Aún no tenía tres años y sus papás empezaron a ponerle Cara al sol una y otra vez, hasta que la cría lo tatareaba con su lengua de trapo.
- Mariví, enséñales a estos camaradas lo que sabes cantar.
Y ella alzaba su mano diminuta y canturreaba salerosa, para regocijo de los falangistas.
Un finde fueron a visitar el Guggenheim. En mitad del casco antiguo, la niña pidió pis y entraron corriendo en el primer bar. Sorpresa. Tras la barra, fotos enmarcadas de gudaris, hachas y serpientes. Los parroquianos, chavales con camisetas pro presos vascos.
-Guapa, ¿qué sabes hacer? –preguntó a la chiquita el camarero.
Aunque Mariví cantó mejor que nunca, a sus papis se les atragantó el cafelito.
- Mariví, enséñales a estos camaradas lo que sabes cantar.
Y ella alzaba su mano diminuta y canturreaba salerosa, para regocijo de los falangistas.
Un finde fueron a visitar el Guggenheim. En mitad del casco antiguo, la niña pidió pis y entraron corriendo en el primer bar. Sorpresa. Tras la barra, fotos enmarcadas de gudaris, hachas y serpientes. Los parroquianos, chavales con camisetas pro presos vascos.
-Guapa, ¿qué sabes hacer? –preguntó a la chiquita el camarero.
Aunque Mariví cantó mejor que nunca, a sus papis se les atragantó el cafelito.
Al Neri, 3-2-10.
2º Premio del I Concurso de Microrrelatos Pascual Panete Zas, convocado por Suso Mendive y fallado hoy.
Jurado: Aurora Pimentel (escritora), Jesús Beades (Premio Adonais de Poesía) y Antonio del Junco (fotógrafo).
Premio: Libro de poesías de Jesús Beades.

