miércoles, 22 de abril de 2015

¿ES DELITO SUICIDARSE?


¿Es delito suicidarse? A muchos esta pregunta les parecerá absurda ¡Cómo va a castigarse penalmente a quien ya se ha quitado la vida! Pero la cuestión no es tan simple. 

Desde la época romana hasta hace muy poco las leyes castigaban a los suicidas. ¿En qué consistía el castigo? Antiguamente la pena recaía sobre el cadáver, que era colgado o amputado, o se le negaba la sepultura. Otra sanción penal que pervivió hasta bien entrado el siglo XIX en la mayoría de los códigos europeos era la nulidad de las disposiciones testamentarias del finado, como forma de desincentivar la autoinmolación. Por último, la consecuencia más importante era la imposición de la pena de galeras o de privación de libertad a quien cometiera suicidio en grado de tentativa o de frustración. Es decir, que si te salvaban antes de lanzarte por un precipicio o llegabas a tirarte pero no te matabas, ibas al trullo unos cuantos años.

Reino Unido y EE.UU (seis de sus estados) fueron los últimos países occidentales que despenalizaron el suicidio hacia los años 60 del pasado siglo. En la actualidad ninguna de las legislaciones de los países de nuestro entorno contempla este tipo penal; únicamente se castiga la inducción y la cooperación de terceros (por ejemplo, la eutanasia), así como la omisión del deber de socorro a quien intente poner fin a su vida. 

Hay quien dice que este cambio normativo se debió al triunfo de las ideas ilustradas y liberales, pero es falso. El propio Rousseau llegó a decir que “el suicidio es una muerte furtiva y vergonzosa; es un robo cometido al género humano”. Además, como he indicado, la represión a los suicidas se ha mantenido en Occidente hasta mucho después de la Revolución Francesa. La verdadera razón ha sido el rápido proceso de descristianización de nuestras sociedades, en virtud del cual terminó desechándose la premisa católica de que no somos dueños de nuestro cuerpo ni de nuestra vida. El constitucionalismo europeo de finales del siglo XIX consagró la vida como un derecho fundamental, pero en ningún caso como un deber. El derecho penal moderno considera inconcebible que se castigue al autor de un delito en el que coinciden sujeto activo y pasivo.

A mí, sin embargo, no solo desde un punto de vista católico, sino desde el de la más elemental moral pública y sentido de la humanidad, me parecería adecuada la recuperación de este antiguo delito, por supuesto solo a los efectos de perseguir el intento de suicidio, ya que ni familiares ni herederos tienen culpa alguna y sería injusto anular los testamentos. El gran problema con el que probablemente toparíamos en casi todos los procesos judiciales abiertos a suicidas frustrados es la inimputabilidad o la eximente de trastorno mental transitorio (“está exento de responsabilidad penal el que al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión”).

17 comentarios:

nago dijo...

Teniendo en cuenta que puede considerarse sujeto pasivo también a los familiares y, en caso de que el suicida cometiera delito frustrado asesinando previamente a alguien o cometiendo en el mismo acto suicida un homicidio por imprudencia ((por ejemplo, sobre quien intenta socorrerle) : ¿podría ser considerado un delito añadido y no un atenuante de aprobarse semejante ley?

Un condenado a muerte. dijo...

Si ellos no creen en mi vida ¿Creen que me importa que ellos cumplan con "su derecho" de ejecutarme?

...

Feliz San Jordi.

Tom Hagen dijo...

Neri, recuerda lo que hicimos con Frank Pentangeli ...


https://www.youtube.com/watch?v=xFERqE_AF8c

alco dijo...

A una persona que ha decidido acabar con su vida, ¿cree que le puede frenar que esto sea un delito?
Bastante desesperado debe estar.
Lo siento, pero discrepo radicalmente de su propuesta. Se debe impedir el suicidio, si se puede, y a continuación que los profesionales intenten rescatar mentalmente al candidato a morir. Cualquier actuación judicial contra él ni le ayuda ni ayuda a la sociedad. Otra cosa es pasarle, cuando se recupere, la minuta de gastos que pueda haber ocasionado: bomberos, policía, sanidad, etc.
Hace un par de años ví una chica joven (y guapa)lanzarse al metro en una estación. No he dejado de pensar que podía pasar por su cabeza para hacer algo así, pero jamás se me había ocurrido que su acción pudiera ser objeto de penalización judicial.

