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lunes, 18 de abril de 2016

CRITERIO PROPIO


En lo tocante a posicionamientos políticos, ideológicos y religiosos es importante esforzarse por cultivar un criterio propio.

En mi juventud me predicaron muchas veces que atrincherarme en mi propio criterio era un acto de soberbia, puesto que muchas personas más inteligentes, cultas y santas que yo ya habían estudiado esos temas que me preocupaban y dictaminado lo correcto. La prudencia aconseja –me decían– adherirse humildemente a los criterios de los más sabios, de los más virtuosos o de los que ostentan mayor autoridad, para no hacer el ridículo de creer estar inventando algo que lleva diez o veinte siglos inventado.

Esta tesis que tanto me repitieron y que solía parecerme razonable, hoy me produce cierto sarpullido. Así en abstracto no parece plantear muchas objeciones, pero en la práctica se trata de una teoría que se presta al abuso de embaucadores y manipuladores como yo mismo tuve ocasión de comprobar. Está muy bien eso de sumarse, de forma más o menos automática, a las opiniones de gente más capacitada y acreditada moralmente que nosotros, pero los problemas suelen ser tres. Primero, que no siempre es fácil estar seguros del fundamento de esa supuesta superioridad, que podría estar prefabricada o basarse en falsedades. Segundo, que la mayoría de las veces no conocemos las opiniones de esos sabios o santos sino a través de fuentes indirectas, material extractado, resumido o interpretado casi siempre, qué casualidad, por quienes nos recomiendan no tener criterio propio. Y tercero, que esa autoridad ideológica o filosófica a la que hemos secundado, parafraseado y emulado con fervor durante años podría muy bien cambiar de parecer de un día para otro, opinar de repente todo lo contrario a lo que opinaba, y dejarnos con cara de idiotas y más perdidos que un pulpo en un garaje.

Como estas situaciones yo ya las he vivido, hoy tiendo a fiarme más bien poco de los iluminados. Prefiero consultar yo mismo las fuentes que me interesan, reservarme el derecho a posicionarme o no –incluso sobre temas aparentemente meridianos– y guiarme por mi olfato, que será una actitud muy soberbia y tal, pero, visto lo visto, bastante más segura que repetir como un papagayo las ideas de un señor, por muy perfecto que alguien me diga que es. 

Ahora me viene a la cabeza un tipo que conocí en los noventa y que es fiel reflejo de esto que estoy explicando. El personaje en cuestión era, y me parece que sigue siendo, un católico exaltado. A mí me caía gordo, y no por sus convicciones, que me parecen muy bien, sino por su rigidez chirriante, su forma de hacer proselitismo y su seguridad impostada y casi ofensiva. Era muy cansino. Se pasaba el día analizando la conducta de los demás y practicando la corrección “fraterna” con un estilo punzante y deslenguado. Siempre estaba discutiendo con otros jóvenes de la parroquia o de su grupo de oración que tenían visiones más flexibles que las suyas –o simplemente distintas– sobre cualquier cuestión religiosa o moral. Su estrategia dialéctica era muy burda pero a la gente más inexperta siempre la sugestionaba. La piedra angular de todo su argumentario era el magisterio pontificio. Tenía estudios de teología y se sabía de memoria todas las encíclicas y documentos papales. Siempre zanjaba los debates con alguna cita, generalmente de Pío XI o de Juan Pablo II, que eran sus favoritos, y atacando con dureza a todo aquel que osara discrepar de su postura. “¿Acaso vas a contradecir lo que ha dicho un papa? ¿Es que no respetas las encíclicas? ¿Y tú te consideras católico?”.

Era verdad que sabía un montón y que la gente lo respetaba por ello, pero siempre se aprovechaba de su posición, de sus conocimientos, y empleaba continuas trampas dialécticas. Cuando alguien es un experto en una materia de la que casi nadie a su alrededor tiene ni idea, la tentación de manipular la información es demasiado fuerte, y él, por supuesto, siempre caía en ella. No solo citaba los textos que le interesaban obviando otras fuentes que contradecían sus opiniones personales (como hizo una vez, aún lo recuerdo, con el tema de la objeción de conciencia al servicio militar), sino que exageraba o falseaba los datos, no distinguía entre el magisterio solemne y el ordinario, y esgrimía textos pastorales que habían sido rectificados por otros posteriores que, naturalmente, se escondía en la manga. Pero para darse cuenta había que hilar muy fino y era imposible pillarle en un renuncio porque tenía respuesta para todo.

   Pero Juan Pablo II se ha pronunciado a favor de la democracia –le decían–.  ¡Mira, mira, lo pone aquí en el nuevo Catecismo!

– ¡Por favor! –vociferaba escandalizado–. El Santo Padre se está refiriendo a una democracia perfecta, ideal, verdaderamente participativa y respetuosa con la dignidad humana, y no a este engendro que padecemos ahora, con un sistema de representación viciado de raíz y unas leyes que permiten el asesinato de niños inocentes en el vientre de sus madres. ¡Cómo va a estar la Iglesia a favor de una democracia así!

Y se ponía a citar papas, encíclicas, exhortaciones y documentos conciliares que avalaban su propio concepto de democracia.

Pero los temas con los que más caña daba con diferencia eran los de índole moral y de costumbres, sobre todo los sexuales. Con una potente batería de constituciones y cartas apostólicas, pronunciamientos papales y demás elementos del Magisterio de la Iglesia, discurseaba al personal de forma incansable sin que nadie dijera ni pamplona por miedo a ver puesta en tela de juicio su Fe y su ortodoxia. Yo lo recuerdo mucho despotricando, con la cara enrojecida, contra la comunión en la mano, el amancebamiento, los noviazgos largos –fuente inagotable de tentaciones contra la pureza– y, en general, contra ciertos comportamientos de los novios, como por ejemplo cogerse del brazo por encima del codo. ¡Y no digamos sobre otras expansiones de mayor alcance o sobre los "métodos anticonceptivos artificiales"!

  Muchas de las cosas que se hacen mal es por desconocimiento –solía decir–. Pero basta leerse la Mulieris Dignitatem, la Humanae Vitae y la Familiaris Consortio para saber a qué atenerse en estas materias.

Parece ser que los divorciados vueltos a casar ya no están excomulgados
Pero la cuestión que yo me planteo en estos momentos es cómo se tiene que sentir hoy este paisano, cuya única baza argumental era la autoridad de los papas, al escuchar las declaraciones públicas de Francisco sobre los temas más variados, y, en especial, al leer su reciente exhortación apostólica, Amoris Laetitia, en la que parece instar a los pastores a huir del rigorismo a la hora de negar el sacramento de la la eucaristía a los católicos divorciados que se han vuelto a casar o conviven maritalmente.

No sé por qué pero mucho me temo que por muy confundido que se encuentre con estas insólitas novedades, no se callará ni agachará la cabeza cuando alguien le pregunte, con malicia, si ahora también va a comerse con patatas lo que diga el Papa o va a pensar por su cuenta. Me apuesto lo que sea a que ya tiene preparado un sermón explicando la diferencia –ahora sí– entre los dogmas y las opiniones de un papa a título particular, y vapuleando a la prensa por “sacar de contexto” las palabras del Pontífice. 

jueves, 26 de febrero de 2015

CANDY CRUSH


Los españoles no tenemos remedio. Nunca acertamos a cribar el trigo, a distinguir las cuestiones fundamentales de las bobadas. Nuestra tendencia, especialmente en asuntos de actualidad política, a apalancarnos en el chascarrillo, a quedarnos siempre en la anécdota y a obviar el fondo y los hechos trascendentales nos convierte en un pueblo demasiado fácil de manipular. La polémica protagonizada anteayer por la diputada Celia Villalobos es un ejemplo muy ilustrativo.

