viernes, 20 de marzo de 2015

NI MEDIO NORMAL


Hay cosas que a mí no me parecen ni medio normales, pero en estos tiempos confusos y cambiantes no termino de ver claro si llevo razón o es que soy un carca y un inadaptado.

Voy a entrenar varias veces a la semana a un gimnasio muy grande con piscina al que acuden niños de todas las edades. Las instalaciones están perfectamente adaptadas a los menores: hay vestuarios especiales para ellos, cambiadores para bebés e incluso en el vestuario de adultos han habilitado unas cabinas individualizadas para mudar a los críos. Sin embargo, por razones de comodidad y agilidad, son muchos los que acceden con sus hijos pequeños (entre tres y seis años) al vestuario de mayores y no utilizan estos compartimentos especiales, sino que sientan al niño o a la niña en un banco cualquiera, los desnudan, se desnudan ellos mismos y entran y salen juntos de las duchas a la vista de todo el mundo.

No me considero en absoluto ni mojigato ni demasiado pudoroso, pero creo que hay unos límites mínimos de decoro y de respeto que el personal se salta alegremente. Es posible que cualquier argumento que intente esgrimir en contra de la horrible costumbre que he descrito sea tomado a chirigota por muchos, que me consideren un reprimido o que piensen que tengo “la mirada sucia”, pero de verdad que me espeluzna no ya que un señor exhiba desnuda a su hijita de casi seis años delante de cincuenta maromos, sino sobre todo que la exponga a la visión de los cuerpos en pelotas de tantos hombres de todas las edades.

Para qué engañarnos: yo no me acabo de sentir cómodo cuando me cambio con estos críos cerca y siempre procuro taparme un poco, pero cuando me quedo horrorizado es al sorprender a algún mocoso, y sobre todo a alguna mocosa, mirando fijamente, con la boca abierta, el colgajo de un setentón barrigudo o las nalgas de un fornido culturista. No me quiero imaginar el careto de los hombrecitos de cinco años cuando su mamá les meta en las duchas femeninas.

En serio que no sé explicarlo, pero me parece un cuadro nada edificante para unos chavalines de tan corta edad. Observo que les llama muchísimo la atención ver a la gente en cueros, y aunque imagino que terminarán acostumbrándose (a la fuerza ahorcan), no sé yo hasta qué punto una inmersión tan temprana en los misterios de la vida es conveniente para un adecuado desarrollo emocional e incluso sexual. Claro, luego a los veinte años, como ya lo han visto todo, les da por desear cosas raras. 

No soy pedagogo ni psicólogo infantil, pero me parece una cochinada, vamos, algo impresentable, por no hablar de la imprudencia que puede suponer exponer a un niño como Dios le trajo al mundo a la mirada de tanto depravado como hay suelto hoy en día.

El colmo es la escena dantesca que tuve que presenciar el lunes pasado mientras me secaba el pelo (de la cabeza). De repente, un bujarrón rapado y con piercings y tatuajes por todo el cuerpo salió de la ducha en bolas, agarró un secador, se puso en cuclillas y el muy maricón comenzó a deshumedecerse el ojarasco con el aire calentito. Miré a mi alrededor lógicamente turbado y descubrí a mi derecha a una niña pequeña, muy rubita, que contemplaba el espectáculo alucinada mientras su papá, a su vera, se frotaba los cojones con una toalla. El rostro del angelito era un poema; no podía abrir más sus ojos azules y ni siquiera acertaba a pestañear. Tras unos instantes se giró, tiró a papi del brazo y le preguntó: “papá, papá, mira, mira… ¿por qué se lo pone en el culo?”.

Agradecería cualquier opinión, pues quisiera constatar si soy un retrógrado o tengo razón al pensar que estas conductas son del todo anómalas. A veces me he planteado depositar una queja en el buzón de sugerencias de estas instalaciones deportivas, pero me temo que sea inútil y además me niego a suministrar a los trabajadores del centro material humorístico gratuito. Tristemente, batallas como estas están perdidas de antemano.

16 comentarios:

nagore dijo...

No es usted el único que lo ve de ese modo, Neri. A mi me parece espeluznante.

Los vestuarios infantiles se encuentran casi siempre desiertos. En el gimnasio al que yo voy, tienen acceso directo desde la entrada pero no desde la piscina, por lo que sí o sí, los niños se ven obligados a pasar en algún momento por el vestuario de adultos. Pero es que encima, como bien ha explicado , algunos padres, por propia comodidad meten a los niños en el suyo sobre todo si tienen niño y niña, para agilizar el tema y salir prontito.

¿No es más normal dejar que los niños aprendan a cambiarse y asearse solos y, si acaso, seamos los padres los que entremos a ayudarles si lo necesitan o son muy chiquitines y, ahorrarles semejante espectáculo?

