¿Cuál es el motivo para que en tantos sitios prohíban las fotos? No lo tengo nada claro. Yo pensaba que la prohibición respondía al supuesto deterioro que podían causar los fogonazos de luz artificial en las pinturas y esculturas, pero parece ser que esto es una leyenda urbana que han desmontado varios estudios científicos de los museos más importantes y prestigiosos del mundo, entre ellos la citada National Gallery y el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Según los expertos, los efectos de los flashes en los colores de un cuadro son insignificantes teniendo en cuenta la brevedad del destello y la distancia de seguridad a la que están expuestos. Por lo visto, harían falta cientos de miles de millones de disparos de flash, muy seguidos, para que pudiera apreciarse algún cambio, prácticamente imperceptible, en la coloración de una obra de arte. Otros muchos factores lumínicos y ambientales, muy difíciles de prevenir en cualquier museo, afectan en mayor medida a las pinturas.
Además esta hipótesis no cuadra con el hecho de que en muchos sitios no te permitan hacer fotos ni con flash ni sin él.
Otra explicación que todos hemos oído es que no se permiten fotos para preservar los derechos de autor sobre ciertas obras contemporáneas, es decir para evitar que se reproduzcan o difundan por medios no autorizados. Este razonamiento, suponiendo que tenga alguna base real, yo no lo acabo de entender. Se supone que en un museo no se exponen documentos reservados, planos secretos ni material altamente sensible. En el momento que una creación se muestra en un centro museístico se convierte en pública, y a partir de ese mismo instante es imposible impedir que inspire a otros artistas o incluso que sufra plagios indeseables, con fotos o sin fotos.
Pero quizá la cosa sí tenga que ver indirectamente con los derechos de autor, aunque no con los del autor de las obras necesariamente. Para mí que la mayor parte de los museos que vetan las fotografías lo hacen solo para incrementar las ventas de los productos publicitarios y de recuerdo que ofrecen en sus tiendas. Consideran que si a los visitantes se les impide fotografiar los cuadros, esculturas y objetos expuestos, después comprarán más libros, postales, mini reproducciones, imanes de nevera y demás elementos de merchandising que se les ofrecen, pues será su única forma de llevarse un recuerdo de su visita. Es una razón bastante más prosaica que las otras, pero seguramente la que mejor se ajusta a la realidad.
También creo que en algunos sitios no dejan hacer fotos simplemente por esnobismo, por gilipollez, para dar mayor importancia a lo que allí se expone. De hecho no es casual que los museos más talibanes con este tema sean precisamente los más cutres, los menos visitados y los que cuentan con un fondo de menor interés.
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