No se trata solo de que llevemos décadas viendo fotos de los parlamentarios sesteando en sus escaños como gorrinos y nunca nadie haya puesto el grito en el cielo. A mí lo que más me irrita es que siendo la trayectoria y el historial políticos de Celia Villalobos tan deplorables, la gente solo se cabree por su gesto de jugar con la tablet en mitad del Debate sobre el Estado de la Nación.

La actual Vicepresidenta del Congreso de los Diputados, ex Ministra de Sanidad y ex alcaldesa de Málaga es la típica trepa inmoral de la cochiquera política española. Exaltada comunista en los años 70, no tuvo ningún inconveniente en pasarse a las filas de Fraga Iribarne en 1985 para desembarcar en el ayuntamiento de la capital malagueña. A pesar de ello siempre ha mantenido con firmeza sus depravadas posiciones desde la llamada ala izquierdista del PP. Así, es famosa por su apoyo incondicional a la carnicería abortista y al reconocimiento pleno de derechos a las uniones homosexuales. Durante el mandato de Aznar se ausentó de un pleno para no votar en contra de la ampliación del aborto y el año pasado rechazó, por considerarla retrógrada, la reforma de Gallardón. Hace pocos días declaraba públicamente que "lo que no caben en mi partido es personas que dicen no al aborto".

Por otra parte, Celia Villalobos es la responsable directa de uno de los hitos más penosos de la vereda desbordada de boñigas que es la democracia española; ella lideró la transferencia de las competencias sanitarias a las comunidades autónomas entre 2000 y 2001, convirtiendo nuestro sistema de salud pública en un batiburrillo de despilfarros y desigualdades.

La feminista benalmadense es además una embustera, una frívola y una inmoral en su vida pública, como lo demostró el día en que, recién elegida eurodiputada, se quitó años y se inventó una licenciatura en su ficha biográfica. Su falta de sensibilidad se ha plasmado en numerosas declaraciones y controversias, destacando aquella ocasión en que durante una mesa del Congreso se refirió a los trabajadores con discapacidad intelectual como “los tontitos”.

Por si su currículum no fuera suficientemente abochornante, hace ocho años la Villalobos participó como monologuista estrella en el programa de la Sexta El club de Flo, anticipándonos ya su condición de payasa consagrada.

Visto lo visto, el que trastee con el Candy Crush, jugando al tres en raya con caramelitos de colores, durante una sesión fundamental de la cámara baja me parece el más leve de sus deslices. Quizá no es más que la constatación de que los políticos se aburren hasta de sí mismos y de que el debate anual de política general es una opereta tan trufada de tópicos, perifollos dialécticos y embustes que no merece ni la atención de la vicepresidenta del chiringuito.

Al menos podría haber recordado el célebre refrán sobre la virtud de la mujer del César y haberse dado cuenta de que hace feo que una señora elegida en las urnas para defender y representar al pueblo se dedique a rascarse el chumino mientras se discuten en las Cortes Generales los más graves problemas de la nación. También se podía haber percatado la muy imbécil de que el hemiciclo está lleno de fotógrafos con unos teleobjetivos de aúpa. 

viernes, 10 de octubre de 2014

0% DE ANTIABORTISTAS

A Rajoy el cabreo de la minoría Provida no le hace ni cosquillas


Según una reciente encuesta del CIS, los tres temas que más preocupan a los españoles son el paro (75,3%), la corrupción y el fraude (42,7%), y la economía (28,8%).

La ley del aborto, según este sondeo, inquieta ni más ni menos que al 0% de nuestros compatriotas. 

El estudio del CIS se hizo en la primera semana de septiembre, antes de que el Presidente del Gobierno anunciara la retirada del proyecto de ley de Gallardón.

A ver si nos enteramos de una vez de que Rajoy no es ningún idiota y si ha dado marcha atrás con la reforma del aborto es porque está seguro al cien por cien de que la práctica totalidad de sus votantes tiene una postura flexible con este asunto o se la trae al pairo (que no sé qué es peor).

Mariano no va a sufrir castigo electoral alguno por haber renunciado a la ley de los dos supuestos. El electorado del PP es abortista o, mejor dicho, no es antiabortista.  

Hoy la derecha es como el resto de la sociedad española, a la que no quita el sueño la matanza de niños inocentes en el vientre de sus madres, a excepción de cuatro providas del Opus y de dos o tres exaltados como yo.

La semana pasada me contó un amigo que su madre, católica a machamartillo y votante pepera desde la Transición, le había asegurado que en las elecciones de 2015 iba a cambiar su voto por lo del aborto. Y añadía mi amigo: “Neri, yo eso, igual que Santo Tomás, hasta que no lo vea no lo creo”.

Yo pienso igual. Ni un puñetero derechista va a alterar sus costumbres de sufragio por ninguna cuestión relacionada con la interrupción del embarazo y menos teniendo en cuenta las patéticas alternativas existentes y la amenaza del coletas por la izquierda.


Más sobre el aborto en La pluma viperina: Notas rápidas sobre el aborto

jueves, 14 de marzo de 2013

CHE, UN PAPA ARGENTINO, ¿VISTE?


Que su Eminencia el cardenal Jorge Bergoglio no obtuviera ni un solo voto, es una prueba más de que los lectores de La pluma viperina no se tomaron nada en serio nuestra encuesta sobre los papables.

Aunque admito que sabía muy poco sobre este candidato, la impresión que me han dado sus primeras palabras como Pontífice y la información que he ido leyendo entre ayer y hoy me producen, la verdad, excelentes vibraciones. Aparte de la ilusión que me hace, como alumno de la Compañía, que un jesuita obtenga –por primera vez- el báculo papal, no puedo ocultar mi satisfacción por el hecho de que Francisco I no se encuentre pre-encasillado ni en el ala “conservadora” ni en la “progresista”, un claro indicio de su equilibrio y buen criterio. También me ilusionan su innegable sesgo social, y los gestos de solidaridad y humildad que ha tenido con los pobres durante su etapa como Primado de Argentina, llegando a besar los pies a unos enfermos de sida durante una visita a un centro clínico.

Otro punto a su favor fue su actitud en los años 70 y 80 del pasado siglo, durante el Proceso de Reorganización Nacional argentino (liderado, entre otros, por el elocuente Teniente General Videla), cuando tuvo que hacer auténticos encajes de bolillos y hasta juegos malabares para salvar su independencia y no politizarse, estando como estaba, en su papel de Provincial de los jesuitas, entre la espada de los videlistas, no demasiado escrupulosos al parecer con los derechos humanos, y la pared de los teólogos de la liberación de su orden, marxistas y a menudo proterroristas.

Huelga decir igualmente que despierta mi máxima simpatía su coraje al enfrentarse sin rodeos al gobierno de la Kirchner durante la tramitación en 2010 del proyecto de Ley de Matrimonio entre Personas del Mismo Sexo, al que calificó con gran acierto como “movida del diablo”.

