martes, 7 de junio de 2011

NO ME INTERESAN LOS ÁNGELES

La educación cristiana recibida de mis padres, del colegio y de las comunidades de oración jesuíticas donde me he pasado media vida, ha dejado grabada a fuego en mi cerebro la idea de que lo importante de la gente es que sean buenas personas. Según estos valores tan marcados en mi conciencia, ser guapo o feo, inteligente o rematadamente corto, espabilado o pasmado, gracioso o soseras, no tiene ninguna relevancia; lo que de verdad cuenta es ser un tío bondadoso, que piense mucho en los demás y que se porte bien con todo el mundo.

Me decían que me juntase con buenas personas, que buscase amigos buenines, que me echase una novia que fuera maja… Y uno intentaba cumplir y buscaba la bondad en los demás por encima de todo.

No creo que con los años me haya vuelto menos cristiano, pero lo que he aprendido, con gran dolor de mi corazón, es que los santos normalmente son un coñazo. He terminado hasta los mismísimos de tratar con seres angelicales, pluscuamperfectos, sensibles, serviciales, preocupados por uno, conciliadores, que siempre ayudan y que siempre perdonan. Porque a cambio -ya que no puede tenerse todo en la vida- son una lata.

Me resultan insoportables porque carecen de gracia y de matices. Porque su servicialidad me agobia. Porque con su virtud me acusan sin decir una palabra. Porque no tienen ni
el salero de contar con enemigos, ni el picante de la ironía ni el sabor de la broma. Porque su perfección cuadriculada, su saber estar y su espíritu cumplidor me ciñen, cuando trato con ellos, en un incómodo corsé.

Rehuyo
su soberbia de perdonarme lo imperdonable y su expresión bobalicona ante los agravios. Me irrita que no discutan, que no se cabreen, que no pongan pasión en nada, y que pasen por la vida de puntillas como para no molestar. Me repele, por antinatural, que siempre pospongan sus intereses y que hayan domesticado su orgullo y su amor propio.

Me desconcierta su equilibrio casi inhumano; nunca se pasan, nunca cometen un exceso. Me toca las narices que estén más pendientes de mis problemas que de los suyos, como si su vida les importara un carajo. Me cansa que siempre estén ahí, como si todo lo suyo pudiera esperar, cuando yo no quiero que nadie descuide sus prioridades ni sus sueños por mí.

Con los años uno ha empezado a valorar a aquellos de los que nadie diría que son unos santos pero con los que me lo paso muy bien y estoy cómodo. Cada vez me interesa más la gente con sus aristas, con sus cicatrices, con sus defectillos. Me gusta más la peña que es un desastre y se cae mil veces, pero que lucha por ser mejor, que esos santurrones hechos en serie que adivinas lo que van a decir antes de que abran la boca. Prefiero una dosis justa de cinismo a la claridad plana y bobalicona; un punto de picardía a la inocencia virginal; un zarpazo a tiempo a la mansedumbre de un buey; la pasión contagiosa a la prudencia castrante; cierta dosis de egoísmo o de amor propio a la renuncia indolente a las aspiraciones legítimas.

Valoro naturalmente la nobleza, la lealtad, la generosidad y los buenos sentimientos, pero no me interesan los ángeles, sino los seres humanos.

24 comentarios:

Aprendiz de brujo dijo...

Hay parte y parte. Te diría que admiro muchísimo a la gente en cuyo corazón, no anida resto alguno de rencor, envidia o vileza.y haberlos haylos.
y creo, que la bondad está en retroceso en la escala de virtudes y valores, al lado de la capacidad de trabajo, la fortaleza o el éxito social.
Si que es cierto que a veces cometemos el error de cobijar todos los deficits de una persona en el paraguas de su bondad. Y tampoco es eso.Porque la bondad pasiva, que jamás se pronuncia y es eternamente conciliadora no nos lleva a ninguna parte.
Por otro lado el pesado bueno es un personaje de lo más peligroso.
Ahí te doy la razón, te hunden una noche;te roba momentos inilvidables, y ahuyenta a las aves de paso. En definitiva, es una catastrofe natural de consecuencias incalculables.

Al Neri dijo...

Los buenos oficiales son terribles. Además es una fama parecida a la de ser puntual, que tienen mucho miedo de perderla y no hace más que posar con el tema.

La bondad es importante, pero por sí misma no hace completa a una persona. Estos buenazos seguramente vayan al Cielo, pero son un coñazo. Además, no sé, yo creo que Dios espera más de nosotros que el que seamos bondadosos sin más.

Quiero decir que un bondadoso puede ser muy vago, muy cobarde, muy conformista... Puede desperdiciar los talentos de la parábola o callarse cuando debe denunciar injusticias.

Y es cierto que los bonachones han tenido su momento. Ahora han perdido mucha comba y se valoran también otras virtudes como las que dice el Brujo, algunas de las cuales son muy importantes.

