martes, 6 de mayo de 2014

EL PÁRROCO KAMIKAZE


  
Con razón dice Sabina en su tema Más de cien mentiras que los curas de Berlanga son una de las mejores razones para vivir. En efecto, el clero patrio da mucho juego y, pese a la desaparición del genial cineasta valenciano, los españoles podemos comprobar que la realidad supera la ficción disfrutando en nuestras vidas cotidianas de presbíteros más abracadabrantes aún que el padre Calvo de La escopeta nacional, el capellán castrense de La vaquilla o los monjes de Moros y cristianos.

Hace pocos meses ya nos lo pasamos bomba con la noticia de aquel cura malagueño que prohibía a los fieles llorar en los funerales al grito de “callaos, porque si no os calláis no hago la misa, y si no hago la misa, no se entierra”. Pero la de este domingo ha sido casi más berlanguiana: Don Pedro Ruiz, párroco del pequeño municipio jienense de Canena, ha manifestado en la homilía de unas comuniones que “hace treinta años, a lo mejor un hombre se emborrachaba y pegaba a su mujer, pero no la mataba como hoy, porque antes había un sentido moral y hoy no”.

La anécdota es para relamerse, en especial por la histeria que ha provocado en los colectivos feministas y en los medios de comunicación, que a poco linchan al pobre hombre. También me parece muy hilarante la absoluta falta de tacto del cura, que, a pesar de decir una verdad como un templo (es moralmente más reprochable matar que golpear), no ha podido ser más torpe al expresarla habida cuenta del clima hipersensible de hoy en día hacia esta realidad social y de que en una ceremonia de comunión los familiares de los críos lo filman todo. Finalmente yo me pregunto, conteniendo las carcajadas, a través de qué extraño mecanismo mental, habrá terminado el padre Ruiz hablando de mujeres asesinadas en un sermón dirigido a niños de ocho años. Todo demasiado surrealista.

En realidad, el cura de Canena es un auténtico kamikaze que está por encima del bien y del mal, y le importa un pimiento lo que pueda opinar su pueblo, España o el mundo entero. De otras mil formas más sutiles podría haber expresado que la violencia doméstica se ha recrudecido en los últimos tiempos y que cada vez más casos acaban en homicidio, pero él ha preferido explicarse a lo me cago en diez, dando a entender que antes los maridos eran como Dios manda porque zurraban a sus mujeres sin llegar a matarlas. Y se ha quedado tan ancho a pesar de la tormenta mediática, lo que merece un aplauso por mi parte: si hoy hubiera rectificado todos le seguirían poniendo verde y además, qué coño, el episodio no habría tenido ni la mitad de gracia. Pedir perdón o matizar en casos como este queda muy cutre.

No dudo que el párroco haya actuado con recta intención rememorando una época en la que no salían tantas salvajadas en el telediario. El problema es que por estar tan fuera de onda de la sociedad en que vive se ha metido sin buscarlo en un jardín peliagudo. Además de revelar su carencia total de empatía con una actitud que traspasa lo grotesco, ha puesto de relieve que no tiene ni la más remota idea sobre el fenómeno del maltrato conyugal. En los tiempos de los que nos habla este sacerdote el público no conocía ni la punta del iceberg de la violencia contra las mujeres, pero es que además, dando por bueno que “antes no se mataba”, habría que preguntarse por qué. Y el motivo es que hace unas décadas la mayoría de las esposas eran dependientes de sus cónyuges, hacían lo que les mandaban e incluso aguantaban los guantazos con docilidad, de modo que ellos no se alteraban más de la cuenta, no veían la necesidad de ir más allá. En cambio ahora, con esto de la democracia y la liberación laboral y sexual, las chicas nos han salido muy respondonas; quieren hacer su vida, entrar y salir a discreción, ganar su sueldo, separarse cuando las viene en gana y quedarse con el piso y los niños, y, claro, algunos novios y maridos de la vieja escuela se ponen demasiado nerviosos y luego pasa lo que pasa... Que cada uno valore las ventajas e inconvenientes de cada época, ¿no? 

