martes, 15 de marzo de 2011

ADIÓS, EXÁMENES DE SEPTIEMBRE





La cosa no me ha pillado de sorpresa porque ya me lo habían adelantado algunos amigos profesores, pero al comprobar que la propuesta sale adelante no puedo evitar un puntito de nostalgia por una tradición tan arraigada en el mundo académico que llegaba a condicionar las costumbres de los jóvenes, las vacaciones y hasta el ambiente de las ciudades.

Ciertamente, a estas alturas de la película, me la trae floja cuando se examinen los universitarios y, bien mirado, también me habría dado igual si este cambio se hubiera producido en mi etapa de estudiante de Derecho, ya que a mí nunca me quedaron asignaturas para septiembre. Aun así me puedo hacer una idea de la conmoción que esta medida provocará en los calendarios escolares, en las fechas de la Selectividad y en los hábitos y forma de estudiar de muchos chavales.

Uno de los argumentos que esgrime el Alma Mater es que la convocatoria extraordinaria de septiembre era muy ineficaz porque solo aprobaba el 25% de los convocados (el 50% ni se presentaban y , del resto, suspendía la mitad). Este dato, fácilmente comprensible, al menos en carreras como Derecho, donde, en mis tiempos, los que iban a septiembre con varias asignaturas eran los más dejados o los más cortos, no sé yo si justifica la decisión.

Desde mi punto de vista, una convocatoria después del verano e inmediatamente anterior al inicio del curso tenía la ventaja de que los alumnos suspensos en junio podían tomarse un período de descanso tras el esfuerzo de exámenes y retomar el estudio con más energía en el mes de agosto (al menos en teoría). Ahora en cambio parece ser que nada más acabar los exámenes finales, o del segundo cuatrimestre o como se diga, los pobres muchachos van a tener que seguir chapando hasta julio para poder recuperar. Esto supone un importante alargamiento del curso, cuya fecha de inicio encima pretende adelantarse.

Pienso que puede ser un perjuicio y una pérdida de oportunidades para los alumnos.

Recuerdo
cómo la vida de los universitarios y hasta de sus familias giraba alrededor de los míticos exámenes de septiembre. A mis amigos y a mí nos encantaba salir de acampada, pero la mayoría de las excursiones las hacíamos entre la segunda semana de septiembre (que acababan estos exámenes) y el comienzo del curso, para poder ir todos juntos, pues el resto del verano los que habían cateado tenían las salidas más controladas por sus padres, sin que ello significara, por supuesto, que dieran palo al agua en julio y agosto.

En efecto, era muy curioso el efecto psicológico que tenían estas pruebas. Como estaban fijadas para la vuelta del verano parecían muy lejanas y todos pensaban que tenían muchísimo tiempo para estudiar, aunque al final lo dejaran todo para los tres días antes, como hacían durante el curso.

Siempre digo que mi principal motivación para estudiar, además del amor propio y la posibilidad de conseguir un trabajo decente, era la comodidad de no tener que chapar en verano. Deseaba tanto gozar de tres meses de relajadas vacaciones que era capaz de cualquier esfuerzo con tal de que no me quedaran asignaturas para septiembre.

Sobre este tema en La pluma:
Estudiar, empollar, chapar
Tener estudios


24 comentarios:

Aprendiz dijo...

Pues yo porque si Dios quiere y las apruebo todas no tendré que volver a estudiar este verano, pero desde 1º de carrera me paso los veranos estudiando. Si a mí me hubiera pillado el plan bolonia, me muero de golpe!

Realmente salvo casos excepcionales, en septiembre se aprueban más bien pocas, aun así, adelantar los exámenes antes de verano me parece quitarle la oportunidad de prepararse bien los exámenes a quienes tienen interés, y de facilitarle un verano quizás no merecido a los más vagos.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Hola, Al, buenas tardes!
Hace unos días, leí esta noticia y la guardé:
"El 31% de los jóvenes españoles deja la escuela antes de acabar los estudios.
España, entre los campeones del mundo en abandono escolar temprano
La media europea de fracaso escolar está en Europa en el 14%"
La enlazo con el dato que usted proporciona de que en septiembre prácticamente no aprobaba nadie.
En mi opinión, los jóvenes actuales carecen de lo que se ha dado en llamar con cierta pedantería pero realismo "cultura del esfuerzo", así que cuanto más se les exija, mejor.
Sino ocurrirá como vaticinaba el gran catedrático de la Facultad de Derecho, aquí en Barcelona, que fue el Profesor Pi Suñer, que siempre decía:
"Ya los suspenderá la vida".
Y todos sabemos que en esta "asignatura" tampoco hay repescas ni convocatorias de septiembre.
Y el cate que te llevas es descomunal e irreparable la mayoría de las veces.
Interesante post como siempre, pronostico comentarios que valdrá la pena leer.
Saludos cordiales a usted y a todos
Asun

Soldado Vikingo dijo...

