viernes, 26 de marzo de 2010

RELEYENDO "EL PADRINO" (12): FAVORES

Ser generoso a la hora de hacer favores al prójimo y saber aceptarlos con humildad y agradecimiento me parecen dos grandes virtudes que rara vez se dan juntas.


Más bien abundan los que se pasan de pedigüeños o de aprovechados, o los mezquinos que no favorecerían ni a su padre.

A veces también encuentras personas tan soberbias que son incapaces de pedir ayuda a nadie o que cuando la reciben se consideran tan endeudados que no descansan hasta devolver un favor equivalente a su benefactor.

Pero la cara más siniestra del mundo de los favores es cuando forman una red enmarañada de compromisos y servilismos de la que es difícil salir, cuando una persona solo los hace para adquirir poder y dominar la voluntad de los demás.


"—¿Seguro que no estás celoso de tu padre? —dijo Kay, meditativamente—. Por lo que me has contado de él, siempre ha ayudado a los demás. Debe de ser un hombre de muy buen corazón —sonrió astutamente y añadió—: Aunque sus métodos no parecen ser muy ortodoxos.

—Supongo que eso es lo que parece —suspiró Michael—, pero deja que te lo explique de otro modo. Habrás oído hablar de que los exploradores del Ártico esconden cajas de víveres a lo largo de la ruta hacia el Polo Norte. ¿Sabes por qué lo hacen? Para tener comida en el caso de que la necesiten. Pues bien, mi padre hace lo mismo con los favores. Llegará un día en que todos y cada uno de los que han recibido su ayuda tendrán que hacer algo por él. ¡Y pobres de ellos si no lo hacen!"

22 comentarios:

marian dijo...

Que vagos estamos todos con esta entrada. Sr.Neri no queremos comentar por si se considera un favor el dejarnos y luego nos pide algo a cambio. Lo que se viene llamando miedito.

Aprendiz de brujo dijo...

Los favores te matarán antes que las balas, dice Al Pacino en la maravillosa "Atrapado por su pasado".

sandra dijo...

Cuando quieres a alguien lo suficiente, nunca le haces "favores". Y menos favores grandes.

Cuando quieres alguien lo suficiente, siempre te hace favores. Y nunca favores pequeños.

Y es que el amor, cuando da, es generoso y desprendido. Y cuando recibe, es agradecido.

"Para obrar, el que da debe olvidar pronto, y el que recibe, nunca" Séneca.

Buena Semana Santa a tod@s!!

Aprendiz de brujo dijo...

joder Sandra, que hondura de pensamiento.Yo estoy más con la segunda parte de las palabras de Séneca.
Decía"El abuelo"(Pérez Galdós), que se puede perdonar la villanía pero no la ingratitud.

sandra dijo...

AdB, yo, la verdad, creo que las dos partes son esenciales. Dar sin esperar. Y agradecer al recibir.

Es verdad, que todos damos "esperando" reciprocidad. Es cosustancial a nuestro ser (o almenos al mío aunque me gustase no ser así). Pero en cuanto exiges, al menos a mi me pasa, se me rompe algo.

Hace tiempo se rompió la amistad con una amiga de toda la vida. Las razones no vienen al caso. Lo que sí, recuerdo, es que en un momento dado, me recitó la lista de cosas que había hecho por mi durante todos estos años (muchas y algunas muy grandes). En ese instante me dí cuenta de que nunca había sido mi amiga. Su cariño resultó no ser desinteresado, sino que era una exploradora de lá Antártida, como decía Michael.

Aprendiz de brujo dijo...

Pues yo cuando doy espero recibir.y si no recibo no vuelvo a dar.hay mucho cabrón por ahí suelto. No te hablo de llevar una lista conmigo de favores realizados, sino de actitudes y cariños recíprocos, no me gusta ser siempre el que pone el culo.

Rocco Lampone dijo...

Llega un momento en que te hartas de dar sin recibir ni una cosita enana, y entonces te vuelves un hijo de puta de categoría...

Miguel dijo...

Al dar hay que esperar que el recibe dé cuando le pidan. Pero no a uno mismo, sino al que se tercie. Y no en la cantidad que recibe, sino en la que se tercie en su momento. El objeto de ello es evitar alimentar a parásitos, impedir la proliferacion de injustos.

El que da con la esperanza de recibir lo mismo que dió, sólo está prestando. El que da con la esperanza de recibir más de lo que dió, está haciendo negocio. El que da queriendo recuperar pero asumiendo que ya será menos de lo que dió es tonto.

En todo caso.... amar a vuestros enemigos, porque ......

Miguel dijo...

Porras.... es 'amad a vuestros....' (como me pille el monstruo de la RAE me pega).

sandra dijo...

AdB, "no me gusta ser siempre el que pone el culo"... eres un poeta...jajaja

Tienes toda la razón: "actitudes y cariños recíprocos". La reciprocidad es esencial.

sandra dijo...

Sr. Lampone, ud. no se volvería "eso" ni aunque quisiese. Es demasiado buena persona. Intentaría parecerlo. Pero serlo, no lo seria.

