sábado, 16 de abril de 2011

OPERACIÓN B.S.O. (8): DIRTY DANCING




No me suelen entusiasmar las versiones de las canciones; de hecho todavía no he encontrado ningún tema versionado que me guste más que el original. Animo a todos a intentar ponerme algún ejemplo que me haga desterrar mi prejuicio.

Sin ir más lejos, oyendo el otro día Los 40 en el gimnasio, me escandalicé más de la cuenta con la versión que ha sacado Black Eyed Peas de la maravillosa (I´ve had) the time of my life, tema principal de Dirty Dancing (1987), una de mis películas románticas favoritas (sí, no me llaméis maricón), que le valió el Oscar a la mejor banda sonora (ver vídeo de arriba).

La cutrez estridente, a caballo entre el rap y el techno, de estos jichos californianos (ver vídeo abajo) me parece un insulto a la bonita canción interpretada por Bill Medley y Jennifer Warnes que nos puso a todos la carne de gallina en el baile final del filme de Ardolino.

Y hablando de la inolvidable B.S.O. de Dirty Dancing, aprovechemos para recordar Shé´s like the wind.



10 comentarios:

Anónimo dijo...

Joe, a un tío que le guste esta peli, mas maricón y no naces...
Es una peli totalmente de tías.

perroviejo dijo...

Yo por la peli no le voy a decir nada, ahora por lo de escuchar los 40 si me pongo a decir no acabo.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Lo siento Al, a mí la peli me entretuvo pero no la tengo en mi ranking, en cambio la canción ¡me encanta! y le doy la razón en cuanto a que ninguna versión ha conseguido mejorar la original.
Ideal para evocaciones románticas de situaciones dignas de recordar.
¡Feliz domingo!
P.D. Felicidades por el esfuerzo que hace La pluma en actualizarse, ¡prácticamente se enlaza una entrada con otra!. Yo, hoy, fiesta.
Muy cordialmente
Asun

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Un apunte: ¡que le voy a considerar a usted maricón!. A mí me encanta esa faceta suya sentimental que camufla cuidadosamente pero que, en ocasiones, le traiciona amigo y eso...¡le convierte en un hombre más completo!

nagore dijo...

Bueeeeeenos dias:
Yo traigo éstas dos, de las que ya no sé si fueron antes el huevo o la gallina, porque las ha cantado tanta gente antes y después de una película, que no sé exactamente con qué criterio calificarlas. Supongo que con el de mi preferencia personal. No sé si una tendrá más calidad musical o interpretativa que otra, etc. no entiendo. Pa gustos...

- de la película "Un hombre con suerte".
Con cualquiera de sus versiones anteriores y posteriores, pongo la más conocida

- "Mamma mía".
Y ésta versión de Erasure

Quince años tenía cuando fuimos en tropel a ver "Dirty Dancing" un domingo por la tarde y salimos todas cantando.

Al Neri dijo...

Nagore, ¿qué clase de bicharraco es ese del vídeo de la nueva versión de Mamma mia? Por favor, por favor.

nagore dijo...

Pero, pero, pero si es Andy Bell que está guapissssísimo y ese es uno de los mejores grupos de pop inglés de los 80.
Pero qué me diceeeee... :)))
Y ésta de regalo, mientras continúo ordenando el trastero (benditos domingos, pa lo que han quedao...)
un hombre moderno ya no escucha los 40! para estar al dia, abónese a MáximaFm hombrededios...;)

La versión original ya la conocen.

nagore dijo...

Original

por Frank Sinatra

por Louis Amstrong

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Que le guste esa película y esa canción dice muy poco a favor de usted como sano y violento varón heterosexual. ¿Ghost también le parece una monada de película ;-) ?

Y la música es propia de quinceañeras ochenteras de esas con peinados raros y pantalones enormes hasta las axilas y camisas de camionero... ¡¡¡Gracias Zara, gracias Stradivarius por mejorar España!!!

Eso sí, la versión de esos dos quinquis de Black Eyed Pies o cómo diantres se llamen es una MIERDA insoportable. Encima, todo el día en la radio del gimnasio. Él parece un camello de crack y ella una cajera de Día "arreglada" para salir a cazar con la Lore y la Macu.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Por cierto, sí hay versiones buenas de canciones. Les dejo algunos enlaces:

Un ejemplo

Otro

Y más,

Hay tantos,