Por último, me encanta que por fin haya un Papa hispano y sobre todo de Argentina, país al que tengo mucho cariño y que me encantaría conocer. Sin embargo –por qué negarlo- que el vicario de Cristo sea bonaerense tiene diferentes lecturas tanto positivas como negativas.

De todos es sabido que los nativos de este bello país sudamericano llevan en la sangre una verborrea tan vertiginosa como agobiante, y poseen una destreza innata para hablar durante horas y horas sin llegar a decir nada concreto, lo que les convierte en profesionales altamente cualificados en el área comercial o en el de la psicología, la pedagogía o la política.

Evidentemente, estas habilidades pueden resultar muy útiles en algunos casos, como por ejemplo en la labor evangelizadora que emprenda Francisco I o en su lucha contra las legislaciones inmorales. Es decir, que por no soportar a un argentino pegando la toquilla, por no tragarse entera una de sus peroratas, yo entiendo que hasta Joaquín Sabina sería capaz de convertirse en católico de misa y comunión diaria, lo que supone una ventaja indudable para la expansión de la Fe, aunque sea por puro agotamiento. Lo mismo cabe esperar, ya digo, de su acción política; salvo Cristina Kirchner, que, al ser plateña, ya está acostumbrada, admitamos que cualquier primer ministro normal casi preferiría reimplantar la Santa Inquisición a tragarse una reprimenda de tres cuartos de hora de un argentino. Ello abre una puerta a la esperanza de que la mayoría de estados occidentales se apresuren a derogar sus normativas flexibles con el aborto, con las uniones “matrimoniales” de gays y lesbianas, o con los métodos anticonceptivos cuestionados por la Iglesia, ante el temor de que Bergoglio pueda dedicar al asunto una larga homilía o un inflamado discurso.

La lectura negativa sería el riesgo de que durante los viajes pastorales, concentraciones católicas, misas multitudinarias o jornadas mundiales de la juventud, la gente se quede torrada tras escucharle más de diez minutos predicando, como es típico con las alocuciones de cualquier argentino.

Chistes aparte, los creyentes de todo el Planeta recibimos con mucha alegría al nuevo Papa Francisco, que promete ser la voz de los pobres en este mundo materialista y deshumanizado.

viernes, 14 de diciembre de 2012

MERCENARIOS

¿Debe un ginecólogo provida practicar interrupciones del embarazo si le asignan esta tarea en el hospital público donde trabaja? ¿Debe un católico riguroso, gerente de una empresa, suministrar material a una fábrica de preservativos? ¿Debe un sargento participar en una guerra que considera injusta si le destinan a ese conflicto? ¿Debe un policía nacional disolver a porrazos o a pelotazos de goma una manifestación con la que está totalmente a favor? ¿Debe un patriota español trabajar en la Administración de un gobierno autonómico nacionalista? ¿Debe una persona ejercer como funcionario público, y aplicar leyes y ejecutar políticas con las que está en profundo desacuerdo? ¿Debe un activista en contra de la explotación laboral aceptar un empleo en una compañía que haga currar doce horas diarias a niños del Tercer Mundo? ¿Debe un periodista escribir en un medio de comunicación que difunda contenidos o publicidad contrarios a sus más íntimos valores? ¿Debe un vegetariano trabajar de contable en una empresa de productos cárnicos? ¿Debe una persona honrada ser comercial de un producto o servicio del que conoce su baja calidad o sabe que es una estafa? ¿Debe un empleado público aceptar un cargo de asesor de un equipo de gobierno con cuya ideología no comulga? ¿Debe un profesor al que repugna el vigente sistema educativo dar clase en un instituto?

¿Es necesario creer firmemente en el trabajo que desempeñamos para no ser unas vulgares putillas?

¿Cuál es el límite entre los lógicos desacuerdos que uno pueda tener con la empresa donde trabaja y ser un auténtico mercenario sin dignidad, vendido por un plato de lentejas (o por un sueldazo), haciendo lo contrario a lo que se piensa?

¿Dónde está la frontera? ¿Hasta dónde se puede tragar realizando funciones o prestando servicios que nos parecen engañosos, inmorales o, de cualquier modo, incompatibles con nuestros principios?

¿Es ético firmar un contrato de trabajo que nos repatea por todo lo expuesto si necesitamos el dinero para mantener a nuestra familia o, por el contrario, debemos preferir pasar apuros antes que claudicar y vendernos?

¿Os sentís todos coherentes trabajando en lo que trabajáis? ¿Creéis en lo que hacéis?

domingo, 15 de julio de 2012

PREFERÍA A ZP


Me he propuesto no quemarme demasiado con temas que no puedo solucionar con solo quejarme en los pasillos, sobre todo ahora que ante mí se abre un horizonte nuevo y esperanzador. Toda la vida he estado convencido de que el sistema liberal patitocrático, mal llamado democracia, es una absoluta estafa que únicamente convence a tontos, ilusos, incautos y fanáticos sectarios que siempre apoyarán a su gurú independientemente de lo que diga o haga: «¿Cómo no va estar bien hecho? ¡Si son de mi partido!»

Muchos de estos incautos, que hace ocho meses se echaron en manos de Mariano Rajoy y de Soraya Sáenz de Santamaría con el convencimiento ciego de que estos personajes serían capaces de arreglar los desmanes esquizofrénicos de ZP, aún siguen sin darse cuenta de su error y lo apoyan en tertulias televisivas, periódicos y tascas, demostrando que son unos auténticos burros incapaces de darse cuenta que lo mismo da el arsénico sociata que el cianuro pepero.

Os está creciendo la nariz
Algunos, y se dicen demócratas, utilizan como argumento que las urnas otorgan un cheque en blanco al gobernante para que haga lo que crea conveniente en sus cuatro años de legislatura. Otros echan la culpa de todo a los delirios de zapateriles cuando los peperos se hartaron a predicar que la situación en España era mucho peor de lo que reconocía el (des)Gobierno de entonces. ¿Acaso Mariano y Soraya no sabían en el berenjenal donde se iban a meter? 

El caso es que recuerdo una serie de asuntos que criticaron en su día y prometieron no hacer como abaratar el despido, bajar el sueldo a los funcionarios, desmantelar la sanidad gratuita, aumentar los impuestos y las tasas, cobrar hasta por orinar...

Y otra serie de promesas que ya han olvidado como ilegalizar los partidos etarras, derogar el mal llamado matrimonio homosexual y la ley del aborto y terminar con la mal llamada Ley de Memoria Histórica.

Peperos contra el marimonio. Serán mariconazos.
Y, en resumidas cuentas, tras siete meses, me toca seguir aguantando a una fea asquerosa y marisabidilla de vicepresidentE del Gobierno, a ministros gilipollas pero menos graciosos y payasetes que los sociatas, a Carrillo con su honoris causa y estatuas de La Pasionaria. Sé que la bajada de mi sueldo y el aumento de impuestos a las familias seguirá sirviendo para financiar a la ETA y que los españoles ni siquiera podrán morirse de hambre con la tranquilidad de que a dos admiradores de Ricky Martin o a dos camioneras de pelo en pecho se les antoje adoptar a sus hijos...


