miércoles, 16 de enero de 2013

LO IMPOSIBLE

Hace unas semanas, en un documental de esos a los que tan aficionado soy, aprendía que, según los sesudos físicos, en el origen de los tiempos el Universo era únicamente hidrógeno y vacío. Inconmensurables nubes del elemento más simple que, por atracción gravitatoria, se acumulaban formando estrellas que no se colapsaban gracias a la acción expansiva de las explosiones nucleares que se daban en su interior. Fusión nuclear y gravedad se combinan para, a lo largo de miles de millones de años, formar en el interior de dichas estrellas los elementos conocidos hasta que cada astro, finalmente, muere y estalla lanzando al espacio toneladas de polvo de estrella. La materia que nos compone a cada de uno de nosotros en algún momento se formó en el interior de miles de estrellas distintas que desaparecieron hace mucho más tiempo de lo que podemos imaginar. Que estuvieron entre sí a una distancia mayor de lo abarcable por nuestro entendimiento.

Pensar, de esta forma, en las probabilidades existentes de que se formase todo lo que nos rodea en un instante preciso, desconcierta sobremanera a cualquiera y, sobre todo, a quienes pensamos que nada ocurre por casualidad, a quienes creemos en el Destino.

Y puede llegar a trastocar de tal modo mi punto de vista que, si añadimos las vivencias y las reflexiones que llevo madurando desde hace tiempo, podemos darnos cuenta de que el Destino es tan etéreo que no se puede llegar conocer nunca. Tan solo podemos llegar a interpretarlo levemente una vez recorridos los caminos que nos haya puesto por delante. Y que es un fútil acto de soberbia intentar adivinarlo o asegurar conocerlo o, todavía peor, pretender dominarlo.

Porque hace un año comencé a comprender que es mejor alimentarse del Árbol de la Vida que obcecarse en alcanzar una sola manzana del de la Ciencia. Y que, aunque conviene meditar nuestros pasos, tarde o temprano uno debe llenar los pulmones, contar hasta tres y lanzarse de cabeza y agarrar las oportunidades y seguir los senderos que la Fortuna nos plante delante, guiándonos únicamente por la brújula de la conciencia aunque no esté todo lo bien calibrada que deseáramos, pues un instrumento humano, por muy perfecto que lo deseemos, siempre tendrá un margen de error.

Porque no hace tanto tiempo comprendí que nunca podemos llegar a saber por qué nos ocurren las cosas y que aquello que hoy vemos como una desgracia puede ser lo que nos conduzca hacia algo mejor en el futuro.

Porque hace un año tomé una de las mejores decisiones de mi vida, que estuvo motivada por un cúmulo de situaciones que en su momento tuve la desfachatez de intentar interpretar y, claro, lo hice mal. Y que dicha decisión me ha llevado a alguien que nunca soñé merecer y que prácticamente nadie creía que pudiera existir.

Porque, justo en el momento que se publique este artículo, si llegara a publicarse, habrá pasado un año. Y nevaba.

15 comentarios:

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Hermoso. Muy hermoso. ¡Enhorabuena!
Asun

Virginia dijo...

Me encanta esta entrada. Para mí todo es azar, y es lo que más hermosa hace la vida.

Nunca serás tan feliz como lo eres en este preciso instante. Nunca volverás a tomar la misma bocanada de aire.

Carpe diem.

nagore dijo...

Es muy bonito esto que ha escrito Subdire. Pero que muy bonito.
Y me alegro muchísimo...

Se le ponen a una los pelos como escarpias solo de pensar que, en algún momento podemos estar respirando a Isabel La Católica, Winston Churchill, Albert Einstein... o algo peor... pero! tambien muy bonito que, en los orígenes de nuestra "esencia" hayamos sido ..."el pedazo ardiente de una estrella"...

p.d. Virginia anoche me acordé de ti, estuve viendo "Bajarse al moro". ;)) Besotes.

Driver dijo...

Tal vez, y siguiendo las leyes del azar, algún día puede necesitar un cuento para dormir a un niño.
En cuyo caso, sepa que cuenta conmigo.
Gracias por su sincera opinión.

Aprendiz dijo...

Desde luego que nada ocurre por casualidad, pero para que las cosas ocurran hay que moverse y esperar... me alegro muchísimo por ti :-D

nago dijo...