Uy, no sé si lo habré puesto peor que el cura de Canena...

6 comentarios:

la lozana andaluza dijo...

Que bien te lo psas con la gente del sur creo que deberías venirte a vivir aqui.yo si que creo que este cura se ha pasado.pero tu también la mujer debe ser independiente del hombre y no tiene porque vivir del sueldo del marido ya que podemos ganar igual o mas que vosotros además así no tenemos que aguantados porque nos mantengais conozco casos así y me parece lo mas triste del mundo..Bueno pues piensate venirte para acá la diversión esta asegurada eso si aquí no aguantamos a ningún tío por mucho dinero que tenga nosotras pensamos diferentes porque lo valemos.

Aprendiz de brujo dijo...

Bueno, yo creo que todo lo que hay que decir está dicho en el post, al que añades al final un interrogante incoherente con la justo juicio que haces de las pocas luces del clérigo impetuoso.
Finalizas pues pidiéndonos elegir entre el mal en si mismo,(anterior modelo)y los efectos secundarios no deseables del modelo actual,-en el que la mujer simplemente tiene la posibilidad de elegir su destino-.El remate es un poco peregrino, no?.

C. S. dijo...

Es Ud. un gamberro, Sr. Neri. Me lo imagino relamiéndose, muerto de risa, no sólo de ver las pocas luces del pobre Don Gerundio del vídeo, sino de la reacción que su triste discurso provocará en tanto cursi como anda por ahí suelto. No se sabe quien es más burro: si quien es capaz de pronunciar una homilía tan disparatada y patética o quienes son capaces de tomarsela en serio.

PΩLITÍCOLA dijo...

entre tantos millones de habitantes, y con lo amantes del púlpito que somos los españoles, están llenas las tribunas de diatribas de todo signo.

En fin, no pasa de la anécdota. Espero que el sujeto reciba unas clases de oratoria y otra de legislación penal, para que no vuelva a encontrarse en semejante aprieto

Al Neri dijo...

Dice Aprendiz de brujo que doy a elegir engañosamente entre "el mal en si mismo" que supone "el anterior modelo" y "los efectos secundarios no deseables del modelo actual, en el que la mujer simplemente tiene la posibilidad de elegir su destino".

El problema, Brujo, es que hoy en día, pese a lo que usted se cree, todavía hay muchas mujeres que no pueden escoger su destino; ni siquiera pueden disfrutar de una relación de pareja en condiciones de equidad e igualdad. Sin embargo, se comportan como si fueran libres, emulando los roles femeninos de moda sin darse cuenta de que no han sido diseñados para ellas diga lo que diga la publicidad. Y ahí viene el choque cultural (y el físico).

Lo que no puede pretender una tía que no sabe hacer nada, sin independencia económica y casada con un tarugo que ha pagado la casa, mantiene a toda la familia y tiene una mentalidad de hace cincuenta años, es comportarse como Carrie, de Sexo en Nueva York, y que encima no le caiga un ostión.

Aprendiz de brujo dijo...

Neri, como dijo el genio: hay gente pá tó...Hoy en día hay mujeres y hombres, cuya capacidad de maniobra es muy limitada. Aunque con la situación económica actual y el tratamiento jurídico que se da en los divorcios y separaciones que existe en España, no sé yo quien tiene mayor grado de independencia...Si tienes un hijo, y compartes gastos a medias, casi que me corto la colita...
Tarugos, tarugas, idiotas, idiotos, ineptos, ineptas, mantenidos, mantenidas,putas, putos...el asunto del género ha cambiado aún más de lo que tu te has percatado,(creo yo).
El asunto de los roles, por fortuna, ha cambiado muchísimo. Las personas nos complementamos y nos jodemos de mil maneras distintas y los estereotipos se han difuminado bastante.
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