Aprendiz de brujo dijo...

A mi tipificar el sucidio me parece una fofitada con poca gracia, la verdad, y ciertamente solo puedo entender la medida a la luz de una concepción sagrada de la vida,entriometida en el ordenamiento jurídico.La vida no es ni más ni menos el derecho más importante que tiene los hombres y preservarla un deber moral, nunca una obligación de naturaleza jurídica.Qué hacemos con la gente que lleva una vida disoluta y manifiestamente insana, que sabe a ciencia cierta que tiene hábitos que le acortan la vida?.Como meter el derecho penal en el respeto a la propia integridad física?.En fin...me parece un disparate.
De la frase de Rousseu... me gustaría saber por qué infieres un refrendo a la tipificación del susicidio como delito, y no una radical condena moral al acto de quitarse la vida.Desconozco si la Ilustración estuvo detrás de la evolución jurídica en cuestión...Y no seré yo quien rebata aseveraciones realizadas con tanta rotundidad, por tu parte.Si dices que los ilustrados no tuvieron nada que ver...así será.

nago dijo...

Permítame que cuestione de otro modo su idea.

¿cree usted de verdad que, una persona con una profunda depresión que le lleva a despreciar por completo su vida, va a cambiar o mejorar en algún aspecto estando en prisión o que es lo más adecuado? ¿qué sentido de humanidad ve realmente en ello? ¿le parece cristiano hacerlo?

No tengo nada que aportar. Solo muchas dudas al respecto. Disculpe que esté tan preguntona.

Creo que ha superado con este post, más Viperino de cuantos jamás he leído, cualquier planteamiento vital en cuanto a... No encuentro la palabra.

Gracias de antemano.

Tábano porteño dijo...

Pienso, Neri, que acierta cuando dice que la caída en desuso de este tipo de delito se debe al crepúsculo del cristianismo, con lo cual indica que el respeto a la vida humana en tanto don divino es una cuestión religioso-cultural propia de la cosmovisión católica.

Pero por eso mismo me parece que yerra en la última frase cuando parece exagerar al referirse a un trastorno mental en la mayoría de los suicidas: si, según lo dicho en el párrafo de arriba, la represión del suicido es un hecho "religioso-cultural", ese "entorno" será inevitablemente desplazado por otro, que en nuestras actuales sociedades temo se trate del nihilismo (Nietzche habló bastante de esto).

De todos modos, en otras "imago mundi" no cristianas pero sí religiosas, el suicidio era (¿es?) tolerado y bastante habitual. Si no recuerdo mal, para los estoicos el suicidio era la única libertad verdadera del hombre: la de decidir cuándo morir. Epicteto, Marco Aurelio, Séneca fueron estoicos: no creo, Neri, que los considere trastornados.

Como tampoco a los jóvenes japoneses kamikaze, que en la banda de tela que se ponían en la cabeza solían poner la frase: "Siete vidas quisiera tener para darlas por el Emperador".

O los cátaros medievales, que estuvieron a punto de ganarle el Mediodía francés a la Iglesia; algunos sostenían lo que llamaban "enduro", el "suicidio en estado de felicidad", generalmente por inanición voluntaria, para escapar del "horror del mundo.

Y un caso cercano: el rumano Emil Cioran, en cuya obra, caracterizada por el "horror gnóstico" hacia el mundo, el tema del suicidio era una constante (aunque felizmente alguna vez aclaró que era más bien un teorizador del tema). Los títulos de sus obras son más que elocuentes: "De la inconveniencia de haber nacido", "En las cimas de la desesperación", "La caída en el tiempo", "Desgarradura".
No creo tampoco que considere a Cioran un "trastornado" (muchos de sus análisis son lucidísimos); era más bien, como lo llamó alguien, "un fanático sin credo", lo cual, de nuevo, estaría mostrando que el problema del suicidio viene por el lado religioso-cultural y no necesariamente psiquiátrico.

