domingo, 9 de marzo de 2014

EL VERDECILLO




Una señal inequívoca de la proximidad de la primavera es el gorjeo estridente, prolongado y rapidísimo del verdecillo macho en celo, que comienza a oírse sin falta en nuestros parques hacia la última semana de febrero. Mi ciudad ya es un hervidero de verdecillos inundándolo todo con su canto incansable que recuerda el frotar de cristales rotos.

El verdecillo (Serinus Serinus), también conocido como chamarín, serín o gafarrón, es uno de los fringílidos más pequeños y abundantes en España; de hecho es una de las aves más frecuentes en nuestro territorio, que puede observarse sin problema en parajes muy diversos, desde pinares, olivares y huertos, hasta eriales, jardines y parques públicos. No es un pájaro tímido y se deja contemplar de cerca. 

Es de color verdoso, aunque el macho presenta unos tonos más brillantes y exhibe, a partir de la primavera, un intenso amarillo en el pecho, cejas, cuello y frente. La mancha limón del pecho de la hembra es mucho menos llamativa.  El vientre del chamarín es estriado y su cola tiene forma de horquilla; su vuelo es característicamente ondulado y se le identifica muy bien en el aire por su inconfundible obispillo amarillento.

 La especie reside en España durante todo el año, pero a partir de otoño se multiplica su población al llegar miles de ejemplares del norte y centro de Europa. Cría dos veces al año y se alimenta sobre todo de semillas, por lo que ha sido tradicionalmente un ave de jaula como el resto de fringílidos cantarines (canario, jilguero, verderón, lúgano, pardillo y pinzón). Hoy está prohibida su captura pero se cría en cautividad.

Disfrutémoslo estos días por todas partes. Prestemos atención a su retahíla de notas chirriantes e intentemos sorprenderlo posado en su rama cuando gorjea esponjado y ajeno a todo.


3 comentarios:

nagore dijo...

¿gorjea esponjado? mmmmmmm...

Anónimo dijo...

Esponjado para asperjer, y que le esponje la verdecilla la plumilla aviperina...

C. S. dijo...

¡Así que esas es la voz que tiene! He visto al pajarillo muchas veces y he oído el sonido muchas más, pero no tenía asociado lo uno con lo otro. Ya sé que me repito, pero ¡Cuánto me gustan estos post suyos sobre pajarcicos!