viernes, 28 de octubre de 2016

DELINCUENTES POTENCIALES


Pablo Iglesias se saltó ayer a la torera el derecho constitucional a la presunción de inocencia.

Cuando Pablo Iglesias se enteró ayer, durante el discurso de investidura, de que el Gobierno había movilizado a quinientos policías para controlar la manifestación ultraizquierdista Rodea el Congreso, pronunció una frase que evidencia su inmoralidad, su arbitrariedad y su desprecio por los derechos fundamentales: 

“Hay más delincuentes potenciales en esta Cámara que fuera”.

Imagino que, como profesor de Ciencias Políticas, el líder de Podemos recordará que el artículo 24.2 de la Constitución reconoce a todos los españoles el derecho fundamental a la presunción de inocencia. Lo que no parece claro es que alcance a comprender que este derecho esencial en cualquier nación civilizada es incompatible de raíz con la siniestra expresión “delincuentes potenciales”. 

Alguien tendría que explicar a este barbián que en los países de nuestro entorno solo se puede llamar delincuentes a los ciudadanos condenados por sentencia firme por la comisión de un delito, y que todos los demás ciudadanos tienen derecho a que ningún soplapollas especule, y menos en público, sobre los potenciales delitos que podrían cometer. 

O se es delincuente o no se es delincuente. Punto. Porque eso de “potenciales” suena a insulto, a calumnia y, en definitiva, a violación del derecho a la presunción de inocencia. También suela a idiotez, ya que, bien mirado, delincuentes potenciales lo somos todos los españoles y no solo los diputados del Congreso a los que al coletas le apetezca ofender.

La izquierda lleva ochenta años criticando la histórica Ley de Vagos y Maleantes por contemplar “castigos” para individuos considerados peligrosos aunque no hubieran cometido ninguna infracción penal. A pesar de que estas medidas predelictuales no eran penas ni suponían considerar delincuentes a las personas a las que se aplicaban, el rojerío las ha considerado fascistas toda la vida (o al menos desde que Franco heredó esta ley de la Segunda República). Pero ahora llega el profesor Iglesias y tiene el valor de conjeturar delante de todos los medios de comunicación sobre quién tiene más posibilidades de cometer un delito, si los diputados de partidos diferentes al suyo o los manifestantes de su cuerda. Ahora llega este chulo chavista, este indigente moral, este engañabobos, y se atreve a señalar con el dedo como criminales en potencia a los parlamentarios que no comparten su credo.

Por favor, ¿quién es el fascista?

Manifestantes de Rodea el Congreso. Nadie podría imaginarlos como potenciales delincuentes

5 comentarios:

alco dijo...

Pablo Iglesias tiene toda la razón del mundo: Desde que los bolivarianos están en el parlamento, hay unos 60 o 70 diputados dispuestos a vender a su patria. En otros países, esto es un delito (potencial, claro).

Al Neri dijo...

Sí, es que él se cree más puro que nadie y resulta que está rebozado de estiércol.

Anónimo dijo...

Que se puede esperar dé esta gentuza....LOS PARÁSITOS.viven chupando la sangre de los demás.sin saber lo que es currar

Anónimo dijo...

Según he leido poor ahí, en su grupo es donde mas diputados han tenido y tienen problemas con la justicia, agresionea a fuerzas de seguridad del Estado, consumo y trafico de drogas, asaltos a supermercados, etc, etc. ¿Se refiere a edto, no?

Zorro de Segovia dijo...

Al margen de la sesgada tontuna del barbián ... sería interesante ver alguna estadística comparativa sobre el índice de delincuencia en las personas que tienen un cargo político y la población general