Rocco Lampone dijo...

no se crea, sita sandra. Puedo ser un gran hijo puta.

marian dijo...

Vale, voy a unir comentarios.

Es verdad que cuando te cansas de poner siempre el culo te puedes volver un hijo de puta.
Y no hablo desde el desconocimiento.
Suelo ser amable y estar pendiente de mi gente, pero si me canso o veo mucha cara.......

Charo dijo...

"...cuido de mi gente..." Jajajajaja, Marian!! Eso, dicho así con la voz adecuada, es de lo más "padrinero", jajajaj!
Neri, por aquí veo a todo el mundo que si dan... que si reciben... ponga orden, por favor, que se le va de las manos...

ANAROSKI dijo...

Creo que a lo que se refiere el texto, es a la "conviá del gallego", que es como en Cádiz llamamos a las personas que te hacen un favor, o te invitan, esperando que tu lo tengas que hacer con ellos, sea como sea, aunque lo que te pidan sea un imposible, y si no lo haces, pues eres un capullo.

Después tenemos otro dicho, hazme un ciento, no me hagas una, no me has hecho ninguna. Es decir puedes estar toda tu vida haciendo favores a la gente, y un día no poder hacer algo, y la memoria se borra y tan sólo te acuerdas de ese momento en el que no te hicieron el favor.

Y por último, "los favores continuados, hacen la costumbre y la costumbre conlleva a la obligación, o dicho de otro modo, "dar la mano y llevarse el codo".

En definitiva, es de tener un corazón generoso cumplir con el amigo, pero si te hace falta a tí, no esperes ser recibido.

Buenas noches.

Suso dijo...

El tipo que citas " Pero la cara más siniestra del mundo de los favores es cuando forman una red enmarañada de compromisos y servilismos de la que es difícil salir, cuando una persona solo los hace para adquirir poder y dominar la voluntad de los demás" es, efectivamente de lo peorcito.

Peores son los que utilizan lo mejor de ti para tapar lo peor de ellos...pero nos llevaría muy lejos el tema

Uno, que los ha tenido muy cerca,y aún se encuentra a alguno de vez en cuando, lo que hace es quedar mal, así, a lo bestia y sin contemplaciones.

Pero muy mal.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Es una tema interesante y que ya habíamos tratado de forma similar hace casi un año.

Yo también estoy con la segunda parte del dicho de Séneca y no me gusta olvidar lo que las personas hayan hecho por mí. Tiendo a sentirme en deuda; sobre todo con esas escasas pero increíbles personas que son todo generosidad y que siempre dan sin esperar nada a cambio.

Me considero afortunadísimo de conocer a unas cuantas personas así.

Aprendiz dijo...

Yo creo que los favores no se pueden hacer así a lo loco, cuando se hace algo por alguien hay que saber que lo estás haciendo porque quieres y que no puedes pedir nada a cambio, si no vas a ser capaz mejor no hacerlo. Obviamente hablo de grandes favores. Y creo que uno queda peor echando en cara las cosas que diciendo que no desde el principio.

Me ha gustado mucho el primer párrafo de Miguel.

Al Neri dijo...

Ya volví de los madriles.

Lo bueno -o lo malo- de los favores es que no pueden medirse ni compararse entre sí porque no son unidades equivalentes. Es como sumar peras con manzanas.

Es decir, ¿cuál sería un favor equivalente, por ejemplo, a conseguirle un trabajo al hijo de un amigo?. ¿Y si solo es su sobrino?. ¿Qué pasa si quien hace ese favor no tiene hijos ni sobrinos?. ¿Podría esperar a cambio una rebaja sustancial cuando compre un coche en el concesionario del padre o del tío del enchufado?

Para mí lo importante es la actitud y no la contabilidad. Una persona agradecida sabe demostrarlo incluso sin hacer ningún favor.

Boooz dijo...

Hay una escena de El Padrino (no me acuerdo qué número de la saga) en la cual Michael "recuerda" (flash back, aunque debido a que apenas tenía un año podía recordar) los inicios de su padre (en la secuencia Robet de Niro), cómo poco a poco, favor a favor, se va ganando el respeto de la población, eliminando también, y por qué no, a aquéllos que pedían respeto por sus canas y comisiones por sus robos.

Creo que en fondo es como funciona este negocio, y por qué es tan complicado. La saga enfoca también cómo Michael se tiene que ganar el respeto de las familias, familias que a él no le deben ningún favor personal.

Por cierto, en Italia esto de de lo más normal... Si pides un favor, estate seguro que al que te lo haga nunca se le olvidará, y que tiempo después aparecerá en la puerta de tu casa, oficina, stage, pidiendo algo... por la memoria de lo que hizo por tí... así que ojito...

Boooz dijo...

Por cierto, Sr. Neri. No puedo reprimirme. Después de exclamación o interrogante no se escribe punto.

Lo siento, tenía que decirlo o estallaba delante del teclado...

Anónimo dijo...

vaya rollo de entrada, currátelo un poco más Neri