sábado, 13 de diciembre de 2008

¿SON RICOS LOS MARICONES?


Una de las muchas soplapolleces que últimamente suelen decirse sobre el colectivo gay es que son gente de mucho dinero, con un gran poder adquisitivo, que pueden comprarse casas lujosas, ropa de marca, hacer frecuentes viajes exóticos y dejarse una pasta en cultivar su cuerpo a base de masajitos, saunas, cosméticos y marifloradas así.

El otro día Antena 3 dedicó el programa GPS-Testigo directo a los homosexuales y aparte de un montón de maricones de todos los coloridos imaginables, salieron bastantes empresarios, agentes inmobiliarios y hosteleros diciendo que este colectivo es muy apetitoso porque tiene más dinero que nadie y además sabe gastarlo.

Hubo dos intervenciones especialmente sublimes: la de un constructor que afirmaba que los pisos de 50 millones de Chueca sólo pueden comprarlos los invertidos (normal, ¡cualquiera se va a vivir allí sin ser maricón!), y la de un bodeguero de Valladolid que había sacado un Ribera de Duero llamado Mundo gay. Este último, el muy subnormal, encima se quejaba de que los bares eran reticentes a comprárselo. No te jode, como que la peña se va a poner a pedir a gritos un “mundogay” en la barra de un bar de la zona de vinos...

Bueno, el caso es que yo esto de que los maricones son ricos no lo entiendo bien. A lo mejor, no sé, es que las familias "con posibles", tras varias generaciones, desarrollan un gen especial, que les inclina a la acera contraria. O quién sabe: quizá los ricachones son más viciosillos y degenerados. Todo puede ser.

Pero bromas a parte, yo pienso que sí existe una percepción generalizada de que las parejas homosexuales masculinas manejan más que la media, aunque para mí no es más que eso: una simple percepción basada en ciertos datos objetivos.

El primero de ellos es que estas parejas no tienen hijos (al menos de momento, gracias al Cielo), por lo que pueden dedicar más dinerito a sus chorradas estéticas y al ocio en general. Esto no quiere decir que tengan más tela, sino que se la gastan en cosas que la gente con familia jamás se la gastaría, dando, eso sí, una imagen de holgura financiera.

En segundo lugar hay un motivo sociológico que suena muy clasista pero es una verdad como un templo: Es mucho más fácil salir del armario para los que tienen una posición acomodada que para los pobres curritos, por lo que al final un elevado porcentaje de los mariquitas visibles suele ser “gente bien”. Los motivos de esto son variados, pero el más elemental es que a mayor nivel cultural suele haber mucho más respeto, no hacia la deformación sexual, sino al menos hacia las personas que la padecen. Imaginemos por un momento la “sutil” diferencia entre un arquitecto que les cuenta a dos compañeras de su estudio que le gustan los maromos y un albañil que un día lo proclama a la cuadrilla después de comerse el bocata de chorizo. Las reacciones del entorno serían bien distintas, ¿no?. Y además ya sabemos que la sociedad es muy hipócrita, de modo que sólo alguien bien situado, un profesional liberal o un trabajador muy estable puede permitirse el lujo de proclamar su desviación, pues de lo contrario es muy probable que no consiguiera situarse ni estabilizarse jamás (ya sabéis que hay mucho facha suelto y todo eso).

Moraleja: como en tantas cosas en la vida, sólo la gente con poder o independencia económica puede permitirse ser realmente como es y comportarse como le apetece.

9 comentarios:

Miquelino Flynn dijo...

¿A medida que vamos subiendo en la escala socioeconómica aumenta el refinamiento de los modales y la educación basada en valores? ¿Y sería uno de los motivos por los que el homosexual que se mueve en un terreno de clase media-alta/alta lo tiene un poco más fácil que el que lo hace en entornos más desfavorecidos?

No estoy yo muy seguro de que las cosas sean así. O, al menos, no estoy muy de acuerdo con la secuencia "buena posición/educación/tolerancia/permisividad". Creo que esa permisividad que se tiene a veces con la homosexualidad, tanto en niveles socioeconómicos altos como en bajos, tiene más que ver con el nihilismo que con la tolerancia. O dicho de otra forma, que mientras no nos salpiquen los demás pueden hacer los que les pete. Pero lo que no se quiere es ser tachado de algunos de esos nuevos pecados con los que podemos condenarnos según esta nueva religión que tenemos, de los cuales uno de ellos es la homofobia. Y como en las clases más favorecidas hay una mayor observación de las normas (al igual que pasaba cuando las normas eran las dictadas por la Iglesia) son estos los que más miedo tienen de ser descalificados y en los que se dan los mayores casos de hipocresía, como los de los que presumen de tener un montón de amigos homosexuales y por la espalda les critica como el que más. Mientras que el currante del bocata de chorizo piensa con las entrañas y se expresa en base a ello, el niñobien piensa con miedo y se expresa en base a lo que se marca desde los púlpitos de esta nueva religión.

dulcinea dijo...

Estoy totalmente deacuerdo con Miquelino. Los mejor acomodados son los que interiorizan mejor las reglas sociales y ahora la regla social por excelencia es la tolerancia a los gays. Por eso salen mas del armario gays de ambientes ricos que de ambientes pobres, dando la sensacion de que los gays tienen mucho dinero.

azaroso dijo...

