lunes, 1 de diciembre de 2008

SOMOS POLÍGAMOS

Hoy quiero plantearos una pregunta extraña pero no sé si sencilla: ¿Las personas en general (y los varones en particular) somos monógamos por naturaleza o bien se trata de una imposición cultural y/o religiosa?

Adelanto mi opinión diciendo que al menos en el caso masculino considero que la naturaleza humana es fuertemente contraria a la convivencia y a la fidelidad de por vida a una sola persona del sexo contrario.

Lo siento, pero en este asunto me convence, al menos parcialmente, la explicación materialista del marxismo clásico. Es decir, creo que en los albores de la humanidad y durante mucho tiempo la sexualidad esporádica o al menos compartida con diferentes individuos del mismo clan o comunidad era la norma espontánea y habitual, por ajustarse plenamente a la naturaleza humana.

El matrimonio del tipo hoy conocido y por lo tanto la monogamia obligatoria apareció justo en el mismo momento que la agricultura. La economía agraria surgió íntimamente ligada a la propiedad individual sobre la tierra y trajo consigo el sedentarismo como consecuencia del fuerte vínculo del hombre con esta tierra. Así las relaciones familiares y la moral monógamas fueron consolidándose no sólo porque eran mucho más compatibles con este sedentarismo, sino porque constituían la única garantía de que la propiedad se transmitiera a los descendientes legítimos del varón.

Luego por supuesto, y gracias a Dios, influyeron otros factores en la institucionalización de la monogamia. Me refiero al Judaísmo y al Cristianismo, que incorporaron nuevos fundamentos, como la protección de la mujer y de la prole. Debemos pensar que en aquella época una mujer sola o con hijos sin el apoyo de un varón trabajador se encontraba desamparada por completo, en riesgo de muerte. La poligamia y el sexo fuera del matrimonio favorecían estas situaciones de indefensión, por lo que fueron proscritos con dureza por estas sociedades más civilizadas y sensibles.

Desde entonces, cuanto más han avanzado las sociedades y más ha incidido el Cristianismo en la dignidad del ser humano, mayor ha sido la fuerza cultural de la monogamia, por todos los motivos citados y además como una de las manifestaciones del respeto debido al esposo o esposa y padre o madre de los hijos comunes. Todo ello siempre acompañado de una activa represión, de mil maneras, de los comportamientos contrarios a estos principios, desde la fornicación hasta el adulterio, y de una exaltación constante de la virginidad prematrimonial, sobre todo de la femenina.

Pero hoy en día las cosas han cambiado mucho. Ya no existe, salvo en determinadas élites sociales, esa obsesión por la transmisión de los bienes a los hijos legítimos; las mujeres trabajan y en cualquier caso gozan de la protección del Estado y de amplios derechos prestacionales; tanto la Iglesia Católica como el cristianismo cultural han visto ninguneada notablemente su influencia en la sociedad, y, por añadidura, cada vez está más extendido el individualismo atroz y la falta de respeto sistemática a cualquiera que no seamos nosotros mismos. A todo esto hay que unir que la presión social en contra de los comportamientos polígamos o promiscuos se ha mitigado hasta casi desaparecer.

¿Qué ha sucedido por todo ello? Sencillo: lo vemos todos los días. Cada vez más parejas antes del matrimonio; infidelidades conocidas (¡y todas las que no vemos!); divorcios por causa de terceras personas; coqueteos en los ambientes de trabajo; mayor flexibilidad de los noviazgos; mayor incidencia del arrejuntamiento frente al matrimonio… En definitiva, al aflojarse la cuerda de la imposición monógama, la naturaleza humana se ha soltado la melena o se desenvuelve al menos con mucha más naturalidad, ya que la poligamia encubierta siempre ha estado muy presente en todas las épocas.

