sábado, 4 de diciembre de 2010

POR FAVOR, CON EL SEÑOR MINISTRO (I)

Puerta de embarque E72 de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas. A las 18:25 horas del día 3 de diciembre de 2010, tomo mi teléfono móvil y marco el número 915977000.

- Ministerio de Fomento, buenas tardes.

- Hola buenas tardes, señorita. Soy El Subdirector del Banco Arús, me encuentro junto a una puerta de embarque del Aeropuerto de Barajas y llegan rumores a los pasajeros a través de Internet de que una huelga de controladores ha obligado a cerrar el espacio aéreo español. Como AENA no da ninguna información querría hablar con el Señor Ministro, José Blanco, para que me informara.

-¿Cómo? ¿Quién dice que es usted?

-Sí, señorita. Soy un ciudadano español, El Subdirector del Banco Arús, con DNI [esto lo voy a censurar], y querría hablar con el Señor Ministro, por favor.

-Espere un momento, le paso.



Suena el teléfono tres segundos y otra voz femenina responde.

- Sí, ¿dígame?

- Por favor, con el Señor Ministro de Fomento, don José Blanco [aunque no tiene titulación universitaria, el bachillerato le otorga el tratamiento de don. Además, no se me ocurriría preguntar por Pepiño, así, sin más aunque si hubiera llamado al antiguo Ministerio de Igualdad sí habría preguntado por Bibi].

- Pero, ¿usted quién es?

- Sí, señorita.- Y vuelvo a explicarle todo de nuevo.

- Pero el Ministro está muy ocupado y no se puede poner.

-¡Ah! Me lo imaginaba. No se preocupe, pásele usted el recado y mi número de teléfono para que me llame cuando pueda.

- Pero es que... Mire, mejor le escriba usted una carta a esta dirección...

- Señorita, estoy atrapado en la terminal de embarque de un aeropuerto. No puedo escribir una carta, además eso haría que la contestación se demorase en exceso.

- Ah, bueno. Le puedo dar una dirección de e-mail para que...

- ¿Y qué pretende usted que haga? ¿Robar el ordenador y la conexión de Internet de algún otro pasajero?

- ¿Pero entonces usted qué pretende? ¿Usted quién es para hablar con el Ministro?

- Ya se lo he explicado señorita, soy un ciudadano español que paga un montón de impuestos y que no recibe información de AENA en una situación comprometida. Mi nombre es El Subdirector del Banco Arús, con DNI [esto lo vuelvo a censurar] y querría hablar con el Señor Ministro, por favor.

- Pero es que ya le digo que el Señor Ministro está muy ocupado y no se puede poner.

- Mire, señorita, yo soy funcionario de carrera y cuando alguien me llama al trabajo y no le puedo atender por estar ocupado o reunido, me pasan el recado y, en cuanto puedo, le devuelvo la llamada.Y eso quiero que haga el Ministro.

- A ver. A ver.- Ya con tono muy enfadado. -Deme su número de teléfono y su nombre.

- Por supuesto, se lo vuelvo a dar. Mi nombre es El Subdirector del Banco Arús, con DNI [esto lo sigo censurando] y mi teléfono es [lo siento, beldades del mundo, pero también lo omitiré].

- Bueno, bueno.- Aún más enojada. - Pues ya le dejo el recado. También puede usted llamar al Director General de Aviación Civil, Manuel Ameijeiras.

- ¿Manuel, cómo? ¿Almejas?

- Manuel Ameijeiras.

- De acuerdo, muchas gracias. Espero la llamada del Señor Ministro. Adiós, buenas tardes.


- Adiós, adiós.










13 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

Dos cosas:
¿devolvión la llamada al final?
¿por qué no pusistes tu número????

Al Neri dijo...

Jajajaja, genial, pero no me hable de Pepiño, que llevo una semana acordándome mucho de él.

Al menos, hablaría con el Director Almeja, ¿no?

Señora o señorita Lechuga (menuda ensalada rara haría con el Director de Aviación Civil), ¿qué manera es esa de insinuarse al Subdire. ¡Esto es un blog decente y lo leen niños!

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Pues no hablé con el tal Almeja. Estoy hasta las narices de tratar con segundones.

El Señor Ministro todavía no me ha contestado. Supongo que siga muy liado pero no pierdo la esperanza de que, en cualquier momento suene el móvil y sea él.

No pongo mi número en el blog porque ya estoy cansado de que me acosen bellezones.