Para no alargar más, una esperanzadora cita del (¿supuestamente?) anticristiano Nietzche: "el que tiene un para qué, seguro encontrará el cómo".


Llorente dijo...

Dirán que soy un poco retorcido, pero si el suicidio no es delito, entonces ¿por qué es sancionable no ponerse el cinturón de seguridad o el casco?
¿Si digo que voy sin cinturón porque mi objetivo es suicidarme, me libro de la multa?

Al Neri dijo...

El único que se ha enterado del post es Llorente.

Aprendiz de brujo dijo...

Me parece interesante el matiz introducido por parte de Llorente.
Yo creo que el ejemplo no está exento de cierta demagogia pero tiene su miga. Creo que no son comparables ciertas medidas que tienen que ver con la Educación vial tanto como la protección con la integridad física; coN la tipificación del suicidio, que conceptualmente es muy diferente.
Creo que en el caso del casco se intenta concienciar al sujeto de algo, cuya importancia no se tiene consciencia, o al menos no se tenía hasta hace veinte años en nuestro país. En el suicidio no hay posible concienciación del peligro que supone, porque de todos es bien conocido.
Por otro lado no se puede tipificar algo fundamentándose en una sanción administrativa, que se aplica a una conducta distinta.
Por último, quizás llegue un momento en que sea planteable la voluntariedad del uso del casco en la moto. Quizás haya que planteárselo.El cinturón de seguridad no, porque si afecta a la seguridad de los demás.
Yo creo que la tipificación del suicidio no hay por donde cogerla.
Como la del adulterio y tantas otras, que increíblemente han estado vigentes en España hasta no hace tanto.
Buen fin de semana.

nago dijo...

¿adulterio? Yo en ese caso contemplaría la posibilidad de, pena de castración.

Llorente, Llorente... que no cuela :)))

alco dijo...

Pués ahora si que no entiendo el post, Sr Neri. El suicidio no es legal, pero el suicidio frustado no tiene penalización. Si alguien intena suicidarse, cualquiera tiene obligación de intentar impedirlo. Si alguien anima a otra persona a suicidarse, está cometiendo delito. Lo mismo si ayuda acivamente o pasivamente a un suicidio. El asistente ha cometido un delito, pero no el suicida.
La obligatoriedad de casco y cinturón no tiene nada que ver con los suicidios, es exclusivamente por seguridad.
Por supuesto, es posible una legislación menos intervencionista haciendo opcional casco y cinturón, u otra más intervencionista prohibiendo rotundamente tabaco, alcohol, carnes rojas, estar gordo y todo lo que se les ocurra que equivalga a un daño a sí mismo a corto o a largo plazo.
Pués esto, Neri. ¿Critica la legislación regulatoria actual o quiere que sea más estricta?

Al Neri dijo...

Tom Hagen, Frankie tomó su propia decisión. Usted solo charló con él de Historia Antigua.

Alco dice: "A una persona que ha decidido acabar con su vida, ¿cree que le puede frenar que esto sea un delito?". Yo creo que a algunos sí. Y desde luego sí a muchos que solo hacen "intentonas" para llamar la atención. Tampoco olvide lo que he explicado aquí más veces de que la finalidad de la pena no es solo prevenir el delito.

Nago me pregunta: "¿cree usted de verdad que, una persona con una profunda depresión que le lleva a despreciar por completo su vida, va a cambiar o mejorar en algún aspecto estando en prisión o que es lo más adecuado?". Sí, creo que recluido y vigilado no se suicidará o al menos se reducirán muchísimo las posibilidades. "¿Le parece cristiano hacerlo?" Muchísimo.