Pero es que además, el uso del vestuario infantil, está limitado, al menos aquí, ¡a la edad de seis años!

Que un niño de diez o doce, se ponga las botas viendo tetas en el vestuario de las féminas me espanta e incomoda, pero que tuviera que irse al masculino porque es mayor para utilizar el infantil, también.

En cada uno està enseñar a sus hijos, independientemente de las normas, cuàn importante es el pudor, a utilizar los vestuarios cerrados y a ser extremadamente cuidadosos.

Si hay algo que verdaderamente tiene valor en nuestras vidas son los niños y, por tanto, el bien más preciado que debemos proteger.
De nada sirven las normas ante la ausencia de ética.

Del mismo modo que, debiéramos evitar tanta foto en los perfiles de whatssap y tanto exhibicionismo bloguero, publicando constantemente fotos de quienes más tendríamos que cuidar.

Parece que hay que personas que viven en un mundo de ingenuidad supina, de inconsciencia e imprudencia porque, o no ven, o no tienen lo que hay que tener.

¿Se ha fijado en la cantidad de gente que se cambia teléfono en mano?¿Quién me puede asegurar incluso a mi que, algún gracios@ no se dedica a sacar fotos y te encuentras mañana volando por el ciberespacio en pelotas? Este es otro punto que debiera estar prohibido, bajo mi punto de vista. ¿No se prohíben los móviles en algunos conciertos? ¿Por qué no, en un vestuario donde la gente se desnuda?

De todos modos los responsables, al menos cuando se trata de un gimnasio o polideportivo lo suficientemente grande o de calidad, suelen hacer bastante caso a las reclamaciones.

No seamos tan hippys y convirtamos en algo natural (que lo es en cierto modo) en algo que otros terminan haciendo sucio.

La lozana andaluza. dijo...

Al neri,solo voy a hacerte una pregunta,¿no es lo mismo la imagen que describes con la gente que acude con sus hijos a playas nudistas?,pues yo creo que si,allí los niños y adultos están todos como dios los trajo al mundo,y no creo que se asusten de nada.Ahora bien también te digo que si en un gimnasio hay zonas habilitadas para niños,son los padres los que tenían que acudir allí con ellos ,yo si creo que deberías poner una queja o preguntar directamente,si el gimnasio al que vas,es un gimnasio nudista,en ese caso todo lo que cuentas sería normal.

nagore dijo...

¡Bueno, bueno! y eso por no hablar de la falta de higiene que, daría para otro post. Tanto hombres como mujeres. Que algunas son más puercas "que la tota"

No es marrana la gente... uuuuuffff...!!! para que, pobre niña, se tenga que secar el pelo con el mismo secador que otro ha utilizado para secarse el culo.

En fin... que no os olvidéis las chanclas que nunca sabe uno dónde pisa.

Aprendiz de brujo dijo...

El caso es que no tengo un posicionamiento claro al respective.
Aparte del sujeto ese anormal, que se pone el secador en los cojones, creo que no es malo exponer al desnudo de adultos, especialmente si son del mismo sexo.Yo he metido en el vestuario de mi equipo, (cuando jugaba), y estaba con mis amigos saliendo de la ducha. Y no veo el peligro, que no sea el habitual, (vestidos o en pelotas) de exponer a los niños a conversaciones y bromas inapropiadas. En mi casa, que no era precisamente jipi, ver en pelotas a mi padre no me ha supuesto trauma alguno y era escena relativamente frecuente; y en general familiarizarse con la naturalidad del cuepo humano me parace positivo.
No sé si a determinadas edades y en caso que la visión sea de pequeños a adultas o viceinversa puede ser apropiada la estampa.
Me gustaría escuchar EN ESTE SENTIDO, a un experto que me ofreciera un punto de vista profesional, al margen de prejuicios y atavismos de diversa índole
Buen fin de semana a todos.

Aprendiz de brujo dijo...

Por cierto...,- y con independencia de otras consideraciones-, mágnífico relato, Sr. Neri.
Casi lloro de la risa.
Pagaría dinero por ver tu cara al lado del de los huevos recalentados.

nago dijo...

Brujo: disculpa que te conteste yo aunque sea la opinión de un "experto" la que solicitas y a pesar de que intuyo me consideras una mujer con prejuicios.

¿dudas, de verdad, sobre lo apropiado o no, que puede ser meter a un niña en un vestuario lleno de hombres con la picha colgando con el espantoso añadido de la cantidad de cerdos que hay por el mundo?

Una cosa es lo que hagas en tu casa con plena naturalidad y otra muy distinta es exponer a un niño a semejante situación.
Situación ésta incómoda incluso para muchos adultos, te lo aseguro.

Ni soy experta, ni me considero una mujer con prejuicios, ni tampoco Santa Teresita de Siena. Simplemente te doy mi opinión como mujer y madre.