Al Neri dijo...

De todos modos este tema que plantea usted tiene bastante miga.

¿Por qué un ciudadano no puede hablar directamente con un Ministro?

Entiendo que por razones de agenda del Ministro no tenga que ser en el acto y que incluso pueda haber filtros para que ciertas preguntas que le quieren hacer miles de ciudadanos sean respondidas por otros cauces.

Pero si realmente hay un interés o un motivo para ver al Ministro... debería recibirles, ¿no? ¿No es eso la democracia?

El Papa es mucho más importante que el Ministro (donde va a parar) y menos democrático y da audiencias a todo el que quiere.

Espero la segunda parte.

perroviejo dijo...

Me temo que con la que se acaba de organizar la llamara tardará un poquitín más.

Y ponga usted su número hombre que no le llamará el ministro pero alguna soltera seguro.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Claro, sr. Neri. En todo caso, la secretaría debería haberme dado cita concreta, aunque fuera 10 meses vista. Además, así daría ejemplo de Gobierno cercano y responsable que tanto cacareó ZP. ¿Willy Toledo puede tratar directamente con ministros y los que tenemos más titulación y currículo que los payasos de la tele y los miembros del Gobierno (cosa que no es demasiado difícil) no?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Me olvidaba. La segunda parte, esta tarde a una hora muy taurina (no sé por qué pensando en el Gobierno me asaltan pensamientos sobre cuernos).

Jose "Pepiño" Blanco dijo...

Soy Don Jose Blanco. ¿Queria algo?

El Subdirector del Banco Arús dijo...

No dudo que sea usted, viendo que no sabe poner tildes, que el "don" sólo se pone con mayúsculas siguiendo la regla general o cuando se usa en forma de abreviatura (no recomendado) y el retrato que aparece en el enlace de su perfil.

Su secretaria tiene mi número de móvil. Llámeme, por favor. Gracias.

Natalia Pastor dijo...

Que un Gobierno cometa la torpeza, la ineptitud manifiesta de aprobar un decreto que es una declaración de guerra contra los controladores aéreos en vísperas del puente con más enjundía y desplazamientos del año, da idea de que estamos,efectivamente, en manos de una cuadrilla de aficionados y descerebrados que nos desgobiernan y que han convertido este país en un absoluto pandemonium , en una locura contínua y constante.

Que además declaren el estado de alarma como si fuéramos una república bananera, al modo y manear de cualquier dictadorzuelo trasnochado, es la guinda que le falatba a España para aumentar - aún más si cabe - su descrédito internacional.

Que este Gobierno del "talante" recurra a militarizar a un colectivo de trabajadores en huelga, apunta el desquiciamiento en el que están sumidos y el poso estalinista y totalitario que habita en ellos.

perroviejo dijo...

Lo que han hecho los controladores no es una huelga. Es una putada.
Deberían responder con sus bienes personales el grave perjuicio económico que han causado, ya veríamos si les quedan ganas de organizar otra de estas.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

De momento ya he pedido la devolución del importe de mi billete de avión y acabo de terminar de redactar las dos páginas de reclamación en la que solicito los gastos derivados de su negligencia al Ministerio de Fomento (artículos 1.902 y 1.903 del Código Civil). Que Pepiño se lo pida los controladores o que endeude más a España (que es quien siempre paga las cagadas de los políticos), francamente, me importa un pimiento.

Así a grosso modo, si hay unos 600000 afectados que pidan los mismo que yo (algunos pedirán más) más las indemnizaciones a las compañías aéreas, esto podría costar a los españoles unos 600 millones de euros (unos 100.000 millones de pesetas).

sandra dijo...

Me ha encantado, Subdire. Así con humoy y un par de narices... y es que esto ha sido un cachondeo...

Este puente venían un par de amigas a verme. Teníamos no sólo planes hechos, sino ya pagadas un par de cosas... Y al final, claro está, ellas en Boston y yo en California.

Y ponga su número, que a lo mejor de este mal Dios le saca a la mujer de su vida... Y luego llamará a Pepiño y a Almeja para darles las gracias e invitarles al bodorrio.

Los privilegios que tienen los controladores aéreos son abusivos. Un verdadero agravio comparativo. Yo los despedía a todos. Convocaba nuevas plazas y mientras ponía a controladores militares en la navegación civil.

Y es que una cosa es ponerse de huelga (que es su derecho y que conlleva la obligación de unos servicios mínimos) y otra cosa es no aparecer.