sábado, 26 de noviembre de 2011

AL NERI DEJARÁ DE ESCRIBIR


Suelo tener curiosidad por las razones que llevan a la gente a escribir un blog. Por eso aprovecho esta entrada para preguntar a nuestros blogueros amigos por qué cada día o cada tres días sienten la necesidad de sentarse frente al teclado y plasmar por escrito y por Internet sus ideas o sentimientos. Seguro que salen motivaciones muy distintas.


Aun así, si por ejemplo me contestaran a esta pregunta cien personas con blog, estoy convencido de que menos de diez serían sinceros del todo.


Casi todos los que escriben en una bitácora, tarde o temprano (y hoy me toca a mí), terminamos poniendo un post para explicar por qué lo hacemos. He leído bastantes de estas explicaciones y, la verdad, casi siempre es lo mismo: que si les gusta escribir, que si es una forma de reflexionar sobre lo que les rodea, que si así se comunican con sus amigos y se divierten, que si les ayuda a mejorar su expresión escrita, que si incentiva su creatividad

Todo esto está muy bien y creo que casi todos compartimos en alguna medida estos móviles, pero a mí me resulta muy llamativo que nadie reconozca una de las razones que, en mi opinión, más peso tiene para muchos de nosotros, y es que escribimos un diario digital porque nos gusta que nos lean más que a un tonto una peonza. O sea, que detrás de un blog siempre hay un señor o una señora un pelín egocéntricos que si escriben en la Red de Redes en vez de en un cuaderno suyo es porque les apetece ser leídos y, si es posible, comentados; que creen que no lo hacen mal y que tienen algo especial que decir al mundo.

Hay multitud de indicios inequívocos de que esto es así, digan lo que digan, pero el más evidente de todos es que cuando un bloguero detecta que no lo lee ni su madre, se desanima y cierra el chiringuito, ya lleve publicando dos semanas o dos años. Normalmente abandona el blog sin mayores explicaciones, tras un período de entradas cada vez más espaciadas, y otras veces se justifica con argumentos diversos como el exceso de trabajo, el estrés o problemas personales, pero muy rara vez (yo solo conozco un caso) admiten que están hartos de perder el tiempo escribiendo sus reflexiones para que no las lea nadie.

La mayoría de los internautas consideramos que dedicar tiempo a un blog publicando unas entradas mínimamente extensas, trabajadas o documentadas solo nos compensa si logramos el número suficiente de lectores para satisfacer nuestro ego.

Aunq
ue cuidado, porque este ego o como queramos llamarlo no siempre tiene un lastre peyorativo, ya que es perfectamente legítimo desear que a uno lo sigan y, además, hay gente que escribe con intención de captar lectores pero sus publicaciones son, a la vez, un gesto de generosidad en la medida que con ellas comparte reflexiones, experiencias o conocimientos que pueden enseñar cosas, ayudar a pensar o hacer mucho bien a los demás.

Como ya dije en el primer post de La pluma, mis razones para escribir son variadas y una de ellas es permitirme un sano desahogo crítico, casi terapeútico, contra tantas cosas que me disgustan de esta sociedad en la que a veces pienso que cada día encajo menos. Pero reconozco también sin rodeos el motivo antes apuntado: escribo porque deseo que se me lea y llegar a la gente, a cuanta más mejor.


Por eso mismo aviso que el día que compruebe que el número de visitas desciende por debajo de un umbral razonable, Al Neri dejará de dar la turra.

26 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Hace tiempo leí las razones que, según Orwell, llevaban a una persona a escribir. Y, efectivamente, la de hacerse con un nombre propio ante los demás estaba entre ellas (al igual que el compromiso político).

Yo empecé a escribir un blog cuando sufrí cambios en mi vida que me llevaron a cambiar mi visión sobre la política. En un principio, efectivamente, buscaba expresar lo que sentía y que la gente lo leyera para comprobar que no era el único que se sentía así.
Ahora, dos años y medio después, escribo porque considero una gran responsabilidad el expresar mi opinión personal al mundo para que sepa que estoy aquí y que continuaré denunciando a esta mierda de sociedad siempre que tenga fuerzas para ello.