Yo soy estudiante de Derecho y la noticia la conocía desde el comienzo del curso.
Yo llevo siendo un asiduo a los examenes de Septiembre desde la ESO, por lo que en parte me alegra el tener que estar un verano sin estudiar. Por otra me aterra, ya me había acostumbrado a compaginar el pegajoso calor de agosto con los resumenes de las asignaturas.

Álex dijo...

Yo sí tuve numerosas ocasiones de utilizar la convocatoria de septiembre durante la carrera, no siempre con éxito. En mi caso, en julio y agosto no conseguía mucho más que quemarme, pero no por el solete de las playas, sino por saber que debería estudiar y tener pocas disposición para ello... Al final, sólo tenía verdadera sensación de tranquilidad del 15 al 30 de septiembre.
Así que, en cierto modo, me parece bien que se concentre el esfuerzo (o su ausencia...) entre septiembre y julio, de tal manera que el mes de agosto quede como auténtico mes de vacaciones para todos. Y quien apruebe todo a la primera tendrá el premio de vacaciones más largas a lo largo de julio y agosto.
De todas formas, sr. Neri, veo que tiene un bajo concepto de los alumnos que llegan a septiembre. No digo que no haya casos de gente vaga o torpe, pero también hay casos de alumnos que tienen otras obligaciones, o los que fallan en algún curso y luego tienen que ir recuperando asignaturas para no eternizarse, o los que se esfuerzan pero no logran siempre buenos resultados.

alco dijo...

Yo hice Físicas, y desde el inicio de curso contaba con la convocatoria de junio y la de setiembre para sacar el curso entero; la carrera no era (ni es) nada fácil. De hecho, algunas materias ya iban directamente a setiembre; durante el curso, a clase para enterarme de que iban y tener materiales, y a estudiarlas en verano para setiembre. Así casi toda la carrera, incluyendo el año de mili, que me pilló en 5º curso (debía incorporarme en octube, con la carrera supuestamente acabada, y me obligaron a ir en enero, por un problema de instancias fuera de plazo).
Sr Neri, no desprecie a los que hemos sacado la carrera a plazos, cada cual tiene sus motivos.

Al Neri dijo...

Hombre, Vikingo, otro jurídico...

Álex y Alco, sus matizaciones me parecen acertadas. Cuando digo que los que dejaban asignaturas para septiembre eran "dejados" o "cortos" no me refiero ni muchísimo menos a quienes compaginaban la carrera con el trabajo u otras obligaciones. También he especificado que no es lo mismo una carrera fácil como Derecho, en la que basta un mínimo de disciplina, con otros estudios universitarios que exigen dedicación y capacidades muy superiores.

De todos modos, estoy de acuerdo con Asun en lo de "ya les suspenderá la vida". Salvo casos concretos, la mayoría de los muy malos estudiantes universitarios suelen fracasar en el mundo laboral y en cualquier faceta de la vida que requiera constancia, esfuerzo y compromiso.

Por ejemplo, algo que siempre me ha hecho mucha gracia es el empeño de muchos malos estudiantes en preparar oposiciones ambiciosas.

La falta de disciplina en el estudio suele ser un síntoma de dejadez en muchos otros aspectos, por supuesto con excepciones.

Aprendiz de brujo dijo...

A mi nunca me habían llamado corto de una forma tan descarada en la puta vida.Joder Neri como te pasas...

Y tú feo, más que feo.

El Estudiante dijo...

Es mejor que haya exámenes de septiembre porque así suspender es más como un castigo porque te fastidia el verano y eso motiva para estudiar duro.

Al Neri dijo...

Venga, Brujo, le autorizo a contar cómo le puteábamos los buenos estudiantes cuando salían las listas de aprobados :-)

perroviejo dijo...