Y, lo más grave de todo, que justifica cualquier acción contudente: cientos de niños, cada día, siguen siendo asesinados en el vientre de sus madres.

El que tras cuatro años de mayoría absoluta amplió la ley del aborto
 con la legalización de las píldoras abortivas y la nueva fecundación artificial



sábado, 19 de noviembre de 2011

YO NO VOTO



Porque no me gusta participar en competiciones, supuestamente deportivas, donde las normas estén viciadas, el árbitro esté comprado y el contrario sea un niño rico y un guarro. No sería capaz de terminar ni el primer tiempo sin partir la cara al adversario, al árbitro y al propio público.


Porque, a pesar de lo que crean los cortitos, el hacer uso de un derecho no me otorga otro: quejarme y protestar. Lo que me otorga el derecho a patalear es ser un ciudadano honrado y de orden, que trabaja a diario, que paga sus impuestos y que acata unas leyes -no todas- que no comparte y que considera de origen ilegítimo. Y que, a pesar de ello, ha jurado ofrecer a España hasta la última gota de su sangre.


Porque no creo que de la diversidad de opiniones surja la verdad.


Porque niego que la mayoría, la masa iletrada, corrupta y corruptible, nunca se equivoque.


Porque de la suma de los egoísmos individuales nunca podrá nacer el Bien Común.


Porque me niego a creer que un violador y asesino de niñas tenga el mismo de derecho que yo a decidir el destino de mi nación.


Porque me niego a dar mi apoyo a miembro de secta alguna para que, durante cuatro años, haga y deshaga a su antojo sin que se le puedan pedir responsabilidades.


Porque no creo que Todo se pueda decidir introduciendo un papelito en una caja de metacrilato.


Porque no me gusta que me obliguen a decidir entre arsénico o cianuro.


Porque más de cien mil no nacidos, asesinados cada año en el vientre materno, se merecen una respuesta más contundente y eficaz.


Porque las farsas me repatean.


Porque las papeletas electorales deberían ser impresas en papel más suave y absorbente.


Porque me parece antiestético.

Porque me repugna pasar por la calle y escuchar a la maruja o al juanlanas de turno exclamar agilipolladamente: «Vengo de cumplir con mi deber democrático».

Porque me parece poco varonil.







De Rojo y Negro. Carlos Arévalo - 1942.

lunes, 8 de noviembre de 2010

UN PASEO POR OTROS BLOGS (8): EL ABORTO


En los blogs siempre valoro tres cosas, y no por este orden: entretenimiento (reírme o divertirme), información (aprender cosas que no sabía) y personalidad del autor (hay blogueros fascinantes aunque no digan nada especial. Solo por la forma de decirlo).

Intuyo que casi todos los que visitan blogs buscan algo así.

Yo puedo entender que el autor de un blog tenga sus obsesiones, su "línea editorial" o que tienda a repetirse con algunos temas. Yo soy el primero que lo hago, así que ni me extraña ni me quejo. Lo que pasa es que muchos blogueros, aunque siempre estén dando vueltas a lo mismo, tienen la habilidad de ofrecer enfoques y matices diferentes para no aburrir jamás. Otros, por desgracia, no.

Un típico blogger coñazo que últimamente estoy sufriendo bastante y que me ha llevado, en algunos casos, a dejar de visitar sus bitácoras, es aquel con un acusado perfil católico que no hace más que dar la coña con el aborto.

En La pluma hemos expresado varias veces (8 posts de casi 500), con absoluta claridad, nuestro rechazo frontal a la legislación abortista española y nuestra honda preocupación por esta tragedia cotidiana. Casi todas nuestras opiniones han coincidido con noticias de actualidad y han intentado abordar diferentes aspectos del problema.

Pero hay un tipo de kamikaze antiabortista, con muy loables ideas y sentimientos, que no deja de insistir sobre el particular. En el 70% de sus entradas despotrica una y otra vez, emitiendo toda clase de bufidos, contra este crimen abominable. Cuelga fotos de políticos proabortistas con vehementes leyendas al margen o en el pie. Pone imágenes de embriones o fetos despedazados, haciéndote pensar dos veces clickear en su web. Repite sin cesar, como un lorito bonito, los mismos argumentos con los que estoy muy de acuerdo pero ya me los sé, so plasta. Nunca ofrece ningún punto de vista novedoso o atractivo que incite a la reflexión. Jamás de los jamases se pregunta por qué prácticamente toda la sociedad española tiene una postura flexible hacia el aborto (¡y no solo los socialistas, cojones!).

En fin, que estos blogueros tienen sin duda el Cielo asegurado y ya nos hemos dado cuenta de que están muy en contra del aborto. Pero sus blogs son insoportables, soporíferos, una gran coñada. Y lo triste es que a veces se trata de tíos -o tías- con ingenio y con mucho que contar, tal como han demostrado en el pasado, pero debe de ser que les ha dado un tic, o que se aburren o que se les ha acabado la inspiranción, e igual que yo pongo un Releyendo El padrino cuando no se me ocurre nada, ellos, hala, a pegarnos la toquilla con el aborto. Al menos yo lo hago una vez al mes y cada vez pongo un pasaje y un comentario distinto de la novela.

Aunque he de reconocer que nunca me he llevado muy bien con los provida (por razones de estrategia, de tono y de "vinculación") y que incluso me ha parecido bien cuando alguno se ha llevado un capón, yo también he tenido un etapa muy militante con el tema aborto y ni siquiera entonces daba tanto la murga ni escribía siempre de lo mismo. Tal vez sea el problema más grave de España, pero también se puede hablar de otros, ¿no? Más que nada por no dormir al personal que entra en tu blog. Más que nada porque los blogs tienen que ser amenos.

PD: Y que no se me dé por aludido quien no debe...

martes, 31 de agosto de 2010

SARKOZY Y LOS GITANOS RUMANOS


Por razones humanitarias, no me considero una persona particularmente estricta con el tema de la inmigración. Creo que hay mil amenazas más graves para nuestra identidad cultural que los extranjeros necesitados. Opino que España precisa de inmigrantes para sacar adelante su economía. Y creo que una política de cerrazón a cal y canto con este tema contradice los valores de solidaridad del cristianismo.

No obstante yo siempre hablo de cuatro límites en materia de inmigración:

1. Equilibrio poblacional. Si en un sitio no cabe más gente o no hay trabajo para más gente, no tiene sentido la llegada de inmigrantes.

2. Respeto a la dignidad humana. La llegada masiva a España de inmigrantes irregulares y sin contrato de trabajo previamente formalizado favorece el esclavismo de los extranjeros y empeora a la larga las condiciones laborales de los españoles, por no hablar del enriquecimiento injusto de unos cuantos empresarios hijos de puta.

3. Es necesario favorecer medidas otorgando prioridad a extranjeros de determinados países cuya capacidad de adaptación es mucho mayor, y a aquellos con los que compartimos nuestra historia, nuestra sangre y un amplio acervo cultural.

4. No puede consentirse de ningún modo que los inmigrantes vengan a delinquir o a aprovecharse del trabajo de los demás.

La semana pasada nos hemos enterado de que casi cien rumanos gitanos que residían en Francia, en campamentos clandestinos como inmigrantes ilegales, se han "acogido" al programa de retorno "voluntario" promovido por el gobierno galo. Este programa consiste en ofrecer a los inmigrantes irregulares el regreso a sus países a cambio de un billete de avión y de 300 euros por adulto y 100 euros por niño. En menos de un mes abandonarán Francia más de mil rumanos mediante este procedimiento.


