domingo, 21 de febrero de 2016

OPERACIÓN B.S.O. (44): LA ABEJA MAYA




Uno de mis primeros recuerdos televisivos es la serie de dibujos animados La abeja Maya. Hoy casualmente he encontrado el intro en Internet y me ha sorprendido cómo algunos planos que no veía desde los cinco añitos se han refrescado instantáneamente en mi cerebro como si llevaran allí almacenados toda mi vida. ¡Misterios de ese mecanismo fascinante que es la memoria humana!

La serie es una coproducción japonesa y alemana que se estrenó por primera vez en Japón en 1976 y llegó a España dos años después. Está basada en un libro para niños escrito en 1912 por el alemán Waldemar Bonsels y narra las peripecias de una joven abejita y de su inseparable amigo Willi. Sus 52 episodios nos muestran la vida en la colmena y las escapadas de Maya al bosque para recolectar polen y ayudar a otros simpáticos insectos en apuros, como el saltamontes Flip, el escarabajo Kurt, la señora Abejorro o la mosca Puck, a menudo amenazados por la siniestra araña Tekla, que a mí me daba un miedo tremendo.



Puede que la gente de mi edad ya no recordemos muy bien el argumento o las escenas de estos dibujos, pero la sintonía jamás la olvidaremos, no sé si porque la memoria auditiva es más poderosa que la visual o porque se acabó convirtiendo en un clásico entre las canciones infantiles de los años 70 y 80, enamorando para siempre a toda una generación, igual que las canciones de Marco, Heidi, Dartacan y los tres Mosqueperros, Willy Fog o El inspector Gadget. 

Esta entrañable musiquilla fue escrita por el exitoso compositor checo Karel Svoboda, autor también de la de Tao Tao, que se suicidó en Praga en 2007.