¿Querríamos ser amigos de alguien y compartir mucho tiempo con él solo porque es muy bueno?

nagore dijo...

Hace tiempo que creo, que ese tipo de ángeles, en realidad, tienen el rabo más largo que el "demoño".
A la hora de la verdad, cuando vienen "duras"... vuelan!

Y no es que no se mojen, es que no tienen el coraje suficiente para hacerlo. Eso no les impide clavártela de igual manera cuando te das la vuelta..
Los "malos", los de verdad, siempre van de frente. Eso al menos, los hace sinceros (ya tienen una virtud).

nagore dijo...

"...yo no quiero que nadie abandone sus prioridades ni sus sueños por mí."

Ufff!!! qué fraseeee...!!! más bonita.

Aprendiz de brujo dijo...

Pues yo se lo pediría a Monica Bellucci.

sefo dijo...

Estoy de acuerdo en que la gente buenaza no siempre es gente completa ni virtuosa porque hay muchas virtudes además de hacer bien al prójimo, tratar bien a todos, no enfadarse o tener paciencia.

Anónimo dijo...

Joer, que suerte Neri, debe ser casual o una caracteristica geográfica, porque yo en mi tierra, por lo general, solo me he econcontrado cabronazos(tambien en ambientes cristianos)

Álex dijo...

Como más o menos dice el último comentario anónimo, yo tampoco me he encontrado a muchos de esos ángeles, sr. Neri. No es lo que más abunde, creo yo. Claro que hay personas con pose permanente de bondad recalcitrante, pero yo diría que muchas menos que, por ejemplo, ecoalternativos recalcitrantes o sinceros/bocazas recalcitrantes...
De todas maneras, creo que entiendo lo que quiere decir y tiene razón en que cuantas más cosas ricas tiene la ensalada está mucho más jugosa, apetecible y completa.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡Hola Neri!yo creo que usted no se ha encontrado con "gente buena" sino con muermos y fariseos. Hipócritas en suma. Sencillamente porque yo no creo que esos seres angelicales puedan existir, la verdad y tal y como los describe ¡por suerte!
A mi me gusta la gente sincera y con buen fondo eso sí, gente que cuando te das la espalda no te hagan una faena, pero a mis amigos nunca los juzgo por sus fallos o sus defectos.
Por una razón bien sencilla: yo también los tengo y¡muchos! y espero de los demás comprensión y aceptación tal como soy, aunque procurando mejorar en puntos que dificultan la convivencia.
Un mundo en el que la gente se esforzara por ser mejor pero de un modo humilde, discreto, natural y simpático, sin duda sería un lugar mejor.
¡Gracias, un tema como siempre que tiene "tela" que cortar!
Con afecto para todos
Asun

mujer prevenida vale por dos dijo...

Yo Sr Neri soy de la opinión hay pocos tios buenos... tias buenas hay más... en proporción; y a parte de lo anterior a mi lo que de verdad me termina interesando es la belleza interior!

Aprendiz dijo...

"Los santos normalmente son un coñazo"

Quizás Al Neri, el problema no es que los santos sean un coñazo, sino que tu crees que esos que describes son unos santos, y yo sin embargo creo que no es así.

Tengo claro, y es algo en lo que de verdad me he esforzado, que no hay que creer que el mundo tiene que estar hecho a nuestra medida. Que es lo que te pasa a ti, decir qué virtudes y defectos son aceptables en las personas, y "despreciar" a los que no las tienen. Sin tener en cuenta que hay que aceptar a cada uno como es, (y lo digo a riesgo de ser calificada de buenina..:S).

Soldado Vikingo dijo...

Entonces, señor Neri, no tendremos problemas para llevarnos bien, porque me gusta el humor irónico, soy propenso a tener roces con mis semejantes y considero que en este mundo hacen falta muchos cambios que no se pueden lograr dando palmaditas en el hombro.

Zorro de Segovia dijo...

creo que estoy en una fase previa a la suya ... Estoy con Asun (de momento, que lo mismo evoluciono), cuando defiendo a las buenas-personas, no a los buenos-actores.

Anónimo dijo...

