miércoles, 22 de julio de 2015

LAS PUTAS (EN PLURAL) DE CARMENA

Educadoras sexuales charlan con un grupo de prostitutas. Lo que no sé es quiénes son unas y otras

A veces, muy pocas veces, la izquierda logra conmoverme.

La alcaldesa de Madrid, la histórica juez comunista Manuela Carmena, nos sorprendía ayer con sus consideraciones sobre la prostitución en un foro internacional de alcaldes sobre “nuevas formas de esclavitud moderna”. “Si queremos evitar el terrible crimen de la esclavitud sexual, tenemos que reflexionar con sinceridad sobre las causas del consumo de prostitución, sobre por qué uno se va de putas", ha señalado la elocuente ex magistrada, antaño conocida por su instinto maternal con los presos de ETA. 

Según su particular opinión, los hombres acuden a las rameras debido a la falta de educación sexual.

Estos rojos, ya digo, a veces me arrancan la sonrisa. El oficio más viejo del mundo se ejerce desde tiempos prehistóricos por elementales razones que tienen mucho que ver con la naturaleza humana y las estructuras sociales. Los motivos por los que algunas mujeres comercian con su cuerpo y algunos hombres pagan estos servicios se me antojan tan obvios que no creo que a nadie le haga falta reflexionar ni medio minuto sobre el tema. De todas formas, tampoco descarto que una de las motivaciones para ir a putas sea el estar casado con una mujer como Carmena.

La gracia está precisamente en que llegue ahora esta progre marisabidilla y nos invite a reflexionar sobre un asunto tan viejo como el mundo. Es como si nos pidiera pensar en los motivos que impulsan a algunos seres humanos a robar, engañar, matar, fumar o comer en exceso. La vida es así, doña Manuela, qué le vamos a hacer.

Podría entender que la alcaldesa, en coherencia con sus posturas marxistas, nos hiciera una interpretación en clave económica del asunto del puterío, esgrimiendo que la culpa la tiene el capitalismo, que empuja a las chicas sin recursos a hacer la calle para poder comer. Podría estar de acuerdo o no con esta vieja tesis, pero lo que me deja a cuadros es su teoría de la educación sexual. ¿De verdad cree que con un programa educativo adecuado es posible paliar el problema de la prostitución? ¿En serio piensa que una correcta y completa formación en materia sexual abriría los ojos a los varones y les desincentivaría a ir de putas tras cientos de miles de años haciéndolo? ¿Qué contenidos tendría esta educación sexual? ¿Tendría como destinatarios solo a los puteros o también a las meretrices? 

Para empezar, explicar en clase a los adolescentes que yendo a los puticlubs se contribuye al tráfico y a la explotación de mujeres no sería educación sexual, sino formación ética y en valores que no tiene nada que ver con el sexo. En segundo lugar, eso ya lo sabe todo el mundo sin necesidad de tragarse la charla de una educadora feminista y con el pelo (de la cabeza) corto. Por último, la única manera de proteger la dignidad y la seguridad de las mujeres es la aprobación de leyes que prohíban no la prostitución (que siempre ha existido y siempre existirá se ponga como se ponga la señora Carmena), sino sus manifestaciones públicas, léase ejercicio en la calle o en locales destinados a tal fin, y anuncios expresos o encubiertos en medios de comunicación, además de sancionar severamente a los clientes de este tipo de negocios.

Se mire como se mire, esta sería la única postura congruente de unos poderes públicos preocupados de verdad por poner fin a las nuevas formas de esclavitud. Por desgracia el tráfico de blancas está directamente vinculado a establecimientos legales y abiertos al público con la mirada cómplice de las Administraciones.


Más sobre la prostitución en La pluma viperina:

Sólo a tomar una copa
 - Crisis y puticlubs
La leyenda de Putéitor

5 comentarios:

una medusa muy puta dijo...

¡ a mi a puta no me gana nadie !
Venga Neri, usted no me a visto como este verano soy capaz de picar en los huevos a esos mirones de playa (vale que hay mujeres que van a lucir el palmito, otras putorras)

...putas a mi, ¡con lo melosa que soy!
¡Venga hombre! ¡dedíqueme un entrada!

Fdo.

La puta medusa Vanessa que al Brujo se la pone tiesa.

PD. Mi mamá también lo es.

Aprendiz de brujo dijo...

Tu reflexión es que como es un oficio antiguo y una cuestión ancestral, no merece la pena ningún intento de reeducación?.

Al Neri dijo...

No, Brujo, mi reflexión es que el problema de la prostitución no se arregla con la educación. Si picha dura no cree en Dios, imagínese en las monsergas de las educadoras sexuales.

Ramiro Semper dijo...

A propósito de la preocupación de doña Manolita por las colipoterras y de su reciente viaje al Vaticano para hablar del clima, compuse el siguiente soneto que espero guste a los lectores de LPV.
http://elcadenazo.com/?p=5773

Al Neri dijo...

Agudo como siempre, Ramiro. Mi enhorabuena por esa web.