miércoles, 6 de mayo de 2009

UN POCO DE "JEFOLOGÍA"

¿Alguien se atreve a decir qué significa ser un buen jefe? Y por favor, no nos dejemos llevar por las pasiones, que ya se sabe que a nadie le gusta tener a un tío detrás tocándole las narices, mandándole hacer cosas en plazo, metiéndole prisas, bronqueándole (con razón o sin ella) o llamándole al móvil a deshora. Y menos aún nos gusta que un jefe o quien sea evalúe nuestra forma de trabajar. Pero como en todo, hay líderes buenos y líderes malos. Y de eso se trata; puesto que todos tenemos uno (o varios), lo hemos tenido o lo tendremos, o incluso lo somos por suerte o por desgracia, me gustaría que explicáramos lo más objetivamente posible cuáles son para nosotros las cualidades de un buen jefe.

Yo llevaba pensando toda la vida que un buen directivo nace y no se hace, que las dotes de liderazgo se llevan en los genes, pero con el tiempo y a la luz de mi experiencia profesional he descubierto que este don para organizar y mandar, si bien guarda relación muy directa con la personalidad, tiene muchos componentes abiertos al aprendizaje y a la mejora, por lo que una persona que por su apariencia o por su carácter nadie consideraría un jefe capaz, puede resultar al final muy eficaz, valorado y obedecido ciegamente por sus subordinados si sabe tener mano izquierda y controla al detalle todos los temas del trabajo. Quizá en algunos aspectos, es más un arte o una técnica que una cualidad, y desde luego tiene mucho más que ver con las habilidades sociales y la forma de tratar a las personas de lo que yo pensaba de siempre.

Voy a intentar abrir el debate enunciando cuáles son para mí las características ideales de un jefe (no están en orden de importancia):

1- Dominar minuciosamente todo el trabajo del departamento que depende de él. Con independencia de que delegue o de que él jamás vaya a realizar determinadas tareas, debería ser capaz de hacerlas todas sin ayuda de nadie. No debe haber ningún aspecto del trabajo que se le escape o que alguien pueda “venderle la moto” (ejemplo, un trámite mecánico o el manejo de una aplicación informática). Jamás debería encargar un trabajo que no sepa hacer él mismo, o al menos conocer el proceso.

2- Ser buen comunicador y explicar claramente los objetivos del departamento y de las tareas que se encomiendan. Con frecuencia, un trabajo sale mal porque no se ha explicado bien.

3- Hacer un uso inteligente y equilibrado de la delegación: aprender a fiarse de los demás y a delegarles trabajo, pero a la vez no abusar descargándose de tareas en las que es necesario un seguimiento más personal.

4- Consultar
a todos los implicados y expertos en la materia antes de tomar una decisión, pero ser rápido y firme al decidir, sin dejarse “embaucar” por pesimistas y resistentes al cambio. Para ello es necesario tener un carácter fuerte y autoritario, pero a la vez saber ceder y rectificar si es preciso, pues lo importante es que el trabajo se haga bien y no quién tenga razón o más orgullo.

5- Motivar al personal que depende de él resaltando de forma directa o indirecta todos sus logros y el trabajo bien hecho, y regañar o recriminar sólo cuando sea estrictamente necesario. En caso de acierto o de una buena iniciativa de un subordinado, resaltar siempre su mérito ante los jefes superiores, mientras que en caso de error, asumirlo siempre como propio, sin perjuicio de las medidas posteriores para que no se repita el fallo. Jamás hablar mal de un miembro de su propio equipo a sus superiores.

6- Tener reuniones frecuentes
con todos los miembros del equipo para distribuir el trabajo en vez de hacerlo de forma individual, así como para ponerles al tanto de las novedades y decisiones importantes. Pero nunca celebrar reuniones inútiles (sólo por reunirse) o largas.

7- Intentar hablar en persona los asuntos
, evitando en la medida de lo posible el teléfono y el correo electrónico.

8- No tener jamás trato de favor por ningún miembro del equipo e intentar en la medida de lo posible equilibrar las responsabilidades de cada uno en función de su formación y/o categoría, evitando agravios comparativos.

