martes, 28 de enero de 2014

DERMOVAGISIL (por Carlos T.)


Si de por sí ya es difícil diseñar una campaña publicitaria de éxito que consiga aumentar las ventas de un Volkswagen Golf o de un iPad mini, más merito tiene hacerlo para determinados productos personales que, tarde o temprano muchos acabaremos usando, y no por gusto.

Todo publicista sueña con una campaña creativa como la de Campofrío o un viral como el de i-Jam que le aúpe al lugar que cree que merece y donde poder compartir ese derroche de creatividad retenido en su materia gris. Coca Cola, Apple, BMW, Levis, Sony, Nike…

Pero en una agencia de publicidad, donde el torno de salida da muchas más vueltas que el de entrada, rápidamente nos ponen en nuestro sitio y nos demuestran que los éxitos y los virales no se producen por casualidad. Hay que remangarse y ponerse a trabajar en cosas menos atractivas. 

Es el turno de diseñar la estrategia comunicativa para acercarse a aquellas personas que navegan entre pérdidas de orina, a las chicas agobiadas por el picor más íntimo o a aquellos que se han calzado medio kilo de guindillas, o que al salir de la ducha se han sentado sin querer sobre una botella de Fanta de medio litro, y andan sufriendo en silencio las hemorroides.

En estas campañas, el planteamiento por parte del cliente no es ya arrasar en el mercado y que la crema DermoVagisil o Hemoal sea trending topic en Twitter, sino más bien dar a conocer el producto, decir a la gente que no están solos en su problema, y que todo tiene solución. Pero con decoro, pues la marca tampoco tiene interés en salir mal parada sufriendo pérdidas, en este caso económicas. Lo que conocemos como nadar y guardar la ropa. 

Es verdad que cuando vemos anuncios de este tipo nos parecen casposos, pero se merecen una atención. Llevan un trabajo de decoro e imagen respetable mayor del que puede parecer. Y lo que es más importante, nunca sabemos si un día seremos nosotros los del medio kilo de guindillas.


Carlos T. es el autor del blog ¡Qué venga el encargao!

20 comentarios:

Aprendiz de brujo dijo...

Yo, echo de menos un producto masculino. Tenemos que superar ciertos prejuicios de género. Los picores severos en la entrepierna son jodidos. Y si llevas bolsillo holgado y pelliza de invierno do no pasa nada. Haces como que vas a sacar suelto pa comprar tres chupachús y cambias de piñón sin problema. Aunque estos picores se localizan en puntos muy concretos, y son jodidos. Hay que pellizcarse los cascarones, (que no rascar), en un punto muy concreto, para que se pase. Y a veces no das con el punto p a la primera.
Lo malo es cuando llevas vaqueros recién sacados de la lavadora en verano y te encuentras con ese viejo amor de adolescencia y empiezas a sufrir y a retorcerte, para no echar mano al compango.
Uff, qué mal se pasa, para mantener las formas y el decoro.
A ver si sacan Dermocojonil. Urge.

nago dijo...

HOmbre Carlos!!! vaya tema!!! pero muy bien planteao...! elegancia ante todo.

... nada como ir siempre bien fresquita y, se evitarían esas cosas :))

Buen post :))) no debe ser fácil, ser ingenioso y elegante a la vez.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Quizás uno de los mayores riesgos radica que, entre tanto bombardeo, y con la intención de llamar la atención, lo más fácil sea recurrir al escándalo y lo soez. Ahí está el anuncio de KH7 rodado por Bigas Lunas o aquel anuncio de lavadoras en el que un tarzán enseñaba el culo. Pero es fácil acostumbrarse al escándalo y, para superar la inmunidad del público, se requiere un grado de escándalo progresivo.

Lo que sí me llama la atención es que, a diferencia de los 80, ya no se recurren a pechos turgentes botando por la playa para anunciar geles de baño o colonias.

Y vaya raros que son los anuncios de colonias. Parece que quieren identificar una estética con un aroma. Pero creo que es muy difícil expresarlo y, más aún, hacerlo comprensible.

marian dijo...

Anuncio de colonia = situación que se daría en caso de ingerir el perfume.


Al Neri dijo...

Muchas gracias por su colaboración, amigo Carlos T.. Es un privilegio contar en La pluma con un auténtico experto en publicidad como usted.

Entrando en materia, lo primero que habría que preguntarse es hasta qué punto puede compatibilizarse la publicidad de ciertos productos con el decoro y con el respeto al público. Mi respuesta es que resulta prácticamente imposible, por lo que tales productos no deberían publicitarse en medios de comunicación indiscriminados como la televisión o la radio. Así de simple. Hemoal, Vaginesil, Dermovagisil, Fortasec y demás marcas con fines de escabrosa explicación deberían limitarse a poner carteles o dejar folletos en las farmacias y en las consultas de urología u otras especialidades relacionadas.