Mi bitácora ha bajado en este tiempo el número de visitas; no obstante, la cantidad de lectores fieles (que es lo que importa) se ha mantenido y eso me sirve para continuar escribiendo.

garrotevil dijo...

Estoy de acuerdo parcialmente, es cierto que siempre existe un cierto prurito o comezon porque nos lean y cierto es tambien que nos halaga e incluso nos azuza a seguir haciendolo, Pero al menos en un 90% en mi caso el escribir un blog lo que hace es liberarme de la pesada carga de repetir verbalmente cien veces lo que siento sin que al final nadie me oiga por mucho que me escuche...asi que creo que es un efecto terapeutico de decir lo que pienso sin importar que si alguien lo lea le guste o no o este de acuerdo o en contra...de hecho creo mas en el sentido terapeutico que en el egocentrico sin que sean excluyentes...de hecho ¿que recoocimiento,(si acaso el intimo),buscamos cuando bajo pseudonimos escribimos?...y otra cosa como deje de escribir colleja habemus.

alco dijo...

Neri, comprendo perfectamente la necesidad de lectores. Yo no tengo blog, porque soy profesor de instituto, y no tengo lectores, pero si decenas y decenas de oyentes que cada año se renuevan. En cada promoción hay algunos que, ya realizando estudios universitarios o trabajando, mantienen contacto con nosotros y sentimos que lo que hacemos tiene sentido. Por estos motivos, no tengo blog ni tengo necesidad de iniciar uno. Pero la tendría si mi trabajo fuera otro y no viese la trascendencia social que tiene.
Creo que no debería preocuparle la cantidad de lectores o de intervenciones en sus entradas, es muy difícil que lectores al azar aterrizen en su blog: hay miles de blogs y el tiempo de la gente es limitado. Lo importante es tener un núcleo de lectores más o menos fiel, lo cual requiere una cierta calidad y una línea definida en las entradas; de esta forma, se captan lectores fijos entre personas que aparecen por azar alguna vez.
Le animo a seguir, Sr Neri. Aunque intervengo muy poco, leo siempre las entradas y comentarios. Y tiene su mérito, vivo lejos de Valladolid y soy muy distinto de usted (me refiero al Sr Neri que escribe, la persona real no la conozco).

alco dijo...

Si me permite completar el comentario anterior, la mayoría de profes de instituto también tenemos muchos bajones de moral que se traducen en ganas de dejarlo todo. Pero suelen ser momentos puntuales, que se superan. Es el síndrome de músico del Titanic, el barco se hunde, nadie te escucha y todo el mundo a lo suyo. Pero hay que seguir, impasible y esperando días mejores, lleguen o no lleguen nunca.
Le animo a que sea perseverante, Sr Neri.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Vaya susto. Creí que iba a usted a dejar el blog. Además, como hablamos el otro día y no me dijo nada... Pufff!!!!

Menos mal.

Esté tranquilo que, puesto que colaboro poco últimamente, al menos siempre le leeré.

El Subdirector del Banco Arús dijo...

Por cierto, Alco, me ha encantado lo del músico del Titanic.

Elena Nito dijo...

Me encanta este blog, Neri, donde la incorrección (sin faltar) cotiza al alza. Un desalojo a la francesa por falta de público no estaría a la altura de su magnífico primer post, que se merece no menos que un músico del Titanic, como dice Alco.

Echo en falta colaboraciones del resto del Cuatriunvirato (Leonardo y Venéficus). Mantener un cuarteto entre dos (uno más intermitente que otro) supongo será harto complicado. Voto por su reaparición estelar para echarles a vd y al Subdire un cable bloguero (espero que no al cuello).

¿Qué fue de ellos?

Antonio dijo...

