
Tras un largo y complicado proceso cuyo inicio se remonta a finales del siglo XIX, en enero del pasado año el Santo Padre reconoció el milagro de su curación de una joven desahuciada por tifus, salvándose así el último trámite para hacer efectiva la beatificación de este ejemplar jesuita que se celebrará mañana.
El padre Hoyos fue un joven sacerdote vallisoletano que en los albores del siglo XVIII descubrió, gracias a un libro, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y después de aparecérsele Nuestro Señor el 14 de mayo de 1733 y siguiendo sus instrucciones, dedicó su corta vida (murió con 24 años) a propagar con entusiasmo por España y por todo el mundo este culto, hoy de tan honda tradición en nuestro país y en Hispanoamérica.
En su aparición, Jesucristo manifestó al que será beato a partir de mañana: “Reinaré en España y con más veneración que en otras muchas partes”, premiando así sin duda la inconmensurable labor histórica de nuestra Patria en favor de la Fe Católica.
La primera novena que celebró el Padre Hoyos en honor al Sagrado Corazón se celebró en nuestro querido Santuario Nacional de la Gran Promesa en 1735.
Quiero manifestar mi alegría por este reconocimiento hacia un hombre ejemplar en la Iglesia como el Padre Bernardo, por el que muchos sentimos devoción desde hace muchos años.
6 comentarios:
Allí estaremos.
...bajo el agua, me temo.
Tengo entradas para la zona más próxima al altar... (es que algunos tenemos nivelón, ñej, ñej).
Que lo disfruteis. Muchos os acompañaremos en la distancia.
Yo seré uno de esos "muchos" ...
"Cor Iesu sacratissimum, miserere nobis!".
Felicidades a tod@s los pucelan@s por la fiesta de mañana del P. Hoyos... y os animo a visitar el Santuario de la Gran Promesa. "Construido a principios del siglo XVII. Era el templo para el público del antiguo colegio de Jesuitas, S. Ambrosio. El 14 de mayo de 1733, el Beato Bernardo Francisco de Hoyos, en el presbiterio de este templo, recibió del Corazón de Jesús la Gran Promesa: “reinar en España y con más veneración que en otras partes”. Expulsados los jesuitas de España en 1767, el templo se convierte en parroquial (S. Esteban). En 1933 (2º centenario de la Gran Promesa) pasa a ser Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús. El 15 de junio de 1941 es consagrado como Santuario Nacional de la Gran Promesa, y el 12 de mayo de 1964 Pablo VI le concede el título de Basílica Menor." http://www.archivalladolid.org/santuario/
¡Quien pudiera estar ahí!
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