domingo, 27 de abril de 2014

NOVEDADES EDUCATIVAS




Ya lo decía Aristóteles: “Todos los que han meditado sobre el arte de gobernar a los hombres se han convencido de que el destino de los imperios depende de la educación de los jóvenes”. Por eso aquí nos gusta estar al tanto de todas las novedades sobre política educativa. 

Esta semana se ha encendido la polémica a raíz del borrador de una nueva reforma planteada por el Ministerio de Educación y de una propuesta de la Comunidad de Madrid. No puedo resistir la tentación de comentar rápidamente los principales puntos de estas iniciativas todavía en fase embrionaria:

1. Endurecer las pruebas selectivas exigiendo un buen nivel de idioma extranjero (con independencia de la especialidad) y de competencias digitales. 

Soy muy escéptico con el bilingüismo en la educación, tanto en el fondo como en la forma, pero puesto que esta va a ser la tendencia de futuro sí o sí, me parece muy lógico que en los concursos-oposiciones se introduzca el idioma como criterio de selección. Es una buena idea además para que los interinos más veteranos se pongan las pilas y se empiecen a tomar en serio las pruebas selectivas, adaptándose a las exigencias de los nuevos tiempos. Lo mismo digo de las competencias digitales: ¡Fuera de la educación quien no domine aquellas tecnologías imprescindibles para enseñar a los niños de hoy en día!

2. Conceder una mayor relevancia a la puntación obtenida en el examen que a la valoración de los méritos del candidato, incluida la experiencia docente. 

Ideal. Hace años que debería haberse adoptado esta medida para impedir que los profesores de bolsa con solera se sigan presentando cada dos años al concurso-oposición como a un mero trámite, sabiendo que con sus puntos de experiencia no necesitan hincar los codos. Esta propuesta beneficiará a los jóvenes recién titulados que se esfuercen en serio y acabará con las inercias injustas del actual sistema.

Las Administraciones dan una importancia desmesurada a la experiencia no solo en sus procesos selectivos, sino también en la promoción profesional (concursos de traslados), cuando es un criterio que por sí solo no revela idoneidad alguna. En los últimos tiempos, en las pruebas selectivas de educación, se ha optado por priorizar la simple antigüedad con la excusa de que es un dato muy objetivo, aunque en mi opinión el resultado no puede ser más arbitrario. Ojalá se valorara la calidad del desempeño antes que el número de años trabajados. ¿Cómo? Ahí le han dado.

3. El gobierno autonómico madrileño propone permitir el acceso a las pruebas de maestro a cualquier titulado universitario y no solo a los que hayan estudiado Magisterio. 

Una aberración intrusista y un insulto sin precedentes a la dignísima profesión de maestro, a la que se pretende seguir desprestigiando. Enseñar en Intantil y en Primaria requiere unas habilidades muy concretas y una formación pedagógica que ponga el acento en los procedimientos incluso más que en los contenidos. No basta con que cualquier licenciado haga un CAP o un máster para dar clase a los pequeños, como sugiere Ignacio González; es imprescindible una titulación universitaria específica.

8 comentarios:

C. S. dijo...

-Lo de la enseñanza de idiomas en España es un chiste. Pero eso no se arregla haciendo que los profes hagan un absurdo examen de idiomas, porque con ese método de dar geografía (o mates o lo que sea) en inglés por profesores que no hablan inglés, aunque hayan aprobado ese examen, lo único que se consigue es que los niños no aprendan ni geografía ni inglés. ¿No sería mucho más sensato poner profesores de inglés que realmente hablaran inglés? (los de ahora no lo hacen)
¿Un exámen teórico más difícil? eso no garantiza que el tío que saque un 10 en el examen enseñe mejor. Sería mucho más sensato crear un sistema de prácticas en el que los candidatos demostraran de lo que son capaces en una clase llena de críos. Y que fuera la directiva del centro la que decidiera quién lo hace mejor con fuego real.
-A mí lo último me parece bien. No sé por qué si te has licenciado en matemáticas se te considera apto para dar clase a los de doce pero no a los de once. Siempre había pensado que eso se hacía para proteger a los maestros, pero esa carrera no creo que hoy en día, con tanto licenciado en paro, tenga mucho sentido. La suele hacer gente que no tiene nota suficiente para entrar en otra cosa. Como mucho, se podría dejar como especialidad para educación infantil. ¿Habilidades concretas y formación pedagógica? Su se fija en el plan de estudios que tienen y lo que saben cuando han terminado le dará pavor dejar a sus hijos en manos de esa gente.
En cuanto a los pedagogos, debería haberlos puesto en la lista de la isla. Pero para dejarlos abandonados en medio del oceano. ¡Menuda lepra!

trija dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo en sus planteamientos a mi parecer Sr. Es usted demasiado tajante e inflexible.

Le voy a poner un ejemplo para una clase de niños de 1 ó 2 de Primaria.

A ver niños un juego:

Si a "Idiota" le quitamos la "a" que queda.
(es un ejercicio mental)

y los niños dirán...

"Idiot"

Con ello provocamos que mentalmente lean "idiota" le subtraigan la "a" y luego enuncien "idiot" que previamente han "escrito" en su mente. Es un sencillo ejercicio, de lectura escritura, (matemáticas porque la "a" se resta) y de inglés porque cualquiera sabe que idiot ...es lo que es.