Muchos saludos, soy un lector habitual de su blog. Desde Sevilla.
Me gusta mucho su estilo, siga así por favor, para bien de muchos que también somos políticamente incorrectos pero que no tenemos la habilidad que Vd. tiene expresándolo con su pluma.
Gracias

sefo dijo...

Escribir una entrada lleva su tiempo y si se necesita consultar o leer para escribirla,más todavía asi que es muy comprensible que si luego se tienen solo 10 visitas al día y ningún comentario el autor se acabe desmotivando y dejandolo.

Sinretorno dijo...

Tienes mucha razón, el ego es inmenso y la vanidad,pero muchas veces, es mi caso, te vas dando cuenta de que aportasmuy pocoa veces odices obviedades o te repites... en fin muchoánimo.

tomae dijo...

" Señor Neri, le respeto y admiro su blog que he observado alguna vez y encuentro muy interesantes muchas de sus entradas.
Comparto con usted, sin ser demasiado experto su afición y gusto por El Padrino...  "

… Soy el anónimo que le escribió en su buzón de sugerencias (4 Nov 2011) hace unos días en relación una secuencia de la película “Pulp Fiction”,

Gracias por su comentario y espero que la vea.

Dicho esto y perdone la introducción, paso a comentar el tema que trata hoy:

Yo empecé con esto del blog, porque me di cuenta que no escribía correctamente, y me pareció una buena herramienta para poner en practica mi oxidada escritura. Bien, para ello podría coger un procesador de textos y practicar día tras día... Aunque evidentemente aquello del “feed-back” (retrolalimentación) que te dan los comentarios te sirve para comprobar, si lo que dices llega, (sea alto claro u en otros casos obtuso...)

Evidentemente que pienso si sería capaz de seguir escribiendo, sin que hubieran comentarios … recuerdo que otro de los motivos por el que lo inicié fue para probar mi personal constancia en una actividad …

Salvando el prejuicio de mirarme el ombligo, me di cuenta, que el blog, permite no solo, escribir, leer, comentar, sino que la inserción, de fotos, videos, y alguna pequeña composición personal, da posibilidad al autor de “recrear” situaciones y participar de alguna forma de aquello que llaman proceso creativo … Tener algo en la mente y poderlo plasmar en una pantalla al alcance de cualquiera no deja de ser algo de expresión personal, no se pintar, ni esculpir mármol ni interpretar una canción en cualquier intrumento.


Al margen de lo que le he dicho, quería hacerle hincapié en algo que me comentó una amiga de la bloguería sobre el acto/hecho de escribir, y esque la misma acción, o el mismo verbo que conocemos puede que tuviera que enunciarse EscribirLeer (así todo junto) pues la propia acción de darle a las letras en nuestros teclados es por ende transitiva al lector (sea uno, varios, o miles...) Con lo que de alguna forma el escribir es un hecho comunicativo de por sí... El que hayan comentarios en el blog, nos ayuda a corraborar (al menos a mí) que eso que escribirmos, se ha transmitido, se ha entendido, y de alguna forma se ha compartido o incluso es objeto de contraste...

Luego ocurre, que como humano que somos, no nos conformamos, con las palabras que encontramos en un comentario, y nos damos cuenta que tras ellas hay alguien con cierta sintonía, simpatía o simple coincidencia por la que te apetece pasar un rato, destripar cualquier tema o explorar juntos el ciber espacio de la forma que sea.

Ya acabo Sr. Neri, disculpe la extensión del comentario (si no le importa un día me lo auto copio) para hacer un post. Quería añadir, lo de “un comentario por caridad”, usted sabrá si estos tipos de comentarios le apetecen o le acompañan o en algún momento pueden lleagar a aborrecer, pero corraborará con migo que por estos espacios estamos, entramos, salimos y en algunos momento nos fidelizamos, y comentamos en las casas ajenas aunque solo sea por saludar y echar un rastro de nuestra presencia...


y si “me permite” un acto de vanidad, le enlazo una entrada al respecto sobre la escritura, que publiqué en su día en mi blog :

http://tarracoferma.blogspot.com/2010/12/el-silencio-en-la-escritura-aveces-no.html

Un Saludo.

