tonto con acceso a una base de datos (la que sea)

Todas las entradas quedan auditadas (y es lo primero que te advierte la pantalla de tu ordenador en el momento que accedes), así que es sencillo descubrir al infractor, lo que ya no sé es hasta que punto se controlan Sr. Neri, creo que poco. A no ser que los datos que uno busca sean los de alguien "especialmente importante" y salte el chivato de forma inmediata, o se hagan consultas de forma reiterada a personas que nada tienen que ver directamente con nuestra labor. A los "pringaetes"... nos toca estar expuestos a toda esa morralla poco profesional y con mucho tiempo libre que, constantemente realiza un uso indebido de sus herramientas de trabajo para, como poco, satisfacer su curiosidad.

nago dijo...

La protección de nuestra intimidad, no puede quedar en manos de la "buena fe que se presupone o la profesionalidad de quien salvaguarda o maneja nuestros datos". Tendría que estar totalmente garantizada; !blindada¡ porque por mucho celo que pongamos, siempre hay alguien observando.

Aprendiz dijo...

La verdad que sí que es una Ley bastante absurda, en el sentido de que hoy en día los datos son imposibles de controlar, y está por ver si es mejor que haya a que no haya, porque solo sirve para entorpecer gestiones.

Como ejemplo cuento el caso de una amiga mía que estuvo haciendo prácticas en una sucursal que está asociada a la Universidad, y esta chica tenía acceso a las nóminas y demás datos de todos los profesores que tenían allí su cuenta, que eran casi todos. Y me decía mi amiga que si quería saber la de alguno.

De todos modos el problema es más de la gente, que es muy cotilla, y eso por muchas leyes que haya no se soluciona.

La lozana andaluza dijo...

Anónimo,chiquillo no tengo ni idea de quien eres.A ver si te crees que yo soy Rappel.

nago dijo...

Creo que estoy en el cubito del spam (será por pesada...:) porque había escrito otro comentario...

Creo que decía algo así como que no podemos quedar a merced de la "buena fé" que se presupone a todo el mundo; nuestra vida privada no puede quedar al azar y depender de eso (que lo mismo había dicho otra cosa, ya no me acuerdo... :))

Sí que hay una pequeña solución: restringir aún más el acceso de determinadas personas a ciertos datos en función al cargo y responsabilidad que ostentan, por ejemplo. Eso como poco... y tampoco sería suficiente.

P.d. si se pierde éste tampoco pasa nada. Mis comentarios tampoco es que tengan una relevancia o una prosa maravillosa jajaja... allá voy...

cúbito del spam dijo...

tododo llega
todo todito todo ...

¿alguien sabe como se subrraya?

Al Neri dijo...

Buenos ejemplos han puesto ustedes.

Para que no se diga, voy a poner una cosa buena de la LOPD y de todas estas historias, y es que los ciudadanos en los últimos años nos hemos vuelto más sensibles hacia los datos personales y la intimidad de los demás. La contrapartida, desde luego, es que a veces nos hemos vuelto gilipollas y los casos expuestos por Ana María y Tuñón son los mejores ejemplos.

Lo que veo también es que a veces con esos asuntos hay buena voluntad pero eso no basta. Es cierto que los accesos se hacen con contraseña personal y quedan registrado. Es cierto que hay auditorías. Pero a partir de ahí no hay nada más. Vamos, que es todo un paripé y al final no se exigen responsabilidades a nadie.

La solución de Nago me parece ideal. Cuando los que acceden son los máximos responsables, se lo toman mucho más en serio porque si pasa algo en teoría les pedirán las cuentas a ellos.

El último de Filipinas dijo...

Trabajo en un hospital público, y son multitud las trabajadoras que han alterado en la base de datos su fecha de nacimiento tan sólo por quitarse años.

Jose Antonio dijo...

Vídeo quizás paranoico o de conspiraciones y demás, pero interesante y que tiene que ver sobre lo que has escrito. Simplemente un ejemplo. http://youtu.be/rKSnODpeaMc