Discúlpame Driver, he olvidado poner el enlace, es que estoy en la "Luna" todavía... y soy tan estúpida que te nombro dando por hecho de que aquí todos saben ya de quien hablo y, es un error muy grande por mi parte.
Quien todavía no te conoce, tambien tiene derecho a disfrutarte, como yo lo hago.

Cita perteneciente a "Caricias Nocturnas" de Diego/Driver.

Mil perdones.

nago

Álex dijo...

Felicidades, sr. subdirector, me alegro mucho de lo que nos cuenta. Que le (les) vaya muy bien.
Saludos a todos

alco dijo...

Subdirector, aunque lo que nos cuenta sobre su vida es un tanto críptico, se puede intuir bastante bien a que se refiere. !Felicidades!
El destino, personal o colectivo como nación: no creo en su existencia. En cada momento presente tenemos un pasado, una historia, que nos marca un itinerario hecho, y condiciona el futuro. Pero este futuro no está determinado. Depende de nuestro talento, nuestra voluntad, del contexto y también (y mucho) del azar. Probablemente Dios no juega a los dados, como decía Einstein, pero el azar si que nos condiciona y mucho.

Al Neri dijo...

¡Qué sorpresa, Subdire! Hace un montón que desgraciadamente no posteaba.

Todavía me acuerdo, justo hace un año, de la entrada en la que nos contaba su cambio de rumbo que, finalmente, ha tenido consecuencias positivas.

En una novela que leí hace poco se explica que un famoso teólogo medieval cuyo nombre no recuerdo pensaba que el devenir del mundo es inexplicable pero que Dios, al final de los tiempos, en el Juicio Final creo, lo iba a explicar todo, el porqué de cada cosa, y entonces íbamos a entender lo que ahora nos parece injusto o caótico.

No sé si será así, pero lo que sí creo es que nuestra propia vida debe ser autoexaminada con la perspectiva de los años transcurridos, y no cegándonos nada más vivir los acontecimientos. Al final a lo mejor entendemos mucho más, sobre todo en el campo de las relaciones personales.

Le deseo, Subdire, que sea muy feliz en este aspecto y en todos los demás.

Virginia dijo...

Jejeje, la Forqué es fenomenal! :)

Anónimo dijo...

Bueno bueno! El señor Subdire casado!

Anónimo dijo...

...la de cosas que compartimos en esta Bitácora... cada día me gusta más.

Aprendiz dijo...

He vuelto a leer la entrada antigua de hace un año. Me gusta comprobar al volver la vista atrás que la vida también nos da mucho aunque siempre nos quejemos, y si sabemos esperar incluso más de lo que le pedíamos.

Por cierto que me ha encantado esa definicón de Al Neri de "atormentados por la coherencia" y daría para un buen post a escribir y reflexionar. Yo me incluyo en ese club de los atormentados. Realmente hay que aprender a vivir así y puede ser difícil, pero la satisfacción que da luego el haber sido coherente merece la pena.

Capitan Trueno dijo...

Le deseo lo mejor al Sr. Subdirector,

Pero mi matizacion personal es que lo que llamamos "destino", que como licencia poetica o de andar por casa esta bien, en realidad yo lo veo como la suma de:

1-Regalo de la Providencia.

2-Esfuerzo personal por nuestra parte (en llegar a unas metas, que mas o menos nos hemos trazado).

3-Consecuencia de las anteriores (Providencia, planificacion y esfuerzo), saber ver la oportunidad y tener la inteligencia de aprovecharla.

Un saludo

La lozana andaluza. dijo...

Pues a mi no me gusta que ne engañen,así que si me pasa lo que a ti,hago saber a la tienda que me estan engañando,aunque luego compre la prenda porque me guste,pero que no piensen que soy tonta,me voy comprada y engañada,pero al igual que ellos lo saben,yo también,faltaría mas quye me tomen por una tonta que compra creyendo que ha hecho la compra del siglo en las rebajas.
De todas maneras,yo creo que te engañan por todos los sitios,y detrás de cualquier rebaja siempre hay alguna trampa,pero está bien hacerlo saber a la tienda para que no nos tomen por tontos,que ya está bien de que siempre los listos sean ellos.