Veneficus dijo...

Elena Nito, gracias por acordarte de los que no pudimos seguir el ritmo de entradas de estos dos titanes que son los señores Al Neri y El Subdirector del Banco Arús.

Respecto a la entrada, totalmente de acuerdo, y entre que no tengo tanto afán de protagonismo ;) ni tanta inventiva para sacar temas nuevos decidí echarme a un lado.

Eso no quita que un buen día vuelva con ánimos renovados.

El último de Filipinas dijo...

Y es que la opción de ver las estadísticas del blog es una de las funciones más utilizadas, se diga lo que se diga.

Al Neri dijo...

Soldado Vikingo, sinceramente le diré que no comparto sus motivaciones para escribir un blog. Yo no me siento en absoluto obligado a denunciar nada en La pluma. Hace tiempo un miembro del Opus me reprochó que a veces este blog era escatológico y sensual, y que no tenía en cuenta mi responsabilidad moral con los lectores y que podía hacer mucho bien con él. Le respondí que yo no escribo en La pluma para catequizar ni moralizar a nadie.

Alco, no me obsesiona la cantidad de lectores, pero no esribiría sin tener una audiencia mínima, que gracias a Dios tenemos. Considero que sería absurdo hacerlo. Tampoco veo mucha relación entre ser profesor y tener mayor o menor necesidad de lectores. Tenga en cuenta que la mayoría de sus alumnos está pensando en el recreo, en la discoteca o el las tetas de Paquita mientras usted suelta su coñada.

Subdire, postee, hombre, postee más a menudo, que usted tiene muchas cosas que contarnos y muchos conocimientos que ransmitirnos.

Veneficus, usted, a mi modo de entender, si no participa es más por dejadez que por falta de ideas. Lo del ritmo me parece una chorrada. Yo siempre he animado a escribir a todo el Cuatriunvirato, pero nadie le obliga a seguir el ritmo de nadie; podría usted escribir un post al día o uno cada dos meses. En lo que no llegamos a ponernos de acuerdo, es cierto, es en la frecuencia de entradas que debía tener La pluma, pero hágase cuenta que un blog con una entrada cada 10 ó 15 días no lo sigue nadie y no consigue ninguna fidelización como dicen los de Amena. ¡Vuelva al redil, cuatriunviro!

Gracias, Elena Nito.

Sinretorno, bueno, yo no hablaría tanto de vanidad, pero tiene razón, muy pocos blogs aportan algo, incluido este, pese a los deseos de sus autores.

Tomae, tiene usted toda la razón. A mí los lectores me han dado mucho más que yo a ellos; entre otras cosas, me han enseñado a escribir con sus comentarios, es decir a darme cuenta de cuándo llego y cuándo no llego, de cuándo gusto y cuándo aburro. Comprobar la popularidad de las entradas y las reacciones de nuestros visitantes es buen baremo para medir nuestra facilidad para transmitir mensajes, que es el objetivo de escribir. Interesante su blog y su enlace, que recomiendo a todos

semilla dijo...

Pues yo creo que de todo un poco. Empecé a escribir para desahogarme y porque lo que pusiera en una libreta estaba al alcance de cualquiera en mi casa y no era plan....luego porque me divertía contar anécdotas de mi vida, a medida que les iba escribiendo iba recordando otras y las iba volcando...después como todos o casi todos, me puse un contador, para que mentir que ver que te leen te da un subidón...y que no te leen te cabrea, pero sigo necesitando escribir, desahogarme sobre lo que solo puedo contar a una persona,en fin son muchas las razones pero entre ellas se encuentra la vanidad obviously...."vanitas vanitatis" y no creo que cierre el blog más que por purito aburrimiento o cuando no tenga nada que contar...

Dulcinea dijo...