Luego está el contenido en sí. Hay publicistas más sutiles y otros menos, pero por mucha delicadeza con que abordemos ciertas materias, es muy complicado no enmarranarse. El ejemplo de Dermovagisil me parece muy interesante. A ver cómo expones en un anuncio que una crema sirve para aliviar el picor de coño sin hablar del asunto de forma expresa. ¡Pues imposible! Sencillamente no se puede explicar de un modo decoroso, sensible y que no mueva al cachondeo general y, por lo tanto, incite a la burla contra este padecimiento, que, por otra parte y como muy delicadamente señala Nago, parece fácil de solucionar lavándose los bajos todas las mañanas como Dios manda, con agüita y jabón.

Estoy harto de estas cochinadas en la televisión. Como telespectador no tengo por qué aguantar cierta clase de detalles sobre la prerregla, regla y postregla de las tías; la frecuencia con la que la peña va a cagar; lo fácil que es “llegar a la vez” gracias a ciertos condones; si las maduritas se mean toas, como decían Martes y Trece, o si se sufren las almorranas en silencio o a base de alaridos. Son temas que no me interesan para nada y no tengo por qué tragarme.

Como mucho podrían poner un sencillo plano de la caja y la marca del producto, y una voz en off totalmente neutra indicando con lenguaje técnico y sin expansiones didácticas la función de la crema o de la pastilla. Por ejemplo, en el vídeo del post bastaría decir: “Dermovagisil. Indicado para el escozor genital. De venta en farmacias”. ¡¡Y punto!! Nada de una mozuela hablando “en clave” con su mami y luego exclamando con voz de alivio: “¡notas como desaparece!”…

Carlos T. dijo...

Sr. Neri, tiene que tener en cuenta dos cosas: una empresa no se deja una pasta gansa en crear un producto, un nombre, un embalaje, ensayos clínicos, permisos del ministerio de Sanidad, etc. para dejarlo únicamente apoyado en el mostrador de una consulta. Tienen que potenciar sus ventas y rentabilizar el producto. Y eso pasa, entre otras acciones, por publicitarlo en TV.

Por otro lado, la idea de esos productos, además de un posible alivio físico para el paciente, es la esperanza de solucionar un mal mayor, que sería el trauma de despelotarse y ponerse mirando a Cuenca delante del médico, o el rubor que puede sentir una chica de catorce teniendo que pasar el trago de subirse al potro del ginecólogo antes de tiempo. Si una crema les puede solucionar esa experiencia, bienvenida sea. Es verdad que el anuncio es ñoño, pero no olvide que va dirigido directamene a la niña como compradora, con la confianza de que es la que su madre le recomendaría.

Sobre lo que dice El Subdirector, publicitar un perfume sin olerlo daría no para una entrada, sino para un blog entero.

Un placer colaborar en su blog. Y sublime el comentario de Aprendiz de brujo, por cierto.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Jajajajajjaj...un post que aúna cachondeo y sensatez ¡me encanta! puede - remotamente - que me pase lo de las guindillas, pero lo del picor ¡agua y jabón!
Un saludo cordial
A

Anónimo dijo...

La entradilla superior de la Pluma hoy, la dedicada a Blas Piñar,en fin,vale,cada uno tiene sus muertos y eso está bien.
Pero escribir ese "¡descanse en paz!" (con interjecciones) como una orden,que sólo le ha faltado el "¡coño!",no sé.

Con "descanse en paz",como a todos, ya hubiese bastado.

Mercadona dijo...

Las Toallitas Refrescantes Deliplus te aportan al instante una agradable sensación de frescor y bienestar en cualquier momento del día.

Resultan ideales en cualquier situación y especialmente cuando no dispones de agua como pueda ser en el coche, en el parque, de viaje, etc. En un solo gesto rápido y cómodo sentirás la piel fresca y limpia.

Anónimo dijo...

De todos modos a partir de los 50 no hacen falta esas cosas. Se queda el asunto como los barbuquejos de un pavo y ni pica ni se siente. Ya no se hacen anuncios como los de antes.

Dulcinea dijo...

Las mujeres con picores en esas zonas es por falta de higiene o quizás por promiscuidad y no me parece ni medio normal que una niña de 14 años necesite esos ungüentos salvo que esté todo el día, ya sabéis, y ni se lave después y le acaben criando níscalos. El anuncio me parece muy ñoñetas y desafortunado.

Aprendiz de brujo dijo...

Dulci, no estoy de acuerdo. Yo creo que hay que pasar la itv de forma periódica. La abstinencia no es sana. Las monjas tienen un porcentaje de cáncer de órganos genitales superior a la media.
La casa vacía se deteriora sola.
Y por favor no asociéis picor a falta de higiene. No tiene nada que ver, cojones.
Los genitales a veces pican.No es insoportable, pero a veces resulta incómodo.
Yo me ducho todos los días, tengo una vida sexual muy convencional,y a veces me pican los poderes.
Dulci, hazme caso, pasa la itv, que el día que vayas a conducir no va haber quien meta segunda.
Es un consejo de amigo.

nagore dijo...

