jueves, 22 de septiembre de 2016

CELOSOS




Solo conozco cuatro tipos de personas celosas: 

1.- Los que sufren celos porque no confían en su pareja (a veces justificadamente). Por ejemplo, si se trata de una persona que ya ha sido infiel, ha sido muy ligona o su conducta revela indicios objetivos de infidelidad.

2.- Los que recelan de las circunstancias proclives a la infidelidad que rodean a su pareja. Piensan que su novio/a o su cónyuge es de fiar, pero que su especial estilo de vida, sus relaciones, su trabajo, sus viajes, etc, podrían incitar a la traición hasta al más santo. Un caso podría ser el de un hombre que trabaja rodeado de mujeres jóvenes y que debe pasar muchas noches fuera de casa.

3.- Los que no confían en sí mismos, en su valía, en su atractivo, en su capacidad de mantener al otro a su lado. Este tipo de celos se debe a un simple problema de autoestima. El sentimiento de inferioridad de estos celosos les induce a pensar que cualquiera podría levantarles el marido o la mujer.

4.- Los que tienen una concepción absorbente y cerrada de las relaciones amorosas. Son individuos muy posesivos que creen que su pareja es solo suya y tiene que estar siempre con ellos, por lo que desconfían por sistema de todas sus relaciones fuera del entorno conyugal, incluso las familiares y amistosas, en la medida que pueden mermar la atención exclusiva que ellos demandan.

Algunas veces estas cuatro causas se entremezclan, agravándose entonces esa gangrena terrible que son los celos, pero casi siempre hay una de ellas que predomina con claridad. También es habitual que la causa 3 termine derivando en la 4, por puro instinto de conservación del inseguro. Lo chungo de verdad es cuando se dan todas juntas en su plenitud, pues en tal caso la cosa termina o bien en divorcio o bien en un episodio trágico de telediario.