Y por cierto, Nago, a la pregunta de su primer comentario: pues sí, sería un delito añadido. Solo faltaba que alguien, al intentar matarse, se llevara a un tercero por delante, no lograra su propósito de suicidarse y encima le saliera gratis. A la pena de ese homicidio podría aplicársele una atenuante si se demuestra que estaba muy alterado y no era capaz de controlar o entender sus actos.

Tábano, por favor, no meta en el mismo saco a los suicidas y a aquellos que dan su vida por su Patria, por su comunidad o por unos valores superiores. Yo sí creo que la mayoría de personas que se suicidan en nuestros tiempos padecen alguna clase de desequilibrio.

Un famoso psiquiatra dijo que el que decide suicidarse es porque tiene más miedo a seguir viviendo que a morir.

El ejemplo de Llorente es muy interesante. Habría que preguntarse cuál es la verdadera razón de que en España se sancione ir en coche sin cinturón e ir en moto sin casco, cuando son conductas, sobre todo la segunda, que no entrañan peligro más que para quien las comete. Oficialmente se trata de proteger a los ciudadanos de sí mismos, filosofía que comparto y que extrapolo a mi postura respecto al delito de suicidio. El Estado, según mi punto de vista, tiene la obligación de velar por la integridad física e incluso moral de los ciudadanos. No somos dueños de nuestra vida y antentar contra ella, aparte de valoraciones religiosas, es un crimen contra la comunidad. Por supuesto hay límites que vienen del sentido común (prohibir "rotundamente tabaco, alcohol, carnes rojas, estar gordo y todo lo que se les ocurra que equivalga a un daño a sí mismo a corto o a largo plazo" sería desproporcionado, aunque por supuesto pienso que los poderes públicos deben promover de forma decidida hábitos saludables).

Volviendo al ejemplo del casco y del cinturón, yo entiendo que extraoficialmente la única intención del Estado actual es ahorrar en las partidas sanitarias de los Presupuestos.

"La obligatoriedad de casco y cinturón(...) es exclusivamente por seguridad." Bueno, el delito de suicidio que yo propongo también: sería por la seguridad de los potenciales suicidas.

Brujo dice: "Quizás llegue un momento en que sea planteable la voluntariedad del uso del casco en la moto". No, oiga, que es muy desagradable que te salpiquen los sesos de un motorista :-)

tomae dijo...

Yo tuve un compañero que se suicidó; cuando pienso en él pienso en un circulo que nunca se cierra. En que es difícil hablar de estas cosas y que se ha silenciado por miedo al "factor contagio" o porque es un tema tabú . Pienso en él, y ni le pretendo entender ni no entender, ni mucho menos me atrevo a culparle. Puedo llegar a pensar, que frente a ese acto "insolidario" del suicida, pueden haber otro (s) de las personas que estuvieron cerca de él y no supieron o se atrevieron a dar cariño o consejo en según que momento y puede que yo mismo fuera una de esas personas.


La Iglesia nos dice que no solo no somos dueños de nuestra vida, sino que tenemos el deber de administrarla velando por nuestra salud e integridad (si bebes no conduzcas).


Me comentaron, -y creo que antes no se celebraban funerales por los suicidas, ahora si- que en el sermón de un suicida el cura dedicó unas palabras diciendo que solo "Dios sabe lo que puede sufrir una persona que llega a ese extremo" ...y que "Dios sabe como administrar su infinita misericordia dando luz al suicida en sus últimos momentos de vida". Esas palabras siempre son un consuelo.

Sigo rezando por mi compañero cuando leo alguna noticia o articulo sobre el tema. No me importa pedirles una oración por su eterno descanso.

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Anónimo dijo...

"A una persona que ha decidido acabar con su vida, ¿cree que le puede frenar que esto sea un delito?". Yo creo que a algunos sí. Y desde luego sí a muchos que solo hacen "intentonas" para llamar la atención. Tampoco olvide lo que he explicado aquí más veces de que la finalidad de la pena no es solo prevenir el delito."

