miércoles, 23 de julio de 2014

CAMISAS POLÍTICAS

Garibaldi y sus camisas rojas

Todos los movimientos europeos de inspiración fascista surgidos en el período de entreguerras adoptaron camisas de distintos colores como elemento de disciplina y uniformidad, casi siempre imitando la ropa de trabajo de los obreros. Hagamos un breve recorrido por la amplia gama cromática con que los socialpatriotas del Viejo Continente engalanaron sus pechos antes y durante la Segunda Guerra Mundial.



Camicie rosse


La idea de uniformarse con una camisa la tomaron los primeros fascistas de los camicie rosse de Giuseppe Garibaldi. Los voluntarios en las campañas militares de unificación italiana de mediados del XIX adoptaron este atuendo en recuerdo de la camisa de carnicero que vistió el famoso aventurero socialista durante la guerra entre Uruguay y Argentina de 1838. Como eran pobres, no podían permitirse más que esta simple blusa en vez de un uniforme completo.

Ramiro Ledesma Ramos, probablemente el más genuino fascista español, llegó a decir que a él y a sus camaradas “les viene mejor la camisa roja de Garibaldi que la camisa negra de Mussolini”.



La camisa negra fascista


Los Fasci Italiani di Combattimento adoptaron una pulsera roja en la muñeca y la camisa negra, en homenaje esta última a la vestimenta tradicional de los mineros italianos.

Esta camisa fue incorporada por otros movimientos europeos de corte similar, entre ellos la Unión Británica de Fascistas del peculiar Oswald Mosley.



Camisas pardas

Con este apelativo se conocía a los miembros de la S.A. (Sturmabteilung), el primitivo servicio de seguridad del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. La elección del color, en 1918, fue puramente pragmática, ya que las partidas de esa tela salían mucho mejor de precio debido a los excedentes de la Primera Guerra Mundial, cuando era ese el uniforme de las tropas coloniales germanas.

Muy pronto los S.A. fueron apodados "los bistecs" (tostados por fuera, rojos por dentro) en alusión a su ideología social y revolucionaria.

Azul mahón

Guardia Nacional irlandesa
En octubre de 1934, en el I Congreso Nacional de Falange Española de las J.O.N.S., fue elegido jefe único José Antonio Primo de Rivera (hasta entonces mandaba un triunvirato). Según cita Carlos Arce, se pasó entonces “a determinar la prenda de uniforme. Menudeaban las discusiones, pero allí estaba Luys Santa Marina con una camisa azul de mecánico y José Antonio, con aquel ímpetu de los grandes ocasiones, forrado de cortesía, pero inapelable, dijo: —Basta ya. Puesto que me habéis elegido jefe, honradme con vuestra confianza. Va a ser ésta la primera determinación de autoridad que adopto... Precisamos un color neto, serio y proletario. He decidido que nuestra camisa sea azul mahón. Y no hay más que hablar”. 

Muy posiblemente la idea fue copiada de los camisas azuis del Movimiento Nacional-Sindicalista portugués, nacido en 1932, aunque la de estos era de un tono más claro.

El azul también fue usado por la Guardia Nacional irlandesa, cuyos blueshirts protagonizaron en los años 30 muchas peleas callejeras con los militantes del IRA.


Mocidade
Tallos verdes

La Guardia de Hierro rumana, un movimiento patriótico y confesional ortodoxo creado en 1927 por el arrojado Corneliu Codreanu, escogió el verde para simbolizar los “tallos verdes” de la juventud.

También adoptó este color la Mocidade Portuguesa, una especie de Frente de Juventudes del Estado Novo de Oliveira Salazar.


Fuera de Europa

En esta misma época, afloraron fuera de Europa organizaciones de parecida base doctrinal a las anteriores que también usaron camisas como distintivo político. Entre los muchos ejemplos de todos los continentes, merecen destacarse la Legión de Plata estadounidense, de William Dudley, que eligió el color plateado basándose posiblemente en las estrellas de la bandera americana; los Gryshemde (camisas grises) sudafricanos, paramilitares imitadores de los nazis, con un fuerte componente antisemita y vinculados al movimiento afrikáner, o la Sociedad de Reconstrucción de China, cuyos miembros exhibían camisas de color azul.

1 comentario:

PΩLITÍCOLA dijo...

¿azul mahón? imposible que un hombre conociera ese color. Ese conocimiento de la gama cromática sólo está al alcance de las mujeres como el rosa palo, crudo ... y otros tanto o más difíciles de distinguir. Lo elegiría alguna novia de Primo de Rivera