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| El Ministro De Guindos ha dicho: "Si un funcionario no puede volver a ser funcionario...¡Esto qué es!". No nos tomes por idiotas, Luisito. |
Si al ex Ministro de Industria, José Manuel Soria, le obligaron a dimitir de todos sus cargos por embustero (por negar su implicación en el escándalo de los Papeles de Panamá), ahora, por elemental congruencia, Rajoy, De Guindos y la Cospedal deberían hacer lo propio tras haber mentido como bellacos sobre la candidatura de Soria como director ejecutivo del Banco Mundial.
Estos tres jetas llevan toda la semana jurando que el señor Soria no ha sido nombrado para un alto cargo político, sino que simplemente ha obtenido un destino como funcionario, ofertado mediante convocatoria pública y provisto a través del procedimiento de concurso de méritos. Han insinuado que para desempeñar tal puesto es requisito pertenecer al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, al que pertenece Soria, y que el acceso al mismo es un derecho inherente a la carrera profesional de los funcionarios públicos de dicho Cuerpo.
Veamos una por una las macro mentiras que nos han intentado colar:
- Es verdad que el puesto de miembro del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial no es estrictamente un cargo de naturaleza política, sino funcionarial (son altísimos funcionarios), pero es tal su relevancia que las candidaturas deben proponerse por los gobiernos nacionales, en el caso de España por el Consejo de Ministros.
Desde un punto de vista moral e incluso simplemente estético no parece nada razonable que un señor relacionado con una red de empresas ubicadas en paraísos fiscales desempeñe un cargo de semejante responsabilidad en un organismo internacional público de carácter económico. Es algo así como poner a la zorra a cuidar del gallinero.
- Sí hubo una especie de convocatoria, pero no fue publicada en el BOE y ni siquiera en la página web corporativa del Ministerio de Economía. Solo se distribuyó a un reducido número de posibles candidatos, la mayoría funcionarios de élite de la Administración económica. Cierto que no hay ninguna norma que exija una forma concreta de publicidad de esta “convocatoria”, pues, como luego explicaré, no estamos ni ante un concurso de méritos ni ante un caso de libre designación, sino ante una propuesta discrecional de nombramiento a elevar al Banco Mundial.
- El puesto no exige necesariamente para su desempeño la condición de funcionario público ni mucho menos pertenecer al Cuerpo de Técnicos Comerciales. En la práctica la mayoría de los 25 directores ejecutivos del Banco Mundial son funcionarios de cuerpos económicos, pero no es obligatorio que sea así. De hecho, en la “convocatoria” solo se dice que “se valorará” la condición de funcionario y la experiencia en la Administración económica española.
Además, aunque fuera obligatorio ser funcionario del Subgrupo A.1 (que insisto en que no lo es), debe tenerse en cuenta que también es imprescindible pertenecer a este Subgrupo para ser nombrado Subsecretario o Director General de un Ministerio (altos cargos políticos) y a nadie le parecería normal proponer para uno de estos puestos a un individuo tan poco fiable como José Manuel Soria.
- El procedimiento selectivo no es en absoluto un concurso, como no hace más que repetir Pinocho Rajoy, que no sé cómo no se le cae la cara de vergüenza. Además, si lo fuera, el ex ministro no podría haber participado, pues lo habitual es que en las convocatorias de los concursos de plazas de funcionarios se exija estar en situación de servicio activo, y él pidió la excedencia hace casi 30 años y hasta ahora no ha solicitado su reincorporación.
- Pero es que tampoco es una libre designación. Al menos las convocatorias de puestos de funcionarios de libre designación deben publicitarse en el Boletín Oficial correspondiente, pues así lo exige la ley.
- ¿Qué es entonces? Pues se trata de una propuesta absolutamente discrecional del Consejo de Ministros, sin publicidad formal de la convocatoria, sin ningún requisito mínimo indispensable para participar y sin ningún procedimiento establecido. El nombramiento lo hace el Banco Mundial sin apartarse de la propuesta del Gobierno.
Como vemos el PP sigue haciendo méritos para que un nuevo Frente Popular tome las riendas del gobierno antes de diciembre.
Estos tres jetas llevan toda la semana jurando que el señor Soria no ha sido nombrado para un alto cargo político, sino que simplemente ha obtenido un destino como funcionario, ofertado mediante convocatoria pública y provisto a través del procedimiento de concurso de méritos. Han insinuado que para desempeñar tal puesto es requisito pertenecer al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado, al que pertenece Soria, y que el acceso al mismo es un derecho inherente a la carrera profesional de los funcionarios públicos de dicho Cuerpo.
Veamos una por una las macro mentiras que nos han intentado colar:
- Es verdad que el puesto de miembro del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial no es estrictamente un cargo de naturaleza política, sino funcionarial (son altísimos funcionarios), pero es tal su relevancia que las candidaturas deben proponerse por los gobiernos nacionales, en el caso de España por el Consejo de Ministros.
Desde un punto de vista moral e incluso simplemente estético no parece nada razonable que un señor relacionado con una red de empresas ubicadas en paraísos fiscales desempeñe un cargo de semejante responsabilidad en un organismo internacional público de carácter económico. Es algo así como poner a la zorra a cuidar del gallinero.
- Sí hubo una especie de convocatoria, pero no fue publicada en el BOE y ni siquiera en la página web corporativa del Ministerio de Economía. Solo se distribuyó a un reducido número de posibles candidatos, la mayoría funcionarios de élite de la Administración económica. Cierto que no hay ninguna norma que exija una forma concreta de publicidad de esta “convocatoria”, pues, como luego explicaré, no estamos ni ante un concurso de méritos ni ante un caso de libre designación, sino ante una propuesta discrecional de nombramiento a elevar al Banco Mundial.
- El puesto no exige necesariamente para su desempeño la condición de funcionario público ni mucho menos pertenecer al Cuerpo de Técnicos Comerciales. En la práctica la mayoría de los 25 directores ejecutivos del Banco Mundial son funcionarios de cuerpos económicos, pero no es obligatorio que sea así. De hecho, en la “convocatoria” solo se dice que “se valorará” la condición de funcionario y la experiencia en la Administración económica española.
Además, aunque fuera obligatorio ser funcionario del Subgrupo A.1 (que insisto en que no lo es), debe tenerse en cuenta que también es imprescindible pertenecer a este Subgrupo para ser nombrado Subsecretario o Director General de un Ministerio (altos cargos políticos) y a nadie le parecería normal proponer para uno de estos puestos a un individuo tan poco fiable como José Manuel Soria.
- El procedimiento selectivo no es en absoluto un concurso, como no hace más que repetir Pinocho Rajoy, que no sé cómo no se le cae la cara de vergüenza. Además, si lo fuera, el ex ministro no podría haber participado, pues lo habitual es que en las convocatorias de los concursos de plazas de funcionarios se exija estar en situación de servicio activo, y él pidió la excedencia hace casi 30 años y hasta ahora no ha solicitado su reincorporación.
- Pero es que tampoco es una libre designación. Al menos las convocatorias de puestos de funcionarios de libre designación deben publicitarse en el Boletín Oficial correspondiente, pues así lo exige la ley.
- ¿Qué es entonces? Pues se trata de una propuesta absolutamente discrecional del Consejo de Ministros, sin publicidad formal de la convocatoria, sin ningún requisito mínimo indispensable para participar y sin ningún procedimiento establecido. El nombramiento lo hace el Banco Mundial sin apartarse de la propuesta del Gobierno.
Como vemos el PP sigue haciendo méritos para que un nuevo Frente Popular tome las riendas del gobierno antes de diciembre.
