A la vista de la noticia, uno se pregunta si sería conveniente adoptar una medida similar en nuestro país.

En lo tocante al cuarto límite del que hablaba creo que cualquiera que lea la sección de sucesos de cualquier periódico de nuestra región se habrá percatado que desde hace varios años una mayoría importante (yo diría que al menos el 60%) de los detenidos por la comisión de robos, asaltos, violaciones y otros crímenes diversos es de raza gitana y nacionalidad rumana (las dos cosas al mismo tiempo).

Deducir de este hecho innegable que todos los gitanos rumanos afincados en Castilla y León son unos delincuentes me parecería gravemente injusto, pero no creo serlo si afirmo que uno de los principales peligros para nuestra seguridad, nuestra integridad física y nuestro patrimonio lo constituyen sin lugar a dudas algunos miembros de este colectivo.

En mi opinión, cualquier inmigrante legal o ilegal que cometa un delito (dependiendo de su entidad, del número de detenciones, etc) o que represente un riesgo grave, concreto y debidamente ponderado contra la seguridad interna o contra las leyes y costumbres españolas (por negarse a cumplirlas y por atacarlas respectivamente) debe ser inmediatamente expulsado de España, una vez que haya cumplido en nuestro suelo nacional la pena correspondiente al delito que en su caso hubiera cometido.


Es bien simple. Me da exactamente igual que el inmigrante delincuente sea gitano, rumano, nicaragüense, marroquí o croata. Atentar contra la convivencia en España debe ser inmediatamente sancionado con la expulsión incondicional.


Sin embargo, el problema de la medida de Sarkozy es triple:


De un lado vemos que en Francia hay un programa de incentivación al retorno dudosamente moral. Si alguno de los rumanos de los que hablamos ha cometido alguna ilegalidad, como por ejemplo montar campamentos insalubres o que sean focos de delincuencia, debe recibir una patada en el culo lo antes posible sin derecho a indemnización alguna. Pero si hay algún gitano rumano que esté trabajando honradamente y no cause problemas, aunque en este momento no tenga papeles, no me parece de recibo "invitarle" a largarse si pueden contemplarse otras soluciones.


Además habría que estudiar (yo lo desconozco) si este tipo de medidas se dirigen exclusivamente a un colectivo concreto o bien se aplican a cualquier inmigrante de cualquier origen nacional o étnico que se encuentre en una situación similar a la de los gitanos rumanos. Ya digo que las medidas de expulsión deberían aplicarse de forma individual y en ningún caso estar dirigidas a grupos o razas concretas. Todos sabemos que hay culturas y nacionalidades con mucho mayor riesgo de causar problemas, pero deben evitarse medidas colectivas para no incurrir en injusticias intolerables.


Finalmente me permito dudar de la fe del centrista y liberal Sarkozy en este tipo de acciones. En mi opinión, este sujeto, que cuenta con mis máximas antipatías políticas y personales, se está viendo obligado a hacer un poco el facha para contener la huida de sus votos hacia la extrema derecha (Frente Nacional) en futuras elecciones. Toda vez que la formación política de Nicolás forma parte del Partido Popular europeo y que todos estos pájaros son iguales, podemos hacer una lectura muy semejante de las promesas de Rajoy sobre la derogación de la última Ley del aborto. Mucho cuidado con esta gentuza, capaz de vender a su madre o de hacer las piruetas ideológicas más insospechadas con tal de seguir mamando de la teta.

lunes, 5 de julio de 2010

HOY ENTRA EN VIGOR LA NUEVA LEY DEL ABORTO

Y mientras se amplían las posibilidades, siempre vomitivas, de cometer el mayor crimen que un ser humano pueda llevar a cabo -matar a sus propios hijos cuando éstos ni siquiera hayan nacido- nosotros, quienes teníamos la posiblidad de impedirlo aunque fuera apelando al último de los medios, nos hemos quedado de brazos cruzados.

Es cierto que alg
unos han organizado manifestaciones y campañas, con cuyas formas podemos estar más o menos de acuerdo, e incluso, cándidamente, han acudido a los tribunales de un estado asesino y tiránico. Como si un estado deslegitimado totalmente veinticinco años atrás fuera a poner límites a su propia iniquidad. Como si para detener un asesinato masivo se pudiera acudir a Baal para solicitar piedad y justicia. Para ellos mi admiración aunque sea en su ingenuidad; pero los esfuerzos de todas estas personas sólo han servido para demostrar que frente al mal en estado puro, algunas veces vestido de estupidez y otras de hipocresía, pero siempre adornado por la mentira, el debate no sirve. Discutir sobre lo evidente sólo vale para engrandecer al estúpido y permitir al bellaco cubrirse con una capa de falsa rectitud. Pues como dijo aquel filósofo sefardita, lo absurdo no merece ser rebatido.

A diferencia de los hijos de la gran puta que han apoyado y aplaudido esta ley, tengo millones de argumentos para demostrar la honra de mi santa madre pero entrar a debatirla constituye un insulto por sí mismo. Y de la misma manera, no se me ocurrirá avivar, en esta entrada, ning
ún debate sobre la bondad o maldad que pueda albergar matar a un inocente.

Una ley quimérica, que ha permitido asesinar a más de cien mil seres humanos cada año en España, no podía detener su crecimiento. Lo que se alimenta con sangre de inocentes no puede, como si de un monstruo mitológico se tratara, dejar de agrandarse y, en unos años, veremos cómo el aborto se convierte en algo prácticamente obligatorio. Sólo hay una solución, seccionar de raíz la cabeza del Leviatán.

Y mientras espero que otro lo haga, mi vida continuará igual que hasta hoy, mirando hacia otro lado. Y, algún día, tendré que rendir cuentas.

miércoles, 20 de mayo de 2009

HISTORIAS DE LA PUTA PÍLDORA

Para mí, la polémica decisión de la Trini y de la Bibi de que la píldora del día después la puedan comprar hasta las crías igual que pillan chuches en el quiosco de la esquina, es un episodio más en la lista de recuerdos tristes y cutres que guardo sobre la pastillita esa que llaman tan finamente “postcoital”.

I- Hice la mili tarde, a los veintiséis, en un Regimiento de Caballería. Era el veterano de un grupo integrado por chavalines de pueblos recónditos de la Región, casi todos con la testosterona más disparada de la cuenta. Roberto era de los más jóvenes, vivía en un pueblo chiquitín de Zamora y curraba en una explotación porcina. Nos hicimos amiguetes en las segundas maniobras, que me tocó compartir tienda biplaza con él. Era un tío espontáneo, muy buena gente, y lo que más le gustaba, aparte de "chivarse" a la novia, era escuchar por las noches el programa de Lorena Berdún. Una vez acomodados en el saco de dormir, después de todo el día danzando con los dichosos TOA´s, sintonizaba Los 40 en un pequeño transistor y nos lo pasábamos de miedo con las consultas sexuales de los oyentes, que yo siempre he pensado que eran amañadas porque no se puede ser tan gilipollas. Aunque sin duda lo más gracioso eran los comentarios del propio Roberto, y no sólo sus continuas procacidades sobre la “voz cachonda” de la presentadora, sino mayormente sus dos frases favoritas mientras oía los consejos eróticos de la radio, que transcribo con exactitud:

- “Joder, otra vez con la puta regla. ¡Es que siempre es lo mismo! Tenían que hacer un día un especial sobre la regla y luego ya dejar de tocar los huevos con eso”.