Puff tu escrito me ha recordado a un escrito de San Josemaria, que hablaba que no le gustaban las bigrafias de santos sin ningun fallo o algo asi, luego precisamente a la gente del opus dei, le han echado en cara que precisamente la de San Josemaria sea como la que el criticaba

me ha venido a la memoria segun leia, curioso justo en ti que has manifestado en varias ocasiones tu animadversion al carisma de esta institucion

alguno que lea sabra decirte la cita exacta

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

A Aprendiz de Bujo: "Encantotesorocielitolindo" (ya sabe que yo me he ganado el privilegio de llamarle así), le escribo unas letritas para, muy a pesar mío, afearle su conducta.
He leído con retraso los comentarios a la entrada de los godos donde usted dice textualmente "YO ESTOY CON LA LEGIÓN A MUERTE", me solidarizo con esto y usted hace una aclaración de que los únicos uniformes que le gustan son los que llevan, antes de quitárselos por supuesto, las strippers...¡hombre AdB, no se desdiga y me deje en la estacada, yo que pensaba que coincidíamos!
Bueno, nada más, yo sigo diciendo sin ningún pudor que me gustan mucho los hombres de uniforme, de hecho tuve un novio que estaba en la Academia Militar de Zaragoza ¡ay qué recuerdos!
Bueno, AdB, ¿estamos con la Legión o no?
¡No se averguence, hombre!
Con gran afecto
Asun

nagore dijo...

Qué disloqueeeeeeeeeeeeeee... jaaaaaaa, ja, ja...:))

Aprendiz de brujo dijo...

a mi me gusta el himno y la valentía de sus miembros y miembras.nada más.

su uniforme me da lo mismo.
La cabra,(de la legión) tira al monte. Y yo al monte de venus.

Álex dijo...

Asunción, no seguiremos con la confusión entre Aprendiz y Aprendiz de Brujo, ¿verdad? Creo que Aprendiz de Brujo ha dejado muy claro hacia el monte que tira su cabra...

alco dijo...

Sr Neri, la madre Teresa de Calcuta (la cito por ser el modelo de "buena" que se suele poner) tiene poco que ver con su descripción. Los que usted ha descrito son muy peligrosos y poco de fiar, te la pueden endosar con toda la buena voluntad del mundo. Yo prefiero las personas leales y que te dicen lo que hay, aunque sean algo cabroncetes si es necesario.
Sr AdB, comparto su pasión por Mónica Bellucci, no esperaba tan duro rival. Veo que la cosa está más difícil de lo que esperaba, yo creía que ya la tenía en el bote.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

¡No, no, no!, Álex, ¡lo tengo clarísimo! Aprendiz es una muchacha encantadora y Aprendiz de Brujo, al parecer, un chico muy deportista aficionado al montañismo con sus cumbres y sus cabras, lo que se dice ¡un chico "sano"! ¿Ve cómo me aclaro perfectamente?
Perdone, Neri, estas pequeñas libertades que nos tomamos muy de tarde en tarde y con su consenso, espero :-)))
¡Muchísimas gracias!
Reitero mi afecto
Asun

perroviejo dijo...

Ay menos mal que son los santos los que no le gustan y no la gente perfecta como yo, que descanso.


Asun, salvando las distancias AdB es algo así como el Oirzabal de los montes de venus y además no corre riesgo de congelación ninguna.

Aprendiz de brujo dijo...

Yo solo escalo las escaleras de mi casa.
Y Venus ni con telescopio.Aunque tirarme me tira.

Y del deporte, lo que más me gusta son las cañas que me tomo con mis compañeros de ridículo.

Embajador en el Infierno dijo...

No te lo tomes a mal pero me parece que Lucifer firmaría la última frase de tu escrito, literalmente.

(¿Has leído "El idiota" de Dostoyevski?. Te pondría frenético. Yo llevo 2 años leyéndolo porque cada 2-3 páginas me da para dos meses de comerme el coco).

Al Neri dijo...

Brujo, me ha gustado mucho, esta usted en forma.

Sefo resume bien la intención de mi entrada: los buenazos suelen ser personas incompletas. Sus pecados son sobre todo de omisión. Si eres un sopazas, un lento, un agonías, un cojonazos incapaz de plantar cara a la vida y a las injusticias, me da igual que seas bueno; ni te admiro ni me interesas.

Nagore, los malos desgraciadamente no van de frente.

A los que dicen que es difícil encontrar gente muy buena, les diré que en mi vida yo he dado con dos o tres. A casi todos les ha puesto firmes la vida y los años, y ahora son más maliciosos. Eso sí, en su favor diré que son mucho mejores personas que los que ya eran un poco malos a la edad que ellos eran arcangélicos.

Aprendiz, el mundo no está hecho a mi medida, pero le aseguro que mi mundo sí. No desprecio, simplemente hay gente que me gusta y gente que no; gente con la que estoy cómodo y con la que estoy incómodo.

Anónimo de las 0:48: será casualidad porque entre mis lecturas no se encuentra últimamente San Josemaría, que por cierto me parece un hombre muy interesante a pesar de los derroteros que ha tomado la Obra.

Embajador, releyendo mi última frase sí parece un poco luciferina, la verdad, pero ya sabe usted que no me refiero a los ángeles en sentido estricto, sino a esos bonachones oficiales a los que solo por ser buenos hay que perdonarles todas sus limitaciones. No he leído "El idiota" (espero que no sea una indirecta), pero si usted me lo recomienda me lo apunto en la agendilla.