Ahora los niños no repiten determinados cursos, los pasan sí o sí y claro un chaval que no sabe leer en primero jodido lo tiene en segundo y así van acumulando..... diversificación, bofetada al profesor, mi Jonatan es el más mejor y usté es idiota. Las "carreras-boloñesas" ahora poco menos que descafeinadas pero claro con los antecedentes no pueden apretar y pensar que son los dirigentes del futuro ¡¡vaya vejez me espera!!! lo de septiembre es lo de menos joer.

Alco que bien me lo pasaba yo en ciencias cuando iba a currar....ay que tiempos, mucho menos estirados los estudiantes de allí que los de derecho;P

Aprendiz de brujo dijo...

serás cabronazo...creía que me ibas a autorizar a describir a alguna de tus exnovias o quasi, no te jode.
Uno tuvo la ocasión de compartir aula en la la carrera junto al amigo Al Neri, y algún otro fenómeno más,(un abrazo, queridísimo amigo).
Dicho sea de paso, yo tardé en acabarla curso y medio más, debido a que como bien ha dicho nuestro listísimo adonis,(ya sabes, lo de la justicia distributiva...,)yo era bastante cortico, al parecer.
El caso es que cuando íbamos a ver las notas, después de contemplar sus sobresalientes y notables;los tres al unísono dirígiamos nuestros ojos o gafotas,(según el caso), a mi apellido.
Mi decepción se hacía patente en forma de blasfemas masculladas;deseperaciones varias o frases hechas.Y estos cabrones se descojonaban con cierta,(solo cierta) discreción.
Y el que no tenga sentido del humor que se vaya del pueblo, como decía Gila.
Menos mal que pasaban cinco minutos, nos visitaba alguna de tus pretendientes, le echábamos unos cacahuetes, y se me pasaba el cabreo.

Al Neri dijo...

Señor Aprendiz de brujo, no pretendo iniciar aquí una riña de gatos a cuenta de nuestros recuerdos universitarios, pero ya que insinúa que algunas de las chicas que me gustaban por entonces parecían sacadas de un zoológico, me permito recordarle que varias de sus conquistas no estaban mal físicamente, pero algunos nos preguntábamos si las había conocido un sábado a las 7 de la mañana en la Carretera de Circunvalación.

perroviejo dijo...

AdB justo sería que por aquellas risas delante de las notas tomaras venganza con esas descripciones.

perroviejo dijo...

Que bruto Sr. Neri, que bruto.

Aprendiz de brujo dijo...

Que más hubiera querido yo...Si no me comía un petolín.A ti y a mi solo se nos acercaban tus monsterpretendientes y algún miembro de la Sociedad Protectora de Animales.

Serpa dijo...

Creo que los exámenes tendrían que seguir estando en septiembre. Asocio el verano como un premio a los que han trabajado duro durante el curso y un correctivo para los que han vagueado o una segunda oportunidad.

Si un alumno en todo un curso no ha hecho nada para aprobar ¿como va a arreglarlo en 15 días o menos que le quedarán desde fin de curso a la nueva convocatoria de julio?

No se, desde mi punto de vista de profesor de adolescentes no me parece bien que suspendiendo luego tengan el verano para pegarse la vida padre.

ignatus dijo...

Yo hice una carrera fácil (más que Derecho pero no tanto como Magisterio) y como era un vago me quedaban algunas para septiembre aunque ahí las solía sacar.

Sólo un año suspendí una asignatura que, con la habilidad que me caracteriza, era la única "llave" de la carrera por lo que no pude matricularme de su equivalente en el curso siguiente, quedándome un año colgado sólo con ella. Así que puedo presumir de que estudié un año más que la mayoría de mis compañeros con lo que, sin duda, tengo más conocimientos que ellos. Creo que en alguna oposición lo valoran como mérito.

Y hablando de oposiciones, coincido con lo dicho por Neri sobre prepararlas gente que no es constante. Luego son los futuros fracasados que, tras no sacar ninguna, hablan mal de los funcionarios y se justifican con el manido "ya estaban dadas". Si yo tengo algo claro, es que hice fenomenal en no intentar jamás opositar a nada de lo mío y, por extensión, a nada que tuviese más de 10 temas.

Respecto a lo de la convocatoria de julio, no lo tengo muy claro, pero yo sí creo que es positivo para la mayoría de los alumnos que estudian tres días antes. Si tienen la recuperación más seguida, al estudiar otros tres días ya hacen seis y es probable que sea suficiente, mientras que si en medio tienen dos meses, ya no van a recordar nada y es como volver a empezar de cero. Aunque sí es verdad que no tener puteado el verano puede ser un estímulo que ahora se perderá.