9- Tener una relación cordial, sin exceso de confianzas. La amistad jefe-subordinado es tan utópica como la amistad hombre-mujer ;-)

10- No tolerar jamás ninguna insubordinación, jetada o escaqueo, especialmente si perjudican injustamente a los demás compañeros. En estos casos es mejor reaccionar pasándose que no llegando. No reaccionar por orgullo, sino por justicia y por el bien del trabajo.

11- Intentar promocionar a los empleados más eficaces y comprometidos con el trabajo.

12- Tratar exactamente igual (con idéntico tono y respeto) a sus jefes y a sus subordinados, desde el Director hasta la empleada de la limpieza.

13- Respetar religiosamente el tiempo libre de “sus chicos”, evitando llamadas los fines de semana o en vacaciones salvo casos plenamente justificados o cuando así lo demande la especial dedicación o compromiso del trabajador. Darle mucha importancia a las vacaciones y al descanso de su gente.

14- Seleccionar él mismo, si puede o le dejan, a su propio personal. Y aquí una nueva pregunta: ¿se puede ser buen jefe si se tiene un mal equipo (vagos, inútiles…) o es un factor decisivo para no serlo?, o dicho de otra manera: si se cuenta con unos colaboradores penosos y el trabajo sale fatal, ¿es culpa del jefe por no saber motivarlos o encauzarlos, o bien es imposible hacer las cosas bien con cierta gente por muy buen líder que se sea?

¡Ánimo y participad! Me interesan mucho vuestras opiniones. Y tened en cuenta que estas "reglas" dependen lógicamente del tipo de trabajo y de empresa.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido plenamente en todos los puntos que dices,

Dulcinea dijo...

No se, estoy bastante deacuerdo, pero creo que un jefe si puede llevarse bien e incluso tener amistad con sus empleados siempre que cada uno sepa cual es su sitio, que a veces se pierde de vista.

Creo que un buen jefe no puede demostrarlo si tiene un equipo desastroso como dices.

SUSI dijo...

Estoy de acuerdo contigo,a todo lo q dices sobre ser jefe,de todos modos es muy dificil,y hay q tener mucho valor,para serlo,yo siempre he preferido mantenerme en un discreto segundo plano,realmente no tengo madera de lider,ni tengo intención alguna en la vida de serlo,ni cargar con semejante responsabilidad,quizá sea un poco cobarde,la historia me juzgará.

sefo dijo...

Para mi es algo innato lo de ser jefe, es algo que no se aprende, se puede apreder a organizar mejor el trabajo pero lo que se dice mandar, saber llevar a la gente, etc, es no se aprende.
Aun asi estoy bastante conforme con las cualidades que señala Al Nery, es importante ser abierto, dialogante pero tener voluntad y caracter y sobre todo dominar bien el trabajo porque si no es verdad que a un jefe se le puede tomar mucho el pelo diciendole ay, lo siento, pero es que estos formularios no se pueden grabar hasta dentro de una semana porque el programa no lo permite, y como el jefe no tenga ni idea del programa pues se lo traga tan contento. Y sobre si un jefe lo es aunque tenga un personal vago e inutil, pues no se yo, pero yo si creo que el buen jefe sería el que averiguara porque son vagos e inutiles y los motivara, porque nadie es vago o inutil porque si, siempre hay un motivo, aunque reconozco que con algunos trabajos coñazo es muy dificil motivarse por muy trabajador que seas.

Petete dijo...

El problema de los jefes es que a veces son los más inútiles de todo el trabajo. Por ejemplo, es jefe quién monta una pequeña empresa y montar una pequeña empresa no significa ser listo sino frecuentemente todo lo contrario, ya que la mayoría se van al carajo por la falta de cabeza del empresario, que no tiene ni idea de nada. Pues imagínate aguantar como jefe a uno de estos gilipollas que lo único que han hecho en su vida es pedir un préstamo al banco. Me refiero por ejemplo al dueño de un bar o similares.
Luego yo creo que segun crece el tamaño y la importancia de la empresa más se supone que los jefes tienen que ser competentes, pero no siempre, ya que hay mucho amiguismo y enchufismo y no esta siempre el que se lo merece en justicia.
Desde luego que a mí no me gustaría nada ser jefe igual que a SUSI, porque salvo excepciones al final no compensa el numero de horas que hacen y las preocupaciones que tienen con lo que ganan realmente, es decir que son unos pringaos (solo a veces)

Aprendiz dijo...

