lunes, 4 de agosto de 2008

LADRILLEROS EN APUROS

Por si alguien no se había dado cuenta aún, España está en crisis. Y uno de los sectores más afectados parece que va a ser el de la construcción. Todo viene a cuento de uno de los últimos bombazos informativos: una de las constructoras más importantes de España (Martinsa-Fadesa) ha suspendido pagos y pretende despedir a un buen número de trabajadores. Digo bombazo porque los medios de comunicación le están dando mucho bombo, pero a mí es algo que no me sorprende: en algunas emisoras de radio (la COPE, por ejemplo) ya se avisó de que zETAp estaba intentando frenar esta situación, al menos, hasta después de las elecciones.

La situación es complicada: para los accionistas, para los trabajadores que se queden sin empleo, para los proveedores y para los compradores de una vivienda. Los accionistas no me preocupan en exceso: normalmente, el dinero que la gente invierte en acciones es el que le sobra, así que no pasarán apuros. Los empleados son los mismos que cobraban la mayor parte de su sueldo en negro, defraudando al erario público y contribuyendo a que los pardillos que dependemos de una nómina sostengamos el enorme gasto público. Me temo que se os acabaron los BMW, amiguitos. Los proveedores no saben si van a poder cobrar, por eso se están dedicando a recoger el material entregado (ladrillos, puertas, etc.), para lo que cuentan con la generosa colaboración de los empleados (que tampoco tienen claro que el mes que viene vayan a a cobrar y se lo quieren llevar en especie). Estos tíos se han dedicado a cobrar cada vez más por los materiales; vacas flacas para ellos también. Los que más pena me dan son los compradores de una vivienda que necesitan para vivir, que no saben siquiera si les va a ser entregada. Habrán tomado una decisión buena o mala (a tenor de la situación, muy buena no parece), pero desde luego tienen todo el derecho del mundo a recibir el bien por el que han pagado (y pagarán los próximos treinta años, seguramente). Los que compraron la vivienda para revenderla por el doble de dinero, que se la coman con patatas.

Con este panorama, qué menos que exigir responsabilidades a los promotores, empresas de la construcción y políticos que han consentido que se llegue a esta situación porque han recibido su trozo de pastel y encima han conseguido financiación a costa de vender suelo. Ah, y a esos que llevan años cobrando en negro, que devuelvan todo lo que han robado al resto de ciudadanos.

Es necesario tirar del hilo y hacer que rueden tantas cabezas y tan importantes como sea necesario. El problema es a quién se le exigen estas responsabilidades en este bendito país: ¿a un gobierno corrupto? ¿a una Justicia corrupta?

La situación general, más que pena, me provoca ganas de revolcarme por el suelo de las carcajadas. Cada uno que salve su culo como pueda.

5 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Me parece que exageras con el asunto de los empleados. A mi me parece que los del BMW no van a salir demasiado mal parados, pero esos entre los empleados son los menos,y si que va a haber más de uno y más de dos que no tengan ni para pagar las letras del Corsa.

Teutates dijo...

Estoy de acuerdo contigo, lo malo de toda esta situación, mirando al pasado, es que lo único que se ha hecho hasta ahora por parte de todos, es sacar dinero fácil, a costa de nosotros, los ciudadanos, y no se ha pensado en como crear un tejido empresarial fuerte, que perdure más allá de la bomba del ladrillo.
No se han tomado nunca medidas, y a mi, quién más pena me da, son todos aquellos que ahora se quedan sin trabajo y no tienen lo suficiente para sobrevivir, gracias a esos señores que desde sus sillones se dedican a mover los hilos en su interés.

Alice dijo...

Lo que te iba a comentar lo ha hecho el embajador, pero de todas formas...una pregunta...¿dejarías de cobrar una "minima" parte de tu sueldo, por el hecho de que fuera en B? (que por lo que conozco, es lo que se suele pagar en B a no todos los empleados de la construcción)
Si lo harías, entonces, puede tener algo de sentido el resentimiento que despiden tus comentarios...aunque no los disculpo, porque son hacia gente que trabaja muy duro para ganarse la vida, y a mi me da lo mismo que conduzcan un BMW o un Corsa.
Muy adecuado el nombre del blog! ;)
Me gusta mucho!:)

Al Neri dijo...

Leonardo, comparto con usted esa especie de regocijo por el hecho de que las constructoras, promotoras y demás ralea prueben en sus propias carnes lo que son las vacas flacas, tras años de abusos, especulación y explotación. Lo malo es que al caer estos colosos arrastran tras de sí a muchos pobres trabajadores que no tienen pena ni culpa y que son víctimas de estas empresas igual que el resto de la sociedad.

Igual que a Alice, me parece injusto su ataque a los empleados de las promotoras por cobrar en negro. No les queda otra opción, Leonardo. Y no sólo a ellos. Pregunte a los profesores de ciertos colegios de monjas, a ver qué le cuentan. Creo que si a mí me dijeran que tengo que cobrar en negro una parte de mi sueldo, haría de tripas corazón, aunque quizá a usted le pareciera ser un sinvergüenza. También me pregunto si defraudaría a Hacieda (la peor ave de rapiña)si estuviera en mi mano, es decir si no fuera un pringadillo asalariado cogido por los cojones.

Leonardo dijo...

Para aclarar dudas: ojalá pudiese cobrar todo mi sueldo en negro y no declarar ni un duro. El papel de Hacienda sería pillarme y castigarme por ello; me fastidiaría, pero tendría que ser así. Por eso opino que los trabajadores de la construcción y que han cobrado parte en "B" han hecho muy bien, pero deben atenerse a las consecuencias. Recuerden que Hacienda somos todos, jajajajajajajajajajajaja.