Algunos homosexuales somos pobres y otros son ricos, como en cualquier grupo social. Lo que pasa es que entre nosotros nos llevamos muy bien y si esta en nuestra mano ayudarnos pues lo hacemos. En lo que si somos mucho mas rico que vosotros es en amor, comprension y respeto a los demas. besos a todos

Miquelino Flynn dijo...

Azaroso, ¿la solidaridad, el compañerismo, la caridad... son motores de progreso y fuentes de enriquecimiento económico? Pues coméntaselo a todos esos liberales que pululan por ahí y que defienden exactamente lo contrario, que lo que interesa es el egoísmo y el individualismo. Dicho de otra forma, mejorando cada uno de nosotros nuestra parcela privada, mejorará la común.

Lógicamente por mis ideas políticas y mi educación cristiana no puedo estar de acuerdo con ellos, pero... ¿la realidad es tan simple como la forma en que la describes? Lo digo porque si todo es tan simple y la solidaridad nos hace tan ricos... los de Cáritas tienen que nadar en la abundancia. ¡Ay...! Espera, espera... Que me estoy dando cuenta de algo... Que resulta que los de Cáritas cuando tienen una peseta la comparten con el resto del mundo, sin excluir a nadie, sin mentalidades sectarias. Y, por lo que dices tú en tu comentario, que no sé si será la realidad, la solidaridad rosa está circunscrita a unos cuantos elegidos. Curiosa forma de entender el concepto de la solidaridad, oyes.

Y una última cosa, ¿me conoces tanto como para juzgar el amor, la comprensión y el respeto que tengo por los demás? Además de riqueza económica la tiene en clarividencia. Chico, lo tienes todo...

Veneficus dijo...

Sí que es cierto que es más fácil salir del armario cuando tienes aseguradas las lentejas, y también es cierto que entre la gente rica y famosa parece que se ha puesto de moda lo de moverse en ciertos ambientes y tener amigos gays (luce mucho). Y ya en ciertas profesiones, especialmente creativas y normalmente bien pagadas, como diseñadores de moda, de interiores, ... parece que da caché.

Por orta parte, el lobby gay ha tenido gran poder, tanto social como económico, durante las últimas décadas, lo que ha sido uno de los motivos por los que han conseguido leyes y derechos de los que antes carecían. Incluso, llegaron a modificar, debido a su gran influencia y por que no decirlo, presión, la opinión sobre la homosexualidad de la asociación americana de psiquiatría.

Al Neri dijo...

Pues Veneficus, ahora que lo dice usted, a mí me decoró el salón un mariconazo de cuidado y quedó precioso, usted lo sabe que lo ha visto. Si lo hubiera decorado un machote de pelo en pecho, hubiera quedado muy cutre. Cada vez que tengo visitas lo digo y da siempre mucha prestancia.

Aprendiz dijo...

Yo no sé eso de que los maricones sean ricos, pero lo que dice Al Neri de que no tienen que mantener una familia tiene mucha lógica.

Azaroso no te voy negar que os ayudéis entre vosotros, no lo sé, en general la gente se ayuda.

Pero en lo último que dices de más amor, respeto y comprensión...déjame que dude, que respeto hay cuando salen las esas cabalgatas por las calles con tios y tias medio desnudos o vestidos de monjas y curas con poses obscenas... No sé, si eso es respeto, buscaré la palabra en el diccionario por que yo la entiendo de otra manera.

Aunque no me quería salir del tema de la entrada no he podido evitar poner esto.

Besos

Princesa Leia dijo...

La idea de que los gays tienen gran poder adquisitivo no es más que un mito prefabricado por el lobby. El lobby gay es fuertemente clasista y elitista y considera que los prototipos de homosexuales deben ser personas guapas, muy ricas y famosas, pues entiende que esta imagen favorece la normalización, mientras que si salen del armario don nadies o pobretones la gente podría tener un concepto negativo sobre colectivo.

Por eso la imagen que tenemos de los homosexuales es de personas guapas, adineradas y famosas, porque esta es la imagen que el colectivo quiere difundir aunque evidentemente haya gays de todos los estratos sociales y culturales, pero a los homosexuales obreros o pobres el lobby los esconde porque se avergüenza de ellos. Se piensan que van a ser mucho más aceptados por la sociedad si presentan modelos exitosos y pudientes.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

-Papá, papá. Tengo que decirte una cosa: soy gaye.

-No hijo, no. Tú no eres gaye.

-Que sí papá. Me gustan los tíos.

-Vamos a ver, hijo... ¿Vives en un chalé de lujo en La Moraleja o el Barrio de Salamanca?

-No. Vivo con vosotros en el piso alquilado de Mókstoles.

-¿Trabajas en Price Waterhouse o en despacho de psicólogos o en un importante bufete de abogados?

-No. Sabes que trabajo barriendo una panadería.

-¿Vas a trabajar en un Mini o un New Beetle de alta gama?

-No, papuchi, sabes que voy en metro.

-¿Estudiaste una carrera o cursillo de moda como psicología, periodismo o publicidad?

-Sabes que sólo tengo la ESO y con las mates suspensas.

-Entonces, hijo mío, tú no eres gaye. ¡ERES UN MARICÓN DE MIERDA!