- “¡No me jodas, el preservativo! Vamos, que mucho dicen, pero no hay color entre chivar con y sin condón. Es que no da el mismo gusto ni de lejos!

Roberto tenía una novia en un pueblo cercano al suyo. Decían que era medio gitana. Yo a veces le preguntaba por ella, que qué hacían allí en el pueblo, que por dónde salían, etc. Por hablar de algo. Él me contaba que casi no se veían, que sólo los sábados un rato, “para chivar, ¿sabes?”. Por lo visto cada sábado quedaba con los colegas a emborracharse y luego, hacia las cinco o así, se mandaban un mensaje de móvil, la recogía en la plaza y se iban con el coche al pinar. Yo pensaba que eso no era una novia, pero él siempre la llamaba así.

Un domingo por la mañana, un mes después de las maniobras, me llamó al móvil desesperado.

- Al Neri, tío, que la he cagao. Me tienes que hacer un favor de la ostia.

- Dime, Roberto, ¿qué te pasa?

- Pues joder, que el sábado se me fue la olla con la niña y no salí a tiempo, ¿sabes?

- Ya – yo no sabía por qué me contaba aquello.

- Pues eso, tío, que la da palo ir al centro de salud a por la pastilla, porque conocen a todo el mundo de los pueblos de aquí, ¿sabes?

- Bueno, ¿y a mí… para qué me llamas?

- Hombre, joder, que me harías el favor de mi vida si vas tú al Clínico con tu novia, decís que se os ha roto y eso, y nos la consigues, y quedamos por la tarde donde sea… ¡Por favor macho!, ¡qué andamos acojonaos!

Le mandé a tomar por culo. El lunes seguía con la copla y les llevó al Hospital Provincial otro compañero a él y a su “novia”, a la que tuvieron que ir a buscar al pueblo, porque Roberto no traía el coche al cuartel. Habían pasado más de 24 horas, pero parece que les daba igual.

Otro lunes justo antes de licenciarnos, me quedé helado al pasar por los talleres y oírle de nuevo convenciendo a no sé quién para que le consiguiera la postcoital. Se ve que le gustaban las emociones fuertes.



II- Fernando no se llama Fernando, pero al ser un amigo cercano, que igual hasta nos lee, he preferido cambiarle el nombre. Fernando me cae muy bien, aunque es un golfo sin remedio, un mujeriego irredimible que –según dice- lo lleva en los genes, así que sólo es una pobre víctima de sus impulsos, ya se sabe. Ni siquiera ha conseguido aplacacar su fogosidad un acontecimiento que, en buena lógica, debería haberlo hecho. Él sabrá.

Fernando una vez impartió un curso aquí en nuestra ciudad sobre un tema relacionado con su bonita profesión, y después, en una cena que dieron los organizadores, se le sentó al lado una zagala flacucha con los ojos tristes que hablaba muy poco pero tenía un mirar felino y una sonrisa capaz de hacer zozobrar a muchos hombres y a Fernando desde luego. Tras una deliciosa conversación, casi monopolizada por la labia de mi amigo, y una mezcla explosiva de copas, miraditas y estratégicos achuchones en el hombro y cogidas de mano, la improvisada pareja se desgajó del grupo. Ella casi no decía ni Pamplona; sólo se reía y se dejaba hacer.

Al final, la cría –porque era una cría- se quiso ir a casa porque “estaba reventada” y Fernando la acompañó hasta el barrio de La Rondilla y se metió en el portal con ella. La mudita se le echó encima, como una tigresa, pero sin abrir la boca. Le empujó contra la pared, junto al ascensor, y comenzó a actuar como si nada en el mundo le diera vergüenza.

- ¿Te apetece?- habló al fin.

Fernando, que es un hombre fogoso pero prudente en cierto modo, le sugirió entre beso y beso, mientras exploraba cada rincón de su anatomía, que podía ser buena idea subir al piso, ya que la chavala no vivía con sus padres, sino con varias compañeras de Facultad con las que, al parecer, tenía muy buen rollito en trances similares. Pero ella se negó, explicando jadeante y sin interrumpir los magreos, que sus amigas estaban todas despiertas preparando un examen final para el día siguiente y no le apetecía dar explicaciones ni que la vieran. “No me extraña”, se dijo Fernando pensando en la diferencia de edad.

Cuando la muchacha dio muestras de querer pasar a mayores muy mayores, cuando la situación ya era insostenible y estaban los dos más calientes que el palo de un churrero, el bueno de Fernando balbució medio descompuesto:

- Oye, que no tengo nada…

Y ella, sin mirarle a los ojos, con la voz ronca de la excitación y como pronunciando un viejo ritual aprendido de memoria, le animó:

- Da igual, tío, de verdad, luego me acompañas a la Residencia y pedimos la píldora, ¿vale?

Cuando Fernando me contó la experiencia insistió en que jamás le había pasado algo tan sórdido y penoso y que por supuesto en toda su vida había sufrido un gatillazo como aquél.

lunes, 6 de abril de 2009

NOTAS RÁPIDAS SOBRE EL ABORTO

Sobre el tema de la próxima ampliación del aborto, que en tantos blogs y medios católicos se ha tratado, yo sólo quiero esbozar las siguientes notas breves:

1- El aborto es un crimen terrible que debería ser castigado con severidad.

2- Sin ninguna duda, la mayoría de los españoles tiene hoy en día una postura favorable o flexible con el aborto. La crítica sin resquicios a cualquier modalidad de aborto sólo proviene de sectores católicos ultraminoritarios.

3- El Partido Popular es un partido abiertamente abortista y jamás moverá un dedo para que en España se deje de abortar. No representa de ningún modo a los católicos españoles.

4- El “antiabortismo” se ha convertido en un instrumento político de la oposición. Les intereresa que las manifestaciones contra el aborto sean multitudinarias para que sirvan de indicador del descontento con ZP, pero yo tengo el convencimiento de que una parte importantísima de quienes participan en estas movilizaciones no alberga sentimientos antiabortistas sinceros, o al menos, en muchos casos, sólo se opone a la Ley de plazos.

5- Las manifestaciones no servirán jamás para frenar la iniciativa legislativa de ampliación mientras se mantengan las ya citadas circunstancias. Da igual cuántas se hagan y lo multitudinarias que sean. Además el ambiente alegre y hasta festivo de las mismas es incompatible con el drama del asesinato de miles de niños en el vientre de sus madres.

6- Mientras tengamos un modelo político que permita que una cuestión como la vida humana pueda ser objeto de debate, consenso o votación, siempre habrá aborto legal, pues existen numerosos intereses sociales y económicos que “aconsejan” su despenalización.

7- Hoy es imposible que un grupo político que defienda la persecución integral del aborto obtenga ninguna cota de poder a través de los cauces previstos en la Constitución.