Basta comprobar cómo miramos todos los hombres (solteros, ennoviados o casados) a cualquier jovencita de buen ver (con mayor o menor disimulo) para caer en la cuenta de que eso de la exclusividad sexual es un gol que la cultura occidental, la Fe, la Iglesia, la generosidad, el respeto, la dignidad, o como quiera llamarse, le ha metido con todo el descaro a nuestra indómita naturaleza. Un gol, por otra parte, muy necesario, pues si somos personas y no animales es precisamente por nuestra capacidad de contradecir nuestros instintos cuando lo exigen valores superiores.

Sobre la tendencia de las mujeres en este sentido, prefiero que sean ellas las que se pronuncien con libertad.

29 comentarios:

El francotirador dijo...

Vamos efectivamente cuando ves a una mujer de bandera por supuesto que vuelves la cara y te sientes atraído,pero también algunos cuando ven un cochazo en un concesionario,o tal vez una colección de libros de un determinado autor y que han conseguido reunir en una sola colección,pero que en ambos casos tienen un precio prohibitivo para nuestro bolsillo,pensamos en que ojala los tuvieramos pero no por eso somos ladrones.Pero en todo caso si mi pareja,novia,esposa o como quieras llamarla fuera Diane Lane,creo que no miraría a ninguna más,salvo que pasase por allí la reencarnación de Audrey Hepburn.

Natalia Pastor dijo...

Yo no creo que seamos polígamos.
Todo depende la vinculación afectiva que tienes con tu pareja,de lo que te ate a ella.
Paul Newman lo dejó muy claro cunado tras más de cuarenta años de matrimonio,le preguntaron si alguna vez habia sido infiel a su mujer.
Su respuesta fue cristalina:"¿Para qué voy a buscar una hamburguesa fuera,cuando tengo un solomillo en casa?".
Pues eso.

Teutates dijo...

Pienso en parte como tu Neri, aunque la entrada es un tanto conflictiva, dado que si realmente desde nuestra perspectiva animal efectivamente pienso que somos polígamos, hay otra característica del ser humano que quizá haga cambiar la preferencia del poligamismo por el monogamismo que es la racionalidad, y la capacidad de tener sentimientos.
Esto es que si bien nuestra animalidad hace que los hombres en particular pensemos en esparcir nuestra prole por todo el mundo y "montar" a toda hembra que se nos ponga a tiro, nuestra racionalidad y capacidad de sentir, nos lleva a preferir la monogamia, bien sea por minimizar problemas, o bien por no traicionar a la persona a la que amamos.
Al final puede la monogamia sobre la poligamia.

Hispanicus dijo...

El hombre es monógamo, y cuando digo hombre quiero decir un verdadero hombre. Si amas solo puedes amar a una persona y entregarte a ella por completo. Si fueran varias personas no puedes entregarte por completo ya que tendrias que "compartirte".

El cristianismo ha tenido mucho que ver en esto, gracias a Dios, y la civilización occidental se basa en el matrimonio que forma una familia, pilar indiscutible de la sociedad, por mucho que desde sectores socialistas, comunsitas y masones se pretenda acabar con la familia tradicional.

La tentación existe, pero el hombre de verdad no sucumbe a la tentación. Os podría enumerar las veces que me entran ganas de partirle la cara a mas de uno, y no por que tengas ganas lo voy a hacer pues no soy un animal.

El hombre de verdad controla sus instintos, sus hormonas, y antepone el amor al sexo, eso lo tengo claro.

dulcinea dijo...

Yo pienso igual que Natalia Pastor e Hispanicus. Lo normal es la monogamia y la fidelidad. Cuando alguien es poligamo o infiel es porque no esta enamorado o porque es un salido, un obseso sexual.

starling dijo...

Pues coincido con la mayoría. Si estás bien con tu pareja yo al menos no siento la necesidad de estar con otra persona. No digo que no pueda mirar a otro hombre distinto y pensar me gusta (de hecho me parece muy normal mirar a otra persona y que incluso te guste)... pero no paso de ahí... mirar el menú siempre se puede no?.

Guerrera de la LUZ dijo...