De verdad Neri, para enseñar se ha de jugar un poco con los niños,tener un poco de imaginación estimularlos y saber aguantarlos horas y días (eso supone esfuerzo y cariño) y no creo que haya oposición, ni título que enseñe esas cosas.


Feliz Semana "Viperins" (que es Viperinos sin la "o" y en cantalán)

Brisa dijo...

El problema, que es mundial, radica en que la carrera docente está tan desprestigiada que ya nadie se apunta a estudiarla. Los gobiernos pagan sueldos muy bajos y en el inconsciente colectivo ser maestro de primaria es poco menos que en insulto. Y me pregunto: ¿por qué ese rechazo general hacia la pedagogìa? Se valora mucho al pediatra que cura el cuerpo y se pisotea al maestro que alimenta la mente.

Aprender idiomas de pequeño siempre fue privilegio de la clase media alta, y las cosas no han cambiado. La escuela pública difícil, pero my difícil, que logre el bilengüismo español-inglés. Las privadas lo logran porque pagan más y hay padres detrás que costean tutorías o academias especializadas.

Besos

marian dijo...

Hay profesores impartiendo clase que han sido unos fenómenos en su carrera, unos fenómenos en las oposiciones y son unos cafres negados para enseñar.
Ya puedes ser el más listo y preparado del mundo que como no sepas llegar a los chavales vas listo o lo que es peor los que van listos son los niños.
Esto sí deberían examinarlo, porque un mal profesor con todo lo inteligente que sea es una putada sí o sí.

alco dijo...

Sólo una observación: desde la implantación de Bolonia, para ser profesor de educación secundaria y bachillerato se requiere un grado universitario (4 cursos + título) (no importa de que materia sea el grado, en principio) y el título de master de profesor de secundaria (1 / 2 cursos, según universidad, + prácticas).
Pués bien, ¿porqué no puede implementarse el mismo esquema para primaria?
Simplemente hay que convertir el grado de educación infantil en un master postgrado. Las personas que han superado cualquier grado universitario deberían, en principio, adquirir las competencias profesionales (psicología evolutiva, psicopedagogía, etc...) en un master. Lo mismo que los ingenieros que hacen un master MBA y trabajan realmente en temas que no son propiamente de su especialidad tecnológica. Otra cosa es que personas que nunca pensaron en ser profesores de primaria acaben allí por motivos alimenticios. Este es otro problema. Pero lo vinculo al hecho que actualmente la carrera de educación infantil ya atrae a un porcentaje de personas (afortunadamente hay muchos vocacionales) que sólo ven las "vacaciones" del colectivo y un posible estilo de vida que les va.
Con el resto de su entrada, totalmente de acuerdo.

PΩLITÍCOLA dijo...

estoy parcialmente de acuerdo con su punto uno:
* En materias técnicas, no sirven para preparar a las generaciones del mañana quienes sólo conocen la realidad del ayer.
* En Humanidades, sin embargo, la experiencia positiva de la edad (que no ese "estar de vuelta" tan de moda) es la mejor formación para un maestro

Al Neri dijo...

Estoy de acuerdo en que la carrera de magisterio está desprestigiada y precisamente creo que las medidas propuestas por el Ministerio contribuirán a mejorar su imagen y, de paso, la calidad educativa.

Lo que en cambio abundaría en su desprestigio es lo que sugiere la Comunidad de Madrid, es decir que en la práctica estos estudios perdieran la categoría de grado para convertirse en un mero máster de especialización para cualquier titulado.

La propuesta del ejecutivo madrileño me parece una salida de tono justificada estrictamente en motivos económicos y de política anti-desempleo. Lo que pasa es que la crisis no tienen por qué pagarla los maestros. El hecho de que cientos de miles de licenciados universitarios no tengan salida profesional no justifica de ninguna manera que se machaque la carrera de magisterio permitiendo a todo el mundo ser maestro cursando una simple especialización. Si realmente hay tanta demanda de docentes de Infantil y Primaria, lo que tienen que hacer es promocionar el grado específico, dotándole de dignidad, de prestigio (endureciéndolo) y de atractivo para los jóvenes, y no invadir el terreno de los profes de niños.

El ejemplo de Secundaria que pone Alco no tiene nada que ver. Son etapas educativas muy distintas y las peculiaridades pedagógicas de Primaria justifican de sobra la existencia de una carrera universitaria específica.

C.S., estoy de acuerdo en mejorar como usted sugiere los procesos selectivos y exigir la acreditación de habilidades con los críos(con un examen práctico de varias sesiones reales con niños, por ejemplo). En cuanto a por qué con 12 años sí pero con 11 no, pues qué quiere que le diga, pero en algún sitio hay que poner el límite, como pasa con la mayoría de edad penal o con mil temas en la vida.

Politícola, las exigencias pueden adaptarse a las especialidades en algunos casos.

Marian, muy de acuerdo, pero me remito a lo que le he dicho a C.S.: hay que lograr que los sistemas de seleccion sirvan para evaluar de verdad la aptitud.

Brisa, el tema idiomas en España daría para muchos posts. Yo le diría que una de las claves de que después de 8 años de inglés en el colegio y en el instituto, los de mi generación no aprendiéramos el idioma es que en la España de los 70, 80 y 90 no había profes que supieran inglés y a los que les tocaba impartir la asignatura se pasaban la vida disimulando, dando gramática y evitando la conversación.

El desprestigio de los maestros tambén tiene algo que ver con la soberbia del resto de titulados.