A mi lo que digan "sicólogos expertos" me da exactamente igual. Pienso y decido por mi misma lo que considero mejor para ellos.

Aprendiz de brujo dijo...

Nago, considero muy mucho tu opinión.Y no creo que tengas más prejuicios que yo. Supongo que habremos recibido educaciones no tan dispares.
Yo creo que tampoco metería a mi hija en una ducha de varones adultos, y más después de la panorámica tan desagradable y cruenta que con tanta precisión has dibujado.
Pichas y niñas casan mal.O al menos así me lo parece. No obstante me gustaría conocer la opinión de un profesional acerca de la repercusión que puede tener en los niños el nudismo,(práctica que no me atrae nada), por poner un ejemplo.
Lo que si puedo corroborar es que porque un niño se duche con adultos de su mismo sexo en un vestuario no pasa absolutamente nada. Y si pasa es por lo que oyen Y no por lo que ven.
Un beso, Nago.

Felipe Lotas dijo...


Bueno, aquí lo que veo es un poco de confusión de términos; una cosa es lo Normal (usted sabrá SR. Neri lo que es medio normal, si media, mediana media con varianza y desviacíon…etc.) y otra cosa es lo natural. Naturalmente que nacemos desnudos y nuestra denudez forma parte de nosotros, para expertos en la materia pregunten a los de la Selva de Amazonas, bla bla bla. Otra cosa es lo Normal –que poco tiene que ver con lo natural- y sí con el comportamiento, las formas, el decoro o el pudor – podríamos entonces preguntarnos si estas sensaciones sobre nuestro cuerpo son naturales o normales, por aquello de la ley natural.

Un Saludo a todos, y a tí también
Feli Pelitas ;)

Al Neri dijo...

Buen matiz el de Brujo: "Y si pasa es por lo que oyen Y no por lo que ven". Porque es cierto que la peña en los vestuarios y en las duchas tiene unas conversaciones muy alejadas del mundo Disney, y para mí que son todavía más nocivas para los infantes que las exhibiciones anatómicas.

PΩLITÍCOLA dijo...

la educación de los críos es cosa de los padres, al menos en estos temas así lo considero.
Valoro el comentario de Nagore. Los dispositivos con cámara de fotos deberían estar prohibidos en lugares donde hay niños aseándose o cambiándose. Prohibir esos móviles con cámara en el vestuario me parece razonable y sin duda sería una buena sugerencia para el buzón del gimnasio

Aprendiz dijo...

Al Neri, me he quedado de piedra con todo lo que cuentas. No creo, como opinan algunos, que haya que preguntar a ningún psicólogo como afecta esto a los niños. Fíate de los psicólogos. Yo prefiero seguir el sentido común, que es lo que hasta hace unos pocas décadas ha guiado a la gente. Esto no es ni de tener la mirada sucia ni de pensar que uno está rodeado de pervertidos, es que hay que tener un poco de pudor. Y aparte, sí, como padres o madres hay que proteger a los niños, de que los miren y de que ellos miren.

Yo sí creo que deberías poner una reclamación, porque a fuerza de que todos nos callemos se acaba haciendo natural algo que no lo es. E incluso nos acomplejamos porque nos creemos unos raros, cuando a menos que te pongas a hablar con alguien con un poco de cabeza, comparte tu misma opinión. Pero somos un poco cobardes para dar la cara.

Aprendiz de brujo dijo...

Joder, siento un poco devirtuado mi mensaje. No estoy planteando consultar a un psicólogo si es bueno que un niño o una niña vea a diez musculosos varones con el cimbrel al aire; o el impacto que puede tener en un chaval de doce años,(escenario que no contemplo), meterse en un vestuario de señoritas.No es eso. la reflexión va más allá:me gustaría saber si es bueno o malo para la formación personal que un niño se acostumbre a ver el desnudo como algo normal y natural, (interesante matiz el introducido), o si por el contrario es imprescindible y deseable la educación tradicional promotora del pudor.Yo en esto soy un poco precavido y creo que los profesionales son los que mejor preparados están para afrontar mis dudas.Y creo meno en el sentido común, (porque ha habido muchos sentidos comunes a lo largo y de la historia; y porque el sentido común es el menos común de todos los sentidos).
Si que es verdad que me ha hecho reflexionar el hecho de que tanto degenarado pederasta como hay por el mundo, (aunque por desgracia , muchas veces no están en los gimnasios, sino en sitios mucho más "respetables"), haga que sea deseable ser cautos hasta el extremo con nuestros pequeños a la hora de "exponerlos".
Buena semana a todos.

Al Neri dijo...