Opino lo mismo que Dulcinea.

Pero esq medio mundo está salido Dulci. Ese es el tema.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Polémica e interesante entrada, sr. Neri.

Yo tampoco creo que las personas medianamente equilibradas sean polígomas al margen de sus deseos. Efectivamente, si entro en El Prado me gustan algunas obras pero no se me ocurre robarlas para lucirlas en mi casa.

En el caso del amor, particularmente cuando he sufrido esa enfermedad llamada enamoramiento -en la que Dios quiera no vuelva a recaer- no creo que me hubiera gustado ninguna otra.

Cosa bien distinta es el deseo al margen del amor. En ese tema prefiero no hablar porque tendríamos que poner dos rombos al blog.

ignatus dijo...

Discrepo de Guerrera de la Luz: el tema no es que medio mundo esté salido; el tema es que yo siempre coincido con el otro medio y por eso "no hay tema"... y así no se puede ni ser polígamo ni nada... ¡qué asco de vida!

...
¡COÑO, MI MUJER!
...

Azalea dijo...

Pues yo creo que si, somos poligamos. Yo tengo novio, y no me voy con otros, pero porque?? pues sencillamente porque se que a el le haria daño, pero si el me consintiera tener relaciones con otros hombres sin por ello sentirse herido pues quizas surgiera.
No creo que tenga nada que ver con el hecho de querer mas o menos a tu pareja, por algo existe la separacion entre amor y sexo. Eliges una persona para compartir tu vida, pero no seria necesario ser fiel en el aspecto sexual, siempre y cuando existiera un clima de respeto y de aceptación.

Veneficus dijo...

ALguna vez he hablado con Al Neri sobre este tema. Al igual que creo que el hombre es heterosexual por naturaleza, no creo que por dicha naturaleza (instinto) seamos monógamos. Pero claro, no somos sólo instinto.

Estoy bastante de acuerdo con lo dicho por Teutates; puede que por naturaleza seamos polígamos, pero el hombre, gracias a Dios, es mucho más que instinto, y desde el punto de vista social, moral y afectivo, somos monógamos.

Lo que sí me resulta chocante es que en este país en el que parece que hay que permitir todo lo que antes estaba prohibido no se haya hecho una ley de poligamia-poliandria-polihomia (por eso de la igualdad).

Princesa Leia dijo...

Me parece una cuestión mucho más complicada de la que algunos quieren dar a entender aquí. El comentario de Azalea y de Veneficus me han hecho reflexionar. ¿Somos fieles sólo porque si no lo fuéramos estaríamos engañando y ofendiendo a nuestra pareja?, es decir, ¿si nuestra pareja nos diera permiso seríamos infieles si tuviéramos oportunidad o nos frenarían motivos religiosos o el hecho de que al querer mucho a nuestra pareja seríamos incapaces de fijarnos en otra persona?

Luego lo que dice Veneficus de que a lo mejor somos polígamos por instinto, pero somos monógamos cultural, moral y afectivamente. Vale, pero otra pregunta, relacionada con las afirmaciones de Guerrera de la luz y Dulcinea, ¿también tenemos el cerebro monógamo?, ¿es verdad que los que tienen varias parejas simultáneamente es porque tienen un desequilibrio emocional como decía Gregorio Marañón en su famoso estudio sobre el donjuanismo o pueden ser personas normales y equilibradas aunque sean inmorales o vayan contra la cultura establecida?

Yo me contesto a mí misma y digo que a mí me pueden atraer hombres diferentes a mi pareja y lo reconozco. ¿Será que no estoy lo bastante enamorada? Son muchos y mezclados los motivos por los que no me he dejado llevar cuando he tenido ocasiones de ser infiel: El no hacer a mi pareja lo que a mí no me gustaría que me hicieran, el hecho de considerar mis necesidades afectivas o sexuales cubiertas con mi pareja, mis sentimientos de culpabilidad debidos a la educación que he recibido, el que no me tomaran por una cualquiera y me perdieran el respeto, el miedo a que mi pareja pudiera enterarse y dejarme, el miedo a lo que pensaría la gente si se enterara de mi infidelidad y el no querer tener una relación a escondidas ocultándome de la gente como un animal, pues esto iría contra mi dignidad.