Yo creo que los puntos 1, 5 y 10 son los más importantes, al menos para ganarse el respeto de los subordinados.

Cualquier persona que haga bien esas tres cosas, podrá ser un buen jefe.

"si se cuenta con unos colaboradores penosos y el trabajo sale fatal, ¿es culpa del jefe por no saber motivarlos o encauzarlos, o bien es imposible hacer las cosas bien con cierta gente por muy buen líder que se sea?"

Yo creo que es imposible hacer bien el trabajo si la gente es nefasta, por muy buen jefe que seas.

Es como con los profesores, hay muchos que se esfuerzan por dar una buena clase o por animar a participar... pero como los alumnos no respondan no se puede hacer nada.

Creo que es un trabajo duro, porque tener que estar encima de la gente quema mucho, pero si se consigue un buen grupo de trabajo tiene que ser muy gratificante (aunque lo veo difícil).

alojamora dijo...

Yo creo que un jefe además de lo que comentas debe saber escuchar...y estar pendiente de todos los temas que le atañen es primordial.
Lo de amistad jefe-subordinado yo creo que es una utopía, tarde o temprano se debe recriminar alguna cosa y no se puede tener una relación de amistad de ese tipo en personas que no son del mismo nivel.
Por cierto, hablando de jefes,una curiosidad, que no sé si me pasa solo a mi, ¿¿por qué se ponen de tan mal humor y siempre les vienen mal cuando se les pide el poder disfrutar de las vacaciones??

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Un tema complicado y, ahora, no tengo mucho tiempo.

Iré por puntos:

1. Depende de lo grande que sea el dpto. Esto está bien para jefes intermedios pero, por ejemplo, para un jefe de taller de la FASA lo veo un poco complicado. ¿Cómo vas a saber cómo se hace el trabajo de todos? Para eso están los cuadros de menor categoría y los procedimientos escritos, los planes de calidad, etc. Yo más bien exigiría que el jefe sea mejor profesional que sus subordinados.

2. De acuerdo en el 2 y el 3.

4. No creo que se deba consultar a os jetas y los vagos sino a las personas de confianza y capaces. No todas las opiniones son válidas.
Además, habrá subordinados que, con esas actitudes de consulta, se piensen que el trabajo es una asamblea democ´ratica.

5. No creo en la motivación sino en la responsabilidad. Motivar es para lograr que la gente cumpla por encima de sus responsabiliddes. ¿Si voy al bar aceptaría que el camarero no me sirviera en condiciones por "no estar motiviado"?

CONTINUARÁ...

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Bueno, sigo:

6. Lo de las reuniones es interesante e, incluso, imprescindible. Pero también es cierto que el 90% de las reuniones a las que asisto son una merienda de negros que no sirven para nada. Quizás es porque soy funcionario y, por desgracia, es cierto que en la Administración hay mucha gente que no quiere trabajar y no sabe que excusas buscar para no hacerlo.

7. No creo que se pueda tratar personalmente con la gente todo. Volveríamos a lo comentado anteriormente: la gente se pensaría que está en una reunión social o en un club democrático.

8. Una cosa es ser arbitrario y otra discrecional. Yo sí creo que se debe premiar a los más trabajadores, eficientes y responsables.

9, 10 y 11. Totalmente de acuerdo. Además, debería añadirse lo que falta en la Administración: disponer de medios disciplinarios eficaces para meter en vereda a los jetas y poder promocionar a los mejores.

12. Es muy curioso cómo esto se da, sobre todo en los mandos intermedios y en los últimos del escalafón. Hay mucho trepa que machaca a sus iguales (no digamos a sus inferiores) y lame el culo vergonzosamente a los que tiene por encima. Francamente, nunca ascendería a un subordinado que me hiciera la pelota.

13. Totalmente de acuerdo. Sobre todo porque me ha tocado sufrirlo en mis propias carnes: pagar con mis costillas la falta de planificación y competencia de los de arriba. Esto te lleva a acatar sus decisiones si no te queda más remedio, pero no a respetarlas.

14. No creo que con subordinados inútiles se pueda sacar bien el trabajo. Si sale, será porque el jefe o los compañeros se carguen con unas labores que no les corresponden y, tarde o temprano, se quemarán.

Pero sobre todo, ECHO EN FALTA, un tema fundamental: un jefe debe poder tomar acciones contra los empleados inútiles o vagos. Si en la Administración esto se pudiera hacer otro gallo nos cantaría.