… Y no tengo nada más que añadir.

viernes, 31 de octubre de 2008

LA COHERENCIA DEL PSOE

Al PSOE le podremos acusar de demagogo, de inmoral, de ultraizquierdista, de manipulador, de enemigo de España, de criminal o de progre, pero difícilmente podremos reprochar a este partido actitudes esencialmente incoherentes.

Es más, a mí me parece que los afiliados al PSOE tienen que sentirse muy orgullosos de su militancia política, pues, nos guste o no, ZP está llevando a buen puerto los ideales de cualquier hombre de izquierdas de nuestro tiempo. Hasta ahora, el señor del talante ha casado a las parejas de “gays y lesbianas”; se ha vengado de Franco en nombre de todos los rojos de España con su Ley de Memoria Histórica; ha impuesto la paridad de género en las elecciones; ha convertido la violencia doméstica en prioridad nacional; ha potenciado la “alianza de civilizaciones” y ha tendido su manga ancha a todos los inmigrantes; ha dialogado hasta la extenuación para solucionar el “conflicto vasco”; a nivel internacional, ha dado la espalda al capitalismo y ha acercado posturas con regímenes alternativos de Hispanoamérica. Por si fuera poco, cuando culminen estas dos legislaturas tenebrosas, nos habrá “regalado” el derecho al aborto libre y a “morir con dignidad”. Nadie puede discutir que todos estos logros satisfacen plenamente las viejas reivindicaciones ideológicas de la progresía más cañera.

Por el contrario, los niveles de desideologización y la actitud vergonzante del PP difícilmente satisfacen nada ni a nadie. La semana pasada, en el Congreso Regional de este partido en Castilla y León, el Presidente Herrera aseguró que el PP es “reformista, moderado y de centro” y que es “un partido de cercanía, próximo e integrador, en el que nadie sobra (…), abierto al mundo, orgulloso y sin complejos”. Esto es lo mismo que no decir nada. Nada de ideas. Nada de principios. Nada de valores.
Nada de alternativas valientes a los desaguisados sociatas. Los “centrismos”, “reformismos” y demás soplapolleces son los comodines políticos de hoy en día, el arlequín en la baraja de quien juega a sumar votos y cargos olvidándose de sus convicciones. Esas mismas palabras mágicas le podrían valer a cualquier formación política moderna de cualquier signo.

Con este bagaje “doctrinal”, con este entusiasmo, ¿a quién quieren ilusionar los peperos?. ¿Cómo pretenden levantar pasiones preocupándose más de su imagen aséptica de centristas que de borrar las huellas terribles de sus supuestos adversarios? Todos sabemos que el PP en el poder jamás se replantearía lo de las bodas entre invertidos, ni derogaría de Ley de Memoria (precisamente un insulto a la memoria de media España), ni frenaría de ningún modo los atentados contra la bioética que pronto se llevarán a cabo, también en forma de Ley.

Sinceramente, me parece que el PSOE es un partido bastante más comprometido y coherente con sus sueños que los chicos de Mariano, que ni siquiera tengo claro que sueñen.

jueves, 16 de octubre de 2008

BEBÉS-REPUESTO




Ayer nos desayunamos con la noticia del primer bebé nacido en España seleccionado genéticamente para salvar la vida de su hermano, aquejado de una grave enfermedad hereditaria. Éste es el primer caso de aplicación de la Ley de Reproducción Asistida (2006), que permite seleccionar embriones con fines terapéuticos e implantar únicamente el embrión seleccionado, descartando el resto.

La noticia apareció en la portada de todos los medios de comunicación como un gran avance de la medicina, y salvo en contadas excepciones no se contemplaron en los medios críticas de carácter, no ya religioso, sino al menos ético.

Es humanamente entendible que unos padres hagan lo que sea por salvar la vida de su hijo --aunque habría que saber hasta qué punto estaba en riesgo la vida del niño--, y no por ello querrán menos a este segundo que al primero, pero no debemos olvidar que para obtener un cigoto libre de la enfermedad y con éxito en la implantación hay que fecundar --y posteriormente destruir-- unos veinte embriones en media, lo que supone matar 20 vidas humanas viables para seleccionar una que sirva para curar a otra.

Este último aspecto es el que me parece aún más criticable si cabe, y es que una vida humana debe ser un fin en sí misma, y no un mero medio que sirva para otro, en forma de medicina o repuesto. En este caso se nos dice que la única parte que se utilizará para curar al hermano enfermo es el cordón umbilical, pero ya se advierte que en caso de que no tenga éxito puede que sea necesario uno o varios transplantes de médula. De ahí a "crear" niños para trasplantar un brazo o el corazón a otro sólo hay un paso.

miércoles, 23 de julio de 2008

REALITY —POLITIC— SHOW


Han pasado ya 100 días desde la constitución de este Gobierno y parece que vivimos en un país adormilado. Mientras el PP se resquebraja por momentos, el PSOE aprovecha la situación para no hacer nada, salvo recrearse con los males ajenos, permitiéndose incluso el lujo de dar consejos sobre la situación del enemigo político.

Las únicas acciones que recuerdo del gobierno en estos 100 días han sido los paseos patrióticos de la ministra Chacón entre las tropas -la misma que decía "todos somos Rubianes"-, y las promesas de la nueva ley abortista y de la eutanasia del ministro Soria -el otrora nunca-decano de la Universidad de Valencia- y los discursos de la vicepresidenta de la Vega en los que promete libertad de creencias, para creer o no creer, y si se cree, creer en Dios o en otro ... (¿acaso no hay ya libertad de creencias?). Aparte claro está del tema de la crisis con todas las denominaciones cada vez más pesimistas que se han hecho de ella, pero ese será tema de otra entrada.

Dicen que tras la tempestad viene la calma, y tras la vorágine preelectoral y el aparente interés por parte de la gente por la política, pasaron las elecciones y se ha establecido una abulia agostera en la sociedad, únicamente preocupada por el OT/Gran Hermano/Chikichiki de turno. Y es que yo creo que las elecciones para la mayoría de la gente no fueron más que un "reality show" más, en el que hubo un par de galas-debate con nominados y favoritos, y hubo expulsión y permanencia en la casa de la Moncloa, con la única diferencia de que la votación se hizo mediante papeleta y no sms (tiempo al tiempo).

martes, 15 de julio de 2008

EL MUNDO AL REVÉS

Después de viajar por el mundo te das cuenta de que existe un país ...