Sobre lo del equilibrio emocional o “estar salido”, creo que no tiene nada que ver con la poligamia. La idea de que un polígamo es un enfermo, un pervertido, es una consecuencia de la represión de la que habla Al Neri de todos los actos polígamos. A lo mejor es más preciso decir que no es que una persona sea promiscua porque esté desequilibrada, sino que se desequilibra al ser promiscua como consecuencia de la presión social, cultural, religiosa y al conflicto interno que casi siempre tienen los polígamos católicos por la educación y la moral que les han inculcado. De hecho creo que es frecuente la impotencia selectiva de los infieles, que quiere decir que son incapaces de tener relaciones sexuales con una mujer diferente a la suya porque se bloquean por el sentimiento de estar haciendo algo mal.

aprendiz de brujo dijo...

Evidentemente la monogamia es una creación cultural. El instinto animal es polígamo.La monogamia es una regla contractual necesaria. Es un precepto cultural.Esto no quiere decir que no sea bueno, quiere decir que como tantas cosas, las hecemos siguiendo un criterio moral o de conveniencia, según el caso.
Estoy de acuerdo con que las sociedades más avanzadas han generalmente han optado por el camino de la monogamia. O por lo menos por la aparente monogamia.
No estoy de acuerdo con Natalia Pastor, no creo que tenga que ver con la vinculación afectiva o por lo menos no siempre. Todos conocemos matrimonios fieles en los que no hay un vínculo afectivo muy grande. La fidelidad, creo que tiene que ver más con la coherencia y el de respeto que con el amor.Por cierto,todo hace indicar,(ninguno estábamos allí)que Newman "simultaneó" a sus dos esposas.

ignatus dijo...

Menos mal que ha venido Princesa Leia para decir las cosas claras. Muy buen comentario y muy sincero. Felicidades.

Leonardo dijo...

Creo que la parte animal del hombre es polímera (que me diga, polígama). Pero al ser un animal racional, precisamente esta razón, junto con la educación recibida, contiene o reprime los instintos más básicos. O mejor dicho, les da menor prioridad para ser satisfechos.

Y entre ese intervalo de tiempo que lleva la priorización y el reconocimiento de la imposibilidad real de fecundar a toda hembra que pase al lado, se nos acaba olvidando el impulso inicial y seguimos a lo que estábamos, que pensado friamente, es lo mejor. C'es la vie!.

Guerrera de la LUZ dijo...

Leonardo, a mi entender lo has explicado perfectamente, gracias.

Yo creo que el instinto animal es a toda hembra o macho que nos apetezca por lo que sea, somos depredadores sexuales (unos más que otros)

Pero sería un poco caótico_a nivel emocional sobre todo_ que nos fuésemos apareando con quien nos apeteciese en cada momento, para eso está la razón, como bien ha comentado Leonardo. Y luego x supuesto la inteligencia y la voluntad.

Y muchas felicidades para los q han alcanzado un auténtico amor con su pareja en la fidelidad y en la entrega poniendo al Señor en el centro de su matrimonio, que hay algunos dichosos que lo consiguen.

Serán súper felices xq darán respuesta a todos los anhelos del corazón, no sólo al instinto sexual.


Ignatus, muy bueno tu primer comentario :P

Guerrera de la LUZ dijo...

Perdón x la extensión del comentario. Es muy interesante este tema Al Neri.

Guerrera de la LUZ dijo...

Por otra parte, el hecho de contemplar y admirar la belleza es muy humano y muy bueno, no pasa nada x mirar a una chica wapa o a un cañonazo, eso es normal.