Una pregunta, Carlos:
Habiendo en el mercado productos también enfocados a la higiene y salud masculinas y, del mismo modo que se publicita la cosmética para vosotros ¿por qué siempre está enfocada la publicidad a las mujeres? ¿simplemente porque somos las grandes consumidoras?¿crees que la publicidad, teniendo el poder que tiene, va un paso por delante o por detrás de nuestras costumbres?

Epi dijo...

Quiero, manifestar mis condolencias por la muerte de Blas.
Para mi es muy duro. Era como un hermano.

tomae dijo...

NAGORE : (con permiso Carlos T) No pretendo dar respuesta a tú pregunta, tan solo formular una opinion. Lo que si es cierto que cada vez más hay productos de cosmética masculina, que cambiarían esa tendencia,en cuanto al consumo.

Pero las mujeres seguís siendo las "prescriptoras" de muchos productos no solo de higiene personal sino que también de limpieza del hogar, comida etc. Hay de mi si un día me equivoco en la lista!!! Suerte que Aurora (la chica del Súper) ya me tiene controlado.


Dicho lo anterior. Y centrando el tema de la publicidad, o el anuncio en cuestión. Lo que hace el publicista (corrígeme Carlos T si me equivoco) es trasladar una escena cotidiana, familiar (madre e hija) provocando una actitud en el consumo. Cuantas madres e hijas se ven reflejadas en ese tipo de ...y al mismo tiempo piensan en la intimidad una conversación entre chicas, perdón entre mujeres.

Yo este tipo de conversación no me la imagino ni con mi padre ni con mis hijas, en el primer caso es porque si se diera, mi papá me diría "niño no me toques los cojo- ne!!!" En el segundo caso si una hija mía se le ocurriera decirme algo así yo diría más o menos lo mismo ...
y eso que nos queremos mucho!!!



Buenas Tardes!!! :)

Carlos T. dijo...

Nagore, Tomae lo ha explicado muy bien. Básicamente es una cuestión de estereotipos. Son los que nos sirven para ubicar cualquier producto dentro de una situación cotidiana que aclare rápidamente qué es, qué función tiene y para quien es. Los 20 segundos de un spot en TV son muy caros y hay que intentar que no queden lagunas.

Una obra de arte en este sentido fueron las campañas de Fairy y Villarriba y Villabajo. Y un ejemplo de fracaso (en mi opinión) es el spot de "un paloooo, es un palooooo". Muy gracioso, pero prácticamente nadie retiene de qué producto se trata. Que la gente recuerde el anuncio pero no el producto es un fracaso en toda regla. Y a ver quién se lo cuenta luego al anunciante, que es el que paga.

Carlos T. dijo...

Nagore, respondiendo a tu pregunta, creo que la publicidad, en cierta manera, va un paso por delante cuando se dedica a crear necesidades más que a satisfacerlas.

Respecto a lo de que está muy enfocada a mujeres, desde mi punto de vista tiene mucha lógica. Todavía hay más productos de cosmética para mujer que para hombre. Ante tantos productos similares, de precio igual y que cumplen las mismas características, es donde entra en juego la "ruta períferica" a la hora de decidirnos por un producto. Al ser similares, sin quererlo, nos decantaremos por aquel que por algún motivo recordemos. Y sin casi darnos cuenta, suele ser por la publicidad. Cuanto más barato es el producto y más variedad del mismo hay, más importancia tiene la publicidad. A la hora de elegir un coche, por contra, nos va a importar menos que lo anuncie Nadal o Brad Pitt, pues la elección va por la "ruta central" de nuestro cerebro. Es una decisión complicada, por el desembolso, por lo que al necesitar informarnos mucho más, la publicidad quedará en un segundo plano.

Perdón por la extensión, pero el tema de la persuasión da para mucho.

nago dijo...

Muchas gracias a los dos.

Tu explicación me recuerda muchísimo al temario de S. Social que no me entra ni a tiros pero, tan apasionante, como aplicable a tantos campos posibles e inimaginables.

Una vez participé en un estudio de esos que hacen las empresas de marketing. Tenía que anotar mis compras diarias en un cuadrante.
Me regalaron una báscula de cocina :))

Aprendiz dijo...

A mí todos esos anuncios de cosas íntimas, en los que tratan de decir sin decir, o se señalan o hacen gestos con disimulo para no pronunciar la zona afectada o el problema concreto... me producen un poco de vergüenza ajena. Pero está bien que se anuncien, porque son cosas que quizás ni sabes que tienen fácil solución.

Los anuncios con los que no puedo son los de compresas y tampones.

Dulcinea dijo...

Me parece a mí que Aprendiz de Brujo tiene la palanca de cambios desgastada de tanto meter segunda.