Bueno, para empezar debo decir que la lectura, el viernes, de los comentarios de Nago y de Brujo, me produjo un ataque compulsivo de risa. Los leí en el móvil, yendo en el coche con mi jefe, y debió de pensarse que soy tonto porque me dio una risa floja que no podía parar. Las frases "pobre niña, se tenga que secar el pelo con el mismo secador que otro ha utilizado para secarse el culo" y "pichas y niñas casan mal" son antológicas y pasarán a los anales (nunca mejor dicho) de la historia de este blog.

Y ahora pongámonos serios.

La comodidad y las prisas mal entendidas ha acabado con muchas cosas importantes.

El comentario de POLITÍCOLA es que no lo pillo. ¿Cómo que la educación de los críos en estos temas es cosa de los padres? Ya, y si yo, usuario del gimnasio, estoy en contra de que una niña pequeña se me quede mirando el ciruelo, ¿qué? ¿Me aguanto para respetar el criterio idiota de ese padre?

Por cierto, acotación importante: Me apuesto lo que sea a que algunos de los padres que hacen esta barbaridad actúan a escondidas de la madre, es decir que a ella le cuentan que usan el vestuario infantil pero después hacen lo que les da la gana. Pero ya verán el día que la niña le describa a mamá la galería de trompetones, culos peludos y huevadas colgantes que ve en las duchas...

Yo estoy con Nago y con Aprendiz: ¡un poquito de pudor! De hecho no es obligatorio pasearse en bolas por el vestuario. Puedes ir y volver a las duchas con una toalla enroscada en la cintura, e incluso secarte y cambiarte de gayumbos dentro de tu ducha. Lo que pasa es que hay mucho cómodo y mucho exhibicionista.

Luego lo de los móviles con fotos... ¡A ver cómo controlas eso! U obligas a dejar el móvil en recepción (imposible) o pones vigilancia en los vestuarios igual que las ponen en los museos para que no se saquen fotos (y un gimnasio jamás va a hacer una cosa así). Una solución, ya digo, es no desnudarse más que como mucho (y ni siquiera es necesario aunque sí más cómodo) en la zona de las duchas, donde nadie mete el móvil.

Respondiendo a la última pregunta de Brujo: ni tanto ni tan calvo. Pudor sí, pero quizá no entendido de la forma ñoña y enfermiza como se entendía antes y como siguen entendiéndolo ciertos sectores de la Iglesia Católica que no citaremos por tener la fiesta en paz. Que un crío en un momento dado y por un descuido vea a sus padres cambiarse es irrelevante y natural, pero yo entiendo que habrá que dejarle claro que desnudarse es algo que debe hacerse en privado (salvo en las circunstancias excepcionales que todos nos imaginamos) y más ante personas del sexo contrario. Hoy se tiene una percepción distorsionada de la intimidad, si es que se concibe.

Claro, luego vemos a la gente en pelotas por la calle y nos extrañamos.

Ah, y creo que hacer caso a los psicólogos en estos temas es la manera más rápida de pervertir a un crío.

Aprendiz dijo...

AdB,

en mi opinión la duda que tu planteas no hay estudio que te lo vaya a resolver, por eso yo hablo de basarse en el sentido común (sentido común como razonamiento bien razonado, por lo que el sentido común de todo el mundo no es realmente sentido común; y teniendo en cuenta que el sentido común se va construyendo, una persona con sentido común puede no decirlo todo con sentido común porque no tenga claro ese tema).

Según mi sentido común, no es incompatible el pudor del propio cuerpo con acostumbrarse a ver un desnudo.

¿Que significa acostumbrarse a ver un desnudo? ¿no hacer aspavientos si ves a alguien desnudo? ¿que no te sorprenda ver a alguien desnudo?
¿Es que acaso una persona acostumbrada a ver desnudos no se sorprende si por ejemplo por la calle ve a alguien desnudo? Y a un niño no acostumbrado a ver desnudos porque no va a una duchas de gimnasio, y al existir poca probabilidad de encontrarse a un tío desnudo por la calle, ¿qué necesidad hay de exponerlo a un desnudo? Para que se acostumbre, ¿para qué?

Yo no creo que sea ni bueno ni malo acostumbrarse a ver desnudos, creo que no hay necesidad y que todo llega a su tiempo. Hay que educar a los hijos a ser naturales, y sin en algún momento ven a alguien desnudo se les dice que no miren y punto; sin escandalizarse pero sin recrearse con miradas. Porque a mí que me perdonen, yo podré cumplir 100 años y ver de todo, pero no creo que me acostumbre ni tengo intención de ello, a estar en la misma estancia con gente desnuda.

Y he diferenciado el acostumbrarse a ver desnudos, con el acostumbrarse a que te vean desnudo, porque esto segundo creo que da para mucho más rollo.

Aprendiz de brujo dijo...

Gracias por la contestación, Aprendiz.

nago dijo...

Te has explicado perfectamente.
Otro para ti.

Nago