Pues a veces es mejor no tener comentarios que tener algunos de los que hacen aquí los provocadores habituales, el rojo que entra a picar sin que nadie le llame, el marica que defiende sus vicios, los envidiosos, los payasitos o mejor el payasito del blog, etc, etc, etc. Esos si que no enriquecen nada y a veces creo que tienes mucha paciencia con ellos y que es demasiado generoso que escribas para que ellos luego se dediquen a hacer estupideces.
No dejes el blog porque ya muchos estamos acostumbrados a él.

El chico de los tablones dijo...

Al, ¡no me ponga estos títulos si no quiere que a más de un lector nos dé un infarto!

Yo mismo al leer sus líneas me he sentido tristemente identificado con la figura del tío que un buen día crea un blog y poco a poco se va dejando en sus publicaciones. En mi caso, ojalá pudiera decir que la falta de tiempo es una excusa.

Haciendo un ejercicio de reflexión, he llegado a la conclusión de que si creé mi blog hará cosa de 4 meses fue por los siguientes motivos:

1.- la gente en general me suele decir que opino con más o menos criterio y que escribo bien. Por supuesto, tengo ego, y para algo que se me da bien no me apetecía guardarlo en secreto: pensé que a través de un blog este chaval de veintiún años podía enseñarle muchas cosas al mundo (y viceversa, claro).

2.- soy una persona algo tímida y un blog se me ofrecía como la plataforma idónea para expresar,
sin ataduras, las ideas o sentimientos que bullen en mi interior.

3.- la mayor parte de los jóvenes de mi edad y entorno (y eso incluye a mis amigos, por desgracia) no se interesa por nada y no lee nada más allá del manual de uso de la Blackberry. De ahí que me resultara atractiva la idea de intercambiar opiniones con personas cultas, preparadas y con capacidad de crítica.

4.- para cuando creé el blog, ya llevaba un tiempo leyendo algunos otros blog a los que fui a parar por casualidad y a los que, poco a poco, me fui enganchando. Para cuando me quise dar cuenta, ya había tres blog que se habían convertido para mí en una visita obligada...

En uno de ellos, un tal Al Neri y otro que se hacía llamar el Subdirector del Banco Arús atrajeron poderosamente mi atención con sus mecanoscritos viperinos. Opiniones personales y auténticas, alta capacidad de crítica contra la sociedad española del momento, un sentido del humor algo cínico y, sobre todo, un estilo desenfadado sin perder nunca la corrección: gracias a todo ello se ganaron ustedes dos mi fidelidad como lector, y en tanto en cuanto nada de eso cambie seguiré leyendo hasta el día en que dejen de publicar. Que ojalá tarde mucho en llegar.

¡Mi enhorabuena por el camino hecho en estos tres años y pico, y a seguir escribiendo!

Aprendiz dijo...

Pues yo no sé por qué escribo un blog porque en la vida me ha llamado la atención escribir. Será que soy una envidiosa y le vi a mi hermano el suyo y pensé que yo también podía hacerlo... La verdad que yo no conocía este mundo hasta entonces y me atrajo. Luego descubrí que me gustaba escribir y me resultaba divertido, pero me parece absurdo escribir cosas para guardarlas en un cajón, yo mis pensamientos ya me los conozco, si digo de escribirlos es para compartirlos y que otros opinen lo que quieran.

Por otra parte agradezco mil cosas al blog. Me ayuda a aprender a expresarme, mejorar mi ortografía y mi vocabulario, entre otras.

Lo del ego de que nos lean y comenten son cosas normales que nos pasan a todos, pero eso no significa que uno sea egocéntrico porque si nadie te lee cierre el blog.

En general ahora sigo escribiendo porque ya me he acostumbrado a ello y porque me gusta mucho saber las opiniones de la gente. A mí me gusta hablar mucho con todo tipo de gente y este es un medio bastante idóneo, sobre todo porque en el día a día nos solemos mover en un único círculo de personas que poco nuevo e interesante pueden decirnos.

Aprendiz de brujo dijo...