En el que en los colegios la historia que se aprende depende del territorio en el que se enseñe.
En el que hay gente que se avergüenza de su historia.
En el que se manipula la historia propia para crear una leyenda negra sobre el mismo.
En el que en algunos territorios no se enseña su lengua oficial.
En el que en algunos territorios se persigue su lengua oficial.
En el que en algunos territorios no se atiende en su lengua oficial en las instituciones públicas.
En el que una compañía aérea extranjera es la única que se ha quejado por ser obligada a dar información exclusivamente en una sola lengua.
En el que parece que hay que respetar a las religiones extranjeras pero eliminar la propia.
En el que una empresa cercevera extranjera retiró su publicidad de un programa ofensivo contra la religión mayoritaria del país.
En el que está mejor visto ser gay que católico.
En el que se incumple sistemáticamente la ley del aborto.
En el que dado que se incumple la ley se propone modificarla para hacerla más laxa.
En el que es raro que la justicia haga justicia.
En el que se hacen monumentos a terroristas y asesinos.
En el que un terrorista asesino de 25 personas saldrá a la calle después de sólo 21 años de cárcel y sin estar arrepentido.
En el que dicho terrorista vivirá a menos de 150 metros de 5 víctimas de su banda.
En el que el ministro de justicia dice que espera que el terrorista "entienda lo que es vivir en sociedad".
En el que existen calles en honor a terroristas asesinos y no se hace nada al respecto.
En el que el gobierno pacta con grupos terroristas mientras ignora a sus víctimas.
En el que desaparece la mayor prueba del mayor atentado de la historia del país y no pasa nada.
En el que un club de fútbol quiere gastar 100 millones de euros en un jugador mientras la economía va de mal en peor.
En el que el gobierno niega que haya crisis cuando cada vez es más difícil llegar a fin de mes y proliferan las huelgas y paros por todo el país.
En el que se llevan años sin un buen dato económico mientras que el gobierno propone cortinas de humo en forma de leyes progres.
En el que la oposición se mira el ombligo mientras el gobierno sestea.
En el que se desecha un plan hidrológico cofinanciado por Europa, mientras que se proyecta y se anula en un mes un trasvase puntual por lo que habrá que pagar 10 millones de euros.
En el que se aprueban estatutos regionales en muchos casos contrarios a la constitución.
En el que se propone la aprobación de la ley de eutanasia basándose en una película.
En el que los sindicatos se ocupan de su propio beneficio y no del de los trabajadores.
En el que hay territorios donde en los edificios públicos no se muestra la bandera nacional.
En el que miras el horizonte en una capital cualquiera y es raro que veas una bandera que lo identifique.
En el que llevar la bandera es propio de fachas y rancios salvo cuando la selección gana algo.
En el que ...

... pero a pesar de todo, no lo cambiaría por ningún otro.

jueves, 10 de julio de 2008

EL CONGRESO DE NERÓN

Quo Vadis es una de mis películas preferidas. Me encanta el tipo de lenguaje usado en el cine de los años cincuenta, la ambientación, la aparición de cientos de extras reales, no fruto del copy & paste, y la ausencia de efectos especiales hechos a base de clicks. Una bellísima Deborah Kerr compite con las soberbias interpretaciones de Robert Taylor y, sobre todo, de Peter Ustinov en el papel de Nerón.

Película de obligada reposición, le pese a quien le pese, en Semana Santa o en Navidades -o como les gusta a los progres, vacaciones de primavera y solsticio de invierno, respectivamente-, una de las últimas vece
s que la emitieron me sorprendió el enorme parecido entre la personalidad de Nerón, entonando sus versos patéticos y desalmados desde el Palatino, y de José Luis Rodríguez Zapatero. Y no sólo en Nerón vi similares. Descubrí en la figura de Tigelino, jefe de la guardia pretoriana, cruelmente astuto e inteligente, calculador, traidor, chaquetero y superviviente nato, a Alfredo Pérez Rubalcaba, esa mezcla entre Rasputín y Maquiavelo de la Corte.

Para rearfirmar más esos parecidos totalmente razonables, tuvo lugar el Trigésimo Séptimo Congreso del PSOE -no entiendo por qué conservan la O y la E en sus siglas- hace unos días. Los partidos políticos en España ya no se ven cons
treñidos por pesadas losas ideológicas que los impidan llegar al poder a cualquier precio. De la misma forma que hace el PP, IU o cualquier mangarrián, si los postulados pseudoidelógicos te impiden conseguir diez votos más, lo único que tienes que hacer que reunirte y cambiarlos. Da igual que lo que antes fuera verde ahora se convierta en color chocolate; total, los fanáticos miembros de tu partido-secta van a estar siempre favor de lo que digas y lo único que tienes que conseguir es el apoyo de los indecisos sin carné real o espiritual. De paso, en este conciliábulo propagandístico reafirmamos el liderazgo del que manda -igual que en una secta- y para dar al circo un toque de formalidad lo llamamos congreso. ¡Si Metternich levantara la cabeza!

Lo dicho, veía en la retransmisión del congresito de marras a Nerón-ZP entonando sus estupideces mientras cientos de arribistas aplaudían rabiosamente sus payasadas. Lejos de preocuparse por los problemas reales de los españoles, que no son pocos, ZP y adláteres -todavía recuerdo con pavor la intervención de Pepe Blanco, poniendo a caldo al PP mientras sudaba repugnantes gotas de colesterol- se dedicaron a reafirmarse en sus postulados de plastilina. ZP, sin duda un hombre con múltiples taras psicológicas e intelectivas, es optimista porque mira hacia otro lado cuando se divisan problemas. Por lo visto, no importa que sobre España se avecine una crisis económica de consecuencias imprevisibles. Que una gran parte de los españoles se vaya a encontrar en el paro o con trabajos y salarios ridículos es una minucia. Que los súbditos del desgobierno socialista en breve no puedan hacer frente al pago de sus hipotecas y las deudas contraídas es alarmismo antipatriótico. Que la seguridad ciudadana no exista a pesar de tener, proporcionalmente, mayor población carcelaria y efectivos policiales que durante el franquismo es una afirmación fascista. Que los servicios públicos como educación, sanidad o justicia se encuentren saturados en gran parte debido a una inmigración descontrolada es pesimismo retrógado.

Lo que verdaderamente importa a los sociatas -estos tipejos fieles vasallos de la patronal y de la banca no han visto un socialista real ni de lejos- es que en España todavía hay reductos de catolicismo con los que acabar y, por tanto, se debe reactivar la ofensiva laicista, esto es, antitea, desde todos los frentes. ¡Cómo si el catolicismo en España no estuviera suficientemente perseguido! Lo importante para individuAS como la ViceBruja, a quien nadie en su sano juicio se atrevería a hacer un hijo por fea y víbora, es que en España sólo son asesinados en el vientre materno unos cien mil niños al año. Por tanto, hay que relanzar el aborto como sea, ampliando plazos, obligando a los médicos a practicarlos,... ¿Por qué no aprueban un aborto con efectos retroactivos que nos permitiría librarnos de tanto indeseable?

Y claro, no contentos con asesinar a los no nacidos, han ideado un método para ayudar a la sanidad pública y al egoísmo de los españoles: aprobar la eutanasia. Al principio se hará de forma tímida, casi dismuladamente. Pero de seguro que estos mengueles ya tienen en mente eliminar a todos aquellos a quienes la sociedad y el hedonismo considere inútiles. Como la estupenda ley de dependencia de la legislatura anterior no fue dotada con fondos suficientes -cuando nunca falta erario para esa basura de cine erróneamente apellidado como español-, facilitarán la muerte de sus destinatarios.

Éste es el rostro del erróneamente llamado socialismo español -ZP duda que España sea una nación y nunca pondrán los sociatas en tela de juicio la economía de mercado-. Corrupción, miseria, culto a las desviaciones de todo tipo y muerte. Este el socialismo que, si Dios no lo remedia, nos llevará a todos a la ruina fielmente capitaneado por inútiles (/AS) de la talla de su nueva estrella: Leire Pajín, una ociosa a la que no se conoce ninguna actividad profesional ajena a la política y a quien su padre compró el puesto de diputada.

Para acabar, y enlazando con la stra. Leire, lanzo una pregunta al viento. ¿Por qué todas las rojas serán tan feas?