miércoles, 14 de mayo de 2008

DE FRENTE, PASO MANIOBRA. ¡AR!

Cuando Al Neri me llamó una tarde de abril para ofrecerme participar en este blog no lo dudé ni un segundo. Ya había trabajado previamente con él en proyectos similares y conocía su enorme habilidad y gusto por la escritura y el trabajo bien hecho. Además, resultó bastante curioso como, al instante, ambos estábamos completamente de acuerdo en las directrices y fines básicos de lo que sería este proyecto: un espacio para escribir libremente, sin más límites ni censura que nuestro propio sentido del buen gusto y de la estética. Un lugar donde explayarnos ácidamente sobre todo lo que día a día nos reconcome, no entusiasma, nos defrauda, nos interesa, nos inspira, nos traiciona... Lejos de los gustos formales y la dictadura de la masa bienpensante. Como muy pronto pude comprobar, el resto de los componentes del Cuatriunviriato ­-el nombre no está elegido, ni mucho menos, al azar-­ albergaban unos intereses y objetivos muy similares. De todo esto quedó clara constancia a la hora de decidir el nombre del foro, la apariencia, los «nicks» y todos los pequeños detalles que se pulieron antes del momento de la apertura.

Hacía muchos meses que un proyecto no me producía tanta ilusión y expectativas, aparte de la modestia del mismo. Supongo y espero que a los demás miembros del Cuatriunvirato ­-al margen que yo valore sobremanera mi independencia e individualismo- les suceda algo similar.

Particularmente, es enorme el hartazgo que me produce el mundo día tras día. Escuchar a la masa repetir aborregada y felizmente las mismas consignas y contemplar como blanquea su conciencia en los mismos charcos de tópicos falaces me abruma y desespera. Por todo esto, encontrar un espacio donde poder expresar y, finalmente, compartir mis inquietudes sin verme sujeto a línea editorial, censura ni control por interés de grupo alguno, de seguro se convertirá en una experiencia terapéutica. Hallar a personas ­-invitados al blog, me refiero-­ que, desde la tranquilidad y objetividad del anonimato de un pseudónimo, compartan desasosiegos y turbaciones ­-aunque sea desde puntos de vista diferentes- , discrepen o intenten corregir mis, ­desde ahora ya lo aviso,­ fatalidades y exabruptos y me corrijan desde la buena fe y el limpio combate dialéctico, será, a ciencia cierta, una experiencia más que enriquecedora. Eso sí, advierto a futuros navegantes que estoy dispuesto a ser un rival muy duro sin olvidar que las leyes de la Caballería me impiden pelear con enemigos desarmados.

Ansioso me encuentro por comenzar a reflexionar sobre un libro, una película, un viaje, una pelea o, aunque suene muy cursi, una flor.

Ya acabo esta primera participación en lo que Veneficus, muy afortunado, caballero, ha bautizado como Principio Creador. Aspiro a que sea la primera de muchas. Ya os contaré, algún día, el motivo del «nick» y de la imagen elegida.

Comencemos el camino.

4 comentarios:

Veneficus dijo...

Ya estamos todos. Comencemos el camino, que en este caso es más importante que la meta. Que sea largo y fructífero.

Al Neri dijo...

Subdirector, usted sabe que hemos trabajado antes juntos, aunque no sé si en proyectos similares (aunque siempre ilusionantes).

En cualquier caso considero imprescindible su presencia en este blog si queremos que mantenga un espíritu guerrero y una beligerancia incondicional contra todo aquello que tenga cierto olor a podrido.

JLPA dijo...

SE rezuman buenan tintas en este blog. Lo seguiremos sobrevolando. Bienvenidos a la blogosfera.

Saludos desde Madrid

Gili Gates dijo...

hum... ese título marcial, ese estilo, esa fe en las leyes de caballería... me resultan familiares. Espero haber acertado, y te envío esta cita para que conozcas también:

«Es difícil contestar a quienes quieren bastarse con palabras, cosas, imágenes e ideas. Porque ni siquiera puede decirse del sentido que exista: ni en las cosas ni en el espíritu, ni con una existencia física ni con una existencia mental. ¿Puede decirse al menos que es útil, que hay que admitirlo en razón de su utilidad?»

Le logicque du sense