Dulci he vuelto a ronronear leyéndote. Hacía tiempo que pensé que la llama de la pasión se había apagado entre nosotros, y compruebo que todaviá sufro erecciones(intelectuales, por supuesto al leerte).
Neri, pa enriquecedor el lector medio tío, medio tía; medio troll, medio friqui; medio fascista, medio cretino; medio pene, medio coño;medio fe@, medio horrible; medio virgen de delante, medio virgen de atrás; que a todos nos enriquece con sus singulares aportaciones.
Un beso lascivo, Dulci.

Aprendiz de brujo dijo...

Por cierto Neri, no dejes esto.
Si algún día lo haces, prometo hacer público con pelos y señales la dilatada lista de conquistas de tu epoca de facultad.
Por cierto animo a todos los "nerífilos", a pasarse por el blogg de Suso para ver el intercambio impresionante de golpes con Suso, (enhorabuena a él por su post e intervenciones, también), que en el Barullo se ha producido este fin de semana.
Acojonante.

Al Neri dijo...

Yo solo tuve una conquista en mi época de la Facultad, gracioso.

Álex dijo...

Un diario personal riguroso, pequeños escritos personales en trozos sueltos de papel, relatos cortos o novelas que ni siquiera se intentan publicar, relatos o novelas que intentan publicarse a toda costa sin conseguirlo, relatos o novelas de éxito, cartas al director de un periódico, comentarios de estado en facebook o una frase suelta en twitter, las olvidadas cartas enviadas por correo postal, largos emails... Muchas maneras de poner por escrito lo que se cuece en el interior de uno mismo, con intenciones diversas: perdurar, comunicar, aclarar, conocerse...
Un blog combina varias de esas cosas, y permite la comunicación a través de los comentarios, así que parece que parte de lo que da sentido a un blog es que sea leído. Creo que también lleva implícito por parte del creador del blog un interés en escuchar lo que dicen los comentarios, de ahí también mi esfuerzo y el de muchos otros (incluso Dulcinea...) por tratar de aportar cosas interesantes.
Así que gracias por su esfuerzo al transmitir y al escuchar, sr. Neri.
(Aprendiz de Brujo, no sé si decirte que sigas o que no sigas sufriendo erecciones intelectuales de ésas...)
(Chico de los Tablones, corroboro lo de su buen criterio y buen estilo, sorprendido por su edad, por cierto)
Saludos a todos

Aprendiz de brujo dijo...

Era una broma Neri. Solo pretendía tocarte los wevos, y pedirte que siguieras escribiendo. Sé que siempre has sido un hombre de los que se viste por los pies.
Efectivamente, solo te conocí una novia en la facultad.Y conociéndote, seguro que fuiste con ella, caballeroso y honesto.
Buena mañana a todo el mundo.

Mª Asunción Balonga Figuerola dijo...

Antes que nada saludos afectuosos a Al Neri y a todos "los viperinos": pues si.
No tengo ningun pudor en reconocer que escribo para que me lean y si no fuese así sentiría una enorme frustración.
Pero no creo tener "un ego inmenso" mas bien me gusta compartir las palabras que prodigo.
Y me encantan los comentarios que a veces - lo digo siempre - mejoran el post. Ademas los agradezco infinitamente porque supone que alguien tiene la generosidad de cederte tu tiempo que es lo más valioso que tenemos.
Y Al ¡no me de estos sustos por Dios que creí que cerraba La pluma!
Perdón por no haber comentado durante una temporada pero me ha sido imposible abarcar varios frentes.
En fin, estar aquí me hace muchísima ilusión.
Un abrazo fuerte para todos
Asun

Leonardo dijo...

Ya que me lo pide Neri ...

Cuando escribía en este blog, una de mis motivaciones era que me leyesen: bien para aportar cosas o bien para tocar "la moral" del personal (casi siempre).

Lo dejé porque no me quería imponer ninguna tarea periódica que ya no me apasionaba especialmente.

Además detesto el ambiente tan empalagoso que suele inundar los blogs.

marian dijo...

El mío ya no existe, tuve mis razones para empezar con él y ahora he tenido mil razones más para dejarlo.