Ah, y el jefe debe serlo por sus méritos no por tener tal o cual carné: si la cabeza no funciona, dudo que los miembros lo hagan bien... Léase ministros, consejeros, directores generales de la Administración...

Al Neri dijo...

Petete, me parece interesante tu comentario de que los jefes de las pymes no tienen por qué valar para nada porque lo único que han hecho es pedir un préstamo. Aun así, habría mucho que matizar, pero básicamente estoy contigo.

Aprendiz, pienso como tú en que si los subordinados son unos impresentables ni el mejor líder puede sacar agua del pozo. Sefo, yo te garantizo que hay gente inmotivable que le da muy poca importancia al trabajo en su vida y cuyo único lema es "Gana lo más que puedas trabajando lo menos". Sin embargo, es una actitud entendible en ciertos trabajos, donde nadie te agradece nada y se te trata como a una mierda.

Subdirector, estoy muy de acuerdo con todo lo que usted matiza a mis puntos. Cuando hablo de consultar y de dar participación, no estoy queriendo convertir el departamento en una asamblea democrática, ya que las decisiones y la responsabilidad son del jefe. Sólo creo que quien mejor decide es el que más puntos de vista conoce (incluso el de los inútiles, siempre que sepa cribarlos).

Lo de conocer el trabajo de todo el departamento, reconozco que es difícil en líneas industriales. Aun así, si bien no es de recibo pretender que el director de Renault sepa desempeñar todos los puestos de la cadena, yo considero necesario que conozca todos los procesos y sus pasos, lo que se hace en cada punto y haya visto hacerlo a toda su gente. Donde yo trabajo, creo que un directivo debería saber bien en qué consisten al menos las tareas de los subordinados directos, aunque lógicamente se le puedan escapar los detalles mecánicos, auxiliares o de mero trámite).

Lo de tratar en persona las cosas que se mandan me parece importante. Me refiero simplemente que es mejor hablar con la gente cara a cara que mandar correos o llamar por teléfono. La relación es más humana y se entiende todo mucho mejor.

Lo que más de acuerdo estoy es que en la Administración deberían arbitrarse los procedimientos oportunos para castigar y/o deshacerse de los jetas y los lastres.

J. F. Sebastian dijo...

Varias cosas: que sepa escuchar. Parece una chorrada pero no lo es. Si la has cagado que no te fustigue. Que te explique bien por qué tienes que realizar ciertas tareas, que tu trabajo es importante para el equipo y te haga sentir una parte de él. Y quizá la más difícil: humildad con TODO el mundo: empleados y clientes. Esto último lo supe cuando conocí a un gran empresario de mi ciudad que empezó de cero.

Reitero mi comentario del último post sobre 'El padrino': saber decir no. Es muy difícil ser un buen jefe, por eso hay tan pocos. Por cierto, también hay trepas y protegidos en la empresa privada.

Carmen dijo...

Todos los que han opinado antes lo han hecho con tino, pero yo, cargo intermedio consensuadora y pringadilla, voy a intentar aportar algo en la línea de los sentimientos del mal llamado jefe, que es un responsable, porque, para jefe, el mío y no yo.

¿Qué es lo malo de ser jefe de cualquier cosa? que eres responsable de esa cosa y de tu gente, que tienes que conseguir que el equipo (buenísimo, mediocre, infradimensionado, o como sea) te siga y haga esa cosa por la que os pagan.
¿Cómo hace cualquier equipo mejor las cosas? Si está contento - no de todo, pues no lo estará casi nunca y menos ahora con el sueldo congelado - pero sí satisfecho en general.
¿Cómo tener contento al equipo, cumpliendo objetivos?:
- Dando ejemplo de trabajo.
- Tratándole con justicia.
- Respaldándole ante la Dirección.
- Dándole oportunidades para que haga, en lo posible, tareas interesantes que le hagan crecer.
- Estando muy cerca, pero no siendo un colega, en todo caso eres un colega-jefe, no un igual.
- No engañando a tu gente, pero no contando todas esas cosas que no te dejan dormir por las noches.
En fin, muy complicado y más ahora, con la que está cayendo.

Si el equipo es desastroso, se podría abrir un interesante debate, algo así como: ¿Cuándo se quiere cortar las venas el jefe?