Buen día a todos.

sefo dijo...

Ignatus, la mayoría de las oposiciones están dadas de antemano a los conocidos de los politicos y de los altos funcionarios, así que considero una pérdida de tiempo intentar prepararlas si no estás en el mundillo y te lo digo por experiencia.

ignatus dijo...

Sefo, ¿cuántas oposiciones has suspendido antes de desistir?

O ya que "lo dices por experiencia" ¿en cuántas has metido mano tú para colocar a amigos tuyos o de políticos?

Un saludo.

sefo dijo...

Pues te diré Ignatus que me bastó con probar una vez porque ya vi lo que había. De los que aprobaron, eran varios del PP y dos chicas eran amigas de un director general y otra conocía a una miembro del tribunal. Que casualidad que cuando entraron a leer el examen todo el mundo tardaba por lo menos una hora y una de estas chicas en 20 minutos ya estaba fuera. puras casualidades de la vida, ya digo.

alco dijo...

Sefo,
Concreta lo que dices saber sobre oposiciones con resultados amañados (donde, cuando). Si no quieres comprometerte, da someras indicaciones (que CCAA, que ministerio, etc).
Yo soy funcionario por oposición (dos veces, una libre y una segunda de promoción interna) y no me han regalado nada. No conozco a nadie de mi cuerpo de funcionarios que haya entrado como tú dices.
He estado en tribunal de oposiciones tres veces, dos de vocal y una de presidente, y nunca hemos hecho ninguna trampa. Tampoco nadie (ni político ni alto funcionario) se ha atrevido a pedir nada. Es más, todos los tribunales en los que he estado, los vocales se han dedicado a marcarse entre ellos y todos a marcar al presidente, el único designado a dedo por la administración (los vocales lo son por sorteo).
Lo que si admito es que el procedimiento que ha de seguir el tribunal para elegir los candidatos que pasan no suele ser el más idóneo. Pero sí es un procedimiento público y conocido por todo el mundo.

alco dijo...

Sefo,
Cuando un opositor lee en sólo 20 minutos lo que debería hacer en una hora, es debido a que todos los miembros del tribunal acuerdan (con un breve signo) que ya es suficiente. Esto sólo se hace con alguien al que todos acuerdan aprobar y hay plazas suficientes (en la fase de la oposición en que se está). Cuando se agota el tiempo de lectura, es que el tribunal no está de totalmente de acuerdo. El resto de comentarios que haces (amiga de..., etc) son los rumores y excusas que corren siempre entre los perdedores.

Zorro de Segovia dijo...

yo siempre los consideré poco útiles. Cuando me quedó alguna en Junio, siempre la dejé para febrero. El verano era mi período de curro para sacar unos durillos que permitieran sobrellevar el resto del año. Y los fines del semana del verano ... ¿quién puede estudiar durante esos maravillosos fines de semana?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

A ver. Que esta semana también he estado fuera y muy atareado y no he podido escribir.

Creo que los exámenes de septiembre son imprescindibles en todos los niveles educativos. En enseñanzas medias porque además de nueva oportunidad sirven para que los logsianos se queden sin verano como castigo a su pereza (se nota que únicamente me quedó para septiembre una en todo el BUP y COU: ¡¡¡la gimnasia de primero!!!)

Y durante la carrera deben ser en septiembre. Quizás señor Neri, en carreritas como la suya, con tres días de clase a la semana, se pueda aprobar todo en junio pero en ingenierías y carreras científicas, en las que uno tiene clase mañana y tarde, prácticas que entregar, miles de millones de apuntes que estudiar, investigar, entender... es imprescindible. Quizás en carreras en las que sólo haya que memorizar unos apuntes y vomitarlos al día siguiente se pueda uno poner a estudiar el 20 de agosto, pero le aseguro que los que teníamos que enfrentarnos a Cálculo diferencial en Rn, Teoría de autómatas y lenguajes formales, sistemas de ecuaciones diferenciales y cosas parecidas no podíamos darnos esa vida.

En los nuevos planes, pusieron los extraordinarios de las cuatrimestrales de febrero en julio y era horrible intentar preparar las de junio y las de julio a la vez.

En fin, no todos hicimos Derecho y podíamos dedicarnos a tomar el sol viendo a las pijillas en las cafeterías aledañas a Santa Cruz.