Sobra decir que no disuade a nadie y la prueba es la despenalización del delito ficticio de suicidio,que no disuadía nada ni a nadie.Por otra parte,es evidente que no se puede resocializar a alguien que con sus actos,deja claro que no posee ya soporte social alguno por el cual comenzar la re integración pero en fin...

""¿cree usted de verdad que, una persona con una profunda depresión que le lleva a despreciar por completo su vida, va a cambiar o mejorar en algún aspecto estando en prisión o que es lo más adecuado?". Sí, creo que recluido y vigilado no se suicidará o al menos se reducirán muchísimo las posibilidades. "¿Le parece cristiano hacerlo?" Muchísimo."

debido sin duda a la natural ignorancia que ha de acompañar siempre a todo católico que se precie,los suicidios en las cárceles son superiores a la media del resto de la sociedad pero en fin...

Ya se aplica que sí el intento de suicidio causa daños a terceros,se consume o no,se requisan las posesiones del suicida de haberlas para reparar el daño.

"por favor, no meta en el mismo saco a los suicidas y a aquellos que dan su vida por su Patria, por su comunidad o por unos valores superiores. Yo sí creo que la mayoría de personas que se suicidan en nuestros tiempos padecen alguna clase de desequilibrio."

Lo que tú creas,es tú creencia personal,no un criterio médico.

"El ejemplo de Llorente es muy interesante. Habría que preguntarse cuál es la verdadera razón de que en España se sancione ir en coche sin cinturón e ir en moto sin casco, cuando son conductas, sobre todo la segunda, que no entrañan peligro más que para quien las comete. Oficialmente se trata de proteger a los ciudadanos de sí mismos, filosofía que comparto y que extrapolo a mi postura respecto al delito de suicidio. El Estado, según mi punto de vista, tiene la obligación de velar por la integridad física e incluso moral de los ciudadanos. No somos dueños de nuestra vida y antentar contra ella, aparte de valoraciones religiosas, es un crimen contra la comunidad. Por supuesto hay límites que vienen del sentido común (prohibir "rotundamente tabaco, alcohol, carnes rojas, estar gordo y todo lo que se les ocurra que equivalga a un daño a sí mismo a corto o a largo plazo" sería desproporcionado, aunque por supuesto pienso que los poderes públicos deben promover de forma decidida hábitos saludables)."

Son medidas recaudatorias enmascaradas en una supuesta preocupación por la salud,nada más.
El "no somos dueños de nuestra vida" es un precepto religioso que las propias leyes,a-confesionales,prohíben imponer a quién disienta de semejante pseudo-razonamiento,se protege la libertad de culto y la carencia de culto y en resumen,los estatutos de tu secta,no son leyes,son los estatutos que regulan el funcionamiento de tu secta.

""La obligatoriedad de casco y cinturón(...) es exclusivamente por seguridad." Bueno, el delito de suicidio que yo propongo también: sería por la seguridad de los potenciales suicidas."

Ya dije que esto es un total sin sentido por no mencionar,que sí los derechos no fueran renunciables,incluido el derecho a la vida,serían obligaciones,no derechos y lo que prima,es la calidad de vida,no vivir por fuerza y sí un individuo,decide que no le satisfacen las condiciones que sufre a diario,puede renunciar a las mismas y las leyes no sancionan nada.

Encarcelar a un individuo,no le soluciona problema alguno ni lo deja en mejor situación de la que deseaba escapar pero para comprender esto,deberías tener algo que todo católico que se precie desconoce,un mínimo de humanidad y empatía.



Al Neri dijo...

Gracias por su intervención, Anónimo, le veo muy seguro de sí mismo. No comparto la mayoría de sus opiniones (tenemos simplemente cosmovisiones distintas), pero al menos expone usted argumentos razonados, lo que siempre se agradece. Eso sí, lo estropea todo con sus opiniones arbitrarias sobre los católicos, que además entiendo que no vienen a cuento.

Luis Dominguez dijo...

Mi vida es mía y me la follo cuando quiero.

Ningún individuo pertenece a nadie más que a sí mismo y no le debe nada a la sociedad. No somos nadie para decidir en la vida de otros.