Lo que no es normal, aunque sí frecuente, es recrearse en esa mirada y dejar volar la imaginación hacia las fantasías y el morbo que a todos nos dan o pueden darnos muchas personas y que incluso demos muchas veces pasos hacia adelante buscando la consumación, sabiendo muy bien lo que hacemos.

Es algo en lo que todos podemos caer, así que... que cada uno cuide de lo suyo. No sé, es como veo "el tema" en cuestión y de ahí lo de que medio mundo está salido.

F.A. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aprendiz dijo...

Yo creo que si nuestra naturaleza es animal, sexual y polígama, no se debería sentir remordimiento después de haber puesto los cuernos a tu pareja. Pero como si que dá remordimiento no será tan natural.
Además, si tu mismo no quieres que te pongan los cuernos, quizás lo natural sea ser fiel.

Hispanicus dijo...

Buen razonamiento Aprendiz, no hay nada como escuchar la conciencia de uno mismo para discernir lo bueno de lo malo.

sefo dijo...

Aprendiz, la mala conciencia por ser infiel no es porque seamos de naturaleza fiel sino porque nos han machacado desde niños con que hay que ser fiel y si no eres el demonio, lo ha explicado muy bien princesa leia. Yo tambien opino que somos poligamos por naturaleza y diria algo mas, si la gente acepta la monogamia y no es promiscua yo diria que es mucho por comodidad, por lo práctico, por no pasarse el tiempo esforzandose en cambiar de pareja, por no quedarse solos en la vejez cuando ya no sean deseables sexualmente, etc.

Aprendiz dijo...

Sefo debes ser una persona egoísta si piensas que la gente se casa por tener compañía en la vejez, si tu no sabes querer y ser fiel no te esfuerces por hacer ver que eso es lo normal. Aunque tu no lo creas, el amor para toda la vida existe.

Por otra parte creo que te estás equivocando, lo que nos están metiendo a diario es la infidelidad, solo tienes que ver la tele...

sefo dijo...

Aprendiz, no soy egoista,es lo que veo a mi alrededor en personas de todas las edades. Yo si se querer y ser fiel pero creo que tu vives en los mundos de yupi.

Aprendiz dijo...

será eso!... ;p

Meletea dijo...

Al hilo de esta entrada y puesto que el señor Al Neri pregunta por las mujeres, me he planteado... ¿dónde hay poliandria hoy en el mundo? Y la verdad es que lo desconozco...

Recurriendo a la wiki , efectivamente veo que prácticamente no hay (salvo algunas regiones perdidas del Tíbet y algunas tribus) y que suele darse en poblaciones con exceso de varones. Además, suelen ser matrimonios de una mujer con varios hermanos, con lo cual parece no ser algo elegido por la mujer sino
concertado por determinadas condiciones sociales como un medio de subsistencia.

Por otro lado, creo que el Islam permite la poligamia pero no la poliandria... ¿Curioso, verdad?

Personalmente, creo que hay que diferenciar el que te puedan atraer diferentes personas del sexo contrario (lo que habeis comentado algunos como animalidad o instinto, que se da tanto en hombres como en mujeres) con una relación afectiva más estrecha y exclusiva propia de los seres humanos racionales. En este sentido, creo que la mayoría preferimos la monogamia.

Hispanicus dijo...

Prefiero vivir en los mundos de Yupi, que en una pelicual de Almodovar.

Martita dijo...

Efectivamente,Newman,simultaneó a sus dos esposas,o sea,era polígamo,como la mayoría de los hombres,y mujeres,no serlo sería ir contra de la naturaleza.

La portera dijo...

La diferencia de las mujeres es que somos más consecuentes con las metas que nos proponemos dedicando más esfuerzo y generosidad. No es que no nos llame la naturaleza por otros derroteros pero después pensamos más de cintura para arriba que de cintura para abajo.
Por lo que dices que somos personas y no animales, hay especies animales que forman parejas para toda la vida, entre las que se encuentran simples pájaros. A esta denominación hacen más honor algunos humanos